Más familias paraguayas acceden a créditos, sin afectar capacidad de pago
El vertiginoso crecimiento de los créditos de consumo en los últimos meses es el reflejo directo de una economía en expansión, según los expertos y el BCP.
Según el Banco Central del Paraguay (BCP), el fuerte incremento de la demanda de préstamos de consumo no es una señal de crisis, sino el reflejo directo de una economía en expansión, el avance de la inclusión financiera y el cambio de hábitos de los consumidores que migran del efectivo o de la informalidad hacia el sistema regulado.
Los datos fríos demuestran que el acceso a la financiación formal dio un salto gigante. Al mes de mayo de 2026, el saldo de los créditos destinados al consumo registró un aumento del 22,9% en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Asimismo, la cantidad de personas con al menos una línea de crédito prácticamente se duplicó en un lapso de apenas tres años. En el año 2023, alrededor de un millón de paraguayos contaba con algún tipo de financiamiento formal, mientras que hoy en día la cifra trepó a cerca de 2,3 millones de personas que operan dentro del circuito financiero a través de bancos, financieras, cooperativas o tarjetas de crédito.
Este fenómeno se explica también por el cambio en el uso de las tarjetas de crédito, que dejaron de ser un salvavidas exclusivo para emergencias médicas o imprevistos y pasaron a ser el medio de pago habitual de todos los días, impulsadas por los agresivos programas de descuentos, reintegros y compras en cuotas sin intereses.
En comunicación con La Caja Negra, el economista Víctor Pavón coincidió con la postura oficial y destacó que, lejos de ser un indicador de asfixia económica, la demanda de créditos demuestra la vitalidad del mercado local.
“Cuando una economía crece, la tendencia es que la demanda de mayor cantidad de crédito para consumo también se refleje en el sistema financiero. En menos de tres años pasamos de un millón de personas a más de dos millones con acceso a financiamiento. Paraguay tiene hoy la enorme ventaja de que se otorgan créditos a sola firma de manera digital, acelerando los procesos y eliminando la burocracia. Esto permite que las familias puedan equipar sus hogares, planificar vacaciones o resolver urgencias de forma segura”, explicó Pavón.
Este dinamismo comercial está respaldado por el buen desempeño de la macroeconomía local, que entre los años 2023 y 2025 reportó un crecimiento promedio del Producto Interno Bruto (PIB) del 5,5% anual, acompañado por un incremento del 8,9% en la tasa de empleo que fortaleció los ingresos reales de los hogares.
Morosidad controlada y alta solvencia bancaria
Ante el temor de un sobreendeudamiento generalizado que pudiera golpear la estabilidad del mercado, los indicadores de control traen absoluta tranquilidad.
La tasa de morosidad del sistema financiero se mantiene en un óptimo 2,7%, una de las cifras más bajas y saludables bajo estándares internacionales. Al mismo tiempo, las entidades bancarias del país reportan un índice de solvencia cercano al 17%, un porcentaje que supera con holgura el mínimo exigido por las regulaciones vigentes.
Esta robustez patrimonial garantiza que las instituciones financieras cuentan con el respaldo suficiente para absorber eventuales incumplimientos de pago individuales sin que esto ponga en riesgo la solidez del sistema económico paraguayo, confirmando que la expansión de la cartera de consumo se desarrolla bajo una rigurosa y adecuada gestión de riesgo.
Destacan niveles de rentabilidad y estabilidad del sistema bancario
La economía dinámica con crecimiento de la inversión privada, los márgenes amplios y las pérdidas crediticias históricamente limitadas y gestionables, además de la rentabilidad y la estabilidad del sistema bancario, forman parte de las fortalezas clave que caracterizan al ámbito financiero paraguayo, tal como se expuso en la jornada inaugural de la 2.ª Convención Bancaria Paraguay 2026.
El sistema bancario desarrolla actualmente operaciones y productos más simples; mientras que los bancos son rentables en general y con historial más largo de estabilidad en el sistema. Estos elementos constituyen fortalezas, a criterio de Henrique Sznirer, Director Asociado de Calificaciones Globales de S&P Global Ratings, quien brindó hoy un panorama sobre las tendencias y comparativa con entidades pares internacionales, durante la 2.ª Convención Bancaria Paraguay 2026, organizada por la Asociación de Bancos del Paraguay (ASOBAN).
El evento, que se desarrolla en el Sheraton Asunción Hotel con casi 400 referentes de la industria financiera, se consolida como el principal espacio de debate, alianzas y generación de conocimiento entre los líderes que definen el rumbo financiero del país y la región.
En cuanto a oportunidades y desafíos del sistema, el especialista de S&P Global Ratings sostuvo que la regulación bancaria aún está rezagada respecto de los estándares internacionales, pero con avances graduales. “Hay esfuerzos continuos para ampliar la supervisión a entidades de pago y mejorar los estándares de prevención de lavado de dinero (AML) y gobierno corporativo; en tanto que la transición hacia las normas internacionales de Basilea III reviste avances, pero todavía en transición”, especificó al respecto.
Por otra parte, destacó que existe una exposición todavía relevante del sistema bancario al agronegocio y a las materias primas, pese a una tendencia decreciente; mientras que el mercado de capitales para emisiones locales privadas todavía es -a su criterio- estrecho y poco profundo, pero que está creciendo.
El presidente de ASOBAN, Osvaldo Serafini, enfatizó por su parte en la previsibilidad del sistema financiero, que no se construye solo con una macroeconomía prolija, “sino también con instituciones que actúan con reglas claras y estables”, según precisó.
A renglón seguido, Liz Cramer, presidente ejecutiva de ASOBAN, aportó que como ocurre en las plazas más avanzadas, la regulación para el sector debe evolucionar a la par del mercado bajo dos principios irrenunciables: simetría regulatoria y construcción participativa de la norma.
Además, indicó que toda norma desde los estamentos del Estado (ministerios, secretarías, otros organismos) con capacidad de emitirlas, debe redactarse teniendo presente que el dinero administrado por los bancos pertenece principalmente a los ahorristas, y su resguardo prudente es la base de la estabilidad económica.
Federico Muxi, Managing Director & Senior Partner de BCG (Boston Consulting Group), citó en su disertación algunos imperativos para cambiar la marcha y transformar el negocio, como la redefinición de la productividad; además de ganar en pagos en un contexto de gran transformación; defender la principalidad en un mundo de mucha mayor fluidez; y repensar el portafolio estratégicamente.
“En solo cinco años, el ecosistema financiero cambiará más que en las últimas tres décadas; mientras que la brecha entre líderes y rezagados no se reduce, sino que se amplía cada vez más. Así, la competitividad debe repensarse: hay mucha mayor fluidez de clientes entre los jugadores; mientras que los pagos y la principalidad son batallas clave”, enfatizó.
El especialista postuló que hay grandes brechas entre lo nuevo y lo viejo; lo especializado frente a lo universal. Agregó que los bancos tradicionales tienen capitalizaciones más bajas, en tanto que las Fintech más altas. Estas últimas -de acuerdo con el experto- aún penetran solo el 4% del sistema financiero; pero crecen 4 veces más rápidamente, con un gran potencial de ganar terreno.
Roberto Artavia llegó desde el INCAE Business School, de Costa Rica. El Presidente del Consejo Directivo de esta entidad explicó que el customer journey es la secuencia de interacciones por las que pasa un cliente para alcanzar un producto o servicio de una empresa; mientras que el customer experience está constituido por las percepciones, emociones, pensamientos y memorias que se le generan a un cliente en sus interacciones con una empresa.
Juliana Bichman, Directora de Consumer Products de VISA, habló sobre “Agentic Commerce: La nueva era de los pagos digitales”, destacando que los agentes son herramientas que ejecutan tareas de forma autónoma durante toda la transacción, siguiendo instrucciones y límites del usuario. “Hoy, el Comercio Agéntico enfrenta nuevos desafíos: Por primera vez en los saltos de las eras del comercio, como consumidores podremos delegar el proceso de pago, de compras”, dijo.
Por su parte, Ximena Baeza, Vicepresidente de Comercialización Segmento Pyme para América Latina y el Caribe en MasterCard, aseguró que el segmento Pyme abre nuevos flujos de crecimiento a través de pagos B2B. “El 69% tiene proveedores internacionales y para el 61% la facilidad es lo más importante al elegir cómo pagar”, precisó.
Además, recordó que hay 1.072.499 de MiPymes totales en Paraguay; y unas 450.000 Mipymes con RUC. Con esto, un 67% del total representa la oportunidad de clientes que aún no tienen soluciones adecuadas en Paraguay, según relató.
En cuanto a transformación y dinamismo del mercado de valores, Carlos Patiño, Vicepresidente de Tecnología de Mercados de Nasdaq, recordó que la misma se trata de una empresa global de tecnología financiera, con más de 3.800 instituciones del ámbito y más de 150 infraestructuras de mercados financieros, incluyendo Bolsas, Cámaras de Compensación, Depositarios Centrales de Valores y Reguladores.
“Los inversores, la información y el riesgo ya se mueven de forma continua entre husos horarios, mientras que la infraestructura básica del mercado sigue ligada a franjas de negociación fijas. El modelo siempre activo es la respuesta estructural a cómo funcionan ya los mercados globales”, sintetizó.
Los activos digitales, stablecoinsy CBDC en la transformación monetaria fueron también objeto de análisis. Liza Niño, Jefa de Integración de Clientes y Mercados y Monitoreo de Negocios para las Américas de PDS, manifestó que en esta era digital y de la información, las nuevas tecnologías están transformando la sociedad y la economía, simplificando la vida y redefiniendo la adquisición de productos y servicios; lo cual demanda una nueva forma de representar y mover el dinero.
“Los activos digitales son elementos intangibles creados, negociados y almacenados en formato digital dentro de un ecosistema programable, gestionados en un registro distribuido. Las estructuras empresariales y legales en torno a la emisión, custodia, comercio y liquidación de esos activos siguen evolucionando”, sostuvo la experta.
Marco Righetti, Director Senior de Ingeniería Avanzada para Latinoamérica de Oracle, citó por su parte las formas en que la IA apalanca la banca del futuro: El servicio de atención al cliente y Agentic AI; la gestión de crédito y riesgos; prevención del fraude y lucha contra el blanqueo de capitales; productividad interna y personalización comercial.
“Hacia 2030 los bancos serán como plataformas de confianza: La institución ganadora no será la que digitalice más procesos, sino la que use datos e IA para generar valor real, seguro e inclusivo para personas y empresas”, conceptualizó.
Basa se adhiere al Pacto Global Paraguay
La entidad fortalece su compromiso con la sostenibilidad y la gestión responsable, alineando su estrategia con principios universales en derechos humanos, trabajo, ambiente y lucha contra la corrupción
Basa anunció su adhesión al Pacto Global de las Naciones Unidas, incorporándose a la red local del Pacto Global Paraguay y fortaleciendo el camino que la entidad ya viene recorriendo para integrar la sostenibilidad y la gestión responsable en su estrategia, sus operaciones y su relación con los distintos grupos de interés.
Esta adhesión se suma al trabajo que Basa desarrolla en materia de sostenibilidad a través de iniciativas vinculadas con sus ejes principales en esta materia: educación (educación financiera y apoyo a instituciones educativas en situación de vulnerabilidad), equidad de género e inclusión (Programa Mujer Basa de apoyo a la mujer emprendedora), salud (salud y bienestar de sus colaboradores, campaña Octubre Rosa) y medioambiente (economía circular, reducción del impacto ambiental de sus operaciones, iniciativas ambientales).
Como empresa participante, Basa asume el compromiso de alinear progresivamente su estrategia y sus operaciones con los Diez Principios del Pacto Global, relacionados con los derechos humanos, los estándares laborales, el cuidado del ambiente y la lucha contra la corrupción.
La participación en el Pacto Global Paraguay también permitirá al banco acceder a espacios de aprendizaje, herramientas, programas especializados y oportunidades de intercambio con empresas y organizaciones que trabajan para generar un impacto positivo y contribuir al desarrollo sostenible.
“Esta adhesión representa un paso más en el camino que venimos recorriendo como banco para integrar la sostenibilidad en el corazón de nuestra estrategia y nuestras operaciones. Sumarnos al Pacto Global Paraguay nos permite alinear nuestro trabajo con estándares internacionales y seguir fortaleciendo nuestro compromiso con las personas, el ambiente y la comunidad en la que operamos., expresó Guiomar De Gásperi Chaves, miembro del directorio y Presidenta del Comité de Sostenibilidad de Basa
Desde el Pacto Global Paraguay destacaron la incorporación de Banco Basa a la red y el valor de sumar nuevas organizaciones del sector financiero comprometidas con una gestión empresarial responsable.
Paraguay produce hasta un 30% menos carne por animal que otros países de la región
De acuerdo con la Cámara Paraguaya de Carnes (CPC), mientras Uruguay supera los 60 kilogramos de carne por animal del hato y Brasil y Argentina rondan los 50 kilogramos, Paraguay registra alrededor de 42 kilogramos, lo que evidencia el potencial de crecimiento del sistema ganadero mediante mejoras en productividad.
Según reconoce el rubro de la carne, uno de los principales desafíos de la ganadería paraguaya no pasa por aumentar el tamaño del rodeo bovino, sino por incrementar la cantidad de carne que el sistema es capaz de producir con los animales que ya forman parte del hato nacional. Este indicador, ampliamente utilizado para medir la eficiencia de los sistemas ganaderos, permite evaluar el desempeño productivo del sector en su conjunto y comparar su evolución con la de otros países productores.
Actualmente, Paraguay cuenta con un hato bovino cercano a 13,5 millones de cabezas, una faena anual aproximada de 2,2 millones de animales y una producción de alrededor de 546 millones de kilogramos de carne bovina. En conjunto, estos datos reflejan una productividad cercana a 42 kilogramos de carcasa por cada animal que integra el rodeo nacional.
Este indicador no representa la cantidad de carne producida por cada animal individual, sino el rendimiento global del sistema ganadero. Su cálculo relaciona la producción anual de carne con el tamaño total del hato, que incluye no solo los animales destinados a faena, sino también vacas reproductoras, terneros, vaquillas de reposición y animales que aún no alcanzan la edad o el peso necesarios para su terminación. Por ello, constituye una medida integral de la eficiencia productiva de la ganadería.
Cuando se compara este indicador con el de otros países productores, Paraguay todavía presenta una importante brecha de productividad. Mientras el sistema paraguayo genera aproximadamente 42 kilogramos de carcasa por animal del hato, Brasil registra entre 50 y 52 kilogramos, Argentina se ubica entre 50 y 55 kilogramos y Uruguay supera habitualmente los 60 kilogramos por animal. En sistemas altamente intensificados, como el de Estados Unidos, la producción incluso supera los 110 kilogramos por animal del hato.
Estas diferencias responden principalmente al nivel de intensificación de los sistemas productivos. En Paraguay continúa predominando un modelo basado en pasturas naturales o semi-mejoradas, que ofrece ventajas competitivas en términos de costos de alimentación, pero que también implica ciclos productivos más largos y menores niveles de producción por animal en comparación con sistemas más intensivos.
A ello se suma una adopción todavía heterogénea de tecnologías productivas. Mientras numerosos establecimientos incorporan genética mejorada, manejo reproductivo, suplementación estratégica y mejoras en la calidad de las pasturas, otros continúan operando bajo esquemas tradicionales que limitan el potencial productivo del rodeo.
Las condiciones climáticas también influyen sobre este indicador. La disponibilidad de forraje, las sequías recurrentes y los episodios de estrés térmico afectan el crecimiento de los animales, los índices reproductivos y el peso de faena, reduciendo la productividad global del sistema.
Sin embargo, esta brecha también representa una de las mayores oportunidades para la ganadería paraguaya. Incrementar la eficiencia reproductiva, mejorar la calidad de las pasturas, ampliar el uso de suplementación estratégica e incorporar genética de alto desempeño permitiría aumentar significativamente la producción de carne sin necesidad de expandir el tamaño del hato ni incorporar nuevas superficies productivas.
En un contexto en el que la disponibilidad de tierras es cada vez más limitada y los mercados internacionales demandan sistemas productivos más eficientes y sostenibles, aumentar la producción de carne por animal se convierte en uno de los principales desafíos para fortalecer la competitividad de la ganadería paraguaya y consolidar su posicionamiento como uno de los grandes exportadores de carne bovina de la región.