¿Inscribirse en o inscribirse a?
El uso de las preposiciones es todo un desafío. No siempre existe una regla única de la que uno pueda sostenerse para despejar una duda. Algunos casos son fáciles de contestar, otros, en cambio, se prestan a la confusión. Por ejemplo, ¿se dice inscribirse a o en?
La palabra inscribir aparece en el diccionario de la lengua española de la RAE con cinco acepciones. Sin embargo, la que nos compete para el caso es la segunda, cuyo significado es: apuntar el nombre de una persona entre los de otras para un objeto determinado.
La Fundación Español Urgente, de la Real Academia Española, explica cuál es la preposición adecuada para acompañar al verbo inscribirse e incluso el sustantivo.
Cuando significa ‘apuntarse en una lista para un fin concreto’, lo correcto es en (inscribirse en una maratón), no a. Esta misma regla es aplicada al sustantivo inscripción: la inscripción en el curso, no al curso.
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En cuanto al participio, tiene dos formas: inscrito e inscripto. La forma usada en la mayor parte del mundo hispánico es inscrito; no obstante, en los países del Río de la Plata sigue en uso la grafía etimológica inscripto.
Por cierto, amables lectores. Habrán notado que en el primer párrafo (copete) de esta publicación no existe ningún punto después de la interrogante. No se trata de un olvido, sino del cumplimiento de una regla, pues, el punto del signo de interrogación también cumple la función de punto final cuando se ubica al final de una oración.
La sección RAE del diario HOY tiene como fin promover el buen uso del idioma español, con el sustento de lo que dicta la RAE, máxima autoridad de la lengua que, con el correr de los años, va cambiando algunas reglas y proponiendo adaptaciones, según la necesidad.
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Los usos de la palabra que: cuándo lleva tilde y cuándo no
Pregunta, exclamación, pronombre y conjunción. Varias funciones puede tener la palabra “que”. Según el contexto, debe llevar tilde o no. Repasamos cada caso con ejemplos sencillos.
Recurrimos a la Real Academia Española para visibilizar y entender las diferencias entre “que” y “qué”, las situaciones en que pueden utilizarse y cuándo deben ir con tilde.
Qué (con tilde): es un pronombre que puede aparecer en su forma interrogativa y exclamativa.
¿Qué querés que le diga?
¿Qué le pasa a la niña?
¡Qué gusto verte!
¡Qué buena noticia!
Que (sin tilde): se trata de un pronombre relativo, pero también puede ser una conjunción.
Lo que importa pasa por Gen
Lea también: Estaba medio dormida, no media dormida: sepa por qué
Lo que pasa es que no quiero encontrarme con ella
Que diga lo que quiera
Que busque en otro lugar, aquí no.
CONCLUSIÓN
¡Qué gusto tener lectores que lleguen hasta el final del artículo! ¿Qué más puede pedir una redactora? Lo que importa es la lectura y que el contenido sea de provecho.
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La sección RAE del diario HOY tiene como fin promover el buen uso del idioma español, con el sustento de lo que dicta la RAE, máxima autoridad de la lengua que, con el correr de los años, va cambiando algunas reglas y proponiendo adaptaciones según la necesidad.
Estaba medio dormida, no media dormida: sepa por qué
Las palabras medio y media tienen distintas tipologías, usos y funciones. Hoy nos enfocaremos en el adverbio y el adjetivo, a fin de corregir y visibilizar un error muy común.
El Diccionario panhispánico de dudas explica con claridad que la palabra medio, en su función de adverbio, significa “no enteramente, a medias” y, en ese carácter, es invariable; por lo tanto, no importa el género de la palabra a la que acompaña y modifica; siempre será medio.
La niña llegó medio dormida a clases
Los tomates están medio verdes
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Es inapropiado buscar la concordancia del adverbio medio con el adjetivo al que modifica. Por lo tanto, estas oraciones son ejemplos de errores:
Está media loca
Las bananas se ven medias verdes
Cuando se anteponen a sustantivos, se convierte en prefijo y se aconseja formar una sola palabra. Ejemplos: mediohermano
SUS FUNCIONES DE ADJETIVO
En su rol de adjetivo, el término sí puede modificarse y concordar con el sustantivo. Sus usos son varios y aquí repasamos algunos:
Fraccionario: significa igual a la mitad. Se comió media sandía. Mide medio metro.
En números decimales, va después: dos litros y medio.
Valor enfático: cuando se refiere a gran parte de algo. Medio mundo se enteró de lo que hiciste.
Incompleto o imperfecto: media sonrisa, medias verdades.
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Dicharachero: qué es y en qué contexto se usa esta palabra
Un adjetivo no muy utilizado en la actualidad, pero que existe, es dicharachero. Aunque está catalogado como un término coloquial, para muchos puede resultar novedoso o poco habitual. Conozcamos más al respecto.
El Diccionario de la lengua española define dicharachero como un adjetivo que describe a alguien que tiene una conversación animada o recurrente.
En cambio, en su segunda acepción, se refiere a alguien propenso a prodigar dicharachos.
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Entonces, ¿qué es un dicharacho? Viene a partir de la unión de la palabra dicho con el sufijo -racho, una terminación que se utiliza con valor despectivo.
Un dicharacho es un dicho bajo, demasiado vulgar o poco decente.
En síntesis, en un contexto coloquial y negativo, correspondiente a la segunda acepción del término dicharachero, la palabra alude a una persona ordinaria, chabacana y grosera.
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