Condenan a 40 años de cárcel a Alcides Oviedo Brítez: “Son una mierda, una basura”

Un Tribunal de Sentencia condenó al líder del EPP, Alcides Oviedo Brítez, a 40 años de cárcel por su implicancia en el secuestro de Arlan Fick. El recluso trató de basura a los jueces y en especial al fiscal Joel Cazal.

Por los hechos punibles de secuestro, asociación terrorista, extorsión, extorsión agravada, apología al delito y otros, sentenciaron a 40 años de prisión ( 30 más 10 de medida de seguridad) a Alcides Oviedo Brítez, tal como lo habían solicitado los fiscales Joel Cazal y Javier Ibarra.

Oviedo Brítez cumple en julio, 15 de los 18 años que debe pasar en prisión por el secuestro de María Edith Bordón de Debernardi, sin embargo, 15 corresponden a la sentencia y tres son de medida de seguridad.

A partir de que complete los 15, paralelamente comenzará a correr el tiempo de su nueva sentencia dictada hoy por su presunta participación en el secuestro del joven Arlan Fick, según explicó el propio Cazal.

“Son una mierda, una basura, vinieron a decir chismes y barbaridades, siendo que estoy aquí preso, hay una criminalización de los luchadores”, expresó Oviedo Brítez y enfatizó que existe mucho temor a que él quede en libertad.

En cuanto a Cazal, Oviedo Brítez no se ahorró calificativos y lo responsabilizó de inventar una nueva causa en su contra. “Una persona indeseable, una mierda, una basura, un terrorista, un gran hijo de puta”, afirmó el condenado.

Insistió en que esta sentencia solamente se basó en acusaciones infundadas y que desde su reclusión no puede tener comunicación con nadie, ya que vive vigilado las 24 horas del día en la Agrupación Especializada.

 

Manifestaciones en Ciudad del Este: cierre de paso vehicular y comercios

Dos manifestaciones se registran este miércoles en Ciudad del Este, una por parte de ciudadanos que piden cárcel para el clan Zacarías y otra de los funcionarios que fueron desvinculados del municipio.

La periodista Adalid Monzón informó a la 970 AM que una importante cantidad de manifestantes comenzó a movilizarse este miércoles en el microcentro esteño para exigir la cárcel para los integrantes del clan Zacarías en Ciudad del Este. Además cerraron la cabecera del Puente de la Amistad durante la medida de fuerza.

Los manifestantes anti clan Zacarías cerraron el paso vehicular en la zona fronteriza también para, de paso, protestar contra los controles a los paseros.

Durante la medida de fuerza, varios comercios se vieron obligados a cerrar sus puertas, según indicó la comunicadora.


PROTESTA EN MUNICIPIO

Mientras que otra situación se dio más temprano en la Municipalidad de Ciudad del Este, donde los funcionarios desvinculados repudiaron el hecho y solicitaron ser reincorporados. Algunos de los protestantes incluso se encadenaron frente a la institución.

El intendente esteño Miguel Prieto indicó a los afectados que la comuna no es una institución de caridad y que no puede seguir albergándolos en el municipio. “Ustedes son los que mienten, 18 años robaron, bandidos que andan”, refirió el jefe comunal alzando la voz y causando la ira de los manifestantes. Afortunadamente este incidente no pasó a mayores.

 

El piropo es acoso si no es consentido por ambas partes, afirma sexólogo

La emisión de comentarios sin permiso a través del piropo sea a una persona conocida o desconocida es acoso, afirma el psicólogo y sexólogo Ariel González. Indicó que desde el momento en que no existe consentimiento de quien lo recibe, es una falta de respeto por parte de quien lo dice y no es un acto inofensivo.

El piropo, del tenor que fuera no es inofensivo desde el momento en que la persona que lo recibe no lo consiente y genera incomodidad. Tal es así que tanto el acoso como el piropo se podría entender como una misma concepción de ambas situaciones, afirma el psicólogo y sexólogo Ariel González.

“El problema en esencia es emitir un juicio sin que te lo pidan y mucha personas toman el piropo solo como hacer comentarios sobre el cuerpo de alguien pero eso puede ser considerado acoso”, explica González.

Aclara que la galantería y el proceso de seducción deben darse cuando hay permiso de ambas partes y es cuando los comentarios hechos como piropo pueden resultar agradables.

El profesional destacó que en muchos países ya no se hace diferencia ya entre piropo y acoso y que en Paraguay sigue normalizado y considerado un halago el recibir comentarios sin pedirlo.

“La costumbre de piropear está normalizada en el país pero eso tiene que ver con que vivimos en una sociedad machista en donde se privilegia comentarios de este tipo pero pueden ser nocivos y particularmente son dirigidos a las mujeres”, señaló.

González sugirió tener mucho cuidado con lo que se dice, cuándo se dije, cómo y a quién se le dice ya que muchas veces los que acostumbran piropear creen que están en lo cierto sin tener en cuenta cómo se sentirá la otra persona.

“Todo pasa por una cuestión de respeto, es lo que se tiene que entender independientemente de que sea hombre - mujer, mujer-mujer, hombre-hombre, tenemos que respetarnos entre todos y evitar situaciones de acoso porque finalmente el piropo es acoso sexual y finalmente es una forma de violencia”, puntualizó.

Sobre el punto de minimizar el reclamo de no querer recibir un piropo, González afirmó que pasa por respetar lo que la otra persona quiere o no y es una decisión individual que guste o no y todo pasa por el respeto.

“Así como se normaliza un acoso, la gente dice que el piropo es inofensivo y es así como existen casos de bullying que pueden llevar a situaciones inclusive de suicidio, si uno está recibiendo constantemente comentarios que no está solicitando y que hacen afectar su autoestima eso puede generar un conflicto de mayor envergadura”, indicó.

 

Desarticulan red internacional de tráfico de drogas

Agentes antidrogas realizaron allanamientos en el Bajo Chaco y en Central, donde incautaron 457 kilos de cocaína y detuvieron a siete presuntos implicados.

La operación encubierta denominada Pescador estuvo a cargo de agentes de la Secretaría Nacional Antidrogas y consistió en cinco allanamientos simultáneos en la colonia Cadete Pastor Pando, Presidente Hayes y en Fernando de la Mora, Central.

Los intervinientes incautaron un total de 457 kilos de cocaína y detuvieron a siete personas que supuestamente integraban la estructura internacional de tráfico de drogas.

Entre los aprehendidos figuran un colombiano, quien supuestamente era el proveedor de la cocaína, y seis paraguayos, quienes presuntamente se encargaban de la gestión de pistas, aeronaves y combustibles.

La carga decomisada fue trasladada a la base de la Senad y los aprehendidos están a disposición de los fiscales Hugo Volpe y Elva Cáceres, quienes encabezaron los procedimientos.