Ni cigarrillos ni vapeadores: Salud prohíbe fumar en sus dependencias

El Ministerio de Salud Pública prohibió la práctica de fumar cigarrillos o vapeadores dentro de sus instalaciones, incluso en el área de esparcimiento del ente estatal. Los que no respeten, se expondrán a sanciones.

La institución pública declaró “cien por ciento libres de humo de productos de tabaco” a las áreas ocupadas por esta Cartera, del nivel central, como asimismo por los Servicios de Salud, oficinas o cualquier otra dependencia ministerial, en todo el territorio de la República.

La disposición incluye los lugares cubiertos y los espacios abiertos tales como, patios, estacionamientos y otros sitios pertenecientes a esta cartera.

A partir de la disposición, tal y como señala en su artículo 2°, se prohíbe la práctica de fumar, vapear, vaporear, fumar electrónicamente o mantener encendidos productos de tabaco en dichas áreas, en toda su extensión, y en carácter permanente.

Se establece que los directores Generales, Directores y Encargados de los servicios y dependencias del Ministerio implementen acciones tendientes a motivar a los funcionarios y personal contratado a cumplir y hacer cumplir en sus respectivos lugares de trabajo la medida de Salud Pública. Para el efecto, contarán con el respaldo de la Dirección General de Vigilancia de la Salud, a través del Programa Nacional de Control del Tabaquismo y Enfermedades Respiratorias Crónicas.

Funcionarios y personal contratado deberán exigir a los transgresores que dejen de fumar o que abandonen el lugar, y en caso de negativa, recurrir al apoyo de la fuerza pública.

Todo funcionario o personal contratado que infrinja esta disposición, admita o encubra en su lugar a personas que hagan caso omiso de la medida, será pasible de sanciones.

 

Campesinos anuncian movilizaciones y llegan con donaciones para damnificados

Sectores campesinos llegan desde este lunes a Asunción, para iniciar este martes una serie de movilizaciones en reclamo del incumplimiento del acuerdo firmado con el Gobierno Nacional meses atrás. Además, estarán trayendo donaciones para las familias afectadas por las inundaciones.

Jorge Galeano, dirigente de la Coordinadora Nacional Intersectorial (CNI), anunció al programa Impulso Económico de la 970 AM, que desde mañana estarán llegando las diferentes delegaciones de labriegos provenientes de 13 departamentos del país.

Galeano indicó que estarán trayendo donaciones para las familias de los bañados, que están siendo afectadas por las crecida del río. La entrega de la asistencia de los agricultores se estará realizando desde las 08:00 horas del martes 18 de junio, previa a la movilización por el microcentro.

La movilización está prevista para el mediodía del martes y prevén realizarla por las calles del microcentro capitalino.

Exigirán el cumplimiento del acuerdo firmado con el Gobierno, referente al acceso de tierras, compra de deudas, reactivación económica productiva y atención a la comunidad indígena de Tacura’i (Canindeyú).

En ese sentido, Galeano señaló que estarán contando con el apoyo de las comunidades indígenas de Caaguazú y Canindeyú, que también estarán llegando a la capital del país.

 

Hermanos de jefes consiguen meteóricos ascensos en el MEC

Percibían salario de G. 2.300.000 y pasan a cobrar G. 11 millones, con la administración del ministro "emperador" Eduardo Petta.


Fuente: La Nación

  • POR NICOLÁS ALMADA
  • nicolas.almada@gruponacion.com.py

Meteóricos ascensos de funcionarios bachilleres siguen registrándose en el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC), administración a cargo de Eduardo Petta, conocido como el ministro “emperador”. Dos personas pasaron a ocupar puestos de jefatura e inmediatamente quintuplicaron los modestos salarios que venían percibiendo.

Ambas fueron designadas llamativamente dentro de una misma dirección general, dependiente del despacho del ministro, en la que se encuentran bien ubicados sus respectivos hermanos.

Adalberto Almada Ortigoza, funcionario administrativo del MEC, percibía la remuneración de G. 2.300.000 hasta octubre del 2018, según la nómina de funcionarios que la cartera educativa publica en su portal web.

Adalberto Almada Ortigoza y Zonia Vázquez Alcaraz.

Desde noviembre y diciembre del 2018, Adalberto empieza a registrar los ingresos de G. 5.400.000, G. 486.000 como remuneración extraordinaria y G. 270.000 como adicional, todos mensuales de forma conjunta. A la fecha, Ortigoza registra un salario de G. 10.053.000 en total, según datos abiertos de la Secretaría de la Función Pública (SFP).

El 1 de abril del 2019 se publicó la Resolución Nº 5217 del ministro Eduardo Petta “Por la cual se designa al señor Adalberto Almada Ortigoza, como Jefe de Departamento Interino del Departamento de Movilidad Laboral del Personal de Instituciones Educativas, dependiente de la Dirección de Control del Personal de la Dirección General de Gestión y Desarrollo del Personal”.

Además de no poseer alguna preparación terciaria que mínimamente avale la fugaz promoción, surge otro dato llamativo: el hermano de Adalberto Almada Ortigoza es José Luis Almada Ortigoza, quien se desempeña como jefe del Gestión Administrativa de la Dirección General de Gestión y Desarrollo de Personal, misma dependencia a la que fue asignado el favorecido.

Otro caso que saltó al tapete es el de Zonia Beatriz Vázquez Alcaraz (también bachiller), quien percibía hasta octubre del 2018 la suma de G. 2.200.000, así como indica la nómina de funcionarios vigente en la web del MEC. La funcionaria es hermana de Lourdes Elizabeth Vázquez Alcaraz, jefa del departamento de Anteproyectos de Resoluciones en la misma dependencia.

En la actual administración del MEC, Zonia Beatriz fue designada recientemente como encargada de la Jefatura del Departamento de Atención y Expedición.

Al mes siguiente, en noviembre, su salario se duplicó y empezó a ganar G. 4.400.000, a lo que se suma la remuneración extraordinaria G. 887.680 y adicional de G. 274.845, además de bonificaciones y gratificaciones en concepto de G. 2.190.000, que en el conjunto ascienden a G. 7.752.525 mensuales. No obstante, según datos de la SFP, para abril del 2019 Zonia pasó a percibir G. 11.752.970.

SIN RETORNO DESDE LA CARTERA”

Desde la redacción llamamos al Dr. José Casañas Levi, director de Transparencia y Anticorrupción del MEC, quien no contestó la llamada y envío un mensaje, alegando que estaba en una reunión. Ante la consulta sobre los casos en cuestión, se limitó a manifestar que no tenía información al respecto y posteriormente ya no respondió. De la misma manera se vio frustrado el intento de conseguir explicaciones por parte de Jorge Martínez, director general de Gestión y Desarrollo de Personal, jefe directo de los recientemente ascendidos, quien no atendió las llamadas telefónicas realizadas.

SEPA MÁS

SIN SEÑALES DE MEJORÍA

Semanas atrás La Nación realizó una serie de publicaciones sobre el caso conocido como el “bachiller de oro”, Roberto Trivero, quien ocupaba un cargo directivo sin tener preparación académica y cobraba un jugoso salario. Tras su destitución, oficiada por el mismo Eduardo Petta, desde la entidad prometieron que seguirían luchando intensamente contra la corrupción desde dentro de la institución. No obstante, la situación dista bastante del objetivo y hasta el momento no hay señales de mejoría, al contrario, saltan más leales favorecidos.

EN EL SNPP ES RUTINA PRIVILEGIAR A FAMILIARES

Comenzando por Elva Acosta viuda de Vega, conocida como “la hermana de oro” del periodista Óscar Acosta, hay varios otros funcionarios que arribaron al Servicio Nacional de Promoción Profesional (SNPP) con la administración de la ministra de Trabajo Carla Bacigalupo.

Elva no terminó el colegio pero consiguió la jefatura en la dependencia de Recursos Humanos, con un salario de G. 9 millones. No cuenta con estudios terciarios ni currículum de profesional, sin embargo, sus años de experiencia como operadora del ex intendente Arnaldo Samaniego le valieron para ubicarse en el SNPP y junto con ella su hijo Carlos María Vega Acosta que tampoco terminó la secundaria.

En la lista de otros parientes reubicados en el SNPP aparecen también los hermanos Rodríguez-Colmán.

Celso Alejandro Rodríguez Colmán, hermano del jefe de Patrimonio del SNPP, Israel Rodrigo Rodríguez, consiguió su comisionamiento desde Yacyretá, donde cobraba mensualmente más de G. 23 millones, pasó a ganar más de G. 30 millones gracias a su pase. Los hermanos son cercanos al gerente del SNPP, Julio Pessolani (operador de Arnaldo Samaniego).

Así también, la ministra Bacigalupo contrató una secretaria con sobrinos incluidos. Mirta Domínguez se ubicó en el cargo de “Jefa de Secretaría Privada de Gabinete” y detrás de ella ingresaron al SNPP José Carlos Azcona Fleitas y Sebastián Insaurralde, sobrino y ahijado, respectivamente.

Gracias a la tía, Ivana Delgado Taboada, novia de Juan Carlos Azcona, también ingresó al SNPP. Los sobrinos perciben salario entre G. 8 millones y G. 9,2 millones al mes. La incorporación se realizó sin previo concurso de méritos.

 

“Nunca antes escuché la palabra secuestro; yo fui la primera”

En noviembre próximo se cumplirán 19 años del primer secuestro en Paraguay, del que sobrevivió la hoy viuda de Antonio Debernardi, hijo del Ing. Enzo Debernardi.


Fuente: La Nación

María Edith Bordón Vda. de Debernardi recibió el miércoles 12 de este mes al Grupo Nación en su residencia particular ubicada en la capital del país, para relatar, con lujo de detalles, sus vivencias durante y después de su cautiverio, ocurrido un viernes 16 de noviembre del 2001, en momentos en que se encontraba en el parque Ñu Guasu acompañada de su amiga Elizabeth Gunther. Fue liberada el sábado 19 de enero del 2002, tras 64 días de cautiverio y, este noviembre, se cumplen 19 años de aquel hecho criminal.

María Edith, quien se casó con Antonio Debernardi (+), dijo que cuando la llevaron por la fuerza nunca pensó que se trataba de un secuestro porque nunca lo había escuchado en Paraguay. En pleno cautiverio no supo quiénes eran los delincuentes que la secuestraron, pero tras su liberación, pudo identificar plenamente a Juan Arrom Suhurt y a Anuncio Martí Méndez, a quien lo reconoce como el “guardia malo”.

¿Quién era María Edith Bordón de Debernardi, ese mes de noviembre del 2001?

–La verdad que una persona normal, corriente, una ciudadana más. Tenía mis hijos, les llevaba al colegio, hacía una vida normal. Ama de casa.

Solía frecuentar el parque Ñu Guasu, según había comentado al Ministerio Público…

–Sí, yo hacía mi caminata con una amiga. Generalmente nunca iba sola, siempre iba acompañada. Esa era mi costumbre, era muy disciplinada. Tenía un horario fijo, diríamos.

–¿Dejó de caminar después de aquel suceso?

–Sí, dejé de ir a caminar a Ñu Guasu. Camino acá en mi casa.

¿Qué es lo que recuerda de aquella mañana señora?

–Muchas cosas… Eso ya no se olvida, eso queda grabado en uno. No se puede olvidar porque fue una sensación muy fuerte para mí. Porque se acercaron tres personas, tres hombres. Yo realmente no sabía cuál era el motivo. Lo primero que pensé fue que me iban a robar el vehículo. Pero, a medida que viajábamos y viajábamos con mi auto, porque ellos hicieron 3 transbordos más, me di cuenta que algo pasaba, que no era normal. Después, cuando llegamos a una casa, me bajaron y me pusieron en el piso, después me pusieron sobre una cama. Yo en ese momento no entendía. Ya en el auto me pusieron una bolsa por arriba, y otra por debajo luego de sacarme los championes. Y me llevaron a esta casa que te estoy contando. No entendía dónde me llevaban, ni en dónde me estaban bajando. Se notaba que estábamos bajando una escalera, y había sido era un pozo.

–En ese momento usted no se iba imaginar que se trataba de un secuestro…

–Jamás en mi vida, nunca pensé que iba a ser un secuestro. Yo nunca escuché antes la palabra secuestro en Paraguay. Como yo fui la primera, entonces para mí fue todo nuevo. Una sensación horrible, que no le deseo a nadie. Aparte que en el trayecto ya, ellos ponían la radio, la música muy fuerte. Yo gritaba porque no podía respirar dentro de esa bolsa. Era una bolsa tipo arpillera. Realmente fue horrible… horrible… horrible.

–Fueron varios días, más de dos semanas que usted estuvo en cautiverio ¿Qué pensaba en ese momento, al estar en esa situación, sin saber lo que estaba pasando?

–Esa misma madrugada que me llevaron, se bajó al pozo donde yo estaba Juan Arrom. Lógicamente yo, estando en cautiverio, dentro de la casa, no sabía quiénes eran, pero cuando yo volví me mostraron muchas fotos y yo pude identificar a la mayoría.

Esa madrugada, se bajó él (Arrom), me preguntó si yo era la señora María Edith Bordón de Debernardi, le dije que sí. Y me dijo que era un secuestro, y que iban a pedir un rescate por mi persona. Ahí recién yo me percaté de que era un secuestro.

–En ese momento, ¿usted no recordaba a Juan Arrom, porque ya lo conocía anteriormente, no?

–Nosotros nunca nos vimos con los Arrom. Mi hermano Guillermo se casó con Marina Arrom, la hermana de Juan Arrom. Y nosotros, Antonio y yo salimos de padrinos. Ellos se casaron 10 años después que nosotros. Nosotros nos casamos en el año 1983 y ellos se casaron diez años después, y ahí fue la primera vez que le vi a Juan Arrom o tal vez fueron dos veces. Pero nunca pisó mi casa, a no ser Marina que era mi cuñada. También me contaron que, mientras yo estaba en cautiverio, venía Marina con Cristina Arrom a mi casa a menudo. Prácticamente todos los días.

–¿Qué venían a hacer ellas en la casa?

–Según los chicos, hablaban. Ella es psicóloga, les trataban de tranquilizar. Como psicóloga hablaba con ellos. Mis hijos eran más chicos.

–Ella dijo que no les conocía ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

–Sí, asimismo fue. Por eso yo vine superoptimista cuando volví de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Realmente fue un circo, uno que lloraba, y no me conocía. Y ahí en la sala estaba mi ex cuñada, estaba Marina Arrom. Y Cristina Arrom mintió desde un principio y Juan Arrom también. Tanto es así que en sus declaraciones se lo veía muy nervioso.

Cuando le preguntaron si sabía de un secuestro de una tal Bordón, él dijo que no, primero; después dijo que sí. Realmente es el colmo del cinismo que tienen para mentir, es impresionante. Para mí fue un circo. Por eso dije que vine superoptimista, porque estábamos ante magistrados bien preparados. A Dios gracias, la Corte falló a favor de Paraguay.

GUARDIA MALO Y BUENO

–Volviendo a esos días de cautiverio, apareció otro actor muy mencionado, Anuncio Martí. ¿Le llegó a conocer y reconocer?

–Perfectamente. Él era el guardia malo. Martí era el guardia malo que me hacía tener miedo, el que me apuntó con la ametralladora. No sé si se acuerdan de esa foto que salió en ABC, ese era Martí. A ese lo identifiqué cuando llegué a mi casa, cuando volví después de mi cautiverio, enseguida. Por la estatura, por la voz. El guardia bueno, entre comillas, era Alcides Oviedo, que durante todo ese cautiverio estuvo ahí también.

–En relación con Arrom, Martí y Colmán, ¿cuál es su opinión con respecto al pedido al Conare para continuar con el refugio político?

–Ellos nunca fueron perseguidos políticos, nunca. Son criminales, son secuestradores. Pero nos tocó 2 periodos de gobierno en el Brasil, primero Lula y después Dilma, que tienen la misma ideología, y no pudimos traerles años atrás, pero Dios quiera que ahora le saquen el estatus de refugiados y les puedan extraditar.

–Hablando de esos gobiernos progresistas o de izquierda, también a Paraguay le tocó un gobierno que de algún modo tuvo afinidad con estos grupos. ¿Llegó usted a ver a alguien de estos en política que estuvieron detrás de su secuestro?

–Lo mismo de siempre, todos los que estuvieron en el gobierno de Lugo siguen estando ahora, ya sea en el Congreso.

–Sobre la foto que recién nos hablaba, que es en realidad del diario Vanguardia, ¿qué fue lo que le dijeron en el momento de hacer la foto?

–Esa (foto) en que me apuntaban, tengo entendido que eso salió en Abc, pero era una tapa del diario Vanguardia, que era para enviarle a mi marido, porque ellos permanentemente me amenazaban, era una guerra sicológica impresionante.

Todo lo que yo le escribía a mi marido, las cartas que yo hacía ellos miraban siempre, si algo yo tenía que corregir, me hacían corregir, dos o tres veces. Inclusive las grabaciones que yo hacía, ellos controlaban todo. Ellos me decían primero lo que tenía que decir. Siempre era con supervisión. Son unos monstruos, realmente. Diecisiete días después de mi cautiverio recién recibieron noticias mías. Antonio no sabía si yo estaba viva o muerta; mis hijos tampoco. Una guerra sicológica impresionante.

–Esa cifra de US$ 12 millones que pidieron, ¿era en el marco de esa guerra psicológica?

–Asimismo es. Y pensar que ellos me dijeron ahí adentro que enseguida se comunicaron con mi marido pero era mentira, después de 17 días recién tuvieron novedad mía.

MOMENTOS DESGARRADORES

–¿Qué le contaron después de que se pudo liberar; cómo vivieron en ese mismo lugar?

–Desgarrador, bastante desagradable. Yo digo que uno tiene que pasar por esto para realmente saber lo que es. La libertad es lo más grande que hay. Pensar que yo les pedía por favor, les rogaba que me saquen afuera para sentir el viento, sentir la luz, no había caso, me tuvieron dos meses y tres días encerrada entre cuatro paredes. Primero, esos 17 en el pozo, después me trasladaron a la pieza, pero cuando me tenían que bajar me bajaban al pozo otra vez. Esa casa donde me tenían en cautiverio era visitada permanentemente por personas.

–¿Alguna vez volvió a visitar ese lugar, que es bastante cerca, acá en Asunción?

–Creo que es detrás de Aldito o Luisito, en el barrio Palomar. No, cuando encontramos esa casa después de muchas casas que se allanaron, yo me frustraba cada vez que allanaban una casa y no era en la que me tenían. Recuerdo que una vez Antonio me dijo, cerca de la 1:00 de la madrugada, “vamos a irnos a una casa que parece que ya es la casa”. Yo me preparé como si fuera un día más porque esa era mi desilusión grande, porque Antonio siempre me decía que esa casa iban a demoler, que ya no existía y yo le decía: “Antonio, no, esa casa tiene que estar intacta porque van a seguir con los secuestros”. Recuerdo que llegamos, se fue Antonio, mi marido, se fue mi hijo mayor Enzo y yo. Era un día de lluvia, llegamos a la casa, me recibió la fiscala Cynthia Lovera y me dijo que quería mostrarme algunas cosas; yo le dije que no, “yo te voy a mostrar a vos”, le dije. “Yo te voy a mostrar dónde a mi me tuvieron primero, dónde está el pozo te voy a mostrar”, le dije. Y así le llevé a todos los lugares, le identifiqué pieza por pieza, porque yo conocía el baño perfectamente, los colores de los artefactos del baño, todo, y así mismo quedó la casa, intacta.

–¿Supieron posteriormente cómo lograron ellos conocer tus movimientos, cómo llegaron a ese lugar en específico cuando usted estaba haciendo ejercicios?

–A mí me siguieron como seis meses, porque también a Antonio le habían seguido, pero él no era tan disciplinado en sus horarios, en cambio yo sí. Inclusive hasta a mis hijos le hicieron un seguimiento. Ellos sabían perfectamente que mis hijos estudiaban inglés en tal parte, el horario de salir del colegio y bueno. Por lo visto me tenían bien identificada pero yo ni cuenta me di que ellos me estaban siguiendo. Uno después cuando sale de cautiverio va atando los cabos y se da cuenta de algunas cosas, pero ahí dentro del cautiverio tampoco pude identificar a las personas. Una vez que yo salí de ahí, llegué acá, ya me estaban esperando los fiscales, los abogados, habían muchas fotos y les identifiqué, a la mayoría les identifiqué.

–¿Pudo recuperar su vida después de todo lo ocurrido?

–No, no es la misma. Trato de cerrar la página pero me hace daño hablar siempre del tema; rememorar, contar todo lo que uno pasó porque yo te puedo contar todo lo que yo pasé y escribir inclusive, pero hasta eso me hace daño, porque uno ya no se olvida.

–Yo le agradezco que pueda compartir esto con nosotros. Usted dice que pudo corroborar que estas personas estuvieron operativamente en el secuestro. ¿Es así?

–Sí, se encontró dinero que Antonio había entregado como parte de mi rescate en la casa de Colmán, porque los billetes fueron marcados por mi marido. Tengo entendido también que en la esquina o a la vuelta de la casa donde me tenían en cautiverio vivían parientes de Martí.

LUEGO DEL SECUESTRO

–Y para su familia ¿cómo fue posteriormente una vez que estuvo liberada?

–Fue difícil, fue muy difícil sobre todo para la familia porque mis hijos eran chicos, después se volvieron adolescentes y realmente ellos no entendían por qué tenían que estar controlados permanentemente con guardias. Hasta ahora incluso les es difícil a ellos salir acompañados, pero ahora hay tanta inseguridad que yo como madre siempre estoy preocupada. Inclusive cuando me toca salir sola también, pero tomo todas las medidas de precaución.

–Si tuviera la posibilidad de hablar al Gobierno de Brasil ¿qué le diría en relación a esta causa?

–Ahora yo pienso que con este presidente, Jair Bolsonaro, estos van a venir. Se cambió la ideología, es otro el gobierno ahora, yo pienso que estos criminales van a volver. Van a enfrentar a la justicia, tienen que enfrentar. Yo pienso que ellos saben perfectamente que estos son criminales, por eso se está dando todo esto en toda la región, no solamente acá. En Argentina, Brasil, en Chile, Uruguay.

–¿Ustedes recibieron algún tipo de amenaza?

–Muchísimas amenazas recibimos. Nosotros permanentemente vivimos con mucho cuidado para salir y para entrar.

–Es decir, su vida nunca más volvió a ser la misma.

–Sí, así mismo es, pero tengo mucha fortaleza espiritual, eso es lo que más me tranquiliza. Es lo que me ayuda y a toda mi familia también.