Decir “habemos” no es correcto, según la RAE

Habemos personas decentes, habemos quienes preferimos el vino. Es frecuente encontrar la palabra habemos, utilizada de esta manera, sin embargo, esta forma es incorrecta, explica la RAE y expone sus argumentos.

La Real Academia Española, en su sección Español al día, informa acerca de los usos incorrectos del término habemos.

Debe evitarse en el habla culta el uso de habemos con el sentido de ‘somos o estamos’, puesto que el verbo haber, cuando se emplea para denotar la presencia o existencia de personas o cosas, es impersonal y, como tal, se usa solo en tercera persona del singular:

Hay (no hays) pocos solteros en el pueblo; Había (no habían) tres personas en la habitación.

Por lo tanto, si quien habla desea incluirse en la referencia, no debe emplear el verbo haber en primera persona del plural, como se hace a veces en el habla popular, recurriendo, para el presente indicativo, a la forma habemos: Habemos pocos solteros en el pueblo, Habemos tres personas en la habitación; debe decirse Somos pocos solteros en el pueblo, Estamos tres personas en la habitación.

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ÚNICO CASO ADMISIBLE NO ES POPULAR EN PARAGUAY

El único caso en el que habemos es correcto, no es propio del habla paraguaya, sino de los nativos españoles y tal vez de otros países, sin embargo, para cumplir con informar, de todas maneras exponemos aquí el caso.

La forma habemos es admisible únicamente como primera persona del plural del presente de indicativo de la expresión coloquial habérselas con una persona o cosa (‘enfrentarse a ella o tratar con ella a la fuerza’): Ya sabéis con quién nos las habemos; Nos las habemos con un asesino despiadado.

La sección RAE del diario HOY tiene como fin promover el buen uso del idioma español, con el sustento de lo que dicta la RAE, máxima autoridad de la lengua que, con el correr de los años, va cambiando algunas reglas y proponiendo adaptaciones, según la necesidad.

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Los usos de la palabra que: cuándo lleva tilde y cuándo no

Pregunta, exclamación, pronombre y conjunción. Varias funciones puede tener la palabra “que”. Según el contexto, debe llevar tilde o no. Repasamos cada caso con ejemplos sencillos.

Recurrimos a la Real Academia Española para visibilizar y entender las diferencias entre “que” y “qué”, las situaciones en que pueden utilizarse y cuándo deben ir con tilde.

Qué (con tilde): es un pronombre que puede aparecer en su forma interrogativa y exclamativa.

¿Qué querés que le diga?

¿Qué le pasa a la niña?

¡Qué gusto verte!

¡Qué buena noticia!

Que (sin tilde): se trata de un pronombre relativo, pero también puede ser una conjunción.

Lo que importa pasa por Gen

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Lo que pasa es que no quiero encontrarme con ella

Que diga lo que quiera

Que busque en otro lugar, aquí no.

CONCLUSIÓN

¡Qué gusto tener lectores que lleguen hasta el final del artículo! ¿Qué más puede pedir una redactora? Lo que importa es la lectura y que el contenido sea de provecho.

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Estaba medio dormida, no media dormida: sepa por qué

Las palabras medio y media tienen distintas tipologías, usos y funciones. Hoy nos enfocaremos en el adverbio y el adjetivo, a fin de corregir y visibilizar un error muy común.

El Diccionario panhispánico de dudas explica con claridad que la palabra medio, en su función de adverbio, significa “no enteramente, a medias” y, en ese carácter, es invariable; por lo tanto, no importa el género de la palabra a la que acompaña y modifica; siempre será medio.

La niña llegó medio dormida a clases

Los tomates están medio verdes

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Es inapropiado buscar la concordancia del adverbio medio con el adjetivo al que modifica. Por lo tanto, estas oraciones son ejemplos de errores:

Está media loca

Las bananas se ven medias verdes

Cuando se anteponen a sustantivos, se convierte en prefijo y se aconseja formar una sola palabra. Ejemplos: mediohermano

SUS FUNCIONES DE ADJETIVO

En su rol de adjetivo, el término sí puede modificarse y concordar con el sustantivo. Sus usos son varios y aquí repasamos algunos:

Fraccionario: significa igual a la mitad. Se comió media sandía. Mide medio metro.

En números decimales, va después: dos litros y medio.

Valor enfático: cuando se refiere a gran parte de algo. Medio mundo se enteró de lo que hiciste.

Incompleto o imperfecto: media sonrisa, medias verdades.

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Dicharachero: qué es y en qué contexto se usa esta palabra

Un adjetivo no muy utilizado en la actualidad, pero que existe, es dicharachero. Aunque está catalogado como un término coloquial, para muchos puede resultar novedoso o poco habitual. Conozcamos más al respecto.

El Diccionario de la lengua española define dicharachero como un adjetivo que describe a alguien que tiene una conversación animada o recurrente.

En cambio, en su segunda acepción, se refiere a alguien propenso a prodigar dicharachos.

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Entonces, ¿qué es un dicharacho? Viene a partir de la unión de la palabra dicho con el sufijo -racho, una terminación que se utiliza con valor despectivo.

Un dicharacho es un dicho bajo, demasiado vulgar o poco decente.

En síntesis, en un contexto coloquial y negativo, correspondiente a la segunda acepción del término dicharachero, la palabra alude a una persona ordinaria, chabacana y grosera.

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