¿El helado se toma o se come? La RAE da su veredicto

Uno de los postres más apetecibles, el helado, tiene consigo un eterno debate sobre el verbo que lo acompaña. Para muchos, tomar, para algunos, comer. Sepa lo que dice la Real Academia Española.

Si recurrimos al diccionario de la lengua española, nos sorprenderemos al ver que el verbo tomar tiene 39 acepciones. Sin embargo, la que hoy nos interesa es la que se refiere al consumo, pero no precisamente de algo líquido, sino de algo cremoso o a veces un tanto duro como el helado.

El verbo tomar no solo se aplica a lo que se bebe, sino que se puede hablar de las sopas o cremas, o a lo que se ingiere en pequeñas cantidades como los medicamentos (al margen de que sean comprimidos o jarabes), además del helado, claro.

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Aunque con «helado» suele usarse el verbo «tomar», también es correcto el uso de «comer», que alcanza gran difusión, explica la Real Academia Española.

La preferencia puede variar según las zonas, pues en muchos países el verbo «tomar» significa ‘beber’, según lo indica la sexta acepción de la palabra tomar, en el diccionario de la RAE.

Entonces, la sopa, refiriéndonos claramente al caldo, como lo llamamos en Paraguay, ¿se toma o se come? «Comer» o «tomar sopa» son expresiones correctas de uso consolidado y difundido en las diversas áreas del español.

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La sección RAE del diario HOY tiene como fin promover el buen uso del idioma español, con el sustento de lo que dicta la RAE, máxima autoridad de la lengua que, con el correr de los años, va cambiando algunas reglas y proponiendo adaptaciones, según la necesidad.

Los usos de la palabra que: cuándo lleva tilde y cuándo no

Pregunta, exclamación, pronombre y conjunción. Varias funciones puede tener la palabra “que”. Según el contexto, debe llevar tilde o no. Repasamos cada caso con ejemplos sencillos.

Recurrimos a la Real Academia Española para visibilizar y entender las diferencias entre “que” y “qué”, las situaciones en que pueden utilizarse y cuándo deben ir con tilde.

Qué (con tilde): es un pronombre que puede aparecer en su forma interrogativa y exclamativa.

¿Qué querés que le diga?

¿Qué le pasa a la niña?

¡Qué gusto verte!

¡Qué buena noticia!

Que (sin tilde): se trata de un pronombre relativo, pero también puede ser una conjunción.

Lo que importa pasa por Gen

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Lo que pasa es que no quiero encontrarme con ella

Que diga lo que quiera

Que busque en otro lugar, aquí no.

CONCLUSIÓN

¡Qué gusto tener lectores que lleguen hasta el final del artículo! ¿Qué más puede pedir una redactora? Lo que importa es la lectura y que el contenido sea de provecho.

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Estaba medio dormida, no media dormida: sepa por qué

Las palabras medio y media tienen distintas tipologías, usos y funciones. Hoy nos enfocaremos en el adverbio y el adjetivo, a fin de corregir y visibilizar un error muy común.

El Diccionario panhispánico de dudas explica con claridad que la palabra medio, en su función de adverbio, significa “no enteramente, a medias” y, en ese carácter, es invariable; por lo tanto, no importa el género de la palabra a la que acompaña y modifica; siempre será medio.

La niña llegó medio dormida a clases

Los tomates están medio verdes

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Es inapropiado buscar la concordancia del adverbio medio con el adjetivo al que modifica. Por lo tanto, estas oraciones son ejemplos de errores:

Está media loca

Las bananas se ven medias verdes

Cuando se anteponen a sustantivos, se convierte en prefijo y se aconseja formar una sola palabra. Ejemplos: mediohermano

SUS FUNCIONES DE ADJETIVO

En su rol de adjetivo, el término sí puede modificarse y concordar con el sustantivo. Sus usos son varios y aquí repasamos algunos:

Fraccionario: significa igual a la mitad. Se comió media sandía. Mide medio metro.

En números decimales, va después: dos litros y medio.

Valor enfático: cuando se refiere a gran parte de algo. Medio mundo se enteró de lo que hiciste.

Incompleto o imperfecto: media sonrisa, medias verdades.

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Dicharachero: qué es y en qué contexto se usa esta palabra

Un adjetivo no muy utilizado en la actualidad, pero que existe, es dicharachero. Aunque está catalogado como un término coloquial, para muchos puede resultar novedoso o poco habitual. Conozcamos más al respecto.

El Diccionario de la lengua española define dicharachero como un adjetivo que describe a alguien que tiene una conversación animada o recurrente.

En cambio, en su segunda acepción, se refiere a alguien propenso a prodigar dicharachos.

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Entonces, ¿qué es un dicharacho? Viene a partir de la unión de la palabra dicho con el sufijo -racho, una terminación que se utiliza con valor despectivo.

Un dicharacho es un dicho bajo, demasiado vulgar o poco decente.

En síntesis, en un contexto coloquial y negativo, correspondiente a la segunda acepción del término dicharachero, la palabra alude a una persona ordinaria, chabacana y grosera.

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