Denuncian que kit es una miseria y que tardaron en asistir a pilarenses damnificados

A la terrible situación que padecen los pilarenses, se suma el deficiente trabajo de asistencia del Gobierno Nacional a los damnificados por las inundaciones.

Diosnel Aguilera, vicepresidente de la Junta Municipal de Pilar, cuestionó duramente la asistencia que llevó la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN) a la zona anegada, por ser insuficiente y haber llegado de manera muy tardía.

El edil sostuvo que el kit de víveres no cumple con la demanda de los afectados por las inundaciones. “Es muy pobre, muy lamentable. El kit no vale más de 30.000 guaraníes, tiene harina, azúcar, yerba, aceite, dos vaka’i, jabón, poroto y hasta ahí”, lanzó.

Así también cuestionó la tardanza para entregar los víveres, al explicar que inicialmente se decidió que la Pastoral Social de la Iglesia se encargue de realizar un censo a las familias afectadas para luego dar la ayuda y que ningún político se involucre en la distribución para evitar las especulaciones. En medio de este trabajo, la SEN avisó que no servía y que debía realizarse nuevamente.

“Fue todo muy desprolijo y desorganizado, porque se tomaron los datos a las personas que fueron a las plazas y muchas se anotaban tres o cuatro veces. Mientras que otros se habían anotado por la mañana y no fueron avisados con tiempo para volver a hacerlo por la tarde”, lamentó.

JUNTA SE DESLINDA

Ayer, la Junta Municipal de Pilar, a través de una resolución, deslindó responsabilidades de los inconvenientes generados en la entrega de kits de víveres, proveídos por la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN) a los damnificados el día de ayer.

En el documento, los concejales aseguran que hubo falta de organización y coordinación adecuada en la entrega de la asistencia, generando una larga espera a los pobladores y por ende se registraron disturbios que pusieron en riesgo la integridad de las personas.

 

Paraguay reivindica su bandera con "dos caras" en festejos de independencia

Numerosas personas se acercaron este 14 de mayo, 208 aniversario de la independencia de Paraguay, al museo Casa de la Independencia para conocer la historia de su "particular bandera con dos caras" y un escudo en cada lado, según explicó a Efe el director del centro Félix Torranza.


Fuente: EFE

Pocos ciudadanos de los muchos que este martes se acercaron al museo conocían que en un primer momento, entre 1811 y 1842, la bandera paraguaya, cuyos colores -rojo, blanco y azul- engalanan estos días todos los edificios públicos, solo contaba con un escudo que mostraba los "ideales políticos del país": la estrella, la palma y el olivo.

En aquel año, mediante un decreto que actualmente puede verse en el museo, el presidente Carlos Antonio López incluyó en el reverso de la enseña nacional el escudo que contiene un león y un gorro frisio y que simbolizan "la vigilancia, la bravura y la fuerza" que caracterizan a la "raza guaraní, en el caso del león y la libertad en el caso del gorro, según señaló la guía del museo Estela Riquelme.

El león, añadió, "custodia la libertad" en la imagen del escudo.

En el anverso, la estrella "es la que alumbra, la que guía", "la palma es la victoria y el olivo es la paz", relató, mientras que el color rojo representa la justicia, el blanco la paz y el azul la libertad.

La exposición de los documentos que instauraron y posteriormente modificaron la bandera paraguaya se exponen en la Casa de la Independencia con motivo de los festejos por los 208 años transcurridos desde que Paraguay se independizó de la Corona española, mediante una conjura de próceres que no acarreó derramamiento de sangre.

Riquelme recordó que desde el mismo lugar que actualmente ocupa el museo, se gestó en la noche del 14 de mayo de 1811 la conjura de los próceres que, "armados" rodearon la "Casa de los Gobernadores", hoy desaparecida y que se situaba a unos centenares de metros, frente al Cabildo, donde presentaron al gobernador español la "Carta de Intimación", que "da la libertad a Paraguay".

La casa museo muestra, además de esa historia, muebles de la época y pinturas de los próceres locales y es una de las opciones que tienen los ciudadanos asuncenos para conmemorar en estos días la fundación de su país.

Distintos museos, como el Archivo Nacional, el Cabildo o la Sociedad de las Cañas Paraguayas ofrecen exposiciones y visitas especiales con motivo de la Independencia esta semana, mientras que en las principales calles del centro de Asunción, los ciudadanos pueden disfrutar de ferias de artesanía, ropa tradicional y comida típica.

Los festejos continuarán el miércoles 15 con los actos protocolarios e institucionales a los que se espera que asistan las autoridades del país.

 

“El mestizaje fue fundamental para el desarrollo del paraguayo”

El historiador Anibal Herib Caballero Campos resalta en entrevista con La Nación que el mestizaje fue fundamental para el desarrollo del Paraguay y relata la línea de tiempo para nuestra independencia.


Fuente: La Nación

¿Qué fue la colo­nización y mestizaje en la conformación de la nación paraguaya?

–El mestizaje fue fundamen­tal para el desarrollo del para­guayo. Pero ese mestizaje desde el punto de vista idea­lizado, una cuestión volun­taria, no fue más que una parte inicial porque lógica­mente después fue el resul­tado de abusos y violaciones, de los españoles respecto a los indígenas.

–¿Qué fueron las Revo­luciones Comuneras y qué relación tienen con la independencia de la corona española?

–En la historiografía clásica paraguaya se considera a las Revoluciones Comuneras como un antecedente de la independencia, en los estu­dios actuales obviamente no hay ningún vínculo porque las Revoluciones Comuneras lo que hicieron fue hacer una reivindicación de los derechos de los vecinos de la provincia civil del Paraguay frente a lo que consideraban un abuso del mal gobierno, que en este caso estaba siendo ejercido por el gobernador Reyes de Balmaceda, pero en ningún momento ellos plantearon una cuestión de independen­cia ni de rebelarse contra el rey, sino al contrario lo hacían en el nombre del rey.

De hecho, consideraban: “Viva el Rey, abajo el mal gobierno”, era el lema de los comuneros.

–¿Qué papel jugó la inva­sión inglesa a Buenos Aires y Montevideo y la defensa paraguaya?

–Las invasiones inglesas sí tienen un antecedente más inmediato a lo que hace al proceso independentista. Esa invasión, liderada por el Gral. inglés Beresford, pri­mero Buenos Aires y luego Montevideo entre 1806 y 1807, tiene obviamente un fuerte impacto porque los dos con­tingentes de provincianos paraguayos que fueron y par­ticiparon de dichos eventos vieron al igual que los demás criollos de la zona del Río de la Plata que el gobierno espa­ñol, representado en este caso por el virrey, no había hecho lo suficiente por defenderles en este caso de un enemigo. Por lo tanto, para ellos fue funda­mental pensar que podían y que tenían que tener, ante las invasiones inglesas, la capa­cidad para poder defenderse frente a un agresor, en este caso bastante poderoso.

–La revolución del 25 de mayo de 1810 en Argentina y los congresos de Paraguay ¿qué posibilitaron?

–Lo que acontece en el Cabildo Abierto de la ciu­dad de Buenos Aires, el 25 de mayo de 1810, es fundamental, porque se produce la caída del último virrey español de esa ciudad. El Cabildo conforma una Junta de Gobierno, que es un hecho revolucionario, pero ya estaba ocurriendo también en España, desde que el rey Fernando VII estaba preso en Bayona. Ese movimiento era el de la retroversión de la soberanía, ¿en qué sentido? La teoría política clásica hablaba de que el poder se origina en Dios, Dios le da al rey y el rey mandaba al pueblo. Cuando el rey, en este caso Fernando VII, estaba preso y el nuevo rey José II Bonaparte, impuesto por Napoleón, no fue recono­cido, entonces la soberanía volvía al pueblo.

Cuando llega la noticia al Paraguay de que efectiva­mente el virrey estaba preso y había perdido el poder, es que entonces aquí el gobernador Bernardo de Velazco, que aún controlaba la situación, junto con el fray García Panés, deci­den entonces convocar tam­bién a un Cabildo Abierto. Es llamado en la historiografía clásica paraguaya como el Congreso del 24 de julio de 1810. En ese Cabildo Abierto se decide, entre otras cosas, mantener relaciones cordia­les con Buenos Aires; confor­mar una Junta de Guerra que el pretexto era teóricamente para defenderse de Portu­gal, pero en realidad era para defenderse de Buenos Aires y seguir reconociendo como autoridad legítima al Consejo de Regencia. Por lo tanto, tenía validez el hecho de que Ber­nardo de Velazco siga siendo gobernador de Paraguay.

–La idea de la Confedera­ción propuesta por para­guayos ¿en qué consistió?

–En cuanto al proceso de Confederación, el Paraguay, luego de la deposición del gobernador Velazco, y des­pués del Congreso del 17 al 21 de julio de 1811, que proclama a la Junta Superior Guberna­tiva, que gobierna, al menos formalmente, en nombre de Fernando VII, le envía un memorial a la Junta de Bue­nos Aires explicando cómo fue el proceso de la independencia del Paraguay, cuál fue el pro­ceso revolucionario y también le hace una serie de plantea­mientos. Uno de los plantea­mientos más interesantes que le hace la Junta Superior Gubernativa del Paraguay a la Junta de Gobierno de Bue­nos Aires es el hecho de plan­tear la conformación de una Confederación. Donde en una república entre iguales, con los mismos derechos y condicio­nes, puedan ellos formar un gobierno único. Esa idea fue sumamente interesante. La Provincia del Paraguay le deja en claro que no hizo el sacrifi­cio para mudar unas cadenas por otras o para mudar de amo. Esa frase sintetiza el tema, es decir, hicimos la independen­cia, queremos unirnos con ustedes, pero en condiciones de igualdad, no de sumisión, que era lo que más o menos ofrecía Buenos Aires, tanto a través de la misión de Espínola y Peña en 1810, y la expedición armada que fue encabezada por el Gral. Manuel Belgrano.

–¿Qué fue la Proclamación de la República en 1813 y el porqué de la política regio­nal de no reconocimiento de nuestra independencia?

–Durante 2 años el Para­guay estuvo expectante de las propuestas y de las alian­zas, incluso se suscribe el 1er. Tratado del 12 de octubre de 1811 entre la Provincia de Bue­nos Aires y la Provincia del Paraguay, representadas por la Junta Gubernativa, en este caso por Rodríguez de Fran­cia, y el Gral. Manuel Belgrano en representación de Atana­sio de Echevarría. En ese tra­tado se firmó una especie de alianza militar, un reconoci­miento tácito de los límites entre ambas jurisdicciones y una voluntad de ir formando esa Confederación de alguna forma. Lo que va a ocurrir es que Buenos Aires no irá cum­pliendo. Se impuso un cam­bio en su gobierno, la Junta de Gobierno es sustituida por otra institución de gobierno en Buenos Aires.

Y la situación se va volviendo cada vez más tensa. En febrero de 1813, los porteños deciden enviar una misión para lograr que el Paraguay participe del Congreso General y aceptar más o menos formar parte de esas Provincias Unidas de que se hablaba. Pero esa misión a Paraguay encabezada por Nicolás de Herrera no logró su objetivo.

 

Feriado del 14 deja cuatro fallecidos

Este martes se registraron cuatro fallecidos en trágicas circunstancias. También hubo varios detenidos en operativos policiales.

De los cuatro decesos, tres ocurrieron en accidentes de tránsito, en los cuales, una de las víctimas es motociclista.

Faustino González Torres (57), quien viajaba en un biciclo, falleció tras chocar contra un vehículo a la altura del Km 187 de la ruta VII, compañía Capitán Cue, Caaguazú.

En otro accidente entre dos vehículos, sobre la ruta Gral. Aquino, a la altura del Km 158, compañía Yataity Corá, departamento de San Pedro, perdió la vida Alfonsina Acosta (68).

También en San Pedro, pero en la compañía Yvype, fue arrollada Natividad De Jesús Brítez(63). Sucedió a la altura del Km 306.

La nómina se completa con el suicidio de un hombre de 43 años, ocurrido en el barrio San Miguel de Asunción.