¿Gobierno mintió o se durmió? Arrom, Martí y Colmán 'nunca volverán', dice su abogado

Rubén Lisboa, abogado de Anuncio Martí, Juan Arrom y Víctor Colmán, indicó que los tres nunca perdieron el estatus de refugiados que le fue otorgado por el alto comisionado de las Naciones Unidas. Indicó que el Gobierno mezcló las informaciones al asegurar que iban a volver al país, ya que la propia ley impide que regresen al sitio donde supuestamente fueron torturados.

El abogado Rubén Lisboa confirmó a radio Cáritas que Anuncio Martí, Juan Arrom y Víctor Colmán están en camino a Finlandia, tras salir de Uruguay y hacer una parada en Madrid, España. Alegó que optaron por ese destino porque el país vecino tiene buenas relaciones con el europeo mencionado.

“Ellos nunca perdieron el estatus de refugiados políticos. Los refugiados no quieren volver al Paraguay porque fueron torturados. No hay motivos para levantar el estatus de refugiados político. Aquí (en Paraguay) hubo tortura, la tortura existió. Jamás perdieron el estatus político que les dieron las Naciones Unidas. Acá se aplicó y se cumplió el derecho internacional, es todo lo que se hizo”, dijo.

Martí, Arrom y Colmán tenían un documento del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, que les permite el tránsito libre hasta su destino. “No fue un error de Paraguay, considero que se aplicó la regla y el derecho internacional. Nunca les van a traer a donde sufrieron torturas”, remarcó en entrevista con la radio 800 AM.

Justificó que dicho estatus fue conseguido a raíz de que Paraguay no investigó como correspondía la denuncia de tortura, es más, hasta la fecha sigue abierta esa causa.

Lisboa indicó que el fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) menciona que no se comprobó que el Estado paraguayo haya ordenado o realizado la tortura denunciada, pero que no rechaza que haya existido la tortura en sí.

El abogado explicó que la ley es clara: no se puede traer al país donde habría ocurrido el hecho de tortura, sino que, en el caso de perder el estatus de refugiados, los connacionales deben ser enviados a un tercer país.

“El Gobierno y los expertos están mezclando todo. Hoy están trinando porque se aplicó la Ley, siendo que ellos mismos fueron a aceptar a las Naciones Unidas el tratado de los refugiados políticos”, aseguró.

PARAGUAY, CON BRAZOS CRUZADOS

Por su parte, Manuel Doldán, fiscal de Asuntos Internacionales, indicó a la radio Universo 970 AM que no se trató de una fuga de los prófugos de la justicia paraguaya, sino que fue una salida natural bajo todos los procedimientos legales.

“Naturalmente abandonaron el país (Uruguay) y fueron hasta España con documentos de Finlandia. El Control de Ficheros de la Interpol decidió de forma unilateral levantar el Código Rojo”, indicó.

Doldán coincidió que Uruguay y Finlandia mantienen relaciones muy estrechas, y que por ese motivo el segundo país fue el elegido por los criminales prófugos.

”Los abogados contratados por el Estado Paraguayo, en ningún momento se contactaron con nosotros. No tuvimos ningún reporte de ellos. Ellos (los secuestradores) estaban viajando con una protección internacional. Poco y nada podemos hacer contra eso”, puntualizó.

 

Caen 30 toneladas de azúcar en Curuguaty

Funcionarios aduaneros incautaron esta madrugada 30 toneladas de azúcar, ingresadas presuntamente de contrabando.

El fiscal Emilio Fúster confirmó la incautación de 30 toneladas de azúcar de procedencia brasileña.

La retención fue posible mediante el operativo barrera encabezado por agentes de la COIA (Coordinación Operativa de Investigación Aduanera) en la ciudad de Curuguaty.

También participó la Unidad Interinstitucional para la Prevención, Combate y Represión del Contrabando.

 

Niñez indígena: abandonada por el Indi, acogida por una oenegé

En plena Terminal de Ómnibus de Asunción, y pese a que representan al sector más vulnerable de la sociedad, algunos niños y niñas de pueblos indígenas estudian, a la par que trabajan en la calle.


Fuente: La Nación

Es un día caluroso. El asfalto quema. A pesar de ello, varios niños y niñas, a fuerza de su realidad, trabajan en las calles ubicadas en inmediaciones de la Terminal de Ómnibus de Asunción (TOA), la entrada terrestre a la capital del país. El lugar, a decir de los propios funcionarios, es un depósito de indigentes, muchos de ellos niños que andan desabrigados, descalzos y totalmente desprotegidos.

Un poco más al fondo, existe otra realidad, una que contrasta con la anterior. Se trata de un pequeño espacio, que casi pasa desapercibido, pero donde se realiza una enorme labor: enseñar a los niños en situación de calle, en su mayoría, indígenas.

La tarea es llevada adelante por la oenegé Callescuela, cuyos tutores voluntarios enseñan a niños en una furgoneta montada como aula móvil. La misma fue donada por Plan International Paraguay tras el incendio del 2017 en la TOA, que acabó con la dependencia de la organización ubicada en el segundo piso del edificio. Allí se perdieron cajitas de ahorro, cuadernos y demás enseres.

Arcadio González Notario (32) irrumpe con recato la presencia del equipo de La Nación y cuenta que está relatando su experiencia a los niños de Callescuela para retribuir los años que la organización invirtió en su educación, puesto que gracias al proceso este año él podrá recibir un título universitario en Administración de Negocios.

Desde los 10 años Arcadio tuvo que salir a trabajar para contribuir con la economía familiar, pero lo hizo sin descuidar el aprendizaje. Por la mañana dedicaba su tiempo a su labor de lustrabotas e incluso llegó a organizar una asociación con colegas.

“Empecé de chico a ser lustrabotas, tenía que ayudar a mi mamá. Tuve muchos tropiezos económicos. Me esforzaba para comprar libros”, relata y agrega que estudia becado en la Junta de Gobierno (ANR), que tiene un convenio con una universidad privada, por lo que le exoneran un 50% el costo de matriculación para la licenciatura. “Vale la pena sacrificarse, porque sin estudio no se sale adelante”, reflexiona y lamenta ver a la noche a “niños trabajando en la calle, algunos explotados y desprotegidos ante la inseguridad en la zona de la TOA”.

REFUGIO Y CONTENCIÓN

Callescuela educa a niños y niñas en situación de calle desde hace 35 años y en lugar de marginarlos y estigmatizarlos, actualmente asiste a más de 50, todos en edad escolar.

“Es un espacio de contención. Le brindamos alimentación y educación a niños de pueblos indígenas. Ellos vienen con sus madres artesanas. También hacemos cobertura con niños en situación de consumo. Somos seis educadores y trabajamos en espacios públicos y comunitarios en un horario que va de 6 a 4 de la tarde en la TOA. En el Mercado de Abasto estamos de 9 a 5 de la tarde. Hay chicos con doble escolaridad y vienen a hacer su refuerzo escolar o a participar de talleres de derecho”, explica uno de los educadores, Sergio Guillén.

“Las profesoras enseñan Matemáticas, Comunicación, Ciencias. Son los que menos tiempo tienen en su casa para poder realizar una tarea. Ellos vienen a trabajar desde temprano. Vienen desde los 7 años hasta los 18 inclusive”, agrega Guillén.

En el caso de los niños que caen en el consumo de drogas, Eduardo Sosa, director de Protección del Ministerio de la Niñez y la Adolescencia (Minna), menciona que los mismos son trasladados para su rehabilitación en los dispositivos de la cartera estatal. “Ninguno es reinsertado en sus comunidades, los que están en situación de consumo son discriminados en sus comunidades. La reinserción se hace recién cuando dejan de consumir”, añade.

DERECHOS DE PROTECCIÓN

“La realidad es que los niños están trabajando en calles y muchos otros espacios que son más invisibles, y necesitan ser protegidos o separados de esa condición de explotación”, sostiene Norma Duarte, del Comité Directivo de Callescuela.

Agrega que si bien el trabajo es una actividad que dignifica y colabora en la solidaridad con la familia, las condiciones en las que se da hoy día, tanto en niños como adultos, son malas y es por ello que se necesitan programas de protección. “En el campo el niño trabaja y colabora con la familia, está protegido y no existe esa paradoja. Que los niños trabajen o no es debatible. Lo que no se debe permitir es la condición de explotación y que no les permita el desarrollo integral”, explica.

Por su parte, Sosa menciona que los derechos están consagrados en la Ley 1680/2001. El artículo 53 garantiza la protección de la salud, libertad, educación; incluso, en el inciso d está estipulado el acceso y la asistencia a la escuela en turnos compatibles con sus intereses y atendiendo a sus particularidades locales.

En lo que a protección refiere, el Código Penal Paraguayo dice, en su artículo 226, que la falta del deber al cuidado está penado con pena privativa de hasta tres años o con multa para padres o tutores. El Código de Niñez también habla de la protección del Estado, en su artículo 25, señala que “el niño y el adolescente tienen derecho a estar protegidos contra toda forma de explotación y contra el desempeño de cualquier actividad que pueda ser peligrosa o entorpezca su educación, o sea nociva para su salud o para su desarrollo armónico e integral”. Sin embargo, a decir de Duarte, hoy día muchos niños deben trabajar para acceder a sus derechos, para acceder a educación y salud, para estar protegidos.

El registro de datos de los adolescentes que trabajan, por ley, es atribución de la Consejería Municipal por los Derechos del Niño, Niña y Adolescente (Codeni), que debe proveer a los mismos una constancia en la que se consignen los datos laborales, al igual que a la autoridad regional del Trabajo, a fin de controlar el cumplimiento de las normas de protección correspondientes.

“Tratamos de concienciar sobre políticas de protección y sobre la necesidad de ampliar el presupuesto. La Municipalidad, a través de la Dirección de Niñez y Adolescencia, brinda alimentación para esos niños, es un espacio de ayuda pedagógica, visualizamos una política de protección integral para ellos”, agrega la directora de Niñez y Adolescencia de la Codeni, Nilda Mellid.

ABANDONO A PUEBLOS INDÍGENAS

En la TOA convergen distintas parcialidades: Mbya, que son nómadas; maká, nivaclé, mbya guaraní, ava guaraní. Los nivaclé y maká trabajan vendiendo artesanías dentro de la Terminal.

El Instituto Paraguayo Del Indígena (Indi) debería velar por sus derechos, pero desde el ente alegan que solo regulan leyes y acompañan a los pueblos indígenas en torno a la situación de sus tierras. Sostienen que no trabajan con niños y niñas. Otras instituciones suelen cuestionar la ausencia del Indi durante allanamientos realizados ante hechos de vulneración de sus derechos. Además, cuestionan la no ejecución del presupuesto social destinado al sector, el más vulnerable.

“Como institución tratamos de dar albergue humanitario a estos niños, el alcance pasa por el Indi, institución que rige los derechos humanos de los nativos indígenas. No olvidemos que ellos tienen una legislación especial inclusive. Paraguay puede someterse a castigos internacionales si infringe los acuerdos, convenios y leyes. La enfermedad es mucho más grave, es la desigualdad, la injusticia social, la falta de políticas públicas incluyentes”, evalúa el intendente de Asunción, Mario Ferreiro.

 

Ruta de la Caña: un paseo con la historia y lo mejor del ron

La travesía rememora momentos históricos de la Guerra de la Triple Alianza y muestra el proceso de elaboración de uno de los mejores productos del mundo, atrae hoy a turistas nacionales y extranjeros.


Fuente: La Nación

Con el objetivo de incluir nuevos atrac­tivos turísticos y aumentar la frecuencia del recorrido para los visitantes nacionales e internaciona­les, además de dar a conocer el proceso de elaboración de una de las mejores cañas del mundo, nació hace un par de años la Ruta de la Caña, un circuito turístico impulsado por la prestigiosa empresa Fortín SA, que se desarro­lla en la tranquila e histórica cuidad de Piribebuy; un lugar muy sensible para la histo­ria paraguaya y donde tiene la empresa desarrollado el lugar y la producción.

El circuito que consta de 8 estaciones, arranca en el museo bélico “Comandante Pedro Pablo Caballero”, fun­dado por los veteranos de la Guerra del Chaco, que guarda una historia con relatos de la Guerra de la Triple Alianza, donde la ciudad se consti­tuyó como “Tercera Capi­tal de la República”. Todo lo que conserva en su inte­rior el museo es narrado al pie de la letra por el avezado historiador Miguel Ángel Romero. “Tengo mucho por contar acá, lastimosamente el tiempo es muy corto y la historia paraguaya es muy rica”, señaló Romero, quien es encargado de recibir visitas todos los días.

“Vienen muchas personas, historiadores, extranjeros, que ya tienen una base, leen antes de venir y vienen para confirmar. Es apasionante lo que se vive”, añadió. La trave­sía posteriormente se traslada a la iglesia Santuario Dulce Nombre de Jesús, un templo franciscano con muchísima historia, impulsado por el escultor portugués, José de Souza Cavadas, que anteriormente era utilizado como for­tín, como un centro de com­bate ya que los aliados Brasil, Argentina y Uruguay bom­bardearon durante 5 horas el lugar, pero sin poder burlar el barro apisonado.

Luego, los visitantes de la Ruta de la Caña avanzan al lugar de cultivos de la caña de azúcar, donde nace el pro­ceso de lo que posteriormente será uno de los mejores rones del mundo.

“En este lugar explica­mos del por qué esta fami­lia (Díaz de Vivar) decide instalarse acá. Posterior­mente explico la variedad de la caña, parte técnica y los tipos de cultivo. Asi­mismo, hacemos un reco­rrido por la huerta, ya que el lugar es autosustentable”, señaló la maestra ronera de Cañas Fortín, María Irene González.

El lugar de cultivo contempla unas 1.500 hectáreas apro­ximadamente, de los cuales el 30% de cultivo de realiza de forma manual. El rendi­miento por hectárea alcanza incluso hasta140 toneladas, el doble del rendimiento que se tiene a nivel país. En el lugar existen tres tipos de cultivos, por lo que los tra­bajos no paran nunca.

El lugar cuenta con un mini museo que guarda las prime­ras herramientas de produc­ción, que están tal cual, ya que para los propietarios tienen mucho valor sentimental.

Finalmente, el circuito se centra en lo que es la planta industrial, un lugar real­mente privilegiado por la naturaleza que le rodea y donde se termina de elabo­rar el delicado producto. En el predio tienen una enorme bodega con cañas añejadas entre 12 y hasta 25 años.

PRODUCCIÓN Y CALIDAD

El nivel de producción en la plata es 1 millón de litros por mes aproximadamente. En todo el proceso trabajan unas 700 personas. Tam­bién tiene un bar, donde los visitantes tienen la posi­bilidad de degustar diver­sos productos, tanto como los que se consumen a nivel local, como así también las que se exportan a los mer­cados de Francia, Bélgica, Alemania e Italia.

El gerente de marketing de Fortín SA, Christian Ras­mussen, indicó por su parte que están trabajando ya que la aceptación de la línea pre­mium a nivel local creció bas­tante. “Se vende. Trabajamos fuertemente en bodegas bou­tique y realmente la presta­ción es muy buena y el pro­ducto es muy bueno, pero lo más importante es que la gente se está animando a comprar. También trabajamos con los bartenders para la utilización de los produc­tos, quienes nos aprueban”, aseveró Rasmussen.

La compañía nacional For­tín hizo historia nuevamente arrasando en el “Interna­tional Rum Conference”, de Miami, obteniendo dos medallas de Oro en el Con­curso de Cata de Rones, des­tacándose así entre las más connotadas marcas mundia­les de la categoría, ante un jurado de primer nivel, así como entre líderes y expertos de la industria a nivel global.

En el año 2015 y el 2016, Fortín ya había obtenido sendas medallas de plata y bronce en la misma com­petencia, y ahora es la pri­mera marca paraguaya que accede al Oro, nada menos que en dos categorías. La Edición Limitada del Ron “Don Gustavo” se llevó la medalla de Oro en la cate­goría Rones Extra Añejos Superiores y Ron “For­tín Takuare’ê Orgánico”, obtuvo la medalla de Oro Categoría Rones Blancos Orgánicos.