El origen de la palabra guita y por qué la usan como sinónimo de dinero

Si bien el uso del término guita para aludir al dinero es una costumbre más argentina que de otro país, su acepción no es desconocida en Paraguay. ¿Cuál es el significado real de esa palabra y por qué la adoptaron para referirse a lo que llamamos plata?

Según el Diccionario de la lengua española, guita proviene del germánico witta, que a su vez se origina en el latín vitta, que se traduce como venda sagrada.

Es un sustantivo femenino que se define como cuerda delgada de cáñamo y cuyos sinónimos son: cuerda, cordel y bramante.

Puede interesarle: La tilde que desapareció: por qué “solo” casi nunca se escribe “sólo”

Anteriormente, la guita era utilizada para atar los billetes y evitar que se esparzan. Actualmente se usan simplemente las famosas gomitas, que, por un lado pueden ser más prácticas, ya que no hay necesidad de hacer un nudo, pero por otro, pueden llegar a pegarse por el papel.

Hoy en día, el propio Diccionario incluye en la tercera acepción de guita la definición de dinero contante, aclarando antes que se trata de un uso coloquial.

La sección RAE del diario HOY tiene como fin promover el buen uso del idioma español, con el sustento de lo que dicta la RAE, máxima autoridad de la lengua que, con el correr de los años, va cambiando algunas reglas y proponiendo adaptaciones, según la necesidad.

Lea también:Universidad, siempre con s, nunca con c: conozca el origen de la palabra

Cuándo un accidente es aparatoso, según la RAE

Los titulares de las noticias utilizan con frecuencia el adjetivo aparatoso para describir un accidente. Esto despierta dudas sobre el significado, cuestionamientos al uso y otras interrogantes. Revisamos la explicación lingüística en esta nota.

En la acepción que nos compete en este debate, aparatoso es un adjetivo aplicable a muchas cosas y situaciones. El Diccionario de la lengua española lo define como desmedido y exagerado.

Por su parte, el Diccionario del estudiante, también de la RAE, aporta un poco más y dice: llamativo, especialmente por su exagerada ostentosidad, complicación o magnitud. Además, da varios ejemplos, uno de los cuales, se ajusta perfectamente a nuestro tópico.

Lea también:Arroba, símbolo inadecuado para englobar géneros

En la aparatosa caída se vieron envueltos ocho ciclistas

Otro ejemplo local podría ser: El aparatoso accidente de tránsito dejó cuatro muertos y varios heridos

En síntesis, cuando en las noticias o relatos nos cuentan que un accidente fue aparatoso, se refieren a la magnitud del percance, no necesariamente por la cantidad de víctimas (también puede ser por ese motivo) sino por la ferocidad del accidente y las circunstancias en que ocurrió o cómo terminaron los vehículos involucrados.

Otra acepción de la palabra aparatoso tiene que ver con la ostentación. Sus sinónimos son lujoso, ostentoso, pomposo, fastuoso.

Puede interesarle:Estaba medio dormida, no media dormida: sepa por qué

La sección RAE del diario HOY tiene como fin promover el buen uso del idioma español, con el sustento de lo que dicta la RAE, máxima autoridad de la lengua que, con el correr de los años, va cambiando algunas reglas y proponiendo adaptaciones según la necesidad.

Arroba, símbolo inadecuado para englobar géneros

La arroba, presente en las direcciones de correos electrónicos, se limita a esta única función en su condición de símbolo. La Real Academia Española explica cómo unificar los géneros en una sola palabra.

En publicaciones en redes sociales, mensajes de Whatsapp o en cualquier espacio es habitual ver el símbolo arroba para englobar los dos géneros en una sola palabra. Por ejemplo:

Los niñ@s salieron al receso

Atención a tod@s

La Fundación Español Urgente de la Real Academia Española señala que no es correcto usar la arroba para incluir el masculino y el femenino en una palabra. Este símbolo solo es apropiado solo en las direcciones de correo electrónico, que separan el nombre del usuario del dominio al que pertenece.De hecho, la arroba no es un signo lingüístico.

Lea también: Los usos de la palabra que: cuándo lleva tilde y cuándo no

El único camino para englobar el masculino y el femenino es el masculino, como género no marcado. Ejemplo: Los alumnos salieron al patio. Aquí se incluye a las alumnas y los alumnos.

Otro modismo inapropiado e inexistente en el idioma español es el empleo de la letra x en reemplazo de las vocales, como supuesto método inclusivo.

Puede interesarle:Estaba medio dormida, no media dormida: sepa por qué

La sección RAE del diario HOY tiene como fin promover el buen uso del idioma español, con el sustento de lo que dicta la RAE, máxima autoridad de la lengua que, con el correr de los años, va cambiando algunas reglas y proponiendo adaptaciones según la necesidad.

Los usos de la palabra que: cuándo lleva tilde y cuándo no

Pregunta, exclamación, pronombre y conjunción. Varias funciones puede tener la palabra “que”. Según el contexto, debe llevar tilde o no. Repasamos cada caso con ejemplos sencillos.

Recurrimos a la Real Academia Española para visibilizar y entender las diferencias entre “que” y “qué”, las situaciones en que pueden utilizarse y cuándo deben ir con tilde.

Qué (con tilde): es un pronombre que puede aparecer en su forma interrogativa y exclamativa.

¿Qué querés que le diga?

¿Qué le pasa a la niña?

¡Qué gusto verte!

¡Qué buena noticia!

Que (sin tilde): se trata de un pronombre relativo, pero también puede ser una conjunción.

Lo que importa pasa por Gen

Lea también: Estaba medio dormida, no media dormida: sepa por qué

Lo que pasa es que no quiero encontrarme con ella

Que diga lo que quiera

Que busque en otro lugar, aquí no.

CONCLUSIÓN

¡Qué gusto tener lectores que lleguen hasta el final del artículo! ¿Qué más puede pedir una redactora? Lo que importa es la lectura y que el contenido sea de provecho.

Puede interesarle El curioso origen de las palabras hincha e hinchapelotas

La sección RAE del diario HOY tiene como fin promover el buen uso del idioma español, con el sustento de lo que dicta la RAE, máxima autoridad de la lengua que, con el correr de los años, va cambiando algunas reglas y proponiendo adaptaciones según la necesidad.