“Ya está ya”, repetir otra vez y otras redundancias
En español existen innumerables redundancias, muchas de ellas, bastante obvias, pero otras, no tanto. Compartimos un largo listado para que nuestros lectores estén al tanto.
La Real Academia Española define las redundancias o pleonasmos como combinaciones de dos o más palabras en las que el significado de una de ellas está incluido en el de la otra o las otras. Proporcionan una sensación de insistencia que, si no se utiliza con intención y prudencia, genera agobio estilístico.
Algunos ejemplos son:
Actualmente en vigor: en vigor
Antecedente previo: antecedente
Autopsia de un cadáver: autopsia
Repetir otra vez: repetir (Volver a hacer lo que se había hecho,o decir lo que se había dicho.)
Ya está ya: ya está
Beber líquidos: beber
Hace un año atrás: hace un año/ un año atrás
Colofón final: colofón. Según el Diccionario de la lengua española, el significado es: Anotación al final de los libros, que indica el nombre del impresor y el lugar y fecha de la impresión, o alguna de estas circunstancias.
Descubrir por primera vez: descubrir
Divisas extranjeras: divisas
Frecuentar a menudo: frecuentar
Idiosincrasia particular: idiosincrasia
Insistir reiteradamente: insistir
Participación activa: participación
Idénticamente iguales: iguales o idénticos
Erario público: erario (contribuyente, tributario)
Funcionario público: funcionario (Persona que desempeña profesionalmente un empleo público)
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Hijo primogénito: primogénito
Hipotético supuesto: supuesto
Total unanimidad: unanimidad
Monopolio exclusivo: monopolio
Persona humana: persona
Predecir con antelación, por adelantado: predecir
Protagonista principal: protagonista
Tarifa de precios: tarifa
Testigo presencial: testigo
Utopía inalcanzable: utopía
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La sección RAE del diario HOY tiene como fin promover el buen uso del idioma español, con el sustento de lo que dicta la RAE, máxima autoridad de la lengua que, con el correr de los años, va cambiando algunas reglas y proponiendo adaptaciones, según la necesidad.
Los usos de la palabra que: cuándo lleva tilde y cuándo no
Pregunta, exclamación, pronombre y conjunción. Varias funciones puede tener la palabra “que”. Según el contexto, debe llevar tilde o no. Repasamos cada caso con ejemplos sencillos.
Recurrimos a la Real Academia Española para visibilizar y entender las diferencias entre “que” y “qué”, las situaciones en que pueden utilizarse y cuándo deben ir con tilde.
Qué (con tilde): es un pronombre que puede aparecer en su forma interrogativa y exclamativa.
¿Qué querés que le diga?
¿Qué le pasa a la niña?
¡Qué gusto verte!
¡Qué buena noticia!
Que (sin tilde): se trata de un pronombre relativo, pero también puede ser una conjunción.
Lo que importa pasa por Gen
Lea también: Estaba medio dormida, no media dormida: sepa por qué
Lo que pasa es que no quiero encontrarme con ella
Que diga lo que quiera
Que busque en otro lugar, aquí no.
CONCLUSIÓN
¡Qué gusto tener lectores que lleguen hasta el final del artículo! ¿Qué más puede pedir una redactora? Lo que importa es la lectura y que el contenido sea de provecho.
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Estaba medio dormida, no media dormida: sepa por qué
Las palabras medio y media tienen distintas tipologías, usos y funciones. Hoy nos enfocaremos en el adverbio y el adjetivo, a fin de corregir y visibilizar un error muy común.
El Diccionario panhispánico de dudas explica con claridad que la palabra medio, en su función de adverbio, significa “no enteramente, a medias” y, en ese carácter, es invariable; por lo tanto, no importa el género de la palabra a la que acompaña y modifica; siempre será medio.
La niña llegó medio dormida a clases
Los tomates están medio verdes
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Es inapropiado buscar la concordancia del adverbio medio con el adjetivo al que modifica. Por lo tanto, estas oraciones son ejemplos de errores:
Está media loca
Las bananas se ven medias verdes
Cuando se anteponen a sustantivos, se convierte en prefijo y se aconseja formar una sola palabra. Ejemplos: mediohermano
SUS FUNCIONES DE ADJETIVO
En su rol de adjetivo, el término sí puede modificarse y concordar con el sustantivo. Sus usos son varios y aquí repasamos algunos:
Fraccionario: significa igual a la mitad. Se comió media sandía. Mide medio metro.
En números decimales, va después: dos litros y medio.
Valor enfático: cuando se refiere a gran parte de algo. Medio mundo se enteró de lo que hiciste.
Incompleto o imperfecto: media sonrisa, medias verdades.
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Dicharachero: qué es y en qué contexto se usa esta palabra
Un adjetivo no muy utilizado en la actualidad, pero que existe, es dicharachero. Aunque está catalogado como un término coloquial, para muchos puede resultar novedoso o poco habitual. Conozcamos más al respecto.
El Diccionario de la lengua española define dicharachero como un adjetivo que describe a alguien que tiene una conversación animada o recurrente.
En cambio, en su segunda acepción, se refiere a alguien propenso a prodigar dicharachos.
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Entonces, ¿qué es un dicharacho? Viene a partir de la unión de la palabra dicho con el sufijo -racho, una terminación que se utiliza con valor despectivo.
Un dicharacho es un dicho bajo, demasiado vulgar o poco decente.
En síntesis, en un contexto coloquial y negativo, correspondiente a la segunda acepción del término dicharachero, la palabra alude a una persona ordinaria, chabacana y grosera.
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