Qué es un carroñero y de dónde viene la palabra
En la sección RAE no estamos exentos de la coyuntura política y de los términos que allí se utilizan. Hoy recogemos y analizamos la palabra cañonero, mencionada ayer por el ministro Enrique Riera.
Recurrimos en primer lugar a la fuente por excelencia, el Diccionario de la lengua español a fin de desgranar el término y llegar hasta la raíz. Carroñero es un adjetivo con dos acepciones.
La primera definición es perteneciente o relativo a la carroña. La segunda, dicho de un animal que se alimenta principalmente de carroña. Se usa también como sustantivo.
En tanto, la palabra carroña proviene del italiano, de la forma femenina carogna y esta del latín vulgar caronĕa, derivado a su vez del latín caro carnis ‘carne1’.
Lea también: Esto dice la RAE sobre el término juvenil “funar”
La primera acepción es un adjetivo que significa podrido y corrompido. La segunda, un sustantivo femenino que alude a la carne corrompida. También hay una tercera que se refiere a una persona, idea o cosa ruin y despreciable.
Además, los animales carroñeros son aquellos que se alimentan de los cadáveres de otros animales sin haber participado de su caza.
Durante el acto en el que asumieron las nuevas autoridades de la Policía, el ministro Enrique Riera utilizó esta palabra en un momento en que empezó a lanzar críticas sobre ciertos actores políticos.
“Realmente es repugnante que se pretenda ocupar ese espacio temporalmente abandonado por razones de salud para intentar sacar provecho político, los describe de cuerpo entero, cuervos, carroñeros, pero si creen que está solo, están terriblemente equivocados”, opinó. Lo hizo en alusión a Nicanor Duarte Frutos por lanzar duras críticas al Gobierno y no reconocer un solo punto positivo.
La sección RAE del diario HOY tiene como fin promover el buen uso del idioma español, con el sustento de lo que dicta la RAE, máxima autoridad de la lengua que, con el correr de los años, va cambiando algunas reglas y proponiendo adaptaciones, según la necesidad.
Puede interesarle: Figureti, presente en el diccionario por influencia de Paraguay y otros países
“El nene no me come”, la frase de una madre, correcta para la RAE
Si intentamos interpretar la frase “el nene no me come”, dicha por una mamá, muchos entenderían que la madre cuenta que su hijo no quiere alimentarse o no tiene apetito. Otros le encontrarían un error gramatical. Sin embargo, este recurso no solamente es válido, sino que incluso tiene un nombre.
“Ya consulté con dos pediatras y no hay caso. El nene no me come. No sé qué hacer”, cuenta preocupada una madre que, como toda mamá (o como la mayoría) ama inmensamente a su hijo.
A propósito del Día de la Madre que se aproxima, esta es una ocasión especial para mostrar que el idioma español, más allá de sus infinitas reglas, también es símbolo de amor y de afecto. ¿Por qué?
En la frase “el nene no me come”, la construcción gramatical es 100 % correcta. Esta expresión es un recurso que se denomina dativo ético y se refiere al pronombre no reflexivo (me) que hace alusión a la persona implicada afectivamente por la acción que denota el predicado, según lo explica claramente el Glosario de términos gramaticales de la Real Academia Española.
Lea también: El nombre que lleva el espacio donde nace la uña: ¿lo sabían?
Ejemplos:
El nene no me come
La nena no me estudia
No me llores, mi amor
No te me vayas a enfermar
En todos estos ejemplos, el pronombre señala a la persona aludida emocionalmente por el verbo. Es decir, al usar el “me”, la madre está expresando el amor que siente por su hijo y la preocupación que le genera el hecho de que no se alimente, por lo tanto, no tiene cabida aquí la interpretación literal de la expresión y nadie podría entender que el nene no come a la madre.
Puede interesarle:Has y haz: domine las diferencias con sencillos ejemplos
La sección RAE del diario HOY tiene como fin promover el buen uso del idioma español, con el sustento de lo que dicta la RAE, máxima autoridad de la lengua que, con el correr de los años, va cambiando algunas reglas y proponiendo adaptaciones, según la necesidad.
El nombre que lleva el espacio donde nace la uña: ¿lo sabían?
“El cosito que parece una medialuna” , la parte donde nace la uña, varias son las formas de referirse a un mismo tema. Todo tiene un nombre, incluso el olor que produce la lluvia en la tierra seca. Entérese en esta nota.
Según el Diccionario de la lengua española, el espacio blanquecino semilunar de la raíz de la uña se llama lúnula y es una de las tantas palabras derivadas del latín que procede de un diminutivo
Otros ejemplos de términos provenientes de diminutivos son los siguientes:
Cédula: viene de «schedŭla», diminutivo de «scheda» ‘hoja de papel’
Lea también:Palabras que no deben llevar mayúsculas, pero que siempre se confunden
Aguja: proviene de «acucŭla», diminutivo de «acus» ‘aguja’
Cápsula → de «capsŭla» ‘caja o cofre pequeños’, dim. de «capsa» ‘caja, cofre’
Por otro lado, el aroma que expide la tierra seca al ser bañada por la lluvia se llama petricor, un término griego que describe el agradable olor que trae la primera lluvia después de un largo periodo de sequía.
Puede interesarle:Has y haz: domine las diferencias con sencillos ejemplos
La sección RAE del diario HOY tiene como fin promover el buen uso del idioma español, con el sustento de lo que dicta la RAE, máxima autoridad de la lengua que, con el correr de los años, va cambiando algunas reglas y proponiendo adaptaciones, según la necesidad.
Los múltiples significados de cuarentena, fuera de los 40 días
Al escuchar la palabra cuarentena, muchos se transportan hasta la pandemia, otros piensan en un periodo de 40 días. Ambas opciones son correctas, pero la cantidad de acepciones es muy superior a dos.
El Diccionario de la lengua española contiene nueve definiciones para la palabra cuarentena, muchas de ellas, las más utilizadas, otras, menos conocidas.
Una de las más recordadas en los oscuros tiempos de la pandemia del covid es la séptima acepción, que dice: aislamiento preventivo a que se somete durante un período de tiempo, por razones sanitarias, a personas, animales o cosas.
La quinta y más literal de todas es: tiempo de 40 días meses o años. También, conjunto de 40 unidades. Además, edad comprendida entre los 40 a 49 años.
Llamativamente, la primera acepción en la lista es un adjetivo en desuso, según lo describe el propio diccionario y significa cuadragésimo (que ocupa en una serie el lugar número cuarenta).
Puede interesarle: Sinvergüenza, mediodía y otras palabras que van juntas o separadas según la ocasión
Otras definiciones menos utilizadas son:
Cuaresma (tiempo litúrgico)
Cada una de las 40 partes iguales en que se divide un todo
Suspensión de la publicación de una noticia o hecho, por algún espacio de tiempo, para asegurarse de su certidumbre.
La sección RAE del diario HOY tiene como fin promover el buen uso del idioma español, con el sustento de lo que dicta la RAE, máxima autoridad de la lengua que, con el correr de los años, va cambiando algunas reglas y proponiendo adaptaciones, según la necesidad.
Lea también: Palabras que no deben llevar mayúsculas, pero que siempre se confunden