Noche de Indie Rock con sabor mexicano de la mano de Comisario Pantera

La agrupación mexicana Comisario Pantera se presentará por primera vez en Paraguay este martes 10 de septiembre en Kilkenny Irish Pub (Malutín casi Avda. España), a partir de las 22:00 hs.

Con 14 años de trayectoria, tres materiales discográficos editados, varios EPs y singles lanzados, Comisario Pantera se ha convertido en una de las bandas de gran popularidad en la escena musical de México, logrando presencia masiva en sus presentaciones.

“Amiga”, “Perfecta”, “No es por ti”, “Como la vez primera” y “Nada es fácil”, son algunas de sus canciones más coreadas. En el 2014 fueron elegidos por Jack White para abrir su gira por México y en el 2016 por Albert Hammond Jr. (guitarrista de The Strokes). Además participaron del Vive Latino y pisado escenarios en Estados Unidos.

Su último material, Cosmovisiones, marcó el inicio de una nueva etapa en la banda. La producción corrió a cargo de Sebastian Krys poseedor de dos premios Grammy Latino. De este LP se desprenden “Volveré” y “Cuarto oscuro”.

Actualmente, con ganas de llegar al mercado latinoamericano, Comisario Pantera estará por Paraguay y Argentina, promocionando su más reciente sencillo; “Otra vez”. Su próximo material discográfico está en proceso y será lanzando en el 2020.

Las entradas en puerta tendrán un costo de Gs. 25.000 (Hombres) y 20.000 (Mujeres).

 

Herederos de la balada latina dicen hasta siempre a su maestro Camilo Sesto

Bogotá. Reconocidos exponentes de la balada latina, como Ricardo Montaner, Yuri, Aleks Syntek o Carlos Baute, se despidieron este domingo del fallecido cantante español Camilo Sesto, un ícono que, como dice su canción, tuvo el viento a su favor para hallar en Latinoamérica su mayor tarima para enamorar a miles.


Fuente: EFE

Camilo Blanes Cortés (Alcoy, Alicante, este de España, 1946), verdadero nombre del artista, falleció la madrugada de este domingo en Madrid a los 72 años a causa de complicaciones renales que deterioraron su estado físico en forma importante.

El cantante y compositor es recordado como toda una estrella de larga y exitosa carrera en la que vendió millones de discos -fue el primer cantante español que logró el disco de platino-, registró más de 340 obras y publicó 40 álbumes con los que consiguió cincuenta ‘números 1’ en distintos países a ambos lados del Atlántico.

Esta pérdida ha dejado a millones de fans de ambos lados del Atlántico huérfanos, pero al mismo tiempo dueños de un fabuloso tesoro de canciones de un género en peligro que varios cantantes latinoamericanos han heredado, ahora con ausencia de su precursor.

Precisamente una vez conocida la noticia del fallecimiento de la superestrella de los años 70, el argentino-venezolano Ricardo Montaner, uno de los más destacados baladistas de los últimos años, deseó “PAZ” al ícono español.

En su perfil de la red social Twitter, aseguró que el intérprete de éxitos como “Vivir así es morir de amor” o “Fresa Salvaje” es “de aquellos que son inmortales”.

También por el mismo medio, la mexicana Yuri calificó su partida de “terrible noticia” y dedicó un “hasta siempre, maestro” al artista de inconfundible voz y marcado talento para la composición.

“Gracias por tanto arte”, le dedicó, por su parte, en Twitter la cantautora de origen argentino Chenoa.

El mexicano Aleks Syntek, miembro de las nuevas generaciones que aún apuestan por la balada, agradeció al músico español por “compartir” su talento y aseguró que espera que descanse en paz.

El también compositor y cantante venezolano Carlos Baute no dudó en asegurar que “siempre estará su privilegiada voz y temazos” entre sus seguidores, con el “gran legado musical” que dejó en la región.

Y es que con más de 40 producciones discográficas, Sesto mantuvo una estrecha relación con Latinoamérica, donde varias generaciones estuvieron influidas por su música que todavía suena, ahora como homenaje este domingo, a través de las radios y televisoras locales.

Justamente en esta parte del mundo, Sesto encontró su único amor, la mexicana Lourdes Ornelas.

De ella, vio florecer su descendencia con su primer y único hijo, Camilo Blanes Jr., quien aún reside en Ciudad de México y este domingo viaja a España para el sepelio de su padre.

Durante la carrera del cantante se habló de relaciones con Andrea Bronston o Maribel Martín, pero solo se supo con certeza de una mujer que ocupó su corazón por un breve tiempo, la mexicana Ornelas.

Sin embargo, su relación no prosperó luego de que, como ella confesara más adelante, fuera separada con presiones de su hijo aún pequeño.

Sesto logró que se le reconociera legalmente la paternidad de Camilo Jr., que finalmente se llevó a vivir con él a España, sin el permiso de la madre. Aquel fue uno de los episodios más controvertidos de su historia personal.

De la misma manera, Latinoamérica también fue escenario de su relación profesional más fructífera, la que mantuvo por décadas con la cantante dominicana Ángela Carrasco (1952), quien alcanzó plena fama en España en 1975 por su papel de María Magdalena en el musical “Jesucristo Superstar”, protagonizado por Sesto.

Él mismo la eligió para ese papel y así comenzó su trabajo conjunto, que se materializó con el lanzamiento de Carrasco de “No, no hay nadie más” y “Si te vas”, de la autoría de Sesto, que también compuso para ella más éxitos como “Amigo mío, cuenta conmigo”, “Quererte a ti” o “¿Qué pasará mañana?”.

Carrasco y Sesto realizaron varias giras por Latinoamérica y Estados Unidos, convirtiéndose en el dueto más famoso de habla hispana en esos años.

Alrededor del mundo, también relucieron otras condolencias de artistas, famosos y de los medios de comunicación, mezclados con emotivos tuits de personas que en su recuerdo han enlazado letras y versos completos de sus famosas canciones, como “Jamás”, “Melina” o “Quieres ser mi amante”, con su propia vida.

Raphael, otro intérprete de su generación que se ha despedido con una foto de los dos, ambos veinteañeros, y lo ha elevado a “ídolo indiscutible y una de las voces más importantes de la música de España y Latinoamérica”.

También se hicieron eco del fallecimiento los españoles Rosana, Pancho Varona, David Bustamante, Manu Tenorio, Isabel Pantoja o Pastora Soler.

 

Rosalía: viaje a los orígenes de una artista total

Barcelona (España).- Rosalía, Rosalía, Rosalía... El nombre de la cantante catalana está en boca de todos, pero no es una casualidad. El éxito de esta joven artista, que gana Grammys y MTV Awards a pares, era predecible, casi "inevitable" si se pregunta a quienes la ayudaron a recorrer el camino hacia el altar de "artista total".


Fuente: EFE/Sergio Andreu

Cuando aún no hace ni un año de la aparición de “El mal querer” (Sony Music) -disco que le puso en el atlas mundial con su híbrido de trap, reguetón, sonidos flamencos y pop-, el fenómeno Rosalía resulta tan ubicuo que son muchos los que se preguntan el porqué de este triunfo, súbito quizás, pero ni casual ni inesperado para los profesores que se cruzaron con ella y que coinciden al describirla: talento, tenacidad, esfuerzo y, sobre todo, espíritu curioso.

A punto ahora de cumplir los 26, Rosalía desbordaba maneras desde niña, una primera vocación espontánea para una joven nacida en un entorno alejado de lo flamenco, pero que dejó claro, cuando tuvo ya algo de juicio, cuáles eran sus querencias.

LOS AÑOS DE SANT ESTEVE SESROVIRES (BARCELONA)

Para entenderlo bien se ha de buscar en el mapa, acudir a los vecinos de su Sant Esteve Sesrovires natal, que la vieron bailar y cantar y desenvolverse sobre el escenario de El Casino cuando sólo levantaba unos palmos del suelo, primeros “testigos” en darse cuenta de que aquello “no era normal”.

Manoli Rodríguez, profesora suya desde los cinco años hasta la adolescencia en una pequeña academia de danza de esa localidad barcelonesa, recuerda que cuando se subía al escenario se crecía, “siempre con una gran sonrisa”.

“El flamenco no estaba en su vida ni en su entorno. A través de amigos fue escuchando flamenco, a Camarón… eso le hizo abrirse a ese mundo. Cuando lo descubrió tuvo claro su objetivo”, añade.

“Está trabajando muy duro y consiguiendo su sueño. Ha sabido fusionar todos los estilos que ha aprendido: jazz, flamenco, danzas urbanas, hip-hop…”, resume Manoli, “superorgullosa” del éxito de la cantante de “Malamente”.

“Un día estaba cantando con sus amigas en la trastienda, y me pregunté quién sería, cuando vi que era ella me quedé embobada oyéndola, tenía una voz preciosa”, rememora por su parte la granadina Antonia Cañadas, presidenta de la Entidad Cultural Flamenca de Sant Esteve, donde con trece años Rosalía formó “Triana”, un grupo de baile con unas amigas.

“Le pregunté que si en el festival de verano además de bailar quería cantar. Me contestó que sí”, explica Cañadas desde el patio de su casa en Sant Esteve, rodeada de geranios y radiante ante la trayectoria desprejuiciada que ha tomado la carrera de Rosalía.

“Era un encanto, todo alegría, responsable. No se puede decir nada malo, sólo cosas positivas. Me gusta todo lo que hace, cuando canta flamenco y ahora, que hace otras cosas, también me gusta. Me alegro de su éxito, se lo ha trabajado todo, nadie le ha regalado nada”, afirma.

Rosalía supo entonces que si quería seguir descubriendo “palos” tenía que continuar su formación en la gran ciudad donde le esperaban nuevos maestros, dispuestos a dejarse sorprender.

BARCELONA, NUEVOS PALOS

A los 16, se matricula en el Taller de Músics de Barcelona, donde cursó cuatro años, y donde “consciente o inconscientemente el equipo de profesores le hizo un traje a medida”, explica a EFE Lluís Cabrera, uno de los creadores de este centro.

Allí, estudió técnica vocal, guitarra eléctrica, piano y luego todas las teóricas, lenguaje musical, educación del oído, armonía…

“Destacaba mucho. Además de las clases, acudía a seminarios y cursos”, recuerda Cabrera, “alertado” del talento de aquella chica por José Miguel Vizcaya, “Chiqui de la Línea”, cantaor y profesor de flamenco del centro, y más tarde en la Escuela Superior de Música de Cataluña (ESMUC).

“Era una chica con inquietudes no sólo en el canto, sino en las coreografías, en los vídeos, un espectáculo global (...). Tenía más claro lo que no quería hacer que lo que quería hacer; eso sí, quería llegar a mucho público”, rememora Cabrera.

Y advierte a aquellos que la consideran una simple operación de marketing: “Ella no va a ser manipulada, no podrán manipularla, ella ha creado su producto, entre comillas, no es un producto de una multinacional”.

En el Taller de Músics, donde coincidió como compañeros con el portugués Salvador Sobral (ganador de la edición más atípica de Eurovisión) o el “triunfito” Alfred García, Rosalía tuvo de profesor de Lenguaje Musical a Jordi Riera, que define a esta aventajada alumna como “una mixtura”, combinación de talento y trabajo.

“Detrás de cada uno de sus gestos hay mucho trabajo y mucha dedicación. Es una persona con lenguaje propio, más que ambiciosa tiene ese proyecto propio”, defiende Riera.

“La había visto en un programa de televisión de talentos. Cantó blues. Me gustó mucho, era muy jovencita, con su guitarra, su pelo muy largo, muy guapa. Cuando la vi aquí, esperé a que acabara la clase y le pregunté si era la niña que había visto en la tele y ella se alegró mucho de que la hubiera reconocido”, sitúa Yolanda Cortés, profesora de baile flamenco en la Escuela La Tani, su primer encuentro con la artista.

“Venía con su bici plegable, que dejaba en el pasillo. Era una niña atenta, trabajadora, cariñosa… Muy buena compañera y agradecida hacia sus profesores”, la define Yolanda.

Y es que Rosalía, como apunta la bailaora, no tiene problemas en reconocer a sus “maestros”, y uno de ellos -así lo recoge en los agradecimientos de “El mal querer”- es José Miguel Vizcaya.

“Es una persona con facilidad especial para abrirse a nuevos conocimientos, sabe ‘resetear’ y partir de cero. Absorbe muy rápido, tiene una percepción auditiva muy sensible y detallista, es una persona con una gran inteligencia emocional”, detalla “el Chiqui” sobre las cualidades de aquella alumna que aprendía en una semana lo que a otros les costaba tres.

Orgulloso de que le llame maestro -“satisfacción que toca el ego”- Vizcaya mantiene el contacto con la artista, que de vez en cuando le consulta aspectos profesionales, y reniega de los que hablan de apropiación cultural, o de falta de ortodoxia, en la música y los espectáculos de Rosalía.

“Cuesta admitir lo nuevo, algo que en el caso de Rosalía se acrecienta porque mezcla músicas casi antagónicas como el flamenco, la música urbana y la electrónica”, explica el cantaor.

Vizcaya reconoce que aunque a Rosalía le falta aún recorrido para poderla comparar a los “grandes”, se vislumbra una larga trayectoria: “De momento ha dado un pincelada de lo que puede hacer, pero tiene mucho que decir”.

DEL FLAMENCO DE “LOS ÁNGELES” A “EL MAL QUERER”

De su paso por la ESMUC surgió el germen de “Los ángeles”, primer disco de Rosalía, situado en los recovecos más flamencos de su cerebro y que fue recibido con asombro por la crítica y por la gerente del veterano Tablao de Carmen, Mimo Agüero, que la escuchó en un abarrotadísimo Paraninfo de la Universidad y que supo que tenía que cantar en su local.

“La idea es que hiciera 20 minutos y se pegó 45. No se oía una mosca. Se trajo a su guitarrista, David Lagos de Jerez. Fue mágico y el público mío, extranjero, alucinaba. Se decían: ¿Pero qué es esto? Fue muy bonito…”, recuerda.

Aquella noche, cantó sentada, vestida “muy conservadora”, para lo que hoy entenderíamos como estilo Rosalía, con “una camisa blanca de chorreras y una falda larga negra en la que no se le veía ni el tobillo”, detalla Mimo, hija del guitarrista Juan Antonio Agüero, primer marido de Carmen Amaya.

“Fue todo muy fresco, pero a la vez solemne, porque cuando ella canta no hay nada, absolutamente nada más. Eso lo vi desde el primer minuto, y aquí pasó eso”, relata sentada en el patio de butacas del tablao, al que Rosalía llevó a C. Tangana cuando eran pareja “porque le quería enseñar el sitio”.

Precisamente, fue de la mano de C. Tangana como Rosalía llegó a la productora Canadá para participar en el videoclip que ambos realizaron de “Antes de morirme”, dirigido por el colectivo Manson.

“Cuando vinieron a rodar, subí a verles, conocí a Pucho -otro de los nombres de C Tangana- y a Rosalía. Me pareció que era una tía con una energía maravillosa, tanto artísticamente como en lo personal”, rememora Óscar Romagosa, productor ejecutivo de Canadá.

Rosalía, que entonces, en el 2016, estaba muy metida con el flamenco, quedó encantada con el clip y la forma de trabajar de Canadá y pensó en ellos para sus vídeos cuando sacó al mercado el heterodoxo “El mal querer”, en concreto para los cortes “Malamente” y “Pienso en tu mirá”.

“Con Rosalía lo que siempre digo es que es como el Elvis Presley español, nadie ha tenido más portadas que ella, ha tenido un éxito muy bestia y merecido”, afirma Romagosa, que no duda en darle la enhorabuena por el reciente MTV Award que la cantante ganó por el clip de “Con Altura” (casi 819 millones de visualizaciones en youtube), salido de una productora ajena.

“Cuando ha rodado con Canadá resulta una persona fácil, pero es puñetera con lo que le importa, y si ve una cosa que no le convence te lo dice claramente (...) Tiene más conocimiento y más talento para hacer videoclips que otros artistas, un talento muy claro, y una mezcla extraña de cosas, un aura y una energía poderosas, una personalidad muy adictiva y todas esas cosas son las que demuestran que es una estrella”, concluye Romagosa.

 

Con simbólico beso a la tierra guaraní y el recorrido por sus recordados éxitos, Alex Ubago cautivó a su público

El viaje de “aventura musical” de Alex Ubago en su regreso a nuestro país embarcó veinte minutos antes de las 22:00 en el Gran Teatro del Banco Central del Paraguay. Con un simbólico beso a la tierra guaraní, un recorrido por sus recordados éxitos y su “Rohayhu Paraguay” con un acento bastante español, el cantautor conquistó a su público.


Fuente: Verónica Giménez - @verogimenez

En el marco de su gira “Canciones Impuntuales”, el intérprete de baladas se presentó nuevamente ante sus fanáticos paraguayos luego de cinco años de su última visita. Visiblemente entusiasmado, el artista arrancó la noche con la canción “Tú que ya no estás”, seguido de “Cuenta Conmigo”.

Después de sus dos primeros temas, Ubago cautivó a los presentes saludando en guaraní “¿Mba’éichapa?”. Entre aplausos y gritos continuó con su repertorio de canciones íntimas, proponiendo al público recorrer sus veinte años de trayectoria de la mano de “Entre tu boca y la mía” y “Míranos”.

“Maldito Miedo”, “Ella vive en mí”, “Calle Ilusión”, fueron otros de los temas que hicieron vibrar al lugar pero sin sacar protagonismo a sus clásicos como “Estar contigo”,”Sabes” y “Me Arrepiento”.

La interacción con los espectadores, emocionó al español hasta el punto que la frase “Rohayhu Paraguay, pero rohayhu mucho” le salió antes de lo que tenía planeado.

No solo su naturalidad e indiscutible talento tomaron fuerza durante su viaje a través del tiempo, también la calidez y simpatía del artista jugaron un papel importante al hacer un repaso por su recordado álbum del 2006 “Aviones de Cristal”. Dicho recuerdo aterrizó en “Viajar Contigo”, “Cuanto Antes”, “Dame tu aire” y “Aunque no te pueda ver”.

Alex se mostró conectado a sus admiradores en todo momento con anécdotas y comentarios, lo que le llevó a definirse como “Acuariano despistado”, tras explicar que su falta de atención se debe a una característica propia de los del signo zodiacal acuario.

Los últimos minutos del intérprete sobre el escenario llegaron durante una atmósfera inmersa en la fortaleza del amor con “No te rindas”, “Sin miedo a nada” y “A gritos de esperanza”. El momento especial de la noche se vivió cuando el compositor español se acercó aún más a los espectadores dedicando su tema “¿Qué pides tú?, sumergido en un clima sentimental.

El compositor quedó en el corazón de sus fanáticos por su excelente presentación y el aprecio que demostró a través de un simbólico beso a nuestra tierra antes de despedirse.