Accesible y asequible: ¿en qué se diferencian?
Es un producto bastante accesible; se escucha decir en alusión a un precio bajo. Realmente es muy accesible; prefieren otros. ¿Es correcto utilizar estos términos en cualquier caso? Revisamos lo que informa la Real Academia Española.
Asequible y accesible son términos válidos para referirse a algo que resulta fácil de comprender, según la Fundación Español Urgente, de la Real Academia Española.
Se recomienda la exclusividad de la palabra asequible para lo que tiene un precio moderado, para aquello que se puede conseguir o adquirir y para un rival que se puede derrotar.
En tanto, se aconseja reservar la opción accesible para referirse a una persona de trato fácil o afable y a las cosas a las que se puede llegar o acceder sin dificultad.
El diccionario de la RAE define estas palabras de la siguiente manera:
Asequible: adjetivo que significa ‘que se puede conseguir o adquirir’.
Accesible: adjetivo que se aplica a la persona o cosa a la que se puede acceder o llegar sin dificultad.
La sección RAE del diario HOY tiene como fin promover el buen uso del idioma español, con el sustento de lo que dicta la RAE, máxima autoridad de la lengua que, con el correr de los años, va cambiando algunas reglas y proponiendo adaptaciones, según la necesidad.
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¿Por qué se llaman aguas servidas y en qué “sirvieron”?
A menudo escuchamos o repetimos frases sin profundizar en sus significados. Hoy desglosamos “aguas servidas”.
Comencemos por la geografía. Según la Real Academia Española, el término “aguas servidas” es utilizado en Paraguay, Argentina, Bolivia, Panamá, Perú y Uruguay.
El Diccionario de la lengua española en su versión digital define este término como aguas residuales. A su vez, esto significa agua que procede de viviendas, poblaciones o zonas industriales y arrastra suciedad y detritus.
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El término “servidas” significa que ya sirvió para su propósito, que puede ser doméstico (para ducharse, lavar los platos y la ropa, cocinar, desaguar el inodoro), industrial y comercial (limpieza de locales).
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Los pocos verbos que admiten doble participio: imprimido es uno, pero...
En español, solamente tres verbos admiten la posibilidad de doble participio, es decir, de dos opciones correctas. No obstante, por lo general una de ellas es la recomendada. Te mostramos los tres casos.
Según la Real Academia Española, los verbos que tienen dos participios, uno regular y otro irregular, son:
Imprimir: imprimido/impreso
Freír: freído/frito
Proveer: proveído/provisto
En los tres casos, ambas formas son correctas. Sin embargo, en “imprimir”, la forma culta siempre ha sido “impreso”, pese a su adaptación alcanzada con el paso de los años y a fuerza del uso oral y coloquial.
Para freír, la opción más frecuente es “frito”. En proveer, la forma recomendada y utilizada en el habla culta y formal es “provisto”.
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Ejemplos:
Hemos imprimido veinte ejemplares / Habían impreso las copias en papel fotográfico.
Nos hemos proveído de todo lo necesario / Se había provisto de víveres abundantes.
Las empanadas deben ser freídas dos horas antes / Nunca había frito un huevo.
En Paraguay no es común el uso del Pretérito Perfecto Compuesto (he freído), sino más bien del Pretérito Perfecto simple (yo freí). Aunque para estos contextos, es todavía más frecuente el uso del verbo fritar (yo frité).
La sección RAE del diario HOY tiene como fin promover el buen uso del idioma español, con el sustento de lo que dicta la RAE, máxima autoridad de la lengua que, con el correr de los años, va cambiando algunas reglas y proponiendo adaptaciones, según la necesidad.
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Porfa y otros ejemplos válidos de acortamientos
La Real Academia Española se adapta con cierta regularidad a los cambios que aparecen en el lenguaje oral. Los acortamientos de expresiones como fin de semana, por favor y otros son admitidos, pero tienen sus reglas. Entérese.
En la década de 1970, un acortamiento muy popular que incluso apareció como crítica en una canción fue el de la bicicleta. “En vez de darle su nombre, solo bici le llamás”, decía Maneco Galeano.
Esta es una forma de rememorar que la tendencia a simplificar y acortar los términos existió desde siempre. Sin embargo, hoy nos enfocaremos en los acortamientos de frases.
Los acortamientos de expresiones pluriverbales son válidos y se escriben en una sola palabra: «porfa» (de «por favor»), «finde» (de «fin de semana»), «Juampa» (de «Juan Pablo»).
La explicación la da la Real Academia Española, a través de su canal de interacción con los amantes de la ortografía.
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En el caso de «Juampa», el reemplazo de la n por la m, se da en cumplimiento de la regla que establece el uso de la m antes de la p. Por ello, Juan, de Juan Pablo, pasa a ser «Juampa».
Lo mismo sucede con la ciudad de San Bernardino, a la que habitualmente se la conoce como “Sanber” en la oralidad, pero cuya redacción debe ser “Samber”, siguiendo la regla que estipula la m antes de b, otra de las reglas ortográficas.
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