¿Cuál es el sustantivo femenino de cocodrilo?

Una curiosa consulta de género le hicieron llegar a la Real Academia Española. ¿Es posible hablar de una cocodrila para referirse a la hembra del cocodrilo?

Según las reglas gramaticales, «Cocodrilo» es un nombre epiceno masculino. Esto significa que un solo género puede designar a seres de ambos sexos, como, por ejemplo: bebé, lince, pantera, víctima.

En tal sentido, para diferenciar los géneros del cocodrilo, lo correcto es decir: «el cocodrilo macho/hembra». No obstante, en contextos menos formales —por ejemplo, como personajes de un cuento infantil—, puede generarse un femenino en «-a»: «cocodrila» (hay precedentes como «elefanta», «hipopótama»...).

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Desde la óptica histórica, el diccionario documentó hasta el año 1992 la palabra «cocatriz», con la marca «ant.» (‘anticuado’), como nombre de lo que hoy llamamos «cocodrilo». No es el femenino de «cocodrilo».

Si recurrimos al Diccionario histórico de la RAE encontramos la siguiente definición de cocatriz: sustantivo femenino o masculino: reptil semiacuático del orden de los crocodilios de hasta 7 metros de longitud, cabeza aplastada y alargada provista de mandíbulas muy fuertes, ojos sobresalientes con pupilas verticales, cuatro patas cortas, cuerpo de color oscuro, piel escamosa muy dura excepto en el vientre, dorso rematado por filas de crestas óseas y cola larga y robusta; habita en los ríos y costas de África, América, Asia y Oceanía. Nombre científico: Crocodilia (orden).

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¿Es correcto combinar signos de interrogación y exclamación?

A la hora de escribir, muchos optan por el ingrediente de la expresividad y recurren a todos los signos posibles. En tal sentido, surge la duda sobre la validez de combinar los interrogativos con los exclamativos. La RAE responde esta y otras consultas relacionadas.

Para hablar de los usos de los signos y también de sus posibles combinaciones, recurrimos a la Ortografía de la lengua española, capítulo Usos especiales de los signos de interrogación y exclamación.

Al respecto, confirmamos que, cuando el sentido de una oración es interrogativo y exclamativo a la vez, pueden combinarse ambos signos, abriendo con el de exclamación y cerrando con el de interrogación, o viceversa: ¡Cómo te has atrevido? / ¿Cómo te has atrevido!; o, preferiblemente, abriendo y cerrando con los dos signos a la vez: ¿¡Qué estás diciendo!? / ¡¿Qué estás diciendo?!

«¡Cómo! ¡¿Ya estás aquí?! ¿Y entras así, como si no hubieras hecho nada?»

Por lo tanto, a la pregunta de si es correcto combinar estos signos, la respuesta de la RAE es: Sí. Cuando el sentido de una oración es interrogativo y exclamativo a la vez, es válido abrir y cerrar con ambos signos: «¿¡Qué!?» o «¡¿Qué?!».

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Por otro lado, también se utilizan los signos de cierre escritos entre paréntesis para expresar duda (los de interrogación) o sorpresa (los de exclamación). En su mayoría, estos casos no están exentos de ironía.

También es posible agregar varios signos de un mismo tipo en una oración. Es válido escribir dos o tres signos de exclamación para indicar mayor énfasis en la expresión exclamativa: ¡¡¡Traidor!!!

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Los femeninos para presidente, cónsul, piloto y otros

Algunas palabras en español tienen una sola forma tanto para el masculino como para el femenino. Otras, en cambio, presentan una variación, como parte de la evolución del idioma. Revisamos algunos casos.

Para referirse a las mujeres que ocupan un cargo dentro de un Consulado, las opciones adecuadas son: la cónsul y la consulesa. La primera es la opción más extendida, ya que durante años se mantuvo como la preferible y hasta como única. Sin embargo, hoy la RAE admite ambas y dice que no hay razón para evitar la forma consulesa.

En cuanto a piloto, lo adecuado es decir la piloto. En el diccionario académico, el sustantivo piloto se consideraba exclusivamente masculino hasta la edición de 1992; en la siguiente, de 2001, pasó ya a catalogarse como sustantivo común en cuanto al género, lo que significa que piloto es forma tanto masculina (el piloto español) como femenina (la piloto española), y así es como viene funcionando esta palabra en nuestra lengua. De hecho, el Diccionario de la lengua española define a pilot como un sustantivo femenino y masculino.

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Presidente: es la persona que preside y su terminación corresponde, como norma general, a nombres comunes en cuanto al género (sustantivos comunes en cuanto al género. Son los que, designando seres animados, tienen una sola forma, la misma para los dos géneros gramaticales) . El uso mayoritario ha consolidado ya hoy el femenino específico presidenta, documentado en español desde finales del siglo xv y único que se recomienda usar en la actualidad, según el diccionario panhispánico de dudas.

Médico: ‘Persona que ejerce la medicina’. El femenino es médica, según la misma fuente. También se aplica a bombera.

Existen otros casos en los que, necesariamente se mantienen invariables en ambos géneros: el/la testigo, el/la fisioterapeuta, el/la modelo, el/la atleta, entre muchos otros. ejemplos.

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Inmigrar, migrar y emigrar, las diferencias

Como en la vida real los parientes se asemejan entre sí, las familias de palabras también tienen sus parecidos. Lo bueno es que siempre existen formas de reconocer las diferencias. Hoy repasamos un caso.

La raíz de una palabra puede pasar a tener distintos significados según sea el prefijo que se le agregue. Hoy le dedicamos el tiempo a la familia de palabras: migrar, inmigrar y emigrar.

Recurrimos al Diccionario de la lengua española. El término migrar proviene del latín migrāre y es un verbo intransitivo que significa trasladarse desde el lugar en que se habita a otro diferente.

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En tanto, emigrar, del latín emigrāre, se define como, dicho de una persona, abandonar su propio país para establecerse en otro extranjero.

Por último, inmigrar, del latín immigrāre, implica llegar a un país extranjero para radicarse en él, en busca de mejores medios de vida.

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