Caso niño baleado: “El padre fue irresponsable, pero el policía, criminal”

Los expertos en Derecho coinciden en que no se justifica la actuación policial durante una barrera de control, la cual terminó con un niño baleado luego de que su padre decidiera retornar para no cruzarse con los agentes policiales.

La abogada y socióloga Diana Vargas, especialista en Derechos Humanos, argumentó que fue incorrecto el procedimiento policial durante una barrera instalada en San Lorenzo, que prosiguió con una persecución a un vehículo hasta la ciudad de Luque.

“Los comentarios apuntan al padre como responsable, no tienen en cuenta que los disparos intimidatorios están entre las conductas prohibidas en el manual de uso de la fuerza de la Policía. La vida de ellos ni terceros estaba en peligro. El padre fue irresponsable y el policía criminal”, tuiteó.

En charla con HOY, la experta mencionó que los disparos de advertencias están expresamente prohibidos en el manual aprobado por la Comandancia de la Policía, ya que estos ponen en riesgo la integridad de las personas. Sí los agentes pueden hacer uso de la fuerza legal, en la medida en que su vida o la de terceros estén en peligro.

Vargas indicó que en este caso no se puede presumir que haya existido algún riesgo porque no hubo siquiera intercambio de disparos. “La gente critica al padre, pero hay un descrédito y temor hacia estas barreras. El señor al parecer ni cruzó el control policial, sino más bien desvió. Por experiencia ayudando a las víctimas, sé que siempre hay un temor al pasar por las barreras, no es un miedo subjetivo, tenemos muchísimos casos conocidos de abusos policiales que terminan en la nada y con esto se empoderan los uniformados al no haber sanciones”, argumentó.

A su parecer desde el Gobierno se deben establecer reglas claras para las barreras policiales. “Sabemos en este estado policial por la cuarentena, hacen uso de la fuerza, exigen sumas de dinero o modifican las actas policiales. La Policía tiene carta blanca. No hay credibilidad y se tiene miedo”, puntualizó.

A su vez, el abogado José Casañas Levi esgrimió que el padre que evitó la barrera policial, al retomar su camino y desviar así su trayecto, no cometió ningún ilícito al hacerlo. En tanto que coincidió en que no estaba legalmente justificada la conducta de los policías al disparar contra el vehículo que estaba en marcha.

Ricardo Riquelme iba a bordo de su vehículo con su esposa y sus hijos, una beba de tres meses y un varón de seis años. Estaban volviendo de una consulta médica. A la altura de la zona de Yvera, San Lorenzo, vio a lo lejos un control policial. Para no perder tiempo o para que los policías no quieran coimear, según alegó el conductor, optó por desviar su trayecto.

En ese momento, de acuerdo con el relato del padre, una patrullera les hizo juego de luces para que detenga la marcha y luego los embistió. Argumentó que del susto no se detuvo y también porque los uniformados comenzaron a disparar.

Los policías “dispararon a matar”, según la víctima, pese a que no hubo intercambio de balas. El auto recibió seis impactos y uno llegó hasta el niño de 6 años que estaba sentado atrás.

El padre, quien detuvo finalmente la marcha en la ciudad de Luque, denunció que los agentes no auxiliaron a su hijo herido, sino que solo se encargaron de tratarlo como un criminal.

La Fiscalía anunció que ya está investigando este caso de gatillo fácil.

 

Chacarita: 20 jóvenes festejaban quinceaños y terminaron en el calabozo

Más de 20 jóvenes fueron detenidos por violar la cuarentena y estar farreando en una pequeña pieza ubicada en el barrio Ricardo Brugada “La Chacarita”. Los padres de los infractores salieron en defensa de sus hijos y cuestionaron el operativo policial.

El comisario José Martínez, de la comisaría 5ta. Metropolitana, informó a radio Universo y canal GEN que más de 20 jóvenes fueron demorados en la zona baja del Cabildo, en el barrio Ricardo Brugada de Asunción.

El uniformado detalló que durante la mañana del sábado los propios propietarios de una humilde vivienda dieron aviso a la policía del festejo “íntimo” y de “corta duración” que iban a realizar por motivo de un cumpleaños.

Si bien la promesa fue que iban a estar 10 personas y que no se extendería por mucho tiempo, ya a la 01:00 de la madrugada comenzaron a viralizarse videos de una multitud de personas en ese lugar. Al ser un sitio conflictivo, los uniformados de otras dependencias policiales se sumaron para desplegar el operativo.

Martínez indicó que encontraron en una pequeña habitación de 4x6 metros a más de 20 personas, en su mayoría jóvenes menores de edad; también había criaturas saltando sobre la cama.

Durante la aprehensión de los infractores de la cuarentena sanitaria, las mujeres arañaron a los policías y los varones arrojaron piedras para evitar ir al calabozo.

PADRES DEFIENDEN A SUS HIJOS

Leticia Dominguez, madre de una de las niñas detenidas, mencionó al SNT que a las 00:30 horas su hija se escapó de su vivienda para ir al quinceaños. No obstante, lamentó que haya sido detenida y aseguró que los agentes policiales actuaron brutalmente y los calificó de coimeros.

“Me hizo enojar porque le jugaron todito a mi hija, ella no es drogadicta, no es bandida, ladrona, para que actúen así”, insistió.

Otra madre presente frente a la comisaría dijo que su hija reaccionó contra los uniformados porque su hermano (menor de edad) recibió disparos de balines de goma durante el procedimiento. “Son sanguinarios los policías, dispararon y les torturaron con las picanas eléctricas también”, alegó.

 

Creyó que había un paciente con COVID, entró en pánico y huyó del hospital

Desde Salud Pública desmintieron que el paciente fugado del Hospital de Itauguá sea uno contagiado con COVID positivo. En realidad, el internado creyó que había otro paciente con ese virus cerca, por lo que entró en pánico y huyó del nosocomio. Tras el malentendido, el sujeto regresó al centro hospitalario.

El doctor Juan Carlos Portillo, viceministro de Atención Integral a la Salud, indicó a la radio Universo 970 AM que un adulto mayor fue internado por un caso de politraumatismo en el Hospital de Itauguá y que este decidió huir tras escuchar rumores de un supuesto caso de COVID-19 en el sitio.

Al principio la propia Policía reportó que el fugado era un paciente con dicho virus, pero ahora esto queda descartado.

“Él escuchó que a su lado estaba un paciente con COVID-19. Se asustó, se quitó el tubo de drenaje y huyó del lugar, pero ninguno tiene coronavirus”, señaló la autoridad.

Portillo aseguró que todo fue un malentendido y que en la mañana de este domingo el paciente, junto con sus familiares, voluntariamente se presentó de nuevo al hospital. Ahora permanece aislado y estable. “Al final tuvo un final feliz”, puntualizó el médico.

 

Dos funcionarios de Dinatran dan positivo al COVID-19

La Dinatran informó que dos de sus funcionarios fueron confirmados de coronavirus. Los mismos no presentan ningún síntoma.

A través de sus redes sociales, la Dirección Nacional de Transporte (Dinatran) dio a conocer la confirmación de dos casos asintomáticos de COVID-19 en funcionarios de la institución.

Estos funcionarios serían del departamento de Atención y habrían tenido contacto con camioneros que llegaron a la institución para realizar gestiones.

Se procedió a la desinfección de las oficinas. Los funcionarios que tuvieron contacto directo con estas dos personas serán sometidas a los hisopados.

Los afectados y sus contactos ya están en cuarentena con los protocolos de salud.
Por otra parte y a consecuencia de lo sucedido, la atención al público, desde el lunes 1 de junio, para trámites y consultas al correo: dinatran@dinatran.gov.py.