¿El PlayStation o la PlayStation?

Para referirse al videojuego PlayStation, algunos usuarios optan por el artículo masculino y otros por el femenino, en ambos casos, con mucha convicción. Para otros, en cambio, la costumbre varía de acuerdo a la región. ¿Qué dice la RAE?

Las dudas están para ser resueltas. Esa es nuestra premisa en la sección RAE, donde buscamos responder a todas las consultas de nuestros lectores. Una de ellas tiene que ver con el género del videojuego PlayStation.

Ante la ambigüedad de la palabra y la posibilidad de pensar que podemos referirnos a la consola, al videojuego, al dispositivo, entre otras opciones, compartimos lo que responde la Real Academia Española a través de su Fundación Español Urgente.

Lea también: RAE le da un nombre a la moda de convertir fotos en animé

Es apropiado utilizar tanto el masculino como el femenino. En España es mayoritario el femenino porque se sobreentiende el genérico consola, pero en otros países se emplea también el masculino. En el caso de Paraguay, se escuchan ambas formas. Quien escribe este artículo opta por el masculino.

Este mismo criterio es aplicable a otros juegos, entre ellos, Nintendo, que, de hecho, figura en el diccionario de americanismos como un sustantivo común más, definido como: videojuego y consola con una pantalla para videojuegos.

La sección RAE del diario HOY tiene como fin promover el buen uso del idioma español, con el sustento de lo que dicta la RAE, máxima autoridad de la lengua que, con el correr de los años, va cambiando algunas reglas y proponiendo adaptaciones, según la necesidad.

Puede interesarle: Hay, ay, ahí y haya (no haiga): sus usos y significados


Si y sí: cuando una tilde puede marcar la diferencia en el mensaje

Aunque muchos no le dan importancia y otros directamente omiten su uso, las tildes son fundamentales en el español. Colocarlas en el lugar que corresponden es imprescindible para que llegue el mensaje correcto. Hoy revisamos las palabras si y sí.

El sí con tilde tiene más de un uso. Comencemos por el más frecuente: el sí afirmativo.

-¿Querés ir al concierto?

- Sí quiero

- ¿Mañana hay clases?

-Sí

El sí como sustantivo masculino de permiso o conformidad:

Le dio el sí con un beso

El sí de tercera persona: siempre va precedido de una preposición:

No daba más de sí

No podrá huir de sí mismo

Si va después de la preposición con, entonces se transforma en consigo,ya que no puede decirse con sí.

No olvide traer consigo todas sus cosas

Locución adverbial de por sí: en este caso también lleva tilde. La conjunción adverbial de por sí significa “por su propia naturaleza”.

SIN TILDE

Cuando va sin tilde es una conjunción átona. Generalmente se trata de una conjunción condicional, en cuyo caso, nunca lleva tilde.

Si no vas a venir, avisame.

Si no te gusta, decime.

Condicional real: se da cuando la condición expresada es un hecho posible o realizable.

Si llueve, voy a hacer teletrabajo

Si vas a salir, abrigate

Condicional potencial: cuando la acción se considera improbable o poco probable sea en el presente o en el futuro:

Si ganara el bingo, me compraría una casa

Si conociera a un galán, me casaría muy pronto

Cuando introduce oraciones interrogativa indirectas:

Le pregunté si sabía dónde encontrarte

Me dijo que no sabía si saldría de vacaciones o no

Puede interesarle:Has y haz: domine las diferencias con sencillos ejemplos

Para comparaciones: se abriga como si estuviéramos en la nieve

¿Qué vas a saber hospitales? Si nunca estuviste internado.

En síntesis, estimados lectores, más allá de las diferentes situaciones y denominaciones, lo primordial es saber que el sí afirmativo lleva tilde y el condicional no lo lleva.

La sección RAE del diario HOY tiene como fin promover el buen uso del idioma español, con el sustento de lo que dicta la RAE, máxima autoridad de la lengua que, con el correr de los años, va cambiando algunas reglas y proponiendo adaptaciones, según la necesidad.

Lea también: El camino más corto para diferenciar “haber” de “a ver”

“El nene no me come”, la frase de una madre, correcta para la RAE

Si intentamos interpretar la frase “el nene no me come”, dicha por una mamá, muchos entenderían que la madre cuenta que su hijo no quiere alimentarse o no tiene apetito. Otros le encontrarían un error gramatical. Sin embargo, este recurso no solamente es válido, sino que incluso tiene un nombre.

“Ya consulté con dos pediatras y no hay caso. El nene no me come. No sé qué hacer”, cuenta preocupada una madre que, como toda mamá (o como la mayoría) ama inmensamente a su hijo.

A propósito del Día de la Madre que se aproxima, esta es una ocasión especial para mostrar que el idioma español, más allá de sus infinitas reglas, también es símbolo de amor y de afecto. ¿Por qué?

En la frase “el nene no me come”, la construcción gramatical es 100 % correcta. Esta expresión es un recurso que se denomina dativo ético y se refiere al pronombre no reflexivo (me) que hace alusión a la persona implicada afectivamente por la acción que denota el predicado, según lo explica claramente el Glosario de términos gramaticales de la Real Academia Española.

Lea también: El nombre que lleva el espacio donde nace la uña: ¿lo sabían?

Ejemplos:

El nene no me come

La nena no me estudia

No me llores, mi amor

No te me vayas a enfermar

En todos estos ejemplos, el pronombre señala a la persona aludida emocionalmente por el verbo. Es decir, al usar el “me”, la madre está expresando el amor que siente por su hijo y la preocupación que le genera el hecho de que no se alimente, por lo tanto, no tiene cabida aquí la interpretación literal de la expresión y nadie podría entender que el nene no come a la madre.

Puede interesarle:Has y haz: domine las diferencias con sencillos ejemplos

La sección RAE del diario HOY tiene como fin promover el buen uso del idioma español, con el sustento de lo que dicta la RAE, máxima autoridad de la lengua que, con el correr de los años, va cambiando algunas reglas y proponiendo adaptaciones, según la necesidad.

El nombre que lleva el espacio donde nace la uña: ¿lo sabían?

“El cosito que parece una medialuna” , la parte donde nace la uña, varias son las formas de referirse a un mismo tema. Todo tiene un nombre, incluso el olor que produce la lluvia en la tierra seca. Entérese en esta nota.

Según el Diccionario de la lengua española, el espacio blanquecino semilunar de la raíz de la uña se llama lúnula y es una de las tantas palabras derivadas del latín que procede de un diminutivo

Otros ejemplos de términos provenientes de diminutivos son los siguientes:

Cédula: viene de «schedŭla», diminutivo de «scheda» ‘hoja de papel’

Lea también:Palabras que no deben llevar mayúsculas, pero que siempre se confunden

Aguja: proviene de «acucŭla», diminutivo de «acus» ‘aguja’

Cápsula → de «capsŭla» ‘caja o cofre pequeños’, dim. de «capsa» ‘caja, cofre’

Por otro lado, el aroma que expide la tierra seca al ser bañada por la lluvia se llama petricor, un término griego que describe el agradable olor que trae la primera lluvia después de un largo periodo de sequía.

Puede interesarle:Has y haz: domine las diferencias con sencillos ejemplos

La sección RAE del diario HOY tiene como fin promover el buen uso del idioma español, con el sustento de lo que dicta la RAE, máxima autoridad de la lengua que, con el correr de los años, va cambiando algunas reglas y proponiendo adaptaciones, según la necesidad.