Incidentes en la movilización: ​"Llegaron como 400 barras bravas", dice la Policía

El comisario Silvino Leguizamón, director de Policía de Asunción, indicó que los incidentes se generaron porque un grupo de "barras bravas" arrojaron piedras hacia los uniformados. Se dieron corridas y disparo de balines de goma por las calles del microcentro.

​“Llegaron como 400 barras bravas de distintos clubes y empezaron a atropellar la barrera policial en 14 de mayo y Paraguayo Independiente”, indicó el comisario Silvino Leguizamón, director de Policía de Asunción, en conversación con NPY.

De acuerdo al jefe policial, este grupo de personas pretendía llegar hasta el Palacio de Gobierno, por eso se dio la orden de reaccionar.

Alrededor de las 20 horas se dieron estos incidentes en las inmediaciones del Congreso Nacional, donde se reportaron corridas, disparo de balines de goma y piedras.

Los ciudadanos manifestados reclamaron que se trató de una “brutal represión policial” a lo que quera una movilización pacífica hasta ese momento.

La movilización ciudadana fue convocada bajo el lema #EstoyParaElMarzo2021, tras los escándalos en los diferentes hospitales del país por la falta de medicamentos para pacientes internados por COVID-19.

En principio, el objetivo principal de la movilización era pedir la renuncia de Julio Mazzoleni, pero el mismo dejó el cargo de ministro de Salud en horas de la mañana de este viernes.

 

A un año de la pandemia de COVID-19: El fracaso de un débil sistema sanitario

Un año atrás, ingresó al país el coronavirus y vino a poner en aún más en evidencia la improvisación y precariedad de un sistema de salud que fue rebasado por los contagios masivos y el peso de pacientes graves que requieren atención de alta complejidad.

Sin vacunas, sin medicamentos, sin camas disponibles. Finalmente, a un año del primer caso de coronavirus en el país, el sistema sanitario se encuentra al borde del colapso, con pacientes cada vez más graves, jóvenes sanos que fallecen por causa de la enfermedad y una población harta del encierro y que muestra un relajamiento en cuanto a cuidados que se reflleja en el aumento de contagios.

La estrategia de llevar adelante una “cuarentena adelantada” inclusive sin el total aval de la OMS, sonaba desafiante y esperanzador a principios de marzo de 2020 siendo el objetivo frenar los contagios masivos y permitir que el sistema sanitario sea fortalecido con la ampliación del número de unidades de terapia en varios puntos del país y la dotación de todo lo necesario a los servicios para la atención de los primeros pacientes graves por la enfermedad.

Nada fue suficiente. Las falencias sumaron al igual que los casos. Los trabajadores de salud en la primera línea de atención empezaron a mostrar signos de agotamiento físico y mental con un día a día aún más desgastante por prestar servicio sin los elementos básicos en cuanto a insumos y medicamentos.

Desde octubre pasado el ingreso de pacientes a terapia fueron en aumento tanto que desde entonces no hubo tregua en los hospitales de contingencia y se llegó a la cifra de 1.000 por día y casi 300 en terapia intensiva.

Los problemas en los hospitales públicos siguen siendo los mismos y no se dio un fortalecimiento para contener lo que aún se vendrá porque hay pandemia para rato y el virus circula en todo el país.

¿Y las vacunas?

Se cumplirá un mes del arribo del primer lote de vacunas, fueron 4.000 dosis de la Sputnik V para 2.000 trabajadores de salud de la primera línea de atención a pacientes con COVID-19 en terapias. El resto de la población también vulnerable, sigue esperando turno sin nueva fecha para la llegada de más dosis.

En la región Paraguay terminó siendo prácticamente el último en contar con suficiente cantidad de vacunas para asegurar un alto porcentaje de inmunización de los grupos prioritarios. Cruzando las fronteras ya van por la segunda dosis y un buen porcentaje de la población inmunizada.

En medio de la incertidumbre en Salud Pública creció la indignación y desesperación de los familiares de pacientes internados ya que todo lo que está en falta en las farmacias internas deben conseguirse “como sea” para no interrumpir los tratamientos.

Los pedidos de colaboración para polladas, milaneseadas, rifas, “vaquitas” y toda actividad para recaudar fondos están a la orden en los grupos de WhatsApp, en las familias, barrios y comunidades enteras que se movilizan ante un sistema precario que no da respuestas.

Los dedos acusadores apuntaron a la gestión del Doctor Julio Mazzoleni ya desde mediados del año pasado primero, por el retraso en la entrega de equipos de bioseguridad para los trabajadores de salud, luego la compra de medicamentos e insumos, las vacunas que nunca llegaban y finalmente el colapso en los hospitales. El titular de la cartera sanitaria renunció al cargo de ministro de Salud colaborando con la ya acentuada inestabilidad en el sistema.

 

En un año murieron más de 3.000 personas por coronavirus: contagios diarios superan los 1.000

Al principio de la pandemia la mayoría de los casos fatales se daban en personas con alguna comorbilidad y que superaban los 60 años. Sin embargo, a medida que fue avanzando el virus también cegó la vida de jóvenes sanos.

Un año atrás, se confirmó el primer caso de coronavirus en el país, se trataba de un paciente de 32 años proveniente de Ecuador que quedó en cuarentena domiciliaria bajo monitoreo y así empezaba la historia de la pandemia en el país.

A un año del inicio se registran más de 165.000 casos positivos de coronavirus, desde febrero se confirman más de 1.000 casos por día, los reportes diarios señalan que los fallecidos suman entre 15 y 20 y hasta ahora son de 3.300 en todo el país.

Los pacientes internados en un día superan los 1.000 y los de terapia se acercan a 300 diarios en todo el sistema. Mientras, los recuperados son más de 137.000.

La comorbilidad y la edad avanzada eran los dos factores más frecuentes entre los pacientes que presentaban complicaciones y morían pero luego fueron los jóvenes sin enfermedad de base los que presentaban deterioro en el curso de la enfermedad y se convertían en casos fatales.

La cuarentena

La población se enfrentó a una nueva forma de vivir, primero encerrados por precaución en una cuarentena sorpresiva sin precedentes que cambió por completo el modo de vivir con las primeras medidas sanitarias.

Se suspendieron las clases y los niños y adolescentes quedaron resguardados en sus casas lo que a la larga generó preocupación por el impacto en la salud mental por la falta de interacción con sus pares.

Al principio, el uso de tapabocas era de uso exclusivo para personas con síntomas respiratorios y se instó a reforzar las medidas sanitarias con el lavado de manos.

A los pocos días se confirmó un segundo caso, un hombre de 61 que provino de Argentina en un viaje vía terrestre y el mismo día se confirmaron otros tres casos y ya se estimaba que la circulación viral era comunitaria por lo que se anunciaron las primeras medidas sanitarias.

Fueron dispuestas las restricciones en circulación, cierre de negocios y suspensión de actividades sociales, comerciales.

Los vuelos provenientes de Europa fueron cancelados y empezó a regir la prohibición de desplazamiento entre las 20:00 y las 4:00 con controles de las fuerzas públicas. Mientras, las personas realizaban compras compulsivas de alcohol en gel y tapabocas llegando al punto de escasear para la venta.

La cuarentena total llegó el 20 de marzo con la confirmación de la transmisión comunitaria del virus y el primer caso fatal por la enfermedad.

La restricción para circular fue total a excepción de grupos esenciales supermercados, farmacias y otros.

En los primeros meses de la cuarentena, alrededor de 15.000 personas quedaron sin empleo, y desde su inicio hasta diciembre pasado fueron cerca de 100.000 los trabajadores son suspensión laboral.

La cuarentena que debía seguir hasta el 12 abril tuvo una prórroga que se repitió en varias etapas llegando a la cuarentena inteligente con fases que se cumplieron a medida que se daba a conocer la situación epidemiológica en todo el país.

Las fases fueron cuatro y rigieron desde mayo hasta los primeros días de octubre y desde entonces cada tanto se decretan nuevas restricciones que guardan relación con los horarios de desplazamiento.

Desde el inicio, Central y Asunción fueron las zonas donde el virus circuló constantemente y la mayoría de los casos positivos provenían de ambos lugares.

El confinamiento temprano que registró Paraguay valió hasta las felicitaciones internacionales, estrategia con la que se buscó enlentecer el número de contagios mientras el sistema sanitario debía ser fortalecido para el momento en que se dieran los aumentos de casos y la necesidad de internación de pacientes graves.

Los picos

Entre setiembre y octubre se dio el pico de la pandemia en el país y ya no se dio un descenso de casos lo que empezó a presionar al sistema sanitario con un nivel de ocupación de camas por encima del 90 por ciento en forma diaria en los hospitales de contingencia preparados para la atención de casos COVID-19.

A inicios de diciembre, los pacientes del sector público empezaron a ser derivados al sector privado para la atención en terapia intensiva debido a la ocupación constante de estas unidades y entre enero y febrero se dio la situación que los pacientes de Asunción debían ser trasladados a hospitales de Central u otros puntos del país debido a la falta de camas de terapia disponibles.

 

Incidentes en la movilización: reportan corridas y enfrentamientos con policías

Alrededor de las 20 horas se generaron los primeros incidentes en la movilización ciudadana en las inmediaciones del Congreso. Se reportaron corridas, disparos de balines de goma y gases lacrimógenos.

Una gran cantidad de disparos de balines de goma se registraron en medio de la movilización ciudadana en las inmediaciones del Congreso. Los manifestantes corrieron por las diferentes calles del microcentro.

Hasta el momento no se tiene reporte de personas heridas de gravedad, pero los ánimos están lejos de caldearse.

La movilización ciudadana fue convocada bajo el lema #EstoyParaElMarzo2021, tras los escándalos en los diferentes hospitales del país por la falta de medicamentos para pacientes internados por COVID-19.

En principio, el objetivo principal de la movilización era pedir la renuncia de Julio Mazzoleni, pero el mismo dejó el cargo de ministro de Salud en horas de la mañana de este viernes.