Arqueólogos descubren un gran complejo termal en Pompeya
Arqueólogos descubrieron en Pompeya “uno de los mayores complejos termales privados” encontrados hasta ahora en la antigua ciudad romana, devastada por la erupción del volcán Vesubio hace casi 2.000 años.
El sitio, descubierto en una villa romana, dispone de un espacio donde los invitados se bañaban antes de sentarse a disfrutar de suntuosos banquetes, indicaron el viernes en un comunicado los responsables del yacimiento situado cerca de Nápoles, en el sur de Italia.
A juzgar por los bancos descubiertos, los visitantes se despojaban de sus ropas en un vestuario que podía albergar hasta 30 personas.
Luego se relajaban en el “caldarium”, una sala con un baño caliente, pasaban al “tepidarium”, una sala templada, y finalmente se sumergían en una piscina de agua fría en el “frigidarium”.
La sala fría es “muy impresionante”, con “un patio porticado de 10 metros de lado, en cuyo centro se encuentra una gran piscina”, según la misma fuente.
Posteriormente los invitados cenaban a la luz de las velas en una sala de banquetes con paredes negras, decorada con escenas de la mitología griega.
La sala y el complejo termal forman parte de una gran villa en la que los arqueólogos han trabajado durante dos años.
“El paso directo de los espacios termales a la gran sala de reuniones sugiere que la villa romana estaba diseñada para la organización de suntuosos banquetes”, señala el comunicado.
Eran “ocasiones valiosas para que el propietario se asegurara el consenso electoral de sus invitados, promoviera la candidatura de amigos o familiares, o simplemente afirmara su estatus social”.
Durante la erupción del Vesubio en el año 79 d.C., las cenizas y las rocas que cayeron ayudaron a preservar muchos edificios de Pompeya casi en su estado original.
Fuente: AFP
Escalofríos: astronautas de Artemis dicen que el sobrevuelo lunar aún los estremece
Tomaron miles de fotografías y documentaron numerosas observaciones durante su vuelo alrededor de la Luna, pero mientras se acercan a casa, los astronautas de Artemis dijeron el miércoles que apenas comenzaron a asimilar esta extraordinaria experiencia.
Reid Wiseman, comandante de la misión Artemis II de la NASA, dio cuenta de cómo lo vivido pone al límite la mente humana.
“Es un verdadero regalo. Y tenemos mucho en qué pensar, anotar y escribir. Entonces podremos sentir plenamente lo que acabamos de vivir”, dijo durante una conferencia de prensa desde el espacio.
Los cuatro astronautas —los estadounidenses Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, así como el canadiense Jeremy Hansen— establecieron un récord de distancia de la Tierra durante su sobrevuelo lunar.
Los tripulantes espaciales hablaron con los medios de comunicación menos de dos días antes de que esté previsto que americen en el océano Pacífico al final de su odisea de 10 días alrededor del satélite natural de la Tierra.
“Ni siquiera he empezado a asimilar lo que hemos vivido”, dijo Glover. “Todavía nos quedan dos días más, y atravesar la atmósfera a bordo de una bola de fuego también es algo profundo”.
“Voy a estar pensando y hablando de todas estas cosas por el resto de mi vida”, aseguró.
Wiseman dijo que el eclipse solar fue particularmente conmovedor: “De hecho, ahora mismo tengo escalofríos solo de pensarlo, me sudan las manos”.
- “Planeta frágil” -
Cuando se les preguntó qué extrañarán de su experiencia en el vacío del espacio, Koch apuntó a “la camaradería”.
“Echaré de menos estar tan cerca de tanta gente y tener un propósito común, una misión común, trabajar duro en ello todos los días a cientos de miles de kilómetros de distancia con un equipo en tierra”, dijo.
“Esta sensación de trabajo en equipo es algo que no se suele tener, ya sabes, como adulto”, añadió Koch. “Quiero decir que somos tan cercanos como hermanos. Ese es un privilegio que nunca volveremos a tener”.
Pero dijo que, aunque han estado compartiendo un espacio pequeño —y un inodoro que no funciona bien— desde hace más de una semana, no cree que esté lista “para que termine”.
“Todo esto es un paquete. No podemos explorar más a fondo a menos que hagamos algunas cosas que son incómodas, a menos que hagamos algunos sacrificios, a menos que tomemos algunos riesgos”, afirmó. “Todas esas cosas valen la pena”.
Koch dijo que al equipo le ha “encantado vivir en Orión”, su cápsula espacial, aunque el recinto sea reducido.
“Es más grande en microgravedad”, bromeó, pero “estamos chocándonos el uno con el otro el 100% del tiempo”.
Hansen dijo que fue testigo de cosas “que nunca había imaginado” mientras volaba alrededor de la cara oculta de la Luna.
Y zanjó que su perspectiva de la vida sigue siendo la misma: “Vivimos en un planeta frágil en el vacío y la nada del espacio”.
“Nuestro propósito en el planeta como seres humanos es encontrar la alegría (...) y animarnos mutuamente creando soluciones juntos en lugar de destruir”, dijo Hansen a los periodistas.
“Cuando lo ves desde aquí arriba, eso no cambia. Simplemente lo confirma”, destacó.
Fuente: AFP
Un cráter lunar nombrado en honor de difunta esposa del comandante de Artemis II
Los astronautas de Artemis, en el límite más lejano de los viajes espaciales humanos, vivieron un momento emotivo el lunes al bautizar un cráter en honor a la fallecida esposa del comandante de la misión, Reid Wiseman.
Fuente: AFP
“Es un punto brillante en la Luna. Y nos gustaría llamarlo Carroll”, dijo el astronauta canadiense Jeremy Hansen en una transmisión en vivo.
El cráter puede verse “en ciertos momentos del tránsito de la Luna alrededor de la Tierra”, añadió, mientras Wiseman y los demás compañeros de vuelo se secaban las lágrimas.
Los cuatro astronautas se unieron en un silencioso abrazo flotante.
Carroll Taylor Wiseman murió de cáncer en 2020, y desde entonces Reid Wiseman, antiguo piloto de combate, cría solo a las dos hijas de ambos.
La tripulación de Artemis II bautizó otro cráter como “Integrity”, el nombre que han dado a su nave espacial.
Los astronautas se convirtieron el lunes en los seres humanos que han viajado más lejos de la Tierra, mientras se preparaban para observar zonas de la Luna nunca antes vistas por el ojo humano, como parte del histórico sobrevuelo lunar de la NASA.
Japón aprueba el primer tratamiento mundial con células madre para el párkinson
Japón aprobó tratamientos innovadores con células madre para el párkinson y la insuficiencia cardíaca grave, que estarán disponibles en unos meses, informó este viernes una de las farmacéuticas involucradas y varios medios.
La empresa Sumitomo Pharma dijo que recibió luz verde para la fabricación y venta de Amchepry, su terapia para la enfermedad de Parkinson que consiste en trasplantar células madre al cerebro del paciente.
El Ministerio de Salud de Japón también autorizó ReHeart, unas láminas de músculo cardíaco desarrolladas por la empresa médica emergente Cuorips que pueden ayudar a formar nuevos vasos sanguíneos y restaurar la función cardíaca, informó la prensa local.
Los tratamientos podrían salir al mercado y ponerse a disposición de los pacientes a mitad de este año, aseguraron los medios, citando al Ministerio de Salud.
Esto convertiría al destinado al párkinson en el primer producto médico disponible comercialmente en el mundo que utiliza células madre pluripotentes inducidas (iPS), que se crean reprogramando genéticamente células adultas, ya especializadas, para que vuelvan a un estado juvenil.
Las iPS pueden transformarse en una variedad de otros tipos diferentes de células, y su uso es un sector clave de la investigación médica.
El científico japonés Shinya Yamanaka ganó el Premio Nobel en 2012 por su investigación sobre las iPS.
“Espero que esto suponga un alivio para los pacientes no solo de Japón, sino de todo el mundo”, aseguró el ministro de Salud, Kenichiro Ueno, en una conferencia de prensa.
En su comunicado, Sumitomo Pharma afirmó que había obtenido una “aprobación condicional y limitada en el tiempo” para la fabricación y comercialización de Amchepry.
Un ensayo dirigido por investigadores de la Universidad de Kioto indicó que el tratamiento de la empresa era seguro y eficaz para mejorar los síntomas.
En el estudio participaron siete pacientes con párkinson de entre 50 y 69 años, a cada uno de los cuales se le implantaron un total de cinco o diez millones de células en ambos lados del cerebro.
Las células iPS de donantes sanos se desarrollaron hasta convertirse en precursoras de las células cerebrales productoras de dopamina, que ya no están presentes en las personas con la enfermedad de Parkinson.
Ese trastorno neurológico crónico y degenerativo afecta al sistema motor del cuerpo, lo que causa a menudo temblores y otras dificultades en el movimiento.
Según la Fundación Parkinson, alrededor de 10 millones de personas padecen esta enfermedad en el mundo.
Fuente: AFP