Choque entre bus y camioneta deja un muerto y varios heridos

Un bus de la empresa Expreso Paraguay y una camioneta de la marca Nissan chocaron entre sí este miércoles en horas de la tarde a la altura del kilómetro 103 de la Ruta 1. Según los reportes, una persona falleció y ocho resultaron heridas.

El percance se produjo cuando, aparentemente, la camioneta Nissan -que se desplazaba con dirección hacia Encarnación- intentó adelantarse sobre la ruta y chocó frontalmente contra el bus de Expreso Paraguay que circulaba en sentido contrario.

A raíz del impacto, el vehículo de Expreso Paraguay fue a chocar contra el muro del Club 24 de Junio

Según informó la corresponsal del diario ABC Emilce Ramírez a la 730 AM, el autobús tenía 28 pasajeros a bordo y ocho de ellos resultaron con heridas.

La fallecida fue la conductora de la camioneta Nissan, Silvia Rolón, mientras que los heridos ya habían sido derivados al Hospital Regional de Quiindy. Uno de ellos fue trasladado nuevamente al Hospital del Trauma, en Asuncion.

Para el rescate de las personas hubo un arduo trabajo de los bomberos y de la Policía. Entre los heridos estaban el chofer del colectivo Milciades Rodríguez, la azafata e incluso el hijo del ministro de Educación Eduardo Petta, Juan Manuel.

El director del Hospital de Quiindy Eduardo Yd, mencionó a la 970 AM que fueron finalmente seis los pacientes derivados a otros centros asistenciales de mayor complejidad. Uno de ellos es una criatura de dos años y otra es un mayor de 52 años.

 

El infierno de Ana con su esposo francés: maltratada, desposeída y una Corte que quiere verla presa

Ana María Silva Monges es una mujer a la que le tocó soportar 25 años de calvario, entre maltratos físicos y psicológicos además de la pérdida de sus bienes, teniendo a su exmarido, un hombre de nacionalidad francesa, como principal protagonista. Tras cumplirse una década de disputa en el ámbito judicial, la misma sigue sin encontrar solución a su caso y clama por justicia.

La historia comienza en mayo de 1982 cuando Ana María conoció a Maurice Christian, un francés que había llegado a Paraguay dispuesto a fijar residencia y realizar algunas inversiones con la supuesta fortuna que alegaba poseer.

Luego de conocerse durante un corto tiempo, ambos terminaron casándose. En aquel entonces, ella tenía tan sólo 20 años y él 39. “No lo conocí muy bien, me propuso matrimonio muy pronto y, a pesar a los consejos de mi madre, me casé civilmente con él”, recordó la mujer en entrevista con Radio Monumental. Fruto de esta unión conyugal nacieron France y Maurice Alfredo.

A los pocos meses de haber contraído matrimonio, Ana María empezó a vivir su propio calvario pues -según manifestó durante la entrevista radial- le tocó conocer “la verdadera personalidad de Maurice”, siendo víctima de maltratos físicos, sus abusos verbales y todo tipo de agresiones.

La denunciante recuerda que los golpes y gritos eran parte de su día a día al igual que las amenazas con armas de fuego, las cuales el francés poseía en la vivienda y de las que era aficionado, teniendo en su poder una colección completa con varios tipos y variedades.

Según Ana María, una de las características de Maurice eran sus constantes arranques de ira y su mal temperamento, lo cual derivaba en que al más mínimo inconveniente termine demostrando una actitud agresiva con quien esté cerca de él, incluyendo a amigos y familiares.

A lo largo de los 25 años de matrimonio, la pareja pasó por varias idas y vueltas, entre separaciones y reconciliaciones. En más de una ocasión, Maurice le había prometido a su esposa que iba a cambiar su forma de ser, cosa que siempre terminaba siendo una excusa para retenerla a su lado.

La mujer mencionó a la 1080 AM que, luego de tratar de impulsar un negocio fallido con un restaurant, ella y su esposo francés decidieron abrir “Oropar”, el hoy conocido negocio de compra y venta de oro ubicado en el microcentro de Asunción. Dicho emprendimiento fue posible gracias a una sociedad con otro francés de nombre Alan Jahan, quien pasó a convertirse en su socio comercial.

Gracias al éxito del negocio y los buenos ingresos económicos que iban logrando, la pareja fue adquiriendo inmuebles (incluida una estancia en el Chaco) y otros bienes materiales que años después serían reclamados a través de un litigio judicial por el ciudadano francés, quien tenía la intención de despojar de todo lo que poseía a la mujer.

Luego de varios años en conflicto, finalmente Ana María decidió ponerle fin a la cuestión y solicitar el divorcio en el 2007, finiquitándose formalmente la disolución conyugal dos años después. Según un documento facilitado a nuestra redacción, el juzgado que aprobó el divorcio concluyó que durante su matrimonio con Maurice Christian, ella fue víctima de maltratos físicos y verbales y abusos de todo tipo.

A raíz de esta sentencia, Maurice decidió tomar represalias contra su expareja denunciándola en el año 2008 por apropiación y lesión de confianza. Según el escrito presentado en aquel entonces, Ana María supuestamente había aprovechado su desconocimiento del idioma y su cargo como administradora de las empresas familiares para quedarse con una suma multimillonaria.

La causa llegó a juicio oral en el 2016, siguiendo por un largo proceso judicial que -según Ana María- estuvo plagado de irregularidades que terminaron perjudicándola. Durante dicho proceso se comprobó que Maurice conocía perfectamente el idioma español, que manejaba las cuentas con total normalidad y que era imposible que desconociera los movimientos financieros dado que él y su esposa compartían el mismo espacio físico.

“Hizo todo un montaje económico y financiero para que termine donde estoy ahora”, indicó la denunciante a Monumental.

Aunque todas las pruebas hacían pensar que Ana Maria sería absuelta de la causa, finalmente el Tribunal la declaró culpable, siendo condenada a 4 años de pena privativa de libertad.

Rodrigo Yódice, abogado defensor de Ana María Silva Monges, mencionó a la 1080 AM que luego de conocerse el fallo del tribunal, la defensa técnica apeló la decisión, posteriormente la resolución fue revocada y el Tribunal de 2º Instancia decretó la absolución de la mujer.

A pesar de que la mujer fue absuelta, la querella adhesiva volvió a plantear un recurso extraordinario de casación y el 26 de septiembre de 2018 se dictó una nueva sentencia por parte de la Corte Suprema de Justicia. La misma dispuso la anulación de la absolución a Ana María y, por consiguiente, la reconfirmación a la sentencia condenatoria de 4 años de prisión preventiva.

Silva Monges asegura que los jueces ni siquiera miraron las pruebas que habían sido presentadas sino que solo tenían en cuenta lo que la querella decía, incluyendo a la fiscal del caso a la que cuestionó en su actuación.

Según comentó la mujer, Maurice logró hacerse de varios contactos y amigos influyentes a lo largo de los años, yendo desde el exministro de la Corte Suprema de Justicia, Víctor Núñez, y el exsenador del UNACE, Jorge Oviedo Matto, hasta los fiscales generales Rubén Candia Amarilla y Javier Díaz Verón. Dichos vínculos en el ámbito político y judicial lo habrían ayudado a ganar el juicio.

Al momento de definirse el recurso de casación, fueron los ministros Sindulfo Blanco, Myriam Peña y Raúl Torres Kirmser quienes ratificaron el fallo de primera instancia y permitieron que el caso nuevamente se tuerza en contra de Ana María Silva Monges.

El abogado indicó que su defendida fue notificada sobre este fallo el pasado 1 de octubre, por ello decidió hacerse cargo del caso y actuar en representación legal de la misma para evitar que se reconfirme la condena. Afirmó que, de ser necesario, recurrirán a organismos internacionales a fin de que su defendida no sea condenada injustamente.

Finalmente, Ana María aseguró que seguirán peleando en instancias judiciales hasta que acabe el calvario que le toca vivir desde hace tantos años y que su exesposo Maurice Christian pueda dejarla seguir con su vida normalmente.

 

Industriales alertan sobre suba de impuestos a bebidas: afectará empleos e inversiones, afirman

La Cámara Paraguaya de Bebidas Alcohólicas brindó sus argumentos, por los cuales se oponen a la suba del impuesto al sector. Señalan que esta situación podría desencadenar en una serie de factores desfavorables a la economía nacional.

A través de un comunicado, la Cámara Paraguaya de Bebidas Alcohólicas (CAPABA), resaltó que resulta inoportuno plantear la suba del impuesto al sector, dado que la economía “se está enfriando”.

Argumentan que de hecho, ya existen consecuencias visibles en el sector, por la devaluación del real y del peso argentino, además de la caída del turismo.

La Capaba sostiene que el aumento del impuesto significará una mayor oportunidad y condiciones favorables para el desarrollo del sector informal, que ya estaría abarcando un 40% del mercado.

“El Gobierno debería apuntar a ampliar la formalidad en el país, ampliar la base tributaria en general y asegurar que todos los actores económicos paguen sus impuestos”, reza el escrito.

Hablan además de la necesidad de estudios técnicos, económicos y tributarios para la presentación de un proyecto de Ley.

Aseguran también que se analiza solo estos impuestos específicos, no una revisión general de necesidades de recaudación, ni de precios relativos; sin considerar que el atractivo general de Paraguay es la baja carga impositiva para acelerar el crecimiento económico y la formalización.

Ponen de ejemplo a la Argentina con un impuesto selectivo al vino del 0%, y las declaraciones de Jair Bolsonaro, presidente electo de Brasil, sobre las bajas de impuestos; ambos contrarios a la política de Paraguay de aumentos de impuestos.

Por último precisan que en el país ya existe un alto desempleo en los jóvenes, y particularmente en el régimen de turismo de ciudades fronterizas. El aumento de Impuestos, trasladado a precios, reducirá las ventas de los comercios llevando inevitablemente a una disminución de la fuerza laboral de estas ciudades que se estima generan más de 250.000 puestos de trabajo directos.

 

Amenaza de muerte a la Fiscal General: los tres encapuchados del video murieron acribillados

El ministro del Interior, Juan Ernesto Villamayor, confirmó que tres de los hombres que aparecen en el vídeo de amenaza a la fiscal general del Estado Sandra Quiñónez, ya fueron abatidos en el operativo realizado en Presidente Franco donde se halló el cochebomba.

El ministro del Interior, Juan Ernesto Villamayor, brindó una conferencia de prensa tras una reunión con el vicepresidente Hugo Velázquez y la fiscal general del Estado, Sandra Quiñónez.

Villamayor comentó que las amenazas contra la fiscal general Sandra Quiñónez, son reales, pero las mismas son anteriores en el tiempo al operativo realizado en Presidente Franco, donde se halló el cochebomba.

Dijo que tres de los hombres que aparecen en el vídeo, ya fueron abatidos en dicho operativo, ya que coinciden las indumentarias. Del resto, hasta el momento no se tiene información.

El ministro explicó que se llegó a este material, a través de fuentes de inteligencia que posteriormente condujeron a la vivienda en Presidente Franco.

“Es una amenaza absolutamente controlada, por eso es que lo compartimos”, subrayó Villamayor. Además, afirmó que la seguridad de la fiscal general del Estado seguirá reforzada y que se dispuso un protocolo en la sede del Ministerio Público.

“Tenemos una situación de alerta permanente en este caso y el combate contra el crimen transnacional”, agregó.

Por otra parte, el titular del Ministerio del Interior, aseguró que todo esto no se vincula con todo lo manifestado el día de ayer por el narcotraficante brasileño recluido en la Agrupación Especializada, Marcelo Pinheiro, alias “Piloto”.

Además, dijo que la intención de Piloto es que se abran nuevas carpetas en su contra en nuestro país, para evitar su extradición al Brasil. Sin embargo, se investigará absolutamente todo, especialmente lo relacionado a las acusaciones vertidas contra autoridades policiales.

Por último, ratificó que la voluntad política del Gobierno es que sea extraditado al Brasil, en la brevedad posible.