Una crisis política sin precedentes en las últimas décadas estalla en Perú

Una crisis política sin precedentes en las últimas décadas estalló este lunes en Perú, después de que el presidente Martín Vizcarra disolviera constitucionalmente el Congreso y una facción de éste en rebeldía votara su "suspensión" y jurara a la vicepresidenta Mercedes Aráoz.


Fuente: EFE

La larga, tensa y convulsa jornada que vivió el país ha dejado un montón de heridas políticas abiertas por resolver, una gran incertidumbre sobre qué va a pasar en el futuro inmediato y pocas certezas sobre la situación legal y las consecuencias políticas de muchas de las decisiones que se tomaron.

Solo quedó clara y patente la alegría y la sensación de alivio que la gran mayoría población peruana expresó espontáneamente en las calles después de que el presidente anunciara la disolución del Congreso, un organismo cuyos representantes son odiados y despreciados a partes iguales por la mayoría de la población.

¿QUÉ PASÓ EN PERÚ?

Vizcarra disolvió el Congreso y convocó elecciones legislativas para el próximo 26 de enero aplicando una norma constitucional que le habilitaba a disolver la cámara si ésta le negaba un cuestión de confianza al gabinete presidido por Salvador del Solar.

El presidente se pronunció así después de que el Congreso procediera a elegir un magistrado para el Tribunal Constitucional pese a que la moción de confianza estaba expresamente vinculada a ese proceso de elección de jueces, muy cuestionada por las formas y los plazos que se emplearon en su tramitación.

Para el presidente, los congresistas negaron en los hechos con este acto el pedido de confianza, pese a que luego dieran formalmente en otro trámite parlamentario su respaldo a la propuesta gubernamental.

El Congreso, dominado por el fujimorismo y sus aliados de derecha y extrema derecha, respondió en rebeldía y acusó al mandatario de violar la Constitución por haber disuelto indebidamente la cámara.

Con la ausencia de casi cincuenta diputados que aceptaron la disolución, la facción restante votó una resolución para "suspender" por "incapacidad moral" a Vizcarra y nombraron en su lugar a la vicepresidenta Mercedes Aráoz como "presidenta en funciones".

¿COMO SE LLEGÓ A ESTA SITUACIÓN?

Esta crisis es el punto álgido de un conflicto abierto entre el Gobierno y el Congreso desde las elecciones generales de 2016, que dejaron un parlamento dominado con abrumadora mayoría por el partido fujimorista Fuerza Popular y la Presidencia en manos de Pedro Pablo Kuczynski.

Fuerza Popular utilizó su poder en la cámara para presionar al Gobierno y para intentar "gobernar desde el Legislativo", lo que suscitó el rechazo de la población.

El escándalo de corrupción de la constructora Odebrecht en el país terminó por costarle el cargo a Kuczynski y llevó a la asunción de su vicepresidente Vizcarra, quien encaró el cargo con la misión de enfrentar la corrupción que afecta gravemente a todo el país.

Así, Vizcarra promovió una serie de reformas que lo enfrentaron con el Congreso, identificado como un organismo penetrado por la lacra de la corrupción y que por acción u omisión boicoteó varios intentos para modificar normas y tomar medidas contra los corruptos.

Para solucionar el bloqueo político, Vizcarra propuso en julio un adelanto electoral para renovar tanto la presidencia como el Congreso, propuesta que sin embargo fue archivada sin debate por la Comisión de Constitución del Parlamento, ampliamente dominada por los fujimoristas.

De forma simultánea, los congresistas opositores iniciaron un procedimiento exprés y poco transparente para renovar a los magistrados del Tribunal Constitucional.

La cuestión de confianza que planteó Vizcarra y que se debatió hoy era precisamente para evitar esa maniobra.

¿QUE PUEDE PASAR AHORA?

La incertidumbre es muy amplia. Ninguna de las partes reconoce a la otra y todo parece indicar que terminará en las manos Tribunal Constitucional, que tendrá que dilucidar en último término si Vizcarra hizo bien en interpretar como denegado el pedido de confianza dadas las acciones tomadas por el Congreso.

Mientras, no parece que haya interés en desalojar a los congresistas que permanecen en el Congreso.

Tampoco hay sensación de inseguridad ciudadana, ni temor a una intervención militar. Los medios de comunicación han actuado toda la jornada con total libertad y lo siguen haciendo y nadie ha sido detenido.

Vizcarra convocó ya elecciones para renovar el Congreso y le dio fecha, tal y como señala la Constitución peruana. EFE

 

Perú: presidente decide disolver el Congreso y convocar a elecciones de parlamentarios

El presidente de Perú, Martín Vizcarra, anunció este lunes la disolución constitucional del Congreso peruano y convocó a un proceso electoral para elegir a un nuevo Parlamento con el objetivo de poner fin a la crisis política que lo enfrentaba con la oposición dominada por el fujimorismo.


Fuente: EFE

“He decidido disolver el Congreso y llamar a elecciones de congresistas. Esto es un acto constitucional”, señaló Vizcarra en un mensaje televisado luego de que el Congreso decidiera votar por la elección del Tribunal Constitucional a pesar de un pedido en contra del Ejecutivo.

El mandatario enfatizó que el cierre del Parlamento que dispuso “está dentro de las facultades contenidas” en la Constitución y que “busca dar un fin a esta etapa de entrampamiento político que ha impedido que Perú crezca al ritmo de sus posibilidades”.

Señaló que espera que “esta medida excepcional permita que la ciudadanía finalmente se exprese y defina en las urnas y mediante su participación el futuro de nuestro país”.

Vizcarra se dirigió al pueblo peruano para decirle que en su país se “está haciendo historia y este momento lo recordarán las siguientes generaciones”.

“Cuando lo hagan espero que recuerden la magnitud de esta lucha, que es contra uno de los males endémicos que tanto daño le ha hecho al Perú y que no le ha permitido crecer como se merece y como nos merecemos todos los peruanos”, indicó en referencia a su política de lucha contra la corrupción.

El gobernante aseguró que los peruanos “seguirán encontrando en este presidente a un mandatario profundamente respetuoso de la Constitución y dispuesto siempre a dar la lucha ante la corrupción”.

Vizcarra tomó la decisión después de que el Congreso lo desafiara y eligiera a un nuevo miembro del Tribunal Constitucional (TC) sin discutir la cuestión de confianza presentada por el Ejecutivo para intentar detener ese proceso.

La decisión del legislativo, que domina el partido fujimorista Fuerza Popular, se tomó en medio de una jornada caótica, que a primera hora incluyó la presentación del pedido de confianza por el primer ministro, Salvador del Solar, quien poco antes se encontró con las puertas del hemiciclo cerradas.

Vizcarra había adelantado este domingo que si el Congreso no procedía de inmediato con la cuestión de confianza solicitada, o continuaba previamente con el controvertido proceso de elección, el Gobierno actuaría “con la Constitución” y disolvería la cámara.

Sin embargo, a pesar de las protestas de los legisladores de izquierda y liberales, el presidente del Congreso, el empresario Pedro Olaechea, llevó a voto la candidatura para integrar el TC del jurista Gonzalo Ortíz de Zevallos, quien es su primo hermano.

Esta candidatura obtuvo el mínimo de 87 votos exigidos, aunque luego la legisladora izquierdista María Elena Foronda denunció que fue suplantada y su votación apareció como favorable, por lo que anunció que presentará una denuncia ante la Fiscalía.

Tras este proceso, Olaechea anunció que la votación para elegir a los otros magistrados del TC seguiría durante la tarde de este martes, y dedicaría la jornada vespertina de este lunes a discutir y votar la cuestión de confianza.

Precisamente los diputados se encontraban en pleno debate sobre este tema cuando se conoció la decisión del mandatario, lo que generó que la discusión culminara de forma abrupta.

Al poco, un grupo de diputados contrarios a Vizcarra lanzó un proyecto de destitución presidencial por “incapacidad moral permanente”.

 

Gobernador de Rio de Janeiro culpa a Paraguay por 'genocidio' en Brasil y pedirá sanción de ONU

El gobernador de Rio de Janeiro Wilson Wiltzer acusó a Paraguay de ser el principal proveedor de armas que ocasionan un "genocidio" en Brasil. El mismo dijo que pedirá a las Naciones Unidas que penalice a nuestro país, así como a Colombia y Bolivia, otros de los acusados por el controvertido político carioca.


Fuente: Agencias

Las declaraciones las hizo el domingo último durante la presentación de lo que será el arranque desde el 3 de octubre próximo, de una nueva edición de Rock in Rio.

“Estamos con todas las acciones para retirar las armas y trabajando ahora junto a las Naciones Unidas para llevarles realmente la causa del genocidio de Río de Janeiro, que no es por el gobernador”, declaró Witzel a periodistas en la Cidade do Rock, donde se celebra el festival musical Rock in Río. De acuerdo con Witzel, el propio Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas “puede tomar esa decisión de sancionar a Paraguay, Bolivia y Colombia en lo que tiene que ver con las armas. Y los países que a su vez venden armas para esos países tiene que ser prohibidos o va a continuar esta masacre”, subrayó.

“Es una situación sangrienta la que vivimos en las comunidades de Río de Janeiro. Hay que cerrar la frontera para las armas”, agregó.

Witzel es un exjuez y exfusilero naval defensor de una política de combate directo al crimen en las favelas, con represión, fue blanco de fuertes críticas esta semana por la acción policial que el pasado 20 de septiembre terminó con la vida, por una bala perdida, de una niña de ocho años que estaba en el interior de una furgoneta

A pesar de que la muerte de la menor levantó de nuevo las voces de movimientos y líderes sociales contra la política de extrema represión adoptada por Witzel en materia de seguridad pública, el gobernador reafirmó su postura y extinguió esta semana una medida que buscaba incentivar la reducción de la violencia de la Policía.

El decreto altera una ley de 2009 que ofrece compensaciones financieras en sus salarios a los policías como premio por la reducción de diferentes estadísticas criminales excluyendo de la medida la norma que incentivaba a los uniformados que se esforzasen por reducir el número de civiles muertos en operaciones policiales. En consecuencia, los diferentes cuarteles de policía podrán recibir los incentivos salariales si reducen indicadores criminales como número de homicidios o de robos sin importar si en sus áreas de actuación aumenta el número de civiles muertos en operaciones policiales.

 

Greta Thunberg, la sueca de 16 años ícono contra el cambio climático que sacudió a los líderes en la ONU

Hace unos días su nombre empezó a cobrar notoriedad y aparecer en los principales medios luego de brindar un desafiante discurso en la cumbre del clima de la ONU. Se trata de Greta Thunberg, una adolescente sueca que con tan solo 16 años ha alzado su voz ante los líderes mundiales y se ha convertido en una de las principales activistas contra el cambio climático.

Greta Thunberg nació el 3 de enero de 2003 en la ciudad de Estocolmo, Suecia. Es hija de Malena Ernman, una cantante de ópera, y Svante Thunberg, actor y productor artístico.

Su nombre saltó a la luz en el año 2018 luego de que decidiera organizar una serie de manifestaciones pacíficas para exigir al gobierno sueco que redujera las emisiones de carbono en base a lo establecido en el Acuerdo de París.

Como forma de hacer visible su demanda, decidió faltar a clases todos los viernes y sentarse en las afueras del parlamento de Suecia -conocido como Riksdag- junto con un cartel que decía “Skolstrejk för klimatet” (traducido como “huelga escolar por el clima”). Esta medida inspiraría a jóvenes estudiantes de todo el mundo a impulsar un movimiento bajo el hashtag #FridaysForTheFuture.

A partir de allí, Thunberg empezaría una impensada carrera como activista medioambiental que la llevaría reunirse con importantes referentes mundiales como como el expresidente de Estado Unidos, Barack Obama, el papa Francisco, la exdirectiva del FMI, Christine Lagarde, la científica Jane Goodall o el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres.

La joven sueca padece de Síndrome de Asperger y trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Pese a ello, se caracteriza por brindar discursos enérgicos que casi siempre van relacionados al calentamiento global y las medidas que deberían ser tomadas por los líderes del mundo para frenar la contaminación.

Con tan solo 16 años, ya es considerada como un ícono global en la lucha contra el cambio climático. Tal es así que tuvo la oportunidad de participar en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2018, en el Foro Económico Mundial (enero de 2019), el Comité Económico y Social Europeo y recientemente en la Asamblea Nacional de Francia.

En mayo de 2019, Thunberg apareció en la portada de la prestigiosa revista Time que la nombró “líder de la próxima generación”, destacando su lucha a favor del medio ambiente y los incansables esfuerzos que viene haciendo para tratar de afrontar la dura realidad que afecta al clima.

Su más reciente y destacada aparición fue el pasado 23 de septiembre durante la apertura de la Cumbre de Acción del Clima de las Naciones Unidas, celebrada en Nueva York. En la ocasión, brindó un desafiante discurso que conmovió a varios de los presentes e hizo “parar las orejas” a algunos de los líderes mundiales que participaron del evento.

“Me han robado mis sueños y mi infancia con sus palabras vacías, y sin embargo, soy de los afortunados. La gente está sufriendo, la gente se está muriendo. Ecosistemas enteros están colapsando. Estamos en el comienzo de una extinción masiva, y de lo único que pueden hablar es de dinero y cuentos de hadas de crecimiento económico eterno. ¿Cómo se atreven?”, reza parte del mensaje brindado por Greta Thunberg en la cumbre del clima de la ONU.

Durante el resto de su discurso, la joven sueca se encargó de enfatizar la necesidad de tomar medidas urgentes para frenar el cambio climático y dejar de lado los discursos, poniendo énfasis en la responsabilidad que tienen los líderes mundiales en esta situación al ser los encargados de tomar las decisiones en sus respectivos países.

Una particular situación se vivió en el marco de este evento cuando Thunberg se cruzó en el pasillo con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Las imágenes muestran la cara de enfado de la misma al ver al mandatario norteamericano, quien es uno de los principales detractores del movimiento contra el cambio climático.