El cáncer, diagnósticos tardíos en un 80 % y la meta en cobertura de asistencia

Cuatro son los tipos de cáncer que predominan en Paraguay. La mayoría se diagnostica en fases avanzadas, cuando ya es tarde para soñar con una curación. Además de instalar la cultura de los controles periódicos, que recae más en cada persona, Salud Pública tiene una ambiciosa meta: la descentralización de la atención. Entérese aquí.

Debido a los costosos tratamientos y a que, ante la falta de medicamentos e insumos en otros hospitales, los pacientes terminan recurriendo siempre al Incan (Instituto Nacional del Cáncer), las enfermedades oncológicas representan una de las mochilas más pesadas de la salud pública.

El cáncer de mama y de cuello uterino en las mujeres, el de próstata en hombres y el de colon en ambos, son los más frecuentes en Paraguay.

Según registros del Ministerio de Salud, un 80 % de los casos de cáncer se diagnostican en estadios tres y cuatro, lo que significa que se llegó tarde para pensar en una cura.

En cambio, la detección en los estadios 1 y 2 implica que la persona puede curarse o controlar la enfermedad. “Por un lado, tenemos que trabajar en prevención primaria, hacer un diagnóstico temprano y precoz del cáncer y sus diferentes tipos y que la población pueda acceder al tratamiento integral de las diferentes etapas: radioterapia, quimioterapia, cirugía”, explicó la ministra de Salud, María Teresa Barán.

EL DÉFICIT DE COBERTURA

Enfermarse de cáncer y vivir fuera de Asunción o Central y no contar con recursos suficientes puede representar un verdadero calvario que encadena una serie de dificultades: el padecimiento mismo de la enfermedad, el tiempo y los costos para trasladarse hasta la capital, el factor emocional, el temor a que no funcione, los efectos colaterales de la medicación, etc.

Esta triste realidad, además de ser un problema para los pacientes, también lo es para los hospitales, que terminan saturados y sobrecargados, ante la obligación de absorber a personas de todo el país.

Una de las metas de Salud Pública, en tal sentido, apunta a descentralizar la atención, al menos en cuanto a tratamientos y accesos a medicamentos oncológicos.

El objetivo es que, cada cabecera departamental disponga de un “Hospital Día” (denominación que dan a los hospitales que funcionan solamente en horario diurno), donde el paciente se interne por la mañana, reciba la quimioterapia o tratamiento que corresponda y que a la tarde vuelva a su casa.

“Si tenemos en cada cabecera, esto significa menos desarraigo de las personas con cáncer, que la gente, si yo soy de Encarnación, me pueda hacer mi quimio en Encarnación es un sueño hecho realidad”, dijo la ministra Barán, en una entrevista concedida a la vocería presidencial.

Actualmente existe un Hospital Día en Pedro Juan Caballero y están proyectados próximamente otros en Pilar, Misiones y en Concepción.

Además, en un plazo menor, estimativamente el próximo mes, se habilitará el primer Centro Día en Encarnación, a través del apoyo del sector privado, con la Fundación Lazos del Sur, cuyo propietario donó el terreno.

LOS SERVICIOS QUE OFRECE EL INCAN SIN COSTO

Consultas: en el Consultorio Externo, En los Departamentos de Oncología Clínica (Quimioterapia), Oncología Radiante (Radioterapia) y Oncología Quirúrgica (Cirugía), En Urgencias y en odontología.

Medios de diagnóstico: laboratorio de análisis clínicos, laboratorio de anatomía patológica, mamografía, ecografía mamaria, tomografía, radiografía, electrocardiograma, endoscopía, Papanicolau, colposcopia

Modalidades de tratamiento contra el cáncer:

Oncología Quirúrgica (Cirugía). En esta modalidad de tratamiento son gratuitos:

Consulta con cirujano/a, cirugía (Arancel del cirujano, anestesiólogo, uso de quirófano y otros), internación, Unidad de Cuidados Intensivos pos Operatorios (UCIPO), curaciones, medicamentos e insumos prequirúrgicos, quirúrgicos y posquirúrgicos disponibles según el Listado del Medicamentos Esenciales del INCAN.

Oncología Radiante (Radioterapia): en esta modalidad de tratamiento son gratuitos:

Consulta con médico radioterapeuta, radioterapia por Acelerador Lineal, Braquiterapia de alta dosis y atención en servicios privados tercerizados en caso de avería o reparación del equipamiento del INCAN.

Oncología Clínica (Quimioterapia). En esta modalidad de tratamiento son gratuitos:

Consulta con oncólogo/a clínico, quimioterapia ambulatoria en el Hospital Día, quimioterapia con internación, medicamentos quimioterapéuticos disponibles según el Listado de Medicamentos Esenciales del INCAN.

Insumos Disponibles en el INCAN

Análisis laboratoriales clínicos

Análisis laboratoriales de Anatomía Patológica

Medios auxiliares de diagnóstico

Evaluación y acompañamiento nutricional

Unidades del Banco de Sangre del INCAN

Atención odontológica

Lo que establece el nuevo protocolo para prevenir acosos y violencia laboral

El Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTESS) dio a conocer un nuevo protocolo que tiene por objetivo la prevención de casos de acoso, violencia y discriminación laboral en el sector privado. Te explicamos de qué se trata.

Por Robert Bourgoing (@robertb_py)

Días atrás se dio a conocer la Resolución Nº 195/2026 por parte del Ministerio de Trabajo, la cual establece nuevos lineamientos de prevención, atención e investigación ante situaciones de discriminación, violencia y acoso en el mundo del trabajo para el sector privado.

Esta nueva reglamentación -que deja sin efecto la resolución anterior que data del año 2019- tiene como principal propósito pasar de un enfoque reactivo a uno centrado en la prevención, de modo a evitar anticipadamente situaciones que pudieran afectar a los trabajadores en su entorno laboral.

El protocolo contempla una “Declaración de Tolerancia Cero” y amplía el concepto de “mundo del trabajo”. A partir de ahora, la protección no se limita solo a la oficina e incluye desplazamientos, viajes, eventos sociales relacionados con el empleo y comunicaciones telemáticas o digitales.

Entre los puntos más relevantes de la resolución del MTESS se destacan:

*Acoso sexual: se define como cualquier comportamiento de naturaleza sexual (físico, verbal o digital) no deseado que atente contra la dignidad o cree un entorno hostil.

*Violencia horizontal y vertical: se tipifican las conductas abusivas entre pares, así como las que ocurren de jefes a subordinados y de subordinados a superiores.

*Discriminación: se prohíbe cualquier exclusión basada en raza, sexo, edad, religión, orientación sexual o discapacidad que altere la igualdad de oportunidades.

En el documento también se estipula que las empresas cuenten con canales de denuncia accesibles y seguros. Las investigaciones internas deberán regirse por principios estrictos como la confidencialidad, la imparcialidad y la no revictimización, evitando que el trabajador afectado sufra daños emocionales adicionales durante dicho proceso.

Una novedad es la incorporación de la figura de “medidas de resguardo”, que son acciones cautelares inmediatas para proteger la integridad física y psíquica del denunciante mientras avanza la investigación.

La violencia doméstica ahora es reconocida como un factor que puede llegar a impactar negativamente en la productividad y seguridad de los empleados. Por ello, el MTESS insta a los empleadores a considerar estos casos como factores de riesgo psicosocial y a incluirlos en sus planes de sensibilización.

La aplicación de esta normativa es obligatoria para todos los empleadores sujetos al Código Laboral Paraguayo, independientemente del tamaño de la empresa. El incumplimiento de las disposiciones contempladas en la resolución ministerial será considerado una infracción sujeta a sanciones administrativas por parte de la cartera de Trabajo.

Desde el MTESS sostienen que, con esta nueva resolución, Paraguay se alinea con estándares internacionales como el Convenio 190 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

El problema de los raudales en Asunción y alrededores: el progreso mal acompañado

Con cada lluvia, ya sea moderada o intensa, vemos las calles de Asunción y ciudades aledañas totalmente inundadas. Los raudales se volvieron un arma letal en cada temporal. ¿Por qué se acrecentaron en los últimos tiempos y cuál es la solución?

Por Juan Riveros (@JuancitoRiveros)

Para el planificador urbano, Marcelo Kublik, la explicación es que el agua siempre va a buscar su camino trazado con anterioridad y el que le conduce a los arroyos.

“La formación de grandes raudales es porque el suelo ya está todo impermeabilizado y ya no absorbe, entonces el agua es conducida a calles asfaltadas. Lo que no cambió en la ciudad es su tipografía, el agua sigue yendo por su mismo camino, pero en mayor caudal”, señaló en conversación con la 780 AM.

Agregó que el problema es que se construyen edificios donde no se deben construir. En ese sentido, apuntó al plan regulador de las ciudades, señalando que en Asunción quizás no se está cumpliendo con normalidad.

Asimismo, dijo que existe una falta de inversión en desagües, tanto en las obras privadas como en las públicas y que las municipalidades aceptan construcciones de edificios, sin tener en cuenta todos los requerimientos. “No se respeta el plan regulador y se construye en zonas donde no se debe”, agregó.

Con respecto a dichas obras de desagüe, el intendente de Asunción, Luis Bello, indicó que se encuentran trabajando para normalizar las obras en tres puntos estratégicos: barrio San Pablo, barrio Santo Domingo y la zona de la Avenida General Santos.

“Siento profundamente esta situación. No solamente en Asunción se dan los raudales en gran nivel, vi situaciones similares en otras ciudades como Fernando de la Mora, San Lorenzo, Limpio y otras”, resaltó el jefe comunal.

El problema de los raudales en Asunción y ciudades del área metropolitana ya viene siendo advertido por la sociedad de arquitectos de nuestro país, apuntando a la falta de planificación y de infraestructura adecuada para hacer frente a estos desafíos.

Cabe mencionar que, la cobertura del sistema de drenaje pluvial es extremadamente limitada, lo que lo expone a los efectos devastadores de las lluvias intensas.

Resaltan además que, a pesar de algunos esfuerzos, la falta de recursos financieros plantea un obstáculo. Los municipios señalan una escasez de fondos, y es evidente la necesidad de aprovechar el boom inmobiliario actual para mejorar la infraestructura urbana.

Para los especialistas, una estrategia eficiente sería renovar los anchos variables de las veredas, unificando con baldosas filtrantes conjuntamente con la instalación de cañerías pluviales debajo, y de esta forma renovar sectores urbanos completos. Embellecer los barrios unificando las veredas, mejorando la accesibilidad, y por debajo dejar los caños para reducir las inundaciones y raudales.

En cuanto a los proyectos en puntos críticos, se recomienda la implementación de soluciones específicas en lugares donde las inundaciones son recurrentes, como la construcción de diques o la elevación de infraestructuras vulnerables.

La iniciativa para un calendario único mundial  

Científicos, empresarios y líderes de opinión entendían que los defectos estructurales del calendario gregoriano entorpecían la organización económica y administrativa del siglo XX. Consecuentemente, se gestó un proyecto de ajuste mundial para un calendario fijo de 13 meses que fracasó ante la fuerza de la tradición.

Por Gonzalo Cáceres - periodista

Los seres humanos no percibimos el tiempo de forma puramente natural, sino también cultural. Y el calendario es una invención humana, una suerte de convenio social, con múltiples reformas a través de los siglos.

ORÍGENES

La herencia romana perduró en el hemisferio occidental a través de los principios legales, la lengua, estructura jurídica, arquitectura e ingeniería, pero también en la percepción misma del tiempo.

“Calendario” viene del latín “calendarium” (entendido como libro de contabilidad, derivado de “kalendae”), que marcaba el primer día del mes en la antigua Roma, cuando las deudas y los intereses de los préstamos se registraban y pagaban.

Los romanos arrancaron el cómputo de los años con la fundación de Roma (1. u. C, urbe Condita, “año 1 desde la fundación de la ciudad”), que se corresponde con el 753 a. C (antes de Cristo, que utilizamos hoy día), según los cálculos del monje Dionisio el Exiguo, a quien históricamente se reconoce como el gran compaginador de los tiempos (se pasó media vida ubicando las fechas de la Pascua y del nacimiento de Jesús de Nazareth).

Hoy sabemos que Dionisio se equivocó, pero su sistema (Anno Domini) perduró y se generalizó en la Europa Occidental después del Renacimiento (Gran Bretaña lo adoptó recién en 1752, Rusia en 1918 y Turquía en 1927).

Es así que, en las Américas, gran parte de Europa y regiones de África nos ubicamos en el año 2026, pero para los chinos ya es el 4724, los judíos andan por el 5786, los musulmanes entre el 1447 y el 1448 y los budistas en el 2569. Toda esta disparidad llevó, en su momento, a una iniciativa por el establecimiento de un calendario único internacional.

EL PROBLEMA

El calendario de referencia a nivel global es el gregoriano. Instaurado en 1582 por el Papa Gregorio XIII, fue concebido en un intento de corregir el desfase del antiguo calendario juliano (reforma de Julio César). De un plumazo, se perdieron 10 días en ese ajuste (se pasó del 4 al 15 de julio porque sí).

Aunque es preciso, desde el punto de vista astronómico, el gregoriano se vale de varios puntos cuestionables: los meses tienen duraciones irregulares (28, 30 o 31 días), las fechas no coinciden con los mismos días de la semana cada año; lo que complica la planificación contable, económica o estadística por los trimestres (no tienen la misma duración).A todo ello hay que sumarle que hay años en los que las fechas se desplazan de manera que los calendarios laborales o escolares deben reorganizarse constantemente.

UNIFICAR EL TIEMPO

En 1923 la entonces Liga de las Naciones convocó a la presentación de propuestas. En total, se recibieron unas 500, pero en 1931 solo se aceptaron tres para su análisis en plenaria.

La idea más sólida fue la del Calendario Internacional Fijo, proyectado por el empresario Moses B. Cotsworth en 1902, cuando trabajaba en el sistema ferroviario británico. Cotsworth observó que la contabilidad mensual era difícil de comparar porque cada mes tenía distinta duración. Pretendía crear un calendario perfectamente regular tomando como base un calendario de 13 meses compuesto por 28 días (364 días totales). Como 28 es divisible por 7, cada mes tendría exactamente 4 semanas. Esto produce una regularidad notable: cada mes comienza el mismo día de la semana, cada fecha cae siempre el mismo día, todos los meses son idénticos en duración. El mes adicional se llamaría “Sol” y se ubicaría entre junio y julio.

DÍA “FUERA DEL TIEMPO”

Un problema del calendario de Cotsworth se hizo notar por el año solar (que tiene 365 días), por lo que se propuso agregar un día especial al final del año, que no pertenecería a ninguna semana. Este día se llamaría “Year Day” (Día del Año) que no sería lunes, martes, etc; sino una jornada festiva mundial, así el año siguiente comenzaría nuevamente un domingo (en los años bisiestos se agregaría otro día similar después de junio).

El calendario quedaría en 364 días estructurados (13x28), 1 día festivo mundial y 1 día adicional en año bisiesto.

VENTAJAS

Los defensores del calendario de 13 meses señalaban que, por la simetría perfecta (cada mes sería idéntico), se podrían comparar meses sin distorsiones estadísticas. También la simplificación contable haría que las empresas puedan planificar salarios, inventarios, impuestos y estadísticas sin sufrir las irregularidades actuales, entre otros.

LOS MAYAS

A ciencia cierta, el calendario de Cotsworth presentó grandes coincidencias con el calendario de las “13 lunas” proveniente de la ancestral cultura maya, al que suele considerarse uno de los sistemas más precisos de la antigüedad.

Esta reputación se debe, principalmente, por su exactitud astronómica, su estructura matemática compleja y la capacidad para integrar distintos ciclos de tiempo en un mismo sistema coherente (la combinación del Tzolk’in y el Haab generaba un ciclo mayor llamado “Rueda Calendárica”, que se repetía cada 52 años solares). No se trataba de un único calendario, sino de un conjunto de cuentas del tiempo que funcionaban simultáneamente.

El calendario maya es, ante todo, una propuesta “natural” (espiritual, astronómica y biológica), antes que económica.

APOYO EMPRESARIAL

En su momento, el Calendario Internacional Fijo fue puesto a prueba por el industrial estadounidense George Eastman (fundador de Eastman Kodak), quien adoptó el calendario de 13 meses para uso interno de la empresa. Desde 1928 hasta 1989, Kodak utilizó este calendario en su contabilidad, lo que lo convirtió en el experimento práctico más duradero.

RESISTENCIA

Sin embargo, el principal obstáculo vino de las instituciones religiosas; particularmente de la Iglesia Católica, Ortodoxa y comunidades judías. Las religiones con tradición sabática (judía y cristiana) sostienen que el ciclo semanal de siete días debe ser continuo e ininterrumpido desde la creación. Si se introducen días “sin semana”, el ciclo se rompe. Para los judíos esto afectaría la observancia del Shabat y, para muchos cristianos, afectaría la continuidad del domingo.

FRACASO

Debido a estas tensiones dogmáticas, la reforma nunca fue adoptada a escala mundial. Además, había otros problemas, porque cambiar todos los calendarios del mundo era extremadamente costoso y afectaría aniversarios históricos, lo que pudo haber requerido reformar leyes y tratados.La discusión fue zanjada en 1955 y el calendario gregoriano permaneció como estándar global.

OTROS

El calendario de 13 meses no fue el único intento. Otra propuesta famosa fue el Calendario Mundial de 12 meses, pero que reorganizaba los trimestres; o el calendario Symmetry 454 y el Calendario Permanente Hanke-Henry. También se propusieron almanaques científicos, industriales y estadísticos, pero ninguno logró consenso.

El calendario gregoriano sigue predominando porque es una herramienta técnica y también un sistema cultural profundamente arraigado en la civilización global; sí, con puntos flojos, pero de aceptación mayoritaria.