Inflación de agosto: análisis de Basa Capital
El economista Wildo González analizó la inflación que dejó el mes pasado, la interanual y el balance de riesgos para el Banco Central del Paraguay.
La inflación mensual en agosto fue de 0,07% m/m, por debajo de lo anticipado por las expectativas del mercado, que preveían un incremento de 0,2% m/m. La Encuesta de Expectativas de Variables Económicas (EVE) sugería implícitamente que los componentes estacionales que habían caracterizado los precios de mayo a julio ya habían concluido.
Recordemos que los meses pasados se caracterizaron por tener resultados de inflación en general muy bajos (incluso negativos). Para nosotros, y posiblemente para el mercado, no existían elementos que nos llevaran a anticipar una inflación mensual por debajo de las expectativas. Adicionalmente, para poner en contexto, el mes pasado (julio) habíamos tenido un resultado de inflación mensual de 0,36%, por lo que, por persistencia en los precios, podríamos haber pensado que el 0,2% mensual esperado por el mercado (y por nosotros) parecía ser un resultado favorable para la inflación de agosto.
Sin embargo, el resultado de inflación por debajo de las expectativas, en esta ocasión, no está explicado totalmente por sus componentes volátiles, sino que la inflación del IPCSAE (que excluye alimentos, combustibles y tarifas) tuvo un resultado igual a 0,00% mensual. Este resultado representa el segundo mes consecutivo muy por debajo de sus promedios históricos y de su perfil estacional. Adicionalmente, poniendo en contexto y considerando los clásicos modelos univariados —que a pesar del paso del tiempo y del desarrollo de los modelos de proyección de inflación (y sus componentes) siguen siendo relevantes—, la proyección de este modelo univariado tuvo un error de proyección significativo. Para contextualizar el 0,00% mensual, el mes pasado (julio) habíamos tenido un resultado de 0,08% mensual, y este componente o medida de inflación siempre se caracteriza por la persistencia en sus resultados, esto dentro de un contexto en el que esta es la medida posiblemente más relevante a ser monitoreada por el Banco Central y por todos. ¿Por qué? Debido a que esta medida de inflación es la que agrupa la serie de precios que sí pueden ser afectados en el mediano y largo plazo por las acciones de la política monetaria.
Este escenario local —donde la inflación aún no es un problema evidente, pero permanece por encima de la meta— y donde los impactos de distintos shocks parecen no haberse traspasado con la intensidad de tiempos pasados, plantea un desafío importante para el Banco Central. Esto se origina en el delicado balance de riesgos: por un lado, el entorno interno exige mantener cierto grado de restricción monetaria para alinear gradualmente la inflación subyacente con la nueva meta; por otro, el contexto internacional está marcado por alta incertidumbre y, a juzgar por los recientes ajustes en las expectativas de tasas de la FED, por condiciones financieras internacionales más restrictivas.
Esto cobra especial relevancia en esta coyuntura, donde la caída del tipo de cambio ha sido más persistente que lo previsto por el mercado, dando espacio para un ajuste a la baja en los precios de los bienes importados, lo que parece estar reflejándose en la inflación SAE. Justamente, el comportamiento reciente de la inflación SAE, si responde a elementos no lineales que hacen que el traspaso de la caída del tipo de cambio a los precios importados sea más efectivo, quita presión al Banco Central. Por ello, puede ser razonable considerar un ajuste en un entorno externo donde parece que las bajas de la tasa de la FED serán algo más intensas de lo previsto. La respuesta clásica de los bancos centrales emergentes con metas de inflación es acompañar la baja de tasas, por lo que es posible que los principales bancos centrales de países emergentes (LATAM incluido) reduzcan su tasa de política monetaria, tratando de mantener el diferencial de tasa de interés y evitar una apreciación muy intensa de sus monedas (debido a que la apreciación nominal conlleva una apreciación en el tipo de cambio real, reduciendo la competitividad de sus exportaciones). Por ello, no sería descartable que el Banco Central reduzca su Tasa de Política Monetaria (TPM), probablemente no en 2025 (aunque no es descartable), siendo lo más probable en el primer trimestre de 2026.
La reducción en la reciente subasta de las Letras de Regulación Monetaria (LRM) en el plazo de 1,5 años parece dar una leve señal en este sentido.
Implicancias para la Política Monetaria y conclusiones
El comportamiento reciente de la inflación, caracterizado por resultados sistemáticamente por debajo de las expectativas y la aparente efectividad del traspaso de la caída del tipo de cambio a los precios, sugiere la presencia de dinámicas no lineales en la formación de precios que los modelos tradicionales no capturan adecuadamente. Esto quita presión al Banco Central y abre la posibilidad de considerar ajustes en la política monetaria, especialmente ante un entorno externo donde las reducciones de tasas de la FED podrían ser más agresivas de lo inicialmente previsto.
En este contexto, no sería descartable que el Banco Central reduzca su Tasa de Política Monetaria (TPM), siguiendo el patrón típico de los bancos centrales emergentes de acompañar los movimientos de la Fed para mantener diferenciales de tasas y evitar apreciaciones excesivas que afecten la competitividad exportadora. Si bien una reducción en 2025 no es lo más probable, el primer trimestre de 2026 emerge como una ventana más factible para este ajuste.
La reciente reducción en las subastas de Letras de Regulación Monetaria (LRM) a 1,5 años puede interpretarse como una señal sutil en esta dirección. No obstante, alcanzar completamente el nuevo rango de meta inflacionaria requerirá tiempo y posiblemente implicará costos en términos de actividad económica o empleo, manteniéndose latente el riesgo de que la inflación total pueda ser algo más elevada en algunos períodos futuros.
Gigante brasileño evalúa abrir tiendas en Paraguay
El fundador del grupo Havan (textiles), Luciano Hang, recorrió nuestro país y se reunió con Santiago Peña, atraído por las oportunidades de inversión. Muchos de sus productos vendidos en Brasil ya se fabrican en Paraguay.
El empresario brasileño Luciano Hang, principal accionista y fundador del grupo Havan, visitó Paraguay y recorrió Asunción durante dos días. En el último, se reunió con el presidente Santiago Peña; con el ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme; el jefe de Gabinete, Javier Giménez y otras autoridades.
En la ocasión, Han fue informado sobre las ventajas competitivas de instalarse en el país, donde, actualmente, a través de las maquiladoras, ya se fabrican productos para la empresa Havan, como sábanas, toallas y otros artículos que llevan la etiqueta “hecho en Paraguay”.
Aunque al término del encuentro no hubo declaraciones a los medios, desde el área de comunicación de la Presidencia confirmaron que el gigante brasileño está elaborando un plan de negocios y evaluando la posibilidad de abrir sus propias tiendas en Paraguay.
El Grupo Havan da trabajo a 27.000 personas y tiene cerca de 200 tiendas en Brasil. Nació en Santa Catarina en 1986 y la próxima meta es desembarcar en el mercado paraguayo. De concretarse, será una decisión inédita, ya que, desde su creación, la prioridad fue la expansión a nivel interno.
Exportación de carne generó USD 1.158 millones en 6 meses, pese a menor volumen
El Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Animal difundió el balance de las exportaciones de distintos tipos de carne. Al cierre del primer semestre se registra un menor volumen enviado, pero un mejor precio.
De enero a junio, Paraguay exportó 267,1 millones de kilos de carne, esto equivale al 23,6 % menos que el primer semestre del 2025. La buena noticia es que se logró una compensación con un mejor pago. De USD 3,73 por kilo se llegó a USD 4,33 por kilo.
No obstante, como la cantidad fue interior, la recaudación también lo fue inevitablemente. El total fue de USD 1.150 millones, equivalente al 11,28 % menos que en el 2025, cuando se había llegado a USd 1.305 millones.
Nuestro país exportó 132,3 millones de kilos de carne bovina. Las menudencias cayeron en volumen y en ingresos.
El rubro que sí logró un crecimiento fue el de la carne aviar con 4.593.163 kilos exportados por US$ 7.000.907 en 2026, frente a 2.646.157 kilos y US$ 4.177.599 en 2025. Esto equivale a 73,58 % en volumen.
El jugador debutante fue el ovino, con on 4.593.163 kilos exportados por US$ 7.000.907 en 2026, frente a 2.646.157 kilos y US$ 4.177.599 en 2025
LOS DESTINOS
Carne bovina:
Chile con el 33% de las exportaciones del sector
Israel 17%
Estados Unidos 15%
Taiwán 12%.
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Carne aviar:
Irak lideró las compras con el 39% del total,
Vietnam 16%
Kosovo 9%
Albania 4%
Carne porcina:
Taiwán: 86% de las exportaciones,
Brasil: 10%
Carne ovina:
El único destino es Emiratos Árabes Unidos, que absorbió el 100% de los envíos durante el primer semestre.
Primer envío de 12 toneladas de carne de cordero a Emiratos Árabes
Paraguay concretó su primera exportación de carne ovina al mercado emiratí, con el embarque de 12 toneladas del frigorífico Victoria. La operación es calificada como el inicio de muchos otros envíos.
José Carlos Martin, presidente de Senacsa, destacó la primera exportación de carne de cordero en la historia de Paraguay, después de tres años de búsqueda de la apertura del mercado ovino.
“No se imaginan los pedidos de los países al ver la estructura del Paraguay, lastimosamente, no podemos cumplir con todos los pedidos por un tema de producción, pero este puede ser un puntapié para buscar financiamiento del sector bancario”, destacó el titular.
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Recalcó que, con esto, se cumple el objetivo de la diversificación de mercados en cadenas con potencial exportador, sin por ello descuidar el mercado local, ya que el consumo de cordero todavía puede aumentar.
Por su parte, Maris Llorens, accionista del frigorífico Victoria, manifestó que esta exportación representa 20 años de lucha y un hecho histórico, ya que la carne de cordero es muy querida en el mundo y nuestro país puede ser ese proveedor que el mundo necesita, aumentando su producción.
Reveló que todos los países del Medio Oriente están interesados en la carne de cordero, que puede cocinarse de múltiples modos.