Pandillas de menores en la Chacarita: urge desactivar la bomba de tiempo
Menores agrupados en pandilla, armados y adictos al crack, constituyen el polvorín a punto de estallar en el populoso barrio asunceno.
Las balaceras entre pandillas rivales de la Chacarita continúan sembrando el pánico en residentes del barrio que no tienen ninguna conexión con los grupos de delincuentes y criminales que operan en la zona.
El nuevo reporte consigna que en la noche del sábado, se llevó a cabo una actividad social benéfica a favor de una persona afectada de una dolencia. Y que en un momento se desató un enfrentamiento entre miembros de las bandas Pelopincho y Arroyences, en donde de vuelta hubo disparos de armas de fuego, que esta vez no produjo víctimas ni heridos. Sin embargo, el hecho en sí ya implica el cruce de los límites de la normalidad para las personas sin cuentas con la ley.
Los choques a balazos entre los Arroyences y Pelopinchos (integrados casi en su totalidad por adolescentes, e incluso algunos niños) ya derivó en la muerte de dos personas, en lo que va del año. Un caso fue la muerte a balazos de un chico de 16 años, a inicios del presente 2024. En otro, una mujer que se dedicaba al reciclaje falleció como consecuencia de una bala perdida disparada en medio de otra refriega entre los pandilleros.
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La violencia desatada en la Chacarita se encuadra dentro del escenario de alto índice de menores de edad adictos al crack, muchos de los cuales reclutados por adultos dedicados al tráfico de estupefacientes.
Otra familia murió y se abulta la lista de víctimas fatales en Pedrozo
Cuatro integrantes de una familia perdieron la vida en el accidente ocurrido anoche en la zona de Pedrozo, en Ypacaraí. Esta tragedia aumenta el número de víctimas fatales en este tramo de la Ruta PY02.
En las últimas horas transcendieron las identidades de las cuatro víctimas fatales que aún quedaban por ser identificadas, luego del percance vial ocurrido en el Km 48 de la Ruta PY02.
Se trata de Marcelo Ávalos, de 48 años, su esposa Fátima Silva Galeano, de 45 años, y sus hijos Fátima Sabrina y Fernando Jesús, de 9 y 18 años, respectivamente. Los mismos eran oriundos de la ciudad de Luque y se encontraban regresando de un viaje a Ciudad del Este.

La familia viajaba a bordo de un automóvil de la marca Toyota modelo Ractis que fue embestido por un camión cargado de ladrillos, el cual perdió los frenos y protagonizó este choque múltiple en la zona de la Compañía Pedrozo.
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El vehículo posteriormente acabó incendiándose, luego de chocar contra un poste de la ANDE. Sus cuatro ocupantes murieron calcinados en su interior, de acuerdo al reporte oficial.
Los hermanos de Marcelo Ávalos lamentaron esta tragedia que enluta a toda una familia y deja una pérdida imborrable. “Es un momento muy difícil por el que estamos pasando. Esta es una catástrofe”, afirmó uno de ellos al canal C9N.
El mismo expresó su cuestionamiento a las instituciones responsables de evitar que ocurran este tipo de accidentes, sobre todo el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), a quien reprochó duramente, más aún considerando los otros antecedentes trágicos en ese mismo punto de la Ruta PY02.
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El pedido unánime es que se pueda hacer justicia y que las autoridades competentes tomen las acciones debidas para evitar nuevas tragedias de esta índole. “Pedimos que tomen con seriedad para que esto sea un antes y un después”, expresó otro hermano del fallecido.
Cabe mencionar que la pequeña Fátima Sabrina este lunes debía cumplir un año más de vida, por lo que su penosa muerte genera un dolor aún mayor entre sus familiares y allegados.
Reportan desaparición de líder indígena: su hermano fue abatido en operativo de SENAD
Pobladores del distrito de Corpus Christi, Canindeyú, reportaron la desaparición de un líder indígena de la zona. Su hermano había sido abatido en un operativo de la SENAD, junto a otro presunto miembro de la estructura de alias “Macho”.
Fulgencio Carrillo Mancuello, de 38 años, líder de la comunidad indígena Y’apó 5, se encuentra con paradero desconocido desde el pasado viernes 14 de agosto.
Este hombre fue visto por última vez aquel día en la zona de Corpus Christi, departamento de Canindeyú, de donde era oriundo, perdiéndose todo contacto con él desde aquel entonces.
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Reportes de medios locales indican que Carrillo supuestamente habría sido llevado por un grupo de hombres armados, con prendas camufladas y pasamontañas, quienes lo habrían obligado a abordar a la fuerza un vehículo.

Cabe señalar que Fulgencio Carrillo es hermano del también líder indígena Antonio Carrillo Mancuello, quien días atrás había sido abatido junto al docente Catalino Ramón Correa Acevedo, en el marco de la Operación “Redención” liderada por la Secretaría Nacional Antidrogas (SENAD).
Desde la institución afirmaron que los dos abatidos presuntamente formaban parte de la estructura criminal liderada por Felipe Acosta Riveros, alias “Macho”, versión que genera dudas entre allegados y miembros de la comunidad.
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La camioneta Toyota modelo Hilux perteneciente al ahora desaparecido fue hallada totalmente incinerada en una zona boscosa de la citada localidad, aunque sin indicios que puedan contribuir a conocer su paradero.
La Policía Nacional y el Ministerio Público activaron la Alerta MAFE por desaparición de personas tras recepcionar la denuncia. El fiscal Oscar Paredes ya ordenó la búsqueda y localización de Fulgencio Carrillo.
Militares llevaron alegría a niños internados en el Hospital Acosta Ñu
Militares del Ejército Paraguayo este domingo realizaron una visita al Hospital Pediátrico “Niños de Acosta Ñu”, a fin de llevar alegría y entregar obsequios a los pequeños pacientes internados en su día.
Personal del Ejército paraguayo, encabezados por su Comandante, Gral. Ej. Manuel Rodríguez, y el Jefe del Estado Mayor, Gral. Div. José Santander, a tempranas horas de este domingo efectuaron un recorrido por las instalaciones del Hospital Acosta Ñu, ubicado en San Lorenzo.
Dicha visita fue acompañada por las mascotas institucionales “Kuñatai” y “Mbarete”, además de efectivos militares que lucieron el uniforme de soldado tradicional, que son Acá Verá, Acá Caraya y Camiseta Pytã’i.

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Las autoridades y uniformados del Ejército se encargaron de dialogar con los pacientes y sus respectivos familiares, aprovechando la oportunidad para entregar algunos obsequios.

La visita se realizó tanto en marco de la conmemoración del Día del Niño, como así también por el 157º Aniversario de la Batalla de Acosta Ñu, fecha sagrada que recuerda el valor inmortal de los Niños Mártires, y en cuyo homenaje fue nombrado este importante centro asistencial.
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El director del hospital, Dr. Héctor Castro, agradeció este gesto de cercanía y compromiso con la niñez, recordando que el espíritu de valentía, nobleza y amor a la patria que inmortalizaron aquellos jóvenes héroes sigue vivo en cada generación.
A su vez, el Gral. Rodríguez recordó que una de las principales premisas del Ejército es el compromiso con el pueblo paraguayo, lo cual intentan demostrar con este gesto solidario para los más pequeños que se encuentran hospitalizados.