La palabra del año será elegida entre estas 12 opciones
La Real Academia Española dio a conocer el listado del cual saldrá la palabra del año. Las candidatas son 12.
La Fundación Español Urgente de la Real Academia Española difundió los vocablos candidatos a convertirse en la palabra del año. Los exponemos a continuación con los respectivos motivos esgrimidos por Fundéu:
1. Alucinación
Aunque no es una palabra nueva, tanto ella como alucinar han ampliado su significado con el desarrollo de las inteligencias artificiales. Se usan en el ámbito de la tecnología para referirse a la invención de información errónea por parte de los sistemas de inteligencia artificial. Es una extensión del sentido que ya tenían estos vocablos, y no es necesario marcarlos con cursiva o comillas.
2. Dana
Las graves inundaciones en el este y el sur de la península ibérica han hecho que se haya disparado el uso en los medios de comunicación durante el último trimestre de dana (con minúsculas), la lexicalización de DANA, sigla de depresión aislada en niveles altos. La forma dana ha sido incorporada al Diccionario de la lengua española en su última actualización, que se hizo pública este martes 10 de diciembre. Si se usa como sigla, se escribirá enteramente con mayúsculas, pero ya se emplea como sustantivo común lexicalizado escrito en minúsculas: la dana.
3. Fango
Las consecuencias de la dana en España, y las labores de limpieza que aún continúan en muchos lugares afectados, han multiplicado las apariciones del término fango en los medios españoles. Igualmente, este sustantivo ha estado muy presente en la información política y social con su segunda acepción, ‘vilipendio, degradación’, caso en el que no necesita comillas o cursiva.
4. Gordofobia
Otra voz que se ha escuchado este año es gordofobia, escrita en una sola palabra y sin guion. Para referirse a todo aquello relacionado con ella, o a quienes tienen esta aversión o rechazo, es gramaticalmente válido usar tanto el adjetivo gordófobo como gordofóbico, construidos con las terminaciones –fobo y -fóbico, respectivamente.
5. Inquiokupa
El problema de la vivienda ha centrado la atención de ciudadanos, medios y políticos en multitud de países, por lo que los vocablos y expresiones relacionados con este tema han sido especiales protagonistas todo el año. Este neologismo está formado a partir del truncamiento de inquilino, al que se une el término okupa.
6. Mena
La situación de los menores extranjeros no acompañados, denominación a la que corresponde la sigla MENA, que llegan a un nuevo país ha sido otro de los debates políticos más presentes en diversos lugares. Aunque como sigla se escribe con mayúsculas, está muy asentada su lexicalización como sustantivo común escrito en minúsculas: un mena, los menas.
7. Micropiso
Siguiendo con la cuestión de la vivienda en multitud de países, otro de los términos que más se han repetido ha sido micropiso, formado por la unión del prefijo micro- (que significa ‘muy pequeño’) al sustantivo piso, con el sentido de ‘conjunto de habitaciones que constituyen vivienda independiente en una casa de varias alturas’. Se recuerda que se escribe en una sola palabra, sin guion ni espacio (no micro-piso ni micro piso).
8. Narcolancha
El elemento compositivo narco- (que significa ‘droga’) aparece unido a muy diversas voces para expresar su relación con este tipo de sustancias. Se encuentra en narcodólar, narcotráfico o narcoviolencia, y en otras de más reciente aparición como narcolancha.
9. Pellet
El extranjerismo pellet, que en español se podría adaptar como pélet, se emplea actualmente en múltiples contextos. La palabra pellet ha entrado en el Diccionario de la lengua española (DLE) en su última actualización, la 23.8. Esta voz —que, según el caso, puede tener alternativas como granza o gránulo— estuvo muy presente, por ejemplo, en los medios de España debido al gran vertido de pequeñas bolas de plástico que se produjo en las playas de Galicia a comienzos de año.
10. Reduflación
El encarecimiento de los bienes y servicios en los últimos meses no solo se traduce en unos precios más elevados, sino en ocasiones también en un producto de menor tamaño al mismo precio. Por este motivo, la voz reduflación, acrónimo formado a partir de reducción e inflación, ha sido otra de las más repetidas durante 2024. Se escribe con una sola ce (no reduflacción).
11. Turistificación
La percepción de la turistificación (término válido para referirse al impacto de la masificación turística) en ciertas ciudades o regiones ha llenado las portadas de los periódicos de todo el mundo. El aumento de las viviendas turísticas o la limitación de la llegada de viajeros en áreas masificadas son solo dos de los aspectos que han centrado el debate social este 2024. También se usa con un sentido similar turistización, aunque es más habitual para aludir, de manera más neutra, al hecho de hacer que algo sea turístico.
12. Woke
Se suele traducir este anglicismo como adjetivo informal con el significado de ‘sensible ante las injusticias’, y en español se utiliza tanto de manera positiva como negativa en múltiples contextos. Se escribe en cursiva si se pronuncia igual que en inglés (más o menos /wóuk/), pero puede adaptarse y escribirse en redonda y sin comillas si se pronuncia tal como se escribe, /wóke/.
Los criterios para calificar como palabra del año son:
Que hayan aparecido con especial frecuencia en los medios de comunicación y en el debate social durante el año
Que tengan algún interés desde el punto de vista lingüístico: que generen dudas entre los hablantes, que hayan adquirido un significado nuevo, que se hayan formado de una manera poco habitual.
El resultado será anunciado el próximo jueves 19 de diciembre. Las ganadoras de los años anteriores fueron las siguientes: escrache (2013), selfi (2014), refugiado (2015), populismo (2016), aporofobia (2017), microplástico (2018), los emojis (2019), confinamiento (2020), vacuna (2021), inteligencia artificial (2022) y polarización (2023).
Diminutivos con s o con c: la fórmula para no confundir el cito y el sito
A la hora de pasar una palabra a su diminutivo, a menudo surge la duda sobre el uso de la s o la c antes de la terminación ito. En esta nota eliminamos para siempre esa duda en sencillos pasos.
Cuando la palabra original ya tiene una s al final o en la última sílaba, lo único que debe añadirse es la terminación ito, sin hacer ningún reemplazo ni pensar en otra letra. Ejemplos:
Casa: casita
Cosa: cosita
Mesa: mesita
Grueso: gruesito
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En cambio, cuando el término en cuestión no tiene s, ahí aparece la c para construir el diminutivo.
José: Josecito
Café: cafecito
Pie: piecito o piececito o su plural piecitos.
LA Z DE LA CONFUSIÓN
Cuando la z irrumpe en escena, necesita un reemplazo para que la palabra se convierta en diminutivo:
Taza: tacita
Luz: lucecita
Pez: pececito
Cruz: crucecita
Con estos tres escenarios posibles, a partir de ahora desaparecen las dudas sobre los diminutivos. Ante cualquier incógnita, guarde esta nota y vuelva a leerla antes de dormir, con una tacita de té sobre su mesita de luz y un osito de peluche al lado.
La sección RAE del diario HOY tiene como fin promover el buen uso del idioma español, con el sustento de lo que dicta la RAE, máxima autoridad de la lengua que, con el correr de los años, va cambiando algunas reglas y proponiendo adaptaciones, según la necesidad.
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Canterano, cantera y cantero: las diferencias
En el mundo futbolístico, a menudo se utiliza la palabra canterano para referirse a los semilleros de un club, es decir, a quienes provienen de la cantera, un término que, a su vez, tiene otras acepciones. También existe el cantero. Revisamos qué significa cada uno.
Según el Diccionario de la lengua española, cantera es el sitio donde se saca piedra, greda u otra sustancia análoga para obras varias. También puede aludir al talento, ingenio y capacidad que muestra alguna persona.
Aunque para el contexto futbolístico, como cuando decimos que un jugador proviene de la cantera de un club, la definición aparece en la tercera acepción y es la siguiente:
Lugar, institución, etc., de procedencia de individuos especialmente dotados para una determinada actividad. Ejemplo: Roque Santa Cruz es de la cantera del Olimpia. Esta facultad ha sido siempre una buena cantera de investigadores.
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En tanto, al buscar la palabra canterano, la definición va directamente a ese ámbito: adj. Dicho de un deportista: Que procede de la cantera de su equipo.
En cuanto al término cantero, si del jardín se trata, la acepción es la quinta: Cuadro de un jardín o de una huerta. Se le atribuye a Paraguay, Argentina, Bolivia, México, Uruguay, Panamá, Cuba, Ecuador y Dominicana.
También significa cada una de las porciones, por lo común bien delimitadas, en que se divide una tierra de labor para facilitar su riego.
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Inicia junio y la RAE recuerda el origen del nombre del mes
Procedente del latín, al igual que muchas palabras del español, junio tiene un significado y un origen. Revisamos qué dice la RAE respecto a este y otros meses.
El nombre de este mes procede del latín «Iunius». Actualmente se suele relacionar con la diosa Juno, pero el «Diccionario de autoridades» (1734) explicaba así este nombre: «Se le dio este nombre porque se dedicó a los Juniores del Pueblo, o menores en edad».
Además, julio, proviene del latín julius en alusión al líder Julio César. Este mes, anteriormente se llamaba quintilis, pues, cuando entonces, era el quinto mes del calendario romano original.
Agosto, en alusión a César Augusto, primer emperador de Roma (27 a.C.-14 d.C.). y el fundador del Imperio Romano.
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Los siguientes meses tienen un significado relacionado a la numeración: septiembre, nombrado por los romanos por la palabra en latín, septem. En aquel entonces era el mes número siete. Lo mismo octubre por octo que significa ocho, noviembre de novem o nuevo y diciembre, del latín decem.
De hecho, originalmente los meses eran diez, pero agregaron a enero y febrero para ajustar el tiempo al año solar. Enero procede de Ianarius, que a su vez venía de Jano, dios de los romanos. Febrero, de febraius, en alusión a la festividad romana llama Februa.
Marzo era llamado Martius, en honor a Marte. Abril, del latín aperire o abrir, por el florecimiento en la agricultura y también por Afrodita, la diosa griega del amor. Finalmente, mayo, de Maius, la diosa de la fertilidad y la primavera, Maia.
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