Tobatí marchó por una niñez libre de trabajo infantil y con acceso a la educación
En Tobatí, autoridades y ciudadanía marcharon por el Día Mundial contra el Trabajo Infantil bajo el lema “Tarjeta Roja al Trabajo Infantil”. La iniciativa, impulsada por los ministerios de la Niñez, del Trabajo y la CONAETI, buscó concienciar sobre esta problemática y reafirmar el compromiso social con la protección de los menores.
La actividad consistió en una caminata que recorrió las principales calles de esta comunidad del departamento de Cordillera. Durante el trayecto, estudiantes de las escuelas San José y María Auxiliadora, junto a niños y adolescentes del Programa Abrazo, portaron carteles y compartieron mensajes alusivos a la erradicación del trabajo infantil.
Además, se desarrolló una charla informativa enfocada en los riesgos físicos y psicológicos que sufren los menores expuestos a actividades laborales tempranas. En este espacio se expusieron los mecanismos de denuncia y protección vigentes, haciendo hincapié en la responsabilidad compartida entre las familias, las instituciones gubernamentales y la comunidad en general.
Tras la marcha, las actividades se trasladaron al Espacio de Cuidado “San José” del Programa Abrazo, donde los niños y adolescentes participaron de una jornada recreativa que incluyó talleres de dibujo, pintura y juegos interactivos, diseñados no solo como entretenimiento, sino como herramientas pedagógicas.
El evento fue realizado entre la Municipalidad local, la CODENI, la Secretaría Departamental de la Niñez de Cordillera, la Defensoría de la Niñez y la Tercera Región Sanitaria.
Farmacéuticas deben asumir intereses para amortiguar millonaria deuda del Estado
Las empresas farmacéuticas se verán en la necesidad de asumir los intereses, al aceptar la cesión de derechos de cobro propuesta por el Gobierno para saldar la millonaria deuda con el sector, que asciende a USD 1.000 millones.
“La cesión es el único método que tenemos para bajar la deuda”, afirmó a ABC TV Édgar Villalba, presidente de la Cámara de Representantes e Importadores de Productos Farmacéuticos, Tocador, Domisanitarios y Afines (CRIPFA).
La deuda que arrastra el Ministerio de Salud asciende a USD 1.000 millones. Mediante la cesión de derechos de cobro, se podrán financiar USD 360 millones, a tres años de plazo, lo cual amortiguará en cierta medida la cifra total.
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Al aceptar el denominado “factoraje” propuesto por el gobierno, las farmacéuticas indefectiblemente deberán asumir también los intereses acumulados, indicó Villalba, ya que no tienen otra alternativa en estos momentos.
“El único problema de la cesión es que solamente entra el objeto 350 que son medicamentos. No entran diálisis, recursos de amparo o servicios”, lamentó.
A raíz de esta limitación, varias firmas proveedoras quedarían fuera del mecanismo ofrecido por el gobierno para zanjar las deudas acumuladas, según el titular de CRIPFA.
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Para finales de año, la deuda podría quedar en alrededor de USD 500 millones, correspondiente al período 2025, siempre y cuando el plan de pagos se cumpla a cabalidad.
Si bien el Estado desembolsa USD 40 millones de forma mensual para pagar a las farmacéuticas, ello sigue siendo insuficiente, admitió. “Están cumpliendo en cierta forma, pero no alcanza por la deuda total”.
Peña respalda gestión en IPS: “Están haciendo un trabajo extraordinario”
El presidente de la República está muy entusiasmado con la gestión de Isaías Fretes en el IPS. Destacó sus recorridos por todos los centros de salud de la previsional y auguró una mejora del servicio.
Durante la presentación oficial de los bibliobuses del Programa de Atención Integral a la Primera Infancia “Semillas del Futuro”, en el litoral del Palacio de López, el presidente Peña conversó con los periodistas.
Ante la pregunta de si implementarán alguna medida urgente ante la falta de presupuesto para la compra de medicamentos en IPS, contestó que no, pero comentó que ayer mantuvo muy buena conversación con el presidente, Isaías Fretes.
“Hay novedades bastante auspiciosas; estamos trabajando en esto. Les puedo asegurar que no estamos de brazos cruzados. El doctor Fretes y su equipo están haciendo un trabajo extraordinario”, recalcó.
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Señaló que un problema de décadas no se puede solucionar en cuatro o cinco meses; por lo tanto, el trabajo de mejoramiento llevará su tiempo a través de las decisiones tomadas a diario.
Dijo sentirse muy entusiasmado con los cambios que se están implementando y, principalmente, con el trabajo en terreno, pues el doctor Fretes continúa recorriendo los hospitales del IPS.
Respecto a la situación financiera actual del IPS, Peña informó que la buena noticia es el aumento en la cantidad de cotizantes, con 100.000 nuevos aportantes solamente en el último año.
En cuanto a la deuda del Estado con el IPS, el presidente respondió que ese monto está en discusión desde la creación del instituto por ley. No contestó si había un plan para comenzar a pagar.
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Peña critica contrato leonino de Atlas en IPS: “Tiene que ser revisado”
El presidente de la República, Santiago Peña, cuestionó este martes las condiciones del millonario fideicomiso firmado en 2017 entre el Instituto de Previsión Social (IPS) y el Banco Atlas, del Grupo Zuccolillo.
Durante una charla con los medios de prensa, el mandatario Santiago Peña criticó las condiciones del millonario fideicomiso del Instituto de Previsión Social (IPS), donde se invirtieron G. 828.000 millones.
“Hay enormes dudas sobre si ese fideicomiso realmente fue justo en el Instituto de Previsión Social. Se hicieron inversiones por más de 800.000 millones de guaraníes, pero con unas condiciones de lo que hoy estamos mirando”, dijo.
Peña puso especial énfasis en un saldo “a la vista” de G. 160.000 millones que permanece retenido mensualmente en la entidad bancaria del Grupo Zuccolillo. Estos fondos generan millonarios rendimientos que benefician al esquema del fideicomiso y al banco, pero que no se traducen en ningún tipo de ingreso o beneficio para el IPS ni para sus asegurados.
“Hay un saldo de 160.000 millones de guaraníes que están a la vista, eso genera un ingreso para el fideicomiso, pero ese ingreso no se traduce en un ingreso para IPS. Creo que eso también tiene que ser revisado”, acotó.
El origen de la polémica radica en las condiciones altamente ventajosas que el acuerdo otorgó al Banco Atlas y que posee una vigencia de 30 años. En la práctica, el mecanismo funciona como una suerte de “aduana financiera” que le provee al banco una colosal liquidez mensual sin asumir riesgos con su propio capital.
Cada mes, el 100% de los aportes de salud de trabajadores y empleadores ingresa primero a las cuentas de Atlas. El banco retiene el dinero durante 30 días para separar una “reserva mínima” de hasta G. 160.000 millones. Recién tras ese proceso, el remanente es devuelto al IPS.
El contrato estipula que todos los gastos administrativos, honorarios profesionales, auditorías, impuestos y costos legales no corren por cuenta de Atlas, sino que se pagan directamente con el dinero del IPS o de los fondos de la cuenta especial.
El propósito original del fideicomiso era financiar la construcción de cuatro centros médicos (el Hospital Ingavi, la Policlínica, el Hospital Día y el Centro Hemato-Oncológico) por un total de G. 828.000 millones. Sin embargo, las actuales autoridades del IPS detectaron un esquema de presunta corrupción tras ordenar auditorías internas y externas, las cuales ya derivaron en cuatro denuncias penales.
Uno de los informes reveló que solo el 26% del dinero de este pacto con Atlas se utilizó para los proyectos originales, que eran los cuatro hospitales, mientras que el 74% restante se destinó a obras o refacciones no previstas inicialmente. Para poder hacer esta jugarreta, se hizo una pequeña pero decisiva modificación al contrato para incluir un punto llamado “otros centros de salud” y así se comenzó a desviar la plata.
Pero lo más grave de todo es que algunos de estos supuestos trabajos para obras no previstas inicialmente no se ejecutaron; lo que a simple vista demuestra que se desviaron millones a obras fantasmas.
Como consecuencia, dos hospitales no se terminaron en tiempo y forma. El Hospital Día tuvo un avance mínimo y el Centro Hemato-Oncológico ni siquiera comenzó con esos fondos, lo que obligó a las actuales autoridades del IPS a buscar después recursos propios para continuar las obras, que se espera que terminen recién este año.