La otra cara del enjambre amarillo

El rechazo a las aplicaciones MUV y Uber ha puesto los ojos de la ciudadanía sobre los taxistas, en especial sobre la Asociación de Profesionales Taxistas de Asunción (APTA). Pero, ¿qué se sabe de este grupo? ¿Están realmente todos los taxistas de acuerdo con este gremio?


Fuente: La Nación

Por Aldo Benítez, aldo.benitez@gruponacion.com.py - Fotos: Agustín Acosta y Carlos Juri

Con cada “enjambre amarillo”, esa caravana de taxis que se extiende por cuadras, Asunción termina con una buena parte de la ciudad sitiada. Es la medida de presión que se hizo conocida con los años y que los taxistas ejercen cuando quieren reclamar algún derecho o beneficio ante las autoridades.

El pasado 23 de julio, el enjambre volvió a Asunción, en protesta contra el funcionamiento de los servicios de MUV y Uber, empresas que utilizan una aplicación que permite que cualquier persona con vehículo pueda transportar a personas de un punto a otro, cobrando por ese servicio, por supuesto.

Asunción tiene 79 paradas de taxis habilitadas con unos 1.350 vehículos, según datos oficiales de la Municipalidad de Asunción. Sin embargo, se estima que hay muchas más paradas que operan irregularmente. Las mismas están ubicadas en espacios públicos que el municipio otorga a permisionarios.

Es a partir de esta concesión municipal cuando el tema de las paradas se convierte en un negocio muy grande, en que un grupo pequeño de personas somete a una gran cantidad de trabajadores. Pero para entender esta historia, hay que ir desde el principio.

Casi todos los taxistas de Asunción forman parte de dos grandes organizaciones, la Asociación de Profesionales Taxistas de Asunción (APTA) y la Cooperativa de Taxistas 11 de Noviembre. De estos dos grupos, APTA es el que concentra a la mayoría y es, además, el que tiene la fuerza política a la hora de las movilizaciones.

De acuerdo con la reglamentación municipal, para que las esquinas de Asunción sean destinadas a paradas de taxis, deben tener la aprobación de la Dirección de Ingeniería de Tráfico, dependiente de la Dirección de Tránsito de la Municipalidad. Esta dependencia estudia los pedidos y analiza si existe la “viabilidad” de poner en funcionamiento la parada solicitada.

La Ordenanza Municipal 26 de 1992, que regula el tema de las paradas en Asunción, permite que un dueño o permisionario tenga hasta tres paradas. Sin embargo, uno de los artículos establece que un gran porcentaje de los lugares para los taxis (que varían de 5 a 9, de acuerdo a cada esquina) sean para APTA. Esto hace que APTA se convierte prácticamente en un “tercerizador” de espacios públicos.

Toda esta situación genera un negocio que nadie controla. La APTA, como permisionaria, establece su propio precio para vender las paradas –que no olvidemos son espacios públicos– bajo la figura de “cesión de espacio” y ni siquiera paga un canon a la municipalidad por la venta. La ordenanza de 1992 establece apenas un tributo semestral por cada taxi que opera en la parada, que no supera de G. 80.000 cada seis meses.

Según taxistas o lo que se observa con alguna simple búsqueda en internet, el precio de una parada oscila entre los G. 200 millones a 500 millones, dependiendo de la zona. Por ejemplo, en lugares considerados “top” como Villamorra, una esquina puede tener un costo de G. 500 millones. El negocio es abrumador a favor de APTA, ya que negocia la parada, paga un ínfimo tributo por el espacio público y, además, genera un sistema casi extorsivo contra los taxistas que deben operar bajo sus reglas, ya que tuvieron que ser socios para tener lugar en las paradas.

Al ser APTA la permisionaria de casi todas las paradas, los taxistas que trabajan en ellas quedan al arbitrio del gremio. Si APTA anuncia una movilización, los taxistas están obligados a aparecer para formar el enjambre amarillo porque de lo contrario corren el riesgo de ser sancionados. En efecto, el gremio tiene su propio Tribunal de Conducta, que no tiene muchas demoras a la hora de las sanciones contra los “insurrectos”.

Esta situación es constantemente denunciada por taxistas independientes o dueños de taxis que desean operar sin el yugo del gremio, pero que no consiguen ni siquiera lugar en paradas cuando se muestran en contra de lo que establece la asociación.

La APTA

“El orgullo de ser taxista es superado solamente por el orgullo de ser paraguayo”, dice en letras grandes, amarillas, un predominante cartel que da la bienvenida al local de APTA, una entidad sin fines de lucro ubicado sobre la Avda. Félix Bogado. Desde allí comanda hace años esta organización Arístides Morales Sotelo, dirigente que en la semana de la “fiebre amarilla” por las manifestaciones tuvo una participación central. Fue el protagonista de las actividades. Subido en vehículos, arengando a su gente, con discursos bien marcados en contra de MUV y Uber y en contra de la prensa.

Gracias a la red de taxistas –se calculan casi mil miembros– la APTA representa una fuerza política importante, sobre todo en épocas de elecciones. De hecho, Morales llegó a ocupar una banca como concejal. Fue en el período 2001-2006 con el partido País Solidario. Durante la intendencia de Arnaldo Samaniego (2010-2015), Morales fue director de Tránsito municipal, nada menos.

En cada elección, APTA moviliza su gente para el “acarreo” de posibles votantes. Se trabaja tanto con la ANR como también con el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA). Cuando se trata de favores políticos, la asociación se muestra plural, pero es con los colorados que el trabajo florece. En los días de votación, APTA obliga a que los dueños de taxis hagan trabajar sus móviles. Esta generosa actitud de la asociación de Morales encuentra, sin embargo, una respuesta positiva desde el propio Estado.

Desde el 2010 hasta el año pasado, la APTA se convirtió en un gran proveedor de servicios para la Ande en el traslado de personal. El portal de la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP) da cuenta de que este gremio fue contratado 10 veces por dicha institución por un valor total de 854 millones en contratos directos en el mencionado período.

APTA incluso importa vehículos, con aranceles más bajos, para venderle después a taxistas. Además, esta asociación logró otro beneficio casi inaudito. Los taxistas que son miembros del gremio pagan apenas un jornal (G. 84.340) por la Inspección Técnica Vehicular (ITV), cuando que el monto normal es de tres jornales para vehículos livianos (G. 253.020).

Son varias las denuncias contra Morales Sotelo al frente de APTA. En muchos de los casos, fueron ex taxistas que se animaron a denunciar, ya que dejaron de trabajar en el rubro. Quienes siguen en el sector y dependen de APTA no quieren dar sus nombres, pero cuentan la situación en la que trabajan.

En octubre del 2015, el entonces síndico de la organización, Juan Carlos Almirón, denunció un faltante de G. 180 millones en las arcas del gremio. La Fiscalía llegó a intervenir en este caso, pero finalmente no prosperó. Este caso saltó a la luz gracias a la denuncia de varios taxistas, quienes después declararon que fueron perseguidos y varios de ellos sancionados por la APTA.

Justamente, ese es el temor que mencionan a La Nación los taxistas consultados. Si algún trabajador reclama, el Tribunal de Conducta de APTA rápidamente actúa y llegan las sanciones. La más suave, en principio, es ser bloqueado para recibir llamadas de radio o se pierde turno en las paradas. Todo opera de una manera que hace casi imposible que haya una voz que proteste. Morales y su gente controlan todo.

Cambio de regulación

Desde la Junta Municipal de Asunción, la intención es cambiar el sistema de cesión de los espacios públicos para paradas. El concejal Óscar Rodríguez (ANR), presidente de la Junta, presentó la semana pasada el anteproyecto de ordenanza municipal para modificar la Nro. 26 del año 1992, que regula el tema de los taxis y servicio de transporte de pasajeros.

El proyecto de Rodríguez plantea una cuestión en concreto: la eliminación del artículo en donde el permisionario puede ceder el espacio a un tercero a título oneroso. La idea del concejal es que el permiso para la prestación del servicio de taxi sea de carácter personal e intransferible, además de que tenga una duración de tres años, para buscar una renovación.

El concejal Félix Ayala (PLRA), a su vez, dice que efectivamente una cuestión que encuentran en este caso es que existe un negocio en el que nadie tiene participación ni control, excepto la Asociación de Taxistas, cuando que se trata de espacios públicos.

Para Ayala, lo importante es avanzar en encontrar la forma de regularizar el tema de las paradas con una ordenanza que ayude a tener un mejor control del parque automotor de los taxis.

La propuesta desde la Junta no ha encontrado la misma predisposición desde la intendencia de Asunción. Si bien desde que asumió Mario Ferreiro se ha habilitado apenas una sola parada nueva, existen dos pedidos de informes que concejales han realizado a la gestión de Ferreiro sobre los taxistas que no han tenido la respuesta esperada por ellos.

En ese sentido, el concejal Álvaro Grau (PPQ) dijo que hace rato solicitaron a la intendencia un montón de informes y lo que facilitaron hasta ahora fue muy poco.

Señala además que lo preocupante en este caso es que ellos sienten como que la intendencia no reconoce que hay un problema con el tema de los taxis y la operativa de APTA. “La preocupación principal es que realmente no hay voluntad política de solucionar”, dice Grau.

El pasado 23 de julio, Arístides Morales y otros siete taxistas fueron imputados por perturbación de la paz pública y resistencia tras los incidentes frente a la Municipalidad de Asunción. Se mostraron siempre en contra de las plataformas conocidas como MUV y Uber amenazando siempre con otro enjambre.

La resistencia a las aplicaciones terminó por mostrar a la ciudadanía una parte del enjambre que no se conocía.

 

El Escarabajo: memorias de la vida de un rey popular

Nacido a la sombra de la guerra, transitó la historia como el auto más accesible a las clases populares y devino en ícono pop. Desde ahora en más, solo lo atesorarán los enamorados que siguen fieles al auto con el “motor al revés” y pinta de bicho. Por él, el menos pretencioso de todos, seguramente pagarán fortunas los coleccionistas. El anuncio de que dejará de fabricarse definitivamente nos invita a conocerlo más de cerca y hablar de la pasión que desata entre sus fans.


Fuente: La Nación

Por Marycruz Najle, marycruz.najle@gruponacion.com.py - Fotos: NADIA MONGES

La noticia no sorprendió demasiado porque su destino estaba marcado. Las noticias sobre el fin no ocuparon grandes espacios ni fueron titulares de tapa, pero nada de esa indiferencia empujada por la inmediatez tapó del todo el estremecimiento de los corazones de millones de personas en el mundo que todavía tienen ese “autito con el motor al revés” o guardan como si fuera un tesoro invaluable entre sus modelos de alta gama, el lustrado lomo de un “auto con pinta de bicho”.

El Escarabajo, Käfer, Beetle, Vocho, Coccinelle, Fusca y Maggiolino o Fusca ya no volverá a salir de ninguna fábrica automotriz del mundo. Fue largo y variado su trajinar, desde la Alemania nazi hasta quedarse plasmado en la portada del LP “Abbey Road” de Los Beatles, o transitar caminos de cornisa conducido por un psicópata encarnado por Jack Nicholson en “El Resplandor”. Fue benévolo Cupido motorizado y apto para todo público y por uno de ellos, el de un presidente uruguayo, un excéntrico jeque quiso pagar un millón de dólares. Supo dar fe de su guapeza al ganar el arisco Rally del Chaco en 1972, desafiando la lógica que lo ponía entre los menos posibles triunfadores.

Todo eso y más es la historia que merece ser contada antes de que sea solo un recuerdo de un viejo amigo de todos, al que los mexicanos bautizaron “Vocho”. De Cuautlancingo, Puebla, donde en junio de 1965 comienzan los trabajos de construcción de la planta de Volkswagen, en 1967 sale de la línea de producción el primer Volkswagen Sedán. Pero su suerte estaba echada y de allí mismo, el 3 de julio del 2003, sale el último ejemplar de ese mítico clásico, el número 21.529.464, al que los propios trabajadores y ejecutivos bautizaron como “La Nave de la Tristeza”. Y, como corresponde con los amigos más queridos, lo saludaron con un brindis del mejor tequila y al son de los mariachis que entonaban melancólicamente “La Golondrina”, como dicen que se debe sepultar a los muertos más queridos. Adónde irá veloz y fatigada la golondrina que de aquí se va por si en el viento se hallara extraviada buscando abrigo y no lo encontrará...

UN CLUB DE FANS

Como todo ícono pop que se precie, el Escarabajo tiene su propio club de fans. El viernes pasado, Joel Gómez y un grupo importante y muy fiel de miembros del Classic Volkswagen Club de Paraguay, se reunieron para festejar la amistad. Todos se fueron convirtiendo en amigos, unidos por el amor por esos autos que ocupan un lugar muy especial en sus corazones y a los que les dedican muchas horas y desvelos para mantenerlos en buen estado. Joel nos cuenta que el club tiene 20 años de vigencia y tiene personería jurídica y pagan impuestos. Esta asociación reúne a los propietarios y fanáticos de vehículos de la marca VW, refrigerados por aire. Según lo dice la página de Facebook de ellos, dicho club fue fundado el 1 de marzo del 2000 por un grupo de amigos “con la motivación de posibilitar el acercamiento y la unión de los usuarios de estos vehículos”.

Ellos comparten ese amor, a través de internet y personalmente, ya que es habitual encontrar sus escarabajos en lugares como la Costanera, el Jardín Botánico y otros espacios, “relucientes y en excelente estado”, dice Joel. Y en la página leemos que entre los requisitos más importantes para formar parte del club se especifica: “Ser un entusiasta, propietario o fanático, de cualquier VW refrigerado por aire. No importa el año, ni el estado de tu vehículo, solo tus ganas y verdadera pasión por tu viejo amigo VW”.

UNO SE ENAMORA”

Joel es propietario de dos de los más impecables ejemplares de Escarabajos, pero también colecciona otros autos de la marca. “Uno de ellos es azul cobalto y el otro es un doradito”, especifica. Y además de explicarme claramente que el amor por el Fusca (así lo llaman también aquí y en Brasil) esté más que justificado “porque creo que a todos los que los tenemos y cuidamos nos recuerdan que fueron el primer auto que tuvimos. Además es tan noble que uno se encariña, se enamora de lo que significa”. Y puntualiza: “Además, es un auto noble, sencillo, compacto, te permite estacionar, andar por todo tipo de caminos… uno le toma cariño, un cariño que no cambia con los años”.

Como un ejemplo de lo que significa el Escarabajo en su vida, nos cuenta una anécdota: “Yo tengo otro auto, uno que podría definir como de alta gama. Y, habitualmente, voy con ese auto a trabajar durante la semana. Pero –dice Gómez– cuando dejo ese auto en el taller por algo, llevo uno de los escarabajos y ahí ocurre algo increíble”.

La magia, según Joel, es que “cuando llevo el Escarabajo, la gente en la calle me mira de una manera afectuosa; algunos le sacan fotos con sus teléfonos, me saludan levantando la mano como si fuera un amigo de ellos. Es un auto que despierta esas sensaciones positivas en la gente, algo que con mi otro auto o cualquiera, no importa qué tan de alta gama sea, no ocurre”.

TESOROS PARA COMPARTIR

La tarea de conservar los “viejos tesoros” es algo que les apasiona a los miembros del club. Tienen ejemplares (no sé si podemos llamarlos así) que son prácticamente incunables: “Hay un Escarabajo de 1952 que ya no sale, pero está impecable. Tiene el volante a la derecha todavía, todo original”. Y cuenta que la llegada al Paraguay de esa joya fue en la década del 50 traído por un diplomático de Gran Bretaña que lo trajo a Asunción entre sus posesiones más preciadas y luego, antes de volver a Europa, se lo vendió a un señor que trabajaba en la embajada.

En “actividad”, por decirlo así, el más “viejito pero impecable es de 1958”, dice Joel.

El intercambio de información, la búsqueda de repuestos originales, los detalles y novedades, son parte de la razón de ser de estos fanáticos de la marca y muy especialmente del Escarabajo.

Cuando le recuerdo en la charla a Joel que en la carátula del LP “Abbey Road” (1969) de Los Beatles, aparece un escarabajo (Beatle para los ingleses) de color blanco de fondo, me dice sin dudar: “Ese Escarabajo quedó ahí cuando sacaron la foto porque no pudieron encontrar al dueño para que lo retirara del lugar como hicieron con otros autos. Quedó para la historia y hace poco se vendió y un coleccionista pagó una fortuna enorme por él”. También conocen el destino final de la llamada “nave de la tristeza” salida del corazón de la fábrica de Puebla, en México. Hoy está para que lo admiren en el museo de Volkswagen, en Alemania.

EL LARGO CAMINO HACIA LA GLORIA

De acuerdo a datos de la página oficial de VW (Puebla), por muchos años y muy especialmente en México, en donde se lo llama desde siempre con el mote de Vocho, el 22 de junio de cada año se festeja el Día Mundial del Vocho o del Volkswagen Sedán. La fecha fue elegida porque en ese día del año, pero de 1934, la Asociación de la Industria Alemana del Automóvil de Adolfo Hitler y Ferdinand Porsche firmaron un contrato para que desde esa fecha comenzara el desarrollo de un concepto en ese entonces conocido simplemente como Volkswagen, que en alemán significa “el auto del pueblo”. No se comenzó a fabricar hasta después de la guerra en serie, debido a las circunstancias por todos conocidas. Cuando salió a la luz, ya no era el sueño populista de un tirano, sino que en diciembre de 1945 vieron la luz los primeros 55 vehículos del prototipo Volkswagen Type 1. Ellos fueron llamados KdF-Wagen, la abreviación en alemán de Kraft durch Freude, que significa “fuerza por medio de alegría”. En 1946, ya se lograron los 10.000 vehículos ensamblados. La llegada a América fue en 1949 y a los Estados Unidos, donde tuvieron éxito, pero la historia le tenía reservado un destino singular y maravilloso del otro lado del río Bravo.

EL REY”

Fue en marzo de 1954 cuando se realizó en México una exposición dedicada a mostrar la industria alemana en la Ciudad Universitaria de la capital. Allí llegó como parte de esa muestra y los mexicanos se enamoraron, literalmente, de ese vehículo.

Mientras, un año después, en 1955, ya se habían ensamblado nada menos que 1 millón de “Käfer” o Beatle o Fuscas o Maggiolinos en el mundo.

Diez años después, la pasión se juntó con los proyectos industriales y se decide instalar en la zona de Puebla, México, una planta de donde comenzarían a salir al mundo los Escarabajos, rebautizados como Vochos. Puebla se convierte en el epicentro de donde van saliendo unos tras otros los autos que desde 1967, cuando salió el primero, “tomaron” las calles de ese país y fueron viajando por las rutas de todo el continente.

Fue en 1972 cuando se consagra soberano sobre todo lo demás conocido en el mundo de los vehículos: se ensambló la unidad 15.007.034, cifra con la que se rompió el récord ostentado hasta entonces por otro mito: el Ford T.

Como dice la canción “Con dinero o sin dinero… sigo siendo el rey”, los conductores de taxis de la imposible capital de México, con calles atestadas de millones de vehículos, lo adoptaron definitivamente. Era el único que les daba la posibilidad de escabullirse entre la maraña y llegar incólume –y sin gastar casi nada de combustible ni necesitar de caros mantenimientos– a destino. Así lo cuenta un famoso cantante guatemalteco en su “Historias de taxis”, de mucho éxito. El Fusca, o Escarabajo, o Vocho era sin dudas el verdadero rey. Hasta que lo vieron partir, en julio del 2003, para siempre.

CAMPEÓN DE CAMPEONES

El Escarabajo o Fusca (así se lo llama en Paraguay) tiene entre sus numeroso méritos el haberse consagrado campeón del Rally del Chaco, una de las pruebas más difíciles de sortear para cualquier piloto –y vehículo– del mundo. La famosa dupla conformada por dos “pioneros” del Rally chaqueño, Gerardo “Karaja” Planás y Héctor “El Negro” Omar Risso, se lanzaron a las turbulencias polvorientas del Chaco paraguayo, a lomos de un VW Escarabajo 1300. Era el año 1972 y los tripulantes del auto número 40, de la clase “A”, fueron a la caza de la gloria con más sueños que otras cosas y dieron el batacazo obteniendo el primer puesto en la Categoría “A”. Ambos “héroes” de las intensas jornadas recordaron cada vez que pudieron aquella gloria inolvidable, aunque participaran de nada menos que 31 ediciones del Rally chaqueño. Según relataba Rizzo, ante el gran triunfo obtenido, la empresa representante de la marca (Diesa) les regaló a cada uno de ellos un auto 0 kilómetro. Al año siguiente, intentaron repetir la historia, pero tuvieron problemas imposibles de solucionar. No ganaron, pero tampoco se quedaron en el camino. Usando la fuerza del viento fuerte que soplaba entonces, pudieron increíblemente seguir hacia adelante y tomar velocidad hasta llegar a Nueva Asunción para arreglar el problema de diferencial que tenían. Todo un acto heroico del auto y de sus tripulantes.

“UN MILLÓN DE DÓLARES POR TU ESCARABAJO”

El mítico escarabajo celeste de 1987 del ex presidente uruguayo.

El ex presidente uruguayo, el mítico José “Pepe” Mujica, recibió un día del 2014, en plena cumbre de países del G77 + China, en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, una oferta que pensó era una broma. “Alguien quiere pagarte un millón de dólares por tu escarabajo”. El hombre no hablaba en broma, sino que transmitía el deseo de un acaudalado jeque árabe que quería pagar semejante suma por el Volkswagen 1987 color celeste que apenas podría entonces (hace pocos años) alcanzar la suma de 2.800 dólares, en el mercado automotriz de Uruguay y de cualquier otro lugar del mundo.

En ese momento, cuando aún era presidente de su país, Mujica contó que “me sorprendió un poco todo esto y al principio dudé y no le di tanta importancia. Pero después me llegó otra propuesta y me lo tomé un poco más en serio”, al semanario Búsqueda. Y esa segunda oferta por el mítico escarabajo la recibió de parte del embajador de México en Uruguay de entonces, que le ofreció 10 camionetas 4x4 a cambio del Fusca. Pero tampoco se hizo la transacción. El escarabajo celeste sigue formando parte de la vida cotidiana de Mujica y más de una vez, hasta no hace mucho, piloteado por el mismo Mujica, recorría las calles de Montevideo y hasta se “aventuraba” en un día soleado a llegar para comer algo rico y pasar el día en la bella ciudad de Colonia.

 

Temperatura irá en aumento desde hoy

La Dirección de Meteorología anuncia para hoy una jornada fresca a cálida, con baja probabilidad de precipitaciones. La temperatura mínima prevista es de 5 ºC, con una máxima de 21 ºC.

La madrugada de hoy domingo se presentó fría y con cielo despejado en todo el territorio nacional, por lo cual no se descarta que se haya formado escarcha de manera puntual en distintos puntos de las regiones Oriental y Occidental.

La tarde se presentaría todavía fresca en el sur, y cálida en el centro y norte del país. Los pronósticos indican que en los próximos días la temperatura iría aumentando.

El martes se establecerían vientos del noreste de intensidad moderada, con lo cual se pronostican temperaturas mínimas superiores a 12°C, y máximas de entre 25 y 35°C.

La probabilidad de precipitaciones se mantiene muy baja, al menos hasta la primera mitad de la semana entrante.

 

Joselo dice llamarlo tío Pedro y Ferreira responde: “Nunca me trató así”

No existe ningún grado de afinidad entre el abogado José Rodríguez y Pedro Ferreira, según el propio ingeniero, quien dijo que conoció al joven recién e 10 de mayo pasado y desmintió que Joselo se refiera a él como tío Pedro.

“Nunca él me trató así, jamás estuvo en la casa en donde yo vivo, hace 11 años estoy separado, él a lo mejor se fue a la casa donde viven mis hijos u otros pariente míos, pero en la casa donde yo vivo jamás estuvo, nunca almorcé con él, ni cené con él, nunca me subí en el mismo vehículo, no hay ninguna afinidad”, aseguró el ingeniero Pedro Ferreira en los estudio de Telefuturo.

Argumentó que la prueba más clara de esto son los mensajes de Rodríguez, en los cuales él se presenta como asesor jurídico de la vicepresidencia, denotando que nunca antes tuvo contacto con Ferreira.

Respecto a las conversaciones con Joselo, el ingeniero confirmó que no borró un solo mensaje y los mostró en vivo de principio a fin, desde aquel primer mensaje del 9 de mayo, cuando Rodríguez lo contacta por primera vez.

El abogado Rodríguez reveló que conoce hace años a Ferreira, ya que sus hijos fueron sus compañeros de colegio de toda la vida y que incluso él lo llama cariñosamente tío Pedro.

Esta mañana se presentó a declarar ante la Fiscalía, donde supuestamente iba a entregar su teléfono celular.