Los peligros de la 'doble pasada' de tarjeta: una práctica ya habitual hasta en los súper

Una práctica que se ha vuelto común en varios comercios y supermercados de nuestro país es la de la “doble pasada” de la tarjeta de crédito/débito luego de realizar una compra, conocida en el ámbito bancario como “doble swiping”. Expertos advierten sobre los peligros de este proceso, principalmente por un eventual robo de información o el riesgo de ser víctima de una clonación de tarjetas.


Fuente: Robert Bourgoing (@robertb_py)

Algunos usuarios se han manifestado a través de las redes sociales para denunciar que en varios supermercados (específicamente de la cadena Stock y Superseis) acostumbran a pasar la tarjeta de crédito o débito por un lector de la caja registradora, esto pese a haberse realizado previamente el descuento de la compra a través del POS.

Al parecer, esta práctica también se ha extendido a otro tipo de locales o centros comerciales donde utilizan cajas registradoras con lectores de tarjetas incorporados, algo que, si bien no está prohibido de manera explícita, podría acarrear una serie de riesgos para el cliente.

DOBLE SWIPING, TÉCNICA PARA EXTRAER INFORMACIÓN

Matías Insaurralde, desarrollador de software, en entrevista con HOY habló sobre este tema y manifestó que este proceso -conocido en el ámbito bancario como “doble swiping”- viola los estándares de seguridad establecidos por los bancos y procesadoras de tarjetas.

El simple hecho de que el cajero vuelva a pasar la tarjeta en su máquina puede ser considerado como una violación a la seguridad bancaria del usuario, indicó, esto debido a que ya no es necesario completar ese paso pues la transacción o compra ya fue realizada primero a través del POS.

VISA, una de las operadoras de pagos electrónicos más grandes del mundo junto con MasterCard, llegó a emitir una recomendación para todos sus usuarios en Filipinas, advirtiendo sobre los peligros de esta práctica. En la imagen se muestra cómo el “doble swiping” podría ser inseguro para el cliente debido a que se ingresa la tarjeta en un sistema que no sigue el estándar PA-DSS (un estándar de seguridad de datos de pago).

Insaurralde señaló que la empresa (en este caso, los locales comerciales o supermercados) podrían llegar a utilizar la información extraída de las tarjetas para un “tracking” o seguimiento de las transacciones, lo cual contempla -por ejemplo- saber qué compras hizo cada cliente, analizar los datos de las ventas en el día, saber qué productos se vendieron más, etc.

Toda los datos recogidos por este medio podrían ser utilizados posteriormente para impulsar campañas de ofertas y descuentos, analizar el comportamiento o los hábitos de los clientes a la hora de comprar, entre otras cosas, según explicó este desarrollador.

DATA MINING Y RIESGO DE CLONACIÓN DE TARJETAS

Luis Benítez, consultor informático, comentó que generalmente el proceso consiste en pasar el plástico a través de un card reader (módulo electrónico que lee el contenido magnético de las tarjetas) que se encuentra ubicado sobre el teclado de la caja registradora. Este artefacto ya viene incorporado a la estructura de la misma y su ubicación puede variar dependiendo de la marca y el modelo.

Dos de las marcas de cajas registradoras más utilizadas en nuestro país son Toshiba e IBM, las cuales ya incorporan este módulo especial o card reader. En algunos supermercados generalmente se mantienen los modelos más antiguos de IBM, mientras que en otros se ha optado por instalar las nuevas Toshiba, según mencionó.

Benítez coincidió en que esta operación con las tarjetas podría tener como fin extraer información del cliente para posteriormente utilizarla en lo que se conoce como “data mining” o “minería de datos”. Básicamente, este proceso consiste en recabar algunos datos de los clientes (edad, tipo de compras, días y horarios, productos preferidos, etc.) para elaborar una base de datos, hacer estadísticas y determinar ciertos patrones de conducta que más adelante les ayudarían a las empresas a impulsar campañas comerciales, entre otras cosas.

Este experto sostuvo que el asunto raya los límites de la privacidad de la persona al tener que sacarle información sin contar con su autorización, además de que el beneficio finalmente redunda en fines comerciales para el negocio. “Esto es delicado porque yo puedo saber qué vos compraste, cuándo lo hiciste y otras cosas, el tema es cómo se protegen los datos”, añadió.

Según cita el portal Ventics, un ejemplo clásico de aplicación de la minería de datos es la detección de hábitos de compra en supermercados. Como ejemplo, menciona un estudio que pudo detectar que los viernes había una cantidad inusualmente elevada de clientes que adquirían a la vez pañales y cerveza. Finalmente se comprobó que ese día de la semana había mayor cantidad de padres jóvenes cuya perspectiva para el fin de semana consistía en quedarse en casa cuidando de su hijo y viendo la televisión con una cerveza en la mano.

Otro de los riesgos que existen en esta práctica es la de la clonación de tarjetas. Según Benítez, puede llegar a darse el caso de que un “cajero desleal” coloque un skimmer (artefacto utilizado para robar información de las tarjetas y posteriormente clonarlas) dentro de la caja registradora, a fin de cometer un ilícito sin que el cliente se percate de ello.

“La persona que no maneja estas cuestiones técnicas entrega la tarjeta, espera el recibo de pago y ya está, no sigue con el ojo dónde está la tarjeta. En un descuido el cajero puede clonar la tarjeta al pasar por la caja registradora”, expresó.

El mismo mencionó que en otros países ya se dieron casos similares de clonación de tarjetas por parte de cajeros de supermercados que recurrieron a esta técnica, extendida mayormente en el ámbito de los cajeros automáticos.

RECOMENDACIONES

Para evitar este tipo de situaciones y mantener segura la información de la tarjeta, se recomienda prestar atención a todo el proceso de pago y pedirle al cajero que solo realice la transacción una vez con el POS sin tener que pasar el plástico una segunda vez por la caja registradora, pues el débito se finiquita de igual manera.

 

Metrobús: abandono abre paso a la informalidad y el caos

En la zona de obras del inconcluso proyecto Metrobús impera la desorganización y los riesgos son latentes sobretodo para los peatones que cruzan la transitada ruta Mariscal Estigarribia. Hoy Digital realizó un recorrido en el tramo comprendido desde Fernando de la Mora hasta el campus de la Universidad Nacional de Asunción, en el cual se observaron numerosas situaciones producto sobretodo de la falta de control.


Fuente: Héctor Fretes

El tránsito ha recuperado su ritmo frenético con la habilitación de ambos carriles, pero el asfalto sufre un deterioro importante y con las lluvias de los últimos días se formaron incontables baches de diversas dimensiones. También se vieron varios registros cloacales sin las tapas metálicas, con lo que aumenta el peligro para los conductores.

A nivel comercial también se percibe un tímido repunte con la apertura de varios comercios de pequeño porte, en tanto que los vendedores informales vieron la oportunidad de salvar el puchero, instalándose bajo la única parada techada de todo el trayecto, en el km 9, jurisdicción de San Lorenzo.

Unos seis vendedores ambulantes se encontraban en el lugar, comerciando productos varios, como accesorios para celulares, anteojos, prendas varias, artículos deportivos entre otros. Al notar la presencia de la prensa, algunos optaron por no hablar, mientras que otros accedieron a compartir parte de su día a día.

La ocupación de la estructura abandonada comenzó a finales del pasado año y a inicios del presente, los vendedores provienen de Capiatá, Fernando de la Mora y San Lorenzo, arrancan alrededor de las 6:00 montando sus improvisados estantes hasta las últimas horas de la tarde.

La larga jornada laboral no se compadece con el resultado de las ventas, “en un buen día a lo sumo juntas unos 80.000”, comentó Felipe uno de los comerciantes de la zona, el mismo detalló que hasta el momento desarrollan su actividad sin inconvenientes, salvo cuando finaliza el día y llega el momento de revisar la recaudación. Aunque las ventas no son las esperadas al menos salvan el puchero, expresó.

En el día a día en medio de una de las rutas más transitadas del país, los vendedores son testigos de los peligros en el tránsito, principalmente por la falta de señalización y sobretodo de informaciones en lo referente a la circulación en los carriles que fueron creados exclusivamente para el metrobus.

En algunos sectores sirven como estacionamiento mientras que en otros se transforma en una autopista en la cual los vehículos, motos y hasta buses circulan a alta velocidad, como se pudo comprobar durante el recorrido, para los vendedores esto se ha vuelto común desde que se liberó gran parte del trayecto e incluso vieron ya varios accidentes, sobretodo de motocicletas.

Los mismos manifestaron que son esporádicas las apariciones de la Patrulla Caminera al menos en los últimos cinco días, por lo que pidieron reforzar la presencia sobretodo para poner orden y definir si el carril del metrobús está o no habilitado, aunque son conscientes de que esto también podría afectar a sus improvisados negocios, teniendo en cuenta el lugar que ocupan.

Más controles

El licenciado Oscar Stark, gerente de Reconversión Urbana, señaló que tras el abandono de Mota Engil, las tareas paliativas están a cargo del Viceminsterio de Transporte y la Patrulla Caminera, en ese ámbito destacó que las obras se concentran en la recuperación de los tramos afectados y el paso siguiente apunta a la colocación de la señalización horizontal.

Con relación a la presencia de los comerciantes, Stark señaló que están analizando las alternativas para una solución de fondo con la Patrulla Caminara, responsable de velar por la seguridad en las rutas y el control de los espacios dependientes del MOPC.

De momento, las funciones de la Patrulla Caminera se limitan a perseguir la flagrancia de los automovilistas que circulan por el carril no habilitado para la circulación.

 

Villa Florida atrae a 6.000 visitantes cada fin de semana

El tradicional distrito misionero se ha vuelto un destino obligado para los veraneantes, el promedio de visitas va de 6.000 a 7.000 personas cada fin de semana, desde finales de diciembre hasta la fecha.

Sus playas y paisajes son los principales atractivos de esta localidad que solo en año nuevo recibió aproximadamente a 13.000, personas en tanto que el promedio de turistas en los primeros fines de semana de 2019 ronda las 6.000 a 7.000 personas, expresó el intentente Michel Flores en contacto con Radio UNO.

Las opciones de alojamiento son variadas aunque no las suficiente para la cantidad de turistas que vienen recibiendo, expresó el jefe comunal. Existe una alta demanda de hoteles, posadas y campings, esta última es la opción de menor costo y mejor ubicación específicamente en las dos playas habilitadas, Caracol y Paraíso.

El acceso a estas áreas tiene un costo de G 20.000 por día para cada camping, cuentan con energía eléctrica, sanitarios y seguridad privada, en cuanto a los sanitarios y mantenimiento está a cargo de las familias de la zona, que obtienen ingresos mediante la limpieza.

En lo que respecta a la seguridad, Flores detalló que además de la seguridad privada, cuentan con respaldo de la Policía Nacional y la Armada que tiene un destacamento en la zona, hasta el momento no se produjeron incidentes, salvo un enfrentamiento entre jóvenes durante la celebración de año nuevo.

Ahora los preparativos se concentran en la nueva edición de la fiesta Hawaiana prevista para el domingo 20, con presencia de artistas nacionales e internacionales.

 

Circulan G. 100 mil con mitades falsas: son imperceptibles a la vista y tacto

La Policía Nacional advirtió que apareció una nueva modalidad para falsificar billetes de G. 100.000. La mitad del dinero es legal pero la otra está falsificada, y de esta manera la plata pasa totalmente desapercibida a la vista y tacto. Más de una docena ya fue engañada mediante esta estafa.

El comisario Teodoro Rodas, jefe del Departamento Especializado contra la falsificación de billetes falsos, informó en radio Monumental que en los últimos días recibieron 14 denuncias de falsificación de papel moneda guaraní.

El uniformado sostuvo que la práctica posee una nueva modalidad, ya que una parte el dinero es auténtica pero la otra está adulterada.

“Parten en el medio de manera horizontal y fotocopian con otro soporte y adosan en la parte faltante el no auténtico. Un lado del billete es auténtico pero el reverso no lo es. Una cara es auténtica pero la otra no lo es, porque se falsificó”, explicó. Así, los criminales pasan de tener un cien mil guaraníes a contar con dos cientos mil guaraníes.

El uniformado advirtió que en este caso es imposible detectar con el tacto y la vista. Es por ello que la luz ultravioleta es un mecanismo recomendado, pero siempre verificando de ambos lados. Entre 20 y 80 mil guaraníes se consiguen estos aparatos para detectar billetes falsos, acotó.