Paraguay se sumerge en el fascinante mundo de vinos de alta gama

Bodega Giacometti nació de la idea de que lo imposible, hecho con pasión, no solo es posible, sino que también se puede lograr de la forma más perfecta y precisa, reza como frase inspiradora en la página de uno de los emprendimien­tos más fascinantes que es impulsado por César Victo­rio Giacometti, quien es el emprendedor que fabrica los primeros vinos de alta gama hechos en Paraguay.


Fuente: La Nación

Por Diego Sanabria.

sanabria@gruponacion.com.py

Fotos Pánfilo Leguizamón

“Todo comenzó en mi infan­cia, mis padres siempre hacían vinos, entonces viene arraigado el tema de vinifi­car. Iniciamos de forma muy empírica, era mucha más ganas pero con conocimien­tos muy básicos. Después que mi padre dejó de hacerlo por la edad yo seguí haciéndolo en Córdoba y luego en Para­guay”, relató Giacometti.

Señaló que al principio hubo muchas dificultades comen­zando con el transporte por­que las uvas provienen de la zona de Mendoza, Argentina, y sobre todo porque debe mantenerse una tempera­tura ideal para la fruta.

“En ese trajín conocí a dos grandes amigos que son los enólogos Juan Camilo Can­tena y Germán García, quie­nes se integraron al pro­yecto. Nos dimos cuenta que congelando la uva podía­mos traer hasta Asunción y de hecho conservarla por mucho tiempo. Comenzamos haciendo un poco de vino y este año casi ya llegamos a procesar 80.000 kilos de once variedades distintas”, contó.

Actualmente elaboran dos líneas, Amore y Sognatore, entre ellas Merlot, Mal­bec, Suvignon, Cabernet, Rose Malbec y ahora tam­bién producen espumantes, entre otros.

“Se puede producir vinos en Paraguay ya que los suelos son adecuados. Pensamos parti­cipar en concursos para que se vaya conociendo la marca y el país. Hay un crecimiento grande en la demanda y que­remos proyectarnos a posi­cionarnos. Esperamos que la gente se anime a seguirnos porque además tiene una buena rentabilidad como cualquier negocio”, enfatizó.



UVAS MENDOCINAS

En el sur del suelo argentino se cultivan variedades tintas y blancas de vinificar, de alta calidad enológica, considera­das como una de las mejores de la región y de donde pro­vienen las uvas que utiliza la Bodega Giacometti en el país.

“Este año trajimos 80.000 kilos de uvas, en el 2018 fue­ron 24.000 y si podemos en el 2020 queremos traer al menos 200.000. La idea es seguir avanzando en nues­tra fábrica que la montamos con los enólogos. Este 2019 estimamos que vamos a lle­gar a producir unos 50.000 litros que servirán para unas 70.000 botellas en prome­dio. El año que viene vamos a incorporar nuevos tanques para que crezca nuestro volu­men”, agregó el emprendedor.

Señaló que para los mendoci­nos el costo de la uva es muy importante ya que es el que abarca la mayor inversión. “Para nosotros nuestro mayor gasto se concentra en el tras­lado de la materia prima que es la uva en un estado óptimo. Al ser elevado el costo decidi­mos traer las mejores uvas de Mendoza que son aquellas que se encuentran en la zona del Valle de Uco, en la parte alta, pegada a la Cordillera. Son las mejores uvas de Argentina y también las utilizan las mejo­res bodegas”, detalló.

EXPORTACIÓN

Giacometti explicó que la exportación va a depen­der del volumen que logren fabricar teniendo en cuenta que se trata de vinos de alta gama, los cuales precisan de tiempo para lograr un estado ideal para el consumo.

“Nuestros vinos están en su proceso de maduración, un buen vino de alta gama necesita por lo menos entre 12 a 18 meses en la barrica y luego otros 12 meses en la botella para que esté en un punto óptimo. Tenemos la promesa de la ayuda del MIC para involucrarnos en las ferias del exterior y por ahí si tenemos suerte nos pode­mos cruzar con algún mag­nate árabe o chino que guste de nuestros vinos y logramos venderlos”, respondió.

Sostuvo que actualmente los vinos se venden de manera personalizada en la fábrica que se encuentra en la zona del Club Interna­cional de Tenis o se hacen los pedidos a través de la página web https://www.bodegagiacometti.com.

“Del año pasado tenemos unas 12.000 botellas que las estamos guardando sin mucho interés en venderlas porque el año que viene va a estar muchísimo mejor que ahora. Hay gente que viene y compra para su consumo personal por lo que esta­mos contentos. Hay un pro­ceso que debe pasar para ser de una calidad muy superior”, indicó.



BODEGA GIACOMETTI

La Bodega Giacometti es el sitio donde se procesan las uvas congeladas que pro­vienen de la ciudad de Men­doza. Una vez finalizada su producción, la materia prima ingresa a barricas francesas o tanques de acero.

“Presentamos a la sociedad involucrada en el mundo del vino nuestras instala­ciones para que se conozca todo el proceso de la fabri­cación de los vinos. La gente era algo incrédula al pen­sar que en Paraguay se está produciendo un vino de alta gama; por eso nosotros abri­mos nuestras puertas para que estén seguros que todo se procesa aquí mismo. Lo más importante para la fabricación de un buen vino es la calidad de la uva y la sanidad del local, así como su proceso”, explicó.

VISITAS GUIADAS PARA LA BODEGA

La Bodega Giacometti cuenta con un programa de visitas para conocer todas las instalaciones de la fábrica, recibiendo explicaciones deta­lladas de todo el proceso de elaboración y conservación de los diferentes tipos de vinos. Además se puede aprovechar para degustar la gran variedad de productos que ofrecen, desa­rrollando así una experiencia única.

Las visitas a la empresa se pueden progra­mar contactado con el equipo a través de su página web https://www.bodegagiacometti.com/ y sus redes sociales.

 

“La curiosidad y la inquietud son las que hacen progresar”

Uno de los pilares básicos para la transformación digital es el emprendedurismo. La clave es que las compañías entiendan que son capaces de dar ese salto. A Paraguay le falta referentes en el nuevo ecosistema digital, ya hay una base sólida, y es cuestión de tiempo que empiece a dar frutos, sostuvo Juan José Delgado, director digital de estrella galicia.


Fuente: La Nación

–¿Quién es JJ Delgado, cuál es su trayectoria?

–Soy español, y aunque siem­pre me gusta sacar lo mejor de cada sitio donde voy y meterme en la cultura de cada país, por lo que se puede decir que soy ciudadano del mundo porque los últimos 10 años he estado viajando mucho a Latinoamérica y Europa, estuve viviendo en Costa Rica, Guatemala, Honduras, Salvador, México y mucho tiempo también en Londres y ahora en Galicia, España.

–¿Qué estudios realizó?

–Comencé a estudiar la carrera de dirección de administración de empresas, luego la carrera de investiga­ción de mercado, que es una especie de marketing. Pos­teriormente ya comencé a trabajar, llevando proyectos internacionales en consulto­ría tanto en Latinoamérica como en Europa, y ahí me di cuenta que me apetecía vol­ver a estudiar otra vez y fue cuando hice mi MBA en la London School of Business and Finance, cuando sufrí una catarsis como profesio­nal porque conocí a profesio­nales internacionales que me abrieron la mente y me hicie­ron ver que había mucho más detrás del marketing y de la publicidad tal y como los conocemos en el comporta­miento humano.

–¿Qué podría transmitir a raíz de ese aprendizaje?

–Siempre dije que la curio­sidad y la inquietud son las que hacen al profesional pro­gresar y el preguntarse cada vez nuevas cuestiones es lo que ayuda a mejorar. Desde joven me sentí siempre pre­ocupado en entender el por qué suceden las cosas, el por qué las compañías se organi­zan como lo hacen, por qué algunas innovan y la escala a la que van algunas.

–¿Cómo fue su entrada a Amazon?

–En el 2012 generé todo mi análisis del comportamiento humano, que dio lugar al libro “El Cubo Noriso”, que se trata de cómo la personalidad de cada uno de nosotros nos afecta en los entornos digi­tales, lo que fue para mí una catarsis profesional, donde me di cuenta que hay mucho más detrás del cerebro, y que somos la mitad ciencia, la mitad arte. A raíz de ello fue que tuve la suerte de que Amazon llamó a mi puerta, incorporándome en el 2014 y estuve con ellos hasta el 2017, llevando toda la parte de eventos digitales como los Black Friday, Cyber Monday, Boxing Day, el Amazon Prime Day en el 2015.

–¿Qué son los nuevos eco­sistemas digitales?

–Lo entendí cuando también tuve una catarsis profesio­nal, luego del Prime Day del 2015, de cómo son estos nue­vos ecosistemas digitales y cómo son las nuevas orga­nizaciones, puras digita­les a escala. Esto porque existen muchas startups netamente digitales, pero que tienen escala mediana o grande, no como Amazon que es a escala gigante con más de 250.000 empleados, que opera en todo el mundo y unas dimensiones gigantescas. De esa forma entendí cuáles son los nue­vos ecosistemas digitales.

–Estos nuevos ecosiste­mas, ¿generan nuevos pro­pósitos?

–También me di cuenta del propósito que tengo como profesional, ya que al final una cosa que es clave para todos los profesionales y las com­pañías, es encontrar el por qué están allí. Descubrí que si estaba en Amazon era para entender qué estaba pasando, para luego volver a la econo­mía tradicional y ayudar a los profesionales tradicionales y a los nuevos a dar el salto, y conseguir ser competitivos en estos nuevos ecosistemas digitales. Fue ahí que asumí el reto de ser el Chief Digital Officer de Estrella Galicia y ayudar a la compañía a su transformación digital.

–¿Cómo se hace una trans­formación digital?

–Uno de los pilares básicos que para mí es una transforma­ción digital, es el emprendimiento y ahí fue que sur­gió TheHop, que es el programa de emprendi­miento cola­borativo de Estrella de Galicia, donde lograron gene­rar un puente de emprendimiento hispano brasileño, donde startups españolas y europeas son capaces de trabajar con startups brasileñas y lati­noamericanas y generar ese acercamiento entre dos mercados que están lejos geográficamente pero cercanos de manera cultural. Este año es la segunda edición de The­Hop, tras haber sido todo un éxito.

–¿Cuál es el propósito de JJ?

–Ayudar a las compañías a transformarse digitalmente, y a los profesionales a seguir siendo competitivos y seguir motivados a trabajar en los nuevos contextos, donde todo cambia rápido. Donde la innovación está descentrali­zada y las novedades tecnoló­gicas digitales cada vez cam­bian más rápido, lo cual es un reto, estar al día y competir con las nuevas herramientas digitales que existen.

–¿El mercado latinoame­ricano y Paraguay cómo están en el camino de la transformación digital?

–En Latinoamérica en gene­ral y Paraguay en particular se identifica como una espe­cie de gap o brecha entre la adopción tecnológica como consumidores y sin embargo dentro de las compañías lo que cuesta es que adopten esa tecnología dentro del puesto de trabajo. Es algo que se da también en Estados Unidos y Europa, pero quizás en Lati­noamérica está más acrecen­tado. Lo único clave es que las compañía entiendan que son capaces de dar el salto tecno­lógico digital, que tienen que apostar por los nuevos eco­sistemas digitales y de cómo poner en su servicio o traba­jar con estas tecnologías para seguir siendo competitivos sin perder la autenticidad.

–¿Qué falta hacer en Paraguay?

–Son solamente peque­ños cambios que tienen que suceder, para que empiece a haber referentes paragua­yos, y que a raíz de ahí, todos estos jóvenes emprendedores o la nueva savia de empren­dedurismo tenga un camino donde fijarse y donde poder ir dando pasos.

Otros países como España ya dieron este paso y tienen referentes en los nuevos ecosistemas digi­tales y en las startups pura­mente digitales que ganaron escala, y es el siguiente paso que le queda a Paraguay, que después de haber conocido aquí a los jóvenes emprende­dores, sé que hay una espe­cie de base sólida, y es cues­tión de tiempo que empiece a dar frutos. Y ojalá que se den 1 o 2 casos de éxito para que empiece a explotar, que se puede dar ya en los próxi­mos 2 o 3 años.

PERFIL

JUAN JOSÉ (JJ) DELGADO

Cargo actual: CDO o director digital de Estrella Galicia, España

Edad: 38 años

Estudió Dirección de Administración de Empresas e Investigación de Mercados. Cuenta con MBA de la London School of Business and Finance.

Anteriormente fue directivo de Amazon en Londres, consiguiendo en 2015 el récord de ventas en un día. Su trayectoria es reconocida también por ayudar en las estrategias comerciales de grandes marcas internacionales como Amazon, Burger King, Pepsi, Hertz, CB Richard Ellis, Ford, Bosch, Siemens, Liberty, Vodafone y Telefónica.

 

Ka’a he’ê, el tesoro mejor guardado de Paraguay

La industria de la stevia va en aumento, así como la demanda y las investigaciones sobre las propiedades de este producto premium de origen guaraní. En Estados Unidos, un joven compatriota lidera el estudio del oro verde.


Fuente: La Nación

Cuando llegaron los conquistadores europeos a América quedaron encandilados con el brillo del oro y las leyendas sobre El Dorado, y centraron su interés y empeño en acumular la mayor cantidad posible de metales preciosos, sin percatarse de que el verdadero tesoro era otro y no precisamente de color amarillo, sino verde.

Pasaron 500 años para que ese tesoro fuera descubierto y se empiece a reconocer su valor para la humanidad. Se trata de la stevia o ka’a he’ê, que puede convertirse en la respuesta a una vida más sana en el albor del nuevo milenio, en el que si bien las industrias redirigen su ingeniería hacia productos más saludables, la obesidad se tornó incontrolable y sus consecuencias cada vez más preocupantes.

A raíz de ello, hoy la tendencia mundial es evitar el uso del azúcar, pero hasta el momento los edulcorantes químicos sustitutos no convencen al gusto de los consumidores ni alcanzan la inocuidad recomendada para llevar una vida sana, como sí lo hace o puede hacer la stevia rebaudiana o ka’a he’ê, planta herbácea perenne nativa de Paraguay.

Así lo entienden en la Universidad de Carolina del Norte, Estados Unidos, donde están realizando trabajos científicos para profundizar en las propiedades del oro verde guaraní.

Uno de los investigadores es el joven compatriota e ingeniero agrónomo Andrés Sanabria, quien realizó su maestría allí. Él cuenta que en el 2008 se aprobó el consumo de stevia como un aditivo y edulcorante en el país del Norte; antes se desconocían las propiedades del ka’a he’ê.

En el 2011 se introdujo la stevia en Carolina del Norte y las empresas empezaron a producirla. Desde entonces se convirtió en un rubro interesante para los productores locales, a tal grado que en poco tiempo se fue diversificando hacia otros estados como Oregon, Michigan y California, que empezaron a producirla e investigarla.

“En la universidad están desarrollando variedades nuevas y trabajando en el manejo de enfermedades, especialmente orientadas a lo que es producción orgánica, la producción de ka’a he’ê sin aplicar ningún veneno”, revela Sanabria.

VÍNCULOS PARAGUAY-EEUU

Cuando Sanabria hacía su maestría en Ohio, EEUU, entró en contacto con un profesor estadounidense que investigaba el ka’a he’ê y este, al enterarse del origen de nuestro compatriota, le ofreció hacer un doctorado sobre el rubro. Entonces, se trasladó a la Universidad de Carolina del Norte, donde hace su doctorado y desde donde estableció vínculos con la Universidad Nacional de Asunción (UNA).

“La idea era trabajar en conjunto con la UNA y lo logramos. Tenemos un proyecto con la Facultad de Ciencias Químicas y hacemos talleres en Asunción con presencia de profesores norteamericanos, quienes van a compartir su experiencia e investigación con sus pares locales”, reveló.

En Paraguay, el doctor Javier Barúa Chamorro, investigador del Departamento de Química Biológica de la Facultad de Ciencias Químicas y director general de Investigación Científica y Tecnológica de la UNA, es contraparte de la investigación que Sanabria y el doctor profesor David Shew realizan en ambos países.

En los últimos días, Sanabria arribó a Paraguay, donde brindó charlas en la UNA. Ayer culminó el ciclo, que fue posible mediante la financiación de la Asociación Americana de Fitopatología. De las capacitaciones participaron referentes de la propia universidad nacional, del Instituto Paraguayo de Tecnología Agraria, del Centro Multidisciplinario de Investigaciones Tecnológicas, entre otros.

“La idea es disminuir el retraso que hay en Paraguay en cuanto a la investigación porque en EEUU, en pocos años, desarrollaron aspectos importantes para el cultivo”, explicó el investigador y agregó que en el Norte todo es mecanizado.

CAROLINA DEL NORTE

Las primeras plantaciones de stevia en Carolina del Norte, en el 2011, fueron cultivos alternativos para los productores de tabaco. Hicieron que las semillas de stevia germinaran en bandejas flotantes (igual que el tabaco) y tras 8 a 12 semanas las trasplantaban al campo.

Según las investigaciones de la universidad norteamericana, para los cultivos de primer año, las plántulas de stevia (10-12 semanas) se trasplantan al campo a fines de abril-mayo. Muchos factores de la producción, incluida la fertilidad, el espacio entre hileras y la densidad de las plantas varían de una granja a otra de acuerdo a la disponibilidad de equipos y otros cultivos que se están produciendo. La densidad de las plantas puede variar de 22.000 a 44.000 plantas por acre (0,4 hectárea).

“Son estas tecnologías las que queremos incorporar en Paraguay para levantar el cultivo, que sea como una marca país. Debería ser así porque es un cultivo originario de Paraguay y la gente no lo conoce. Muchas personas creen que es una hierba que proviene de China”, afirma con orgullo el paraguayo y agrega que lastimosamente en nuestro país la mayor parte del conocimiento sobre el manejo de enfermedades y cultivos se basa en lo empírico. “No hay información actualizada, ni sobre protocolos de diagnóstico y manejo de enfermedades para la stevia”, subrayó.

MERCADO GLOBAL

Actualmente, las empresas buscan sustitutos del azúcar y en EEUU ya se fabrican múltiples productos con extractos de stevia incluidos Truvia, Zevia, Sweet Leaf, Stevia in the Raw.

En el país del Norte, cada hectárea produce entre 5.400 y 7.200 kilos de stevia. Si el producto es convencional, el precio ronda los US$ 1,14 por kg; si es orgánico, trepa a US$ 1,5.

A nivel global, el mercado de la stevia está valorado en más de US$ 400 millones anuales y se espera que aumente a más de US$ 1.045 millones para el 2023.

En este contexto, el cultivo especializado representa una alternativa importante para los pequeños agricultores paraguayos. Hoy ya genera ingresos para más del 30% de las familias rurales, pero esta cifra puede aumentar con las investigaciones.

En nuestro país, el precio de la stevia se mantiene entre los G. 8.000 y G. 12.000 por kilo, dependiendo de la calidad, señaló Juan Barbosa, presidente de la Cámara Paraguaya de Stevia (Capaste), quien agregó que el rinde por hectárea es, en promedio, de 2.000 kilos, lo que equivaldría a 3 millones de kilos al año, más o menos.

INVERSIÓN DE US$ 50 MILLONES

El titular de la Capaste, Barbosa, anunció que en el rubro podría darse una inversión de US$ 50 millones. “Estuve el mes pasado en Portugal y voy a viajar de nuevo el 4 de enero porque estoy consiguiendo un inversor muy grande, que está interesado en el cultivo, industrialización y exportación del producto. Es una empresa portuguesa que pondría una cristalizadora en Paraguay. Su interés es la exportación para los mercados europeos, para los países asiáticos y también árabes. La inversión rondaría los US$ 50 millones. Solo la cristalizadora tiene un costo de US$ 25 millones”, adelantó.

Por otro lado, reveló que este año el rubro de la stevia no creció en el país, pero aclaró que con la llegada de la empresa portuguesa existe la posibilidad de repuntar. Según estadísticas del Ministerio de Agricultura y Ganadería, el área de siembra estaría por las 1.500 hectáreas. Inicialmente, se cultivaba en Concepción, San Pedro y Canindeyú, pero actualmente la siembra se extendió a Caaguazú, Paraguarí, Caazapá, Itapúa y otras zonas.

En promedio, una persona siembra una hectárea de stevia en el país, por lo que a criterio de Barbosa el número de productores primarios rondaría los 1.500, cuyo producto es exportado mayormente a Japón, países de Europa, Estados Unidos y otros países de América.

APUESTA POR TECNOLOGÍA ISRAELÍ

Para los técnicos israelíes, quienes mediante su tecnología lograron cultivar en pleno desierto, la producción agrícola en la actualidad es más un estudio científico que un arte ancestral. Están conscientes de que el cambio climático es un problema real y que el productor no puede seguir utilizando la misma técnica de cultivo de hace 50 años atrás.

En el presente, las plantas sufren estrés debido a que en un día deben soportar 50 grados centígrados y al siguiente 20 grados o menos. Para enfrentar este nuevo desafío, los israelíes proponen, por ejemplo, la tecnología de SupPlant, un modelo que utiliza el riego basado en el crecimiento de la planta; es decir, tecnología climáticamente inteligente.

Para optimizar la producción, los expertos se enfocan en el potencial de crecimiento de la planta, lo que obtienen a través de datos colectados de distintos conjuntos. Mediante maquinarias, incluso, pueden medir la contracción que se produce en el tallo de la planta durante el día, aspectos que a simple vista resultan imperceptibles. También la humedad y cruzar datos con la información de la estación meteorológica, lo que les permite obtener recomendaciones ideales para el regado de la planta.

“A través de esta tecnología, el productor no solo ahorra agua, sino que le permite mejores cosechas en épocas de sequía”, precisó Yaakov Cohen, business manager de SupPlant.

Por su parte, José Gómez, coordinador de proyectos de la Fundación Capital, contó que esta técnica ya está presente en Villeta, donde se realizan testeos con productores de tomates de la zona. La misma es utilizada en otros 14 países como Panamá, México, Argentina o Guatemala, donde se aprecian los resultados en cultivos de mangos, aguacates, cítricos, melones, manzanas y uvas. Aunque los técnicos reconocen que aún no trabajaron con stevia, sí se muestran interesados porque “esto abre las puertas a nuevos nichos”.

“La stevia también es de interés para nosotros”, afirma Gómez y asegura que si algún productor se les acercara, instalarían los sensores de medición y recabarían los datos durante toda una temporada para, una vez finalizada, poder analizar los datos y hacer las recomendaciones y así, al siguiente año, probar la hipótesis.

Con la stevia, nuestro país tiene la posibilidad de acceder a grandes mercados y ofrecer al mundo un producto premium de origen paraguayo.

 

San Bernardino refuerza su seguridad con donación de Taiwán

Con la instalación de 22 cámaras del sistema 911, la ciudad de San Bernardino reforzó su seguridad para recibir a turistas. Los equipos fueron adquiridos con una donación de Taiwán.

Cientos de turistas que acuden todo el año a San Bernardino, en especial durante el verano, y los pobladores que viven allí, se verán beneficiados con el refuerzo de la seguridad en esta ciudad.

Las 22 cámaras están distribuidas en puntos estratégicos y la implementación es posible mediante una donación de la República d eChina, que financia la instalación de equipos de última generación.

"Hoy me siento confiadísimo de que vamos a brindar la protección necesaria a los visitantes que recibiremos”, expresó el intendente de San Bernardino Luis Aguilar.

La tecnología es la hija bastarda de la ciencia cuando ella no está al servicio de la ciudadanía, sin embargo, gracias a la donación de China Taiwán está al servicio de todos.

Así lo sostuvo el ministro del Interior, Euclides Acevedo, quien destacó la importancia de busca la cooperación integral y dio su compromiso a la población.