Dan el último adiós a paciente con COVID-19 que murió en IPS Ingavi esperando terapia

Con mucha tristeza y pesar despidieron en San Pedro a Gloria Díaz, la mujer que días atrás falleció a consecuencia de complicaciones derivadas del COVID-19. La misma había llegado al IPS Ingavi y murió esperando contar con una cama de terapia intensiva.

En la jornada del domingo se reportó el deceso de una paciente con COVID-19 en el Hospital Ingavi del Instituto de Previsión Social (IPS), ubicado en la ciudad de San Lorenzo.

De acuerdo a la denuncia de familiares, la mujer identificada como Gloria Díaz pasó varias horas aguardando en la sala de críticos mientras aguardaba que se libere alguna cama de terapia intensiva.

Este martes se le brindó el último adiós a la ahora fallecida, quien coincidentemente era funcionaria de la previsional desde hace más de una década, según contó Graciela, una de sus familiares.

Varios de sus allegados y compañeros de trabajo se encargaron de despedirla en la zona de San Pedro de donde la misma era oriunda.

“Estamos muy impotentes porque es funcionaria del IPS, hace 3 días estuvo por Asunción y no tuvo cama para una funcionaria de más de 12 años de la institución”, lamentó.

La entrevistada cuestionó el hecho de que, pese a su antigüedad y experiencia, Gloria Díaz no haya podido conseguir un lugar dentro de la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) al ser enviada al IPS Ingavi.

Según comentó, en vida se encargaba de conseguir camas de terapia a la gente que lo necesitaba y “ahora ella se fue pidiendo socorro”.

 

Optan por herramientas digitales para prevenir la violencia contra las mujeres

La violencia de género es una de las principales violaciones de derechos humanos a nivel mundial, con alto impacto social y económico, en la salud física y mental dentro de la sociedad y que se origina principalmente de la desigualdad entre mujeres y hombres. En este sentido, Fundación Capital busca innovar con herramientas digitales para la educación en cuanto a prevención y detección temprana de violencia contra las mujeres.

“Hemos trabajado en un aplicativo digital llamado IgualdApp, que está siendo probado por mujeres participantes del Programa Abrazo del Ministerio de la Niñez y la Adolescencia desde octubre”, anunció Laura Morínigo, Coordinadora de Proyectos de Fundación Capital Paraguay. “Esta aplicación para teléfonos móviles proporciona contenidos para que las personas identifiquen situaciones desiguales, discriminatorias y los diferentes tipos de violencias que tienen consecuencias negativas en los proyectos de vida de las mujeres, niñas y sus familias”, explicó Morínigo.

En términos de prevención de la violencia contra las mujeres, Fundación Capital incorpora un enfoque integral de género en las iniciativas y proyectos de forma concreta.

“Apostamos a la formación y al acceso a la información de manera clara y sencilla, innovando en la forma de llegada, a través del canal o la tecnología utilizada por la población a la que queremos llegar, principalmente el teléfono móvil. En cuanto a contenido, abordamos en positivo la educación en igualdad, la crianza respetuosa, compartida y sin violencia; la prevención de la violencia contra las mujeres, la prevención del abuso sexual en niños, niñas y adolescentes y la prevención de la violencia en salud sexual y reproductiva”, añadió.

En forma paralela al aplicativo IgualdApp, la organización impulsa una campaña de formación a través de WhatsApp: Añua Virtual, donde Luci Kyre’ỹ, el personaje ficticio creado en este contexto de pandemia para el Programa Abrazo, facilita información institucional, útil, de calidad y en lenguaje sencillo.

Los mensajes son difundidos a través de videos cortos, audios y gráficas principalmente enviados vía WhatsApp de manera directa y brindando respuestas personalizadas. Asimismo, Fundación Capital empezó la implementación de Con-Héctor, un asistente virtual o chatbot a través de WhatsApp, que presenta temas informativos de interés, tales como convivencia en el hogar y con la pareja, salud financiera, emprendimientos, nutrición y salud mental, entre otros, con un enfoque de prevención de la violencia de género.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), casi un tercio de las mujeres en el mundo ha sufrido algún tipo de violencia física y/o sexual por parte de su pareja en algún momento de su vida. En Paraguay, el Observatorio del Ministerio de la Mujer registró 37 feminicidios durante el 2019, 59 en el 2018 y 53 en el 2017, ocurriendo en su mayoría en áreas urbanas y teniendo como principales agresores a la pareja actual o exparejas; el rango de edad en el cual ocurren con mayor frecuencia es de 21 a 40 años (82% de los casos) y, tanto para el 2018 y el 2019, se observó que el 95% de los feminicidios ocurrió en estratos económicos vulnerables, pobreza o pobreza extrema.

Violencia de género y pandemia

Por otro lado, en el marco de la pandemia del COVID-19, que ha obligado a tomar medidas de prevención para evitar el contagio masivo, como el aislamiento social, se identificaron mayores niveles de violencia contra las mujeres en gran parte del mundo, teniendo en cuenta que las mujeres se encuentran con muchas limitaciones para salir del hogar o buscar ayuda. “En lo que va del 2020, los datos oficiales recogen 24 casos de feminicidios en el país. Además, las medidas de cuarentena pueden generar mayores riesgos para las víctimas. Por ejemplo, al estar encerradas con el victimario más tiempo de lo usual, no tienen posibilidad de salir a denunciar, no pueden recurrir a centros de atención, no pueden utilizar su celular para pedir ayuda o denunciar, entre otros”, refirió Morínigo.

La violencia también impacta en altos costos para las economías de los países, afectando al estado y empresas privadas. En Paraguay, un estudio determinó que la violencia contra las mujeres en pareja resulta en un costo de aproximadamente USD 1450 millones, lo que equivale a 5,1 % del PIB”, reflexionó Morínigo. Además, la incertidumbre ante la pandemia y la crisis económica que acarrea puede generar altos niveles de estrés y ansiedad lo cual exacerba situaciones de violencia en el hogar. Así también, la pérdida de ingresos y el desempleo afecta a las mujeres en mayor grado dado que ellas conforman un alto porcentaje del sector cuentapropista, el cual se encuentra fuera de la protección social y dentro de la informalidad, lo que puede profundizar la falta de búsqueda de ayuda por no contar con seguridad económica propia.

En este contexto, Fundación Capital busca seguir instalando, de forma concreta y práctica, conceptos y enfoques de un tratamiento integral a la violencia de género en todas sus formas. “Esto debe ir más allá de promover un mayor acceso a los recursos y mejorar los resultados económicos para las mujeres; debemos desafiar las dinámicas de poder dentro del hogar y la comunidad de manera que nos permitan generar un ambiente de convivencia sana y respetuosa para todos”, concluyó.

Fundación Capital

Es una organización internacional de desarrollo, líder desde hace 10 años en facilitar procesos de adaptación, diseño e implementación de modelos innovadores de reducción de pobreza.

Colaborando con gobiernos y el sector privado, Fundación Capital construye Ciudadanía Económica en conjunto con las personas, para mejorar su calidad de vida. Lo hace innovando en soluciones que buscan empoderar a las personas para superar situaciones de pobreza, ser incluidos en el sistema financiero y mejorar sus posibilidades de generación de ingresos, de producción y su calidad de vida.

 

Piden "mano firme" y conciencia ante posible explosión de casos en diciembre

Representantes de los sectores de gastronomía, hoteles, turismo, eventos y entretenimiento instan a los empresarios, clientes y la población en general a seguir respetando los protocolos sanitarios, esto ante el notorio relajo ciudadano y una posible "explosión" de casos de COVID-19 en diciembre.

A través de un comunicado difundido este martes, asociaciones y gremios que aglutinan a diversos sectores sentaron postura en vista a la coyuntura actual por la que atraviesa nuestro país.

En ese sentido, sostienen que defenderán lo que han logrado durante este tiempo “porque nadie está en condiciones de retroceder”, haciendo alusión a un eventual retroceso con la cuarentena.

Seguidamente, exhortan a empresarios, colaboradores, clientes y a la ciudadanía en general a respetar los protocolos vigentes y “el nuevo modo COVID de vivir”.

“El virus aún permanece entre nosotros y no debemos bajar la guardia en los cuidados durante el desarrollo de nuestras actividades laborales y/sociales. Necesitamos el sano equilibrio entre ambas cosas”, expresa el texto.

Seguidamente, los representantes de los sectores de gastronomía, hoteles, turismo, eventos y entretenimiento afirman no estar en condiciones de aceptar “que por algunas personas irresponsables y la falta de gestión de sus propios recursos, el gobierno termine responsabilizando al sector formal ante un posible descontrol que pueda darse en los próximos meses”.

En otro párrafo, piden a las autoridades nacionales “mano firme” para hacer cumplir las normas y también redoblar los esfuerzos en “mejorar la comunicación diaria con la ciudadanía”.

Finalmente, el comunicado señala el rechazo categórico a cualquier intento de “volver a restringir nuestra libertad de trabajo”.

 

“Mi novio se tuvo que defender”, admite pareja de “Papo” Morales

Cynthia Burgos relató cómo sucedieron los hechos en la noche del lunes en el barrio San Pablo, donde su pareja, Gregorio “Papo” Morales” es acusado de homicidio. Además, la joven explicó cuál era su relación con la víctima.

Cynthia Burgos, detenida por el caso del homicidio del joven Robert Marín y pareja de Gregorio “Papo” Morales, principal sospechoso del hecho, brindó un breve relato de lo ocurrido en la noche del lunes en el barrio San Pablo de Asunción.

“Yo estaba con mi novio (Papo). Cuando escuché el disparo salí y corrí con él, no entendí lo que pasó”, indicó Burgos en conversación con C9N.

La joven señaló que el fallecido era conocido de ella y de Morales. Sostuvo que concretó que él un encuentro en ese lugar y allí hubo un malentendido que terminó trágicamente.

“Mi novio se tuvo que defender. Uno de los muchachos que estaba con Marín tenía un arma. Ellos venden drogas”, siguió relatando la joven.

Según los investigadores, la hipótesis que cobra más fuerza es la del homicidio por cuestiones de celos.

Papo Morales se expone a una imputación por el hecho punible de homicidio doloso, teniendo una expectativa de pena de entre 5 a 20 años de pena privativa de libertad. Asimismo, no se descarta la participación de Cinthia Burgos en calidad de cómplice.