Cómo debía conservar un empleo la mujer en los sesenta, según una revista

En una época totalmente distinta a la actual, las mujeres debían de argumentar por qué querían trabajar y para ello, las revistas de aquellos tiempos daban ‘tips’ para que ese trabajo soñado perdure.

El portal de noticias TN compartió escritos de dos revistas de antaño (Para Ti, 1940. Vosotras, 1960) en donde daban consejos a las mujeres de cómo no perder el trabajo obtenido.

Pero antes de pasar a esas páginas, un especialista en cuestión analizaba el por qué una chica decide conseguir empleo.

Según esta lista, las razones iban más allá de la necesidad de ganar dinero, de independizarse de los padres o de desarrollarse profesionalmente. Entre los motivos para salir a trabajar, hay algunos muy curiosos: “Es una buena oportunidad de lucir todos mis vestidos” o “si no salgo de casa no conseguiré novio”. O el más extremo: “Quiero saber si sirvo para algo”.

Una vez que conseguía el puesto en alguna oficia, el profesor Forbes, quien redactaba los artículos en una de las revistas del momento, aconsejaba al público femenino.

“Enfrentarse con un ambiente nuevo tiene sus bemoles, mas usted está dotada de grandes condiciones para sobrellevar las dificultades. Recuerde con frecuencia que:

1. Conviene ser amiga de todo el mundo, sobre todo en la primera época.

2. Conviene ser amiga de todo el mundo, pero no demasiado, en la primera época.

3. Procure no abusar de su ignorancia en el trabajo para fastidiar a sus compañeros con constantes preguntas.

4. No es preciso que de inmediato se dé una cita con un muchacho de la oficina.

5. Tampoco es imprescindible contar su vida mientras teclea en la máquina de escribir.

Estas sencillas preocupaciones le servirán para que de inmediato la gente advierta cuán equilibrada y sencilla es usted. Ya habrá tiempo de demostrar sus preferencias y de tomar parte por una u otra persona… por ahora, respete demasiado a todos para preferir a alguno”.

“La fórmula del fracaso es más simple de lo que parece. Con un poco de esmero, en pocos días se transformará- si así lo desea- en la persona más antipática de la oficina, siempre que:

1. Se ponga de inmediato del lado del más fuerte.

2 Use vestidos descotados y lujosos.

3. Se besuqueé con los muchachos en los corredores.

4. Procure trabajar solo cuando la ve el jefe.

5. Hable mal a su vecina de la derecha de su vecina de la izquierda.

Será muy sencillo alcanzar el éxito o el fracaso, de usted depende y de sus roles de psicóloga. Si quiere perjudicarse, lo conseguirá. Así como logrará, con un mínimo de atención, ser discreta. Y ahora que ya sabe por qué y cómo debe trabajar, solo falta una cosa: elegir una oficina con un jefe buen mozo y cautivador…y enamorarlo no bien se acerque usted al fichero. Pero para eso no valen nuestros consejos…”.

 

¿Se acabaran los 7 minutos?: WhatsApp prueba eliminar mensajes hasta 1 hora

La aplicación de mensajería WhatsApp incluyó en su última versión beta la posibilidad de eliminar los mensajes después de haberse cumplido el plazo de 7 minutos, haciendo que uno tenga poco más de una hora de tiempo para borrar cualquier contenido.

En octubre del año pasado, WhatsApp oficializó la implementación de la función para eliminar mensajes en la app, permitiendo que cualquier usuario borre un texto, imagen, audio o video enviado para que la otra persona no pueda verla.

Desde aquella ocasión, el tiempo límite establecido es de solo 7 minutos, por lo que pasando ese lapso ya no será posible eliminar el mensaje y se mantendrá visible para ambos usuarios.

Eso podría quedar en el pasado gracias a la última novedad de la aplicación de mensajería. Según publica el sitio Xataka, la beta de WhatsApp ahora ya permite borrar mensajes hasta 1 hora y ocho minutos después de haber sido enviados.

El sitio menciona que este agregado estaría disponible independientemente de que la otra persona haya o no descargado la versión beta, algo que anteriormente era un requisito indispensable.

La cuenta de WABetaInfo confirmó que la opción para eliminar mensajes después de una hora está disponible en la versión beta para Android 2.18.69, disponible para aquellos que estén suscritos al programa de prueba de WhatsApp.

 

El negro quedó de lado en la red carpet de los Premios Óscar

El movimiento ‘Time’s Up’ solo estuvo presente en algunos broches en los atuendos de los invitados tal como lo lució el director mexicano Guillermo del Toro. Rosa, blanco, rojo y nude fueron los colores elegidos entre las mujeres y hombres.

La temporada de premio comenzó con una campaña en apoyo a las víctimas que sufrieron acoso y abuso sexual. El lema Me Too se apoderó de varias alfombras rojas en estos últimos meses junto con el color negro que estuvo presentes en cada ceremonia como los Golden Globes o los Baftas. O hasta en los Grammys con las rosas blancas por la igualdad.

Sin embargo, este domingo la protesta y apoyo quedaron de lado y el negro no fue el color que predominó la red carpet. Con algunos ‘pines’ de por medio, el movimiento Time’s Up pasó desapercibido.

El rojo brillante lucieron Meryl Streep, enfundada en un vestido rojo pasión que lo combinó con un clutch blanco, y Allison Janney, la actriz que se llevó un Óscar y que lució también vestido rojo con corte corazón acompañado de un clutch del mismo color.


El blanco acompañó a Jane Fonda con un look by Balmain, con mangas y hombros estructurados. Como también lució Timothee Chalamet con traje total white.


Al igual que Laura Dern enfundada con un diseño sirena en blanco firmado por Calvin Klein. O Margot Robbie por la maison Chanel. Con detalles de joyería en la cascada en el busto en las mangas de piedras y bordados de cristales.


Nicole Kidman fue la excepción con un Armani Privé en tono azul. Al igual que Salma Hayek que optó de manera correcta por el color de la temporada no así con el vestido Gucci.


Emma Stone y Armie Hammer de trajes y con las misma paleta de color. Emma con un arriesgado Louis Vuitton con un saco boravino combinado con rosa chicle y el pantalón pitillo azul violacio. Y el protagonista de Call me by your name con un esmoquin de terciopelo rojo de Giorgio Armani.


Saoirse Ronan apostó por rosa chicle en su diseño exclusivamente hecho a medida por la firma Calvin Klein. Y Zendaya por Giambatista Valli, en gasa transparente de corte asimétrico de un solo hombro con volados de color marrón.


El color pastel y el nude también fueron protagonistas con Allison Williams, la protagonista de Get Out sorprendió con un diseño de Armani Privé. Emily Blunt en plumetí en gris hielo con mangas japonesas y cuello cisne. Y Gina Rodriguez dio su voz para ‘Coco’ y sorprendió con su volumétrico vestido en rosa cosmetic.


En cuanto al brillo y lo eléctrico. Jennifer Lawrence de paillettes en peltre firmado por la maison Dior. Lupita Nyong’o se arriesgó al metalizado y negro. Con corte asimétrico y un tajo en la falda.

Sandra Bullock también apostó a los pailletes en negro y plateado.


Las estampas también tomaron protagonismo con la puertorriqueña Rita Moreno, que se presentó con el mismo vestido con el que recibió un Óscar 1962. También posó Whoopi Goldberg con un diseño floreado, con un cinturón ceñido y lentes de sol. Y Andra Day con un vestido floral abullonado.


Prosiguiendo con los hombres; uno de los estilismos más comentados de la noche con James Ivory. La camisa del ganador a mejor guión llevó ilustrada la cara de Timothée Chalamet.


Uno de los más elegantes: Matthew McConaughey con un traje perfectamente en tallado con una americana en terciopelo negro y un moño de color granate.


Daniel Kaluuya con saco de gamuza mostaza, el moño XL de raso fue la elección del actor nominado.

Christopher Plummer apostó a lo seguro, un moño negro pero llamó la atención la diferencia del tamaño entre un lado y el otro.

 

Vaticano: Denuncian que las monjas son sirvientas de cardenales y obispos

Las mujeres del Vaticano se sumaron al movimiento "MeToo" para pedir por la igualdad de género. A raíz de una denuncia sobre la desigualdad de género que fue publicada en una revista del Vaticano en la cual asevera que a menudo las monjas son tratadas como sirvientas por cardenales y obispos, para quienes cocinan y limpian a cambio de un salario irrisorio.


Fuente: La Nación Arg.

La edición de marzo de “ Mujeres Iglesia Mundo”, la publicación mensual en varios idiomas para mujeres del diario oficial del Vaticano, L’Osservatore Romano, se puso a la venta esta semana.

En esta nueva edición, la denuncia sobre el trabajo no remunerado o el escaso reconocimiento a la aportación intelectual de las religiosas confirmó que se está convirtiendo en la voz del movimiento de la Iglesia en favor de la igualdad de género, derivado del movimiento global #MeToo.

“Algunas sirven en casas de obispos o cardenales, otras en las cocinas de instituciones eclesiásticas o enseñan. Algunas, como sirvientas de los hombres de la iglesia, se levantan por la mañana a preparar el desayuno y se van a dormir después de servir la cena, asear la casa y lavar y planchar la ropa”, dice uno de los artículos principales.

Una monja identificada solo como hermana María describió cómo las religiosas sirven al clero pero “rara vez son invitadas a sentarse en las mesas que sirven”.

Aunque la existencia de esta relación de servidumbre era conocida, llama la atención que una publicación oficial del Vaticano se atreva a incluirla en sus páginas, denunciando públicamente la explotación sistemática de las monjas por parte de la iglesia.

Pero ese alarde de valor empezó a definir “ Mujeres Iglesia Mundo”, lanzada hace seis años como suplemento mensual de L’Osservatore Romano y ahora una revista distribuida gratuitamente online y junto con la versión impresa del diario en italiano, español, francés e inglés.



“DENTRO DE LA IGLESIA, LAS MUJERES SON EXPLOTADAS”

“Hasta ahora nadie ha tenido el valor de denunciar estas cosas”, dijo la directora de la revista, Lucetta Scaraffia. “Tratamos de dar una voz a quienes no tienen el valor de decir estas palabras públicamente. Dentro de la iglesia, las mujeres son explotadas”, dijo.

Aunque el papa Francisco le dijo a Scaraffia que aprecia y lee la revista, ésta no goza de gran estima en el sistema profundamente patriarcal del Vaticano. Ediciones recientes han llamado la atención, como la de marzo de 2016 dedicada a “mujeres que predican”, que aparentemente abogaba por permitir que las mujeres laicas pronuncien homilías en la misa.

Uno de los autores tuvo que aclarar posteriormente que no quiso insinuar cambios a la doctrina o prácticas vigentes.

Scaraffia, feminista católica y profesora de historia en la universidad romana La Sapienza, considera la revista una herramienta necesaria para difundir cuestiones que interesan a la mitad de los fieles de la Iglesia Católica.

El solo hecho de que L’Osservatore Romano necesite un suplemento dedicado a la mujer indica los obstáculos que enfrenta. Es el diario oficial del Vaticano, que publica decretos y discursos del papa y mantiene una línea editorial que refleja las prioridades de la Santa Sede.

La edición de marzo, dedicada a “Mujeres y el trabajo”, indaga en asuntos relacionados de alguna manera con el movimiento #MeToo, como la brecha salarial, la ausencia de mujeres en puestos de conducción y el movimiento “Ni Una Menos” que combate el femicidio y la violencia contra las mujeres.