Industria aceitera: un eslabón clave para el desarrollo económico y el biocombustible
La Cámara Paraguaya de Procesadores de Oleaginosas y Cereales (Cappro), desde sus inicios (hace 18 años) hasta la fecha, ha tenido un desempeño destacado en la sustentabilidad ambiental, la logística fluvial, el combate al contrabando y coadyuvando con el esfuerzo de los productores de materias primas para la industria aceitera.
La Cappro es un gremio que agrupa a las 10 industrias aceiteras más importantes del Paraguay, cuyo volumen de producción representa el 95 por ciento de la cantidad de aceites y harinas oleaginosas producidas y exportadas por el país. Las firmas asociadas a Cappro son: ADM, BISA, BUNGE, CAIASA, CARGILL, CONTIPARAGUAY, COPAGRA, LDC, MERCANTIL COMERCIAL y OLEAGINOSA RAATZ; las mismas canalizaron aproximadamente más del 60 por ciento de la soja cosechada en el país en la última década. Algunos de los asociados realizan otros procesos industriales conexos, como envasado de aceites comestibles, producción de grasas y margarinas, balanceados y aceite de coco.
“Luego del gran flujo de inversiones en el sector, a inicios de la década pasada, la industria aceitera paraguaya se posicionó como la principal actividad industrial en términos de saldo de inversión directa, con 861 millones de dólares al cierre de la última actualización realizada por el Banco Central del Paraguay”, comenzó diciendo Sandra Noguera, gerente general de Cappro, a La Nación/Nación Media al hablar de la evolución de la industria nacional.
Explicó que en ese periodo surgieron nuevas industrias y otras fueron ampliadas y mejoradas, con lo que la capacidad para industrializar se triplicó. Sin embargo, los constantes cambios de reglas redujeron la competitividad del sector, modificando de manera significativa los planes iniciales.
“Esto puso freno a las inversiones, ya que el escenario se volvió incierto, con lo cual actualmente no existe la previsibilidad necesaria para los inversionistas y el año se está volviendo crítico para la agroindustria”, explicó.
Las agroindustrias en el Paraguay, además de los beneficios directos en generación de empleos formales y de calidad, la creación de polos de desarrollo, el mayor ingreso de divisas al exportar productos industrializados de mayor valor que las materias primas, aportes fiscales, entre otros, indirectamente a lo largo de los años han impactado positivamente en rubros conexos, propiciando y facilitando el crecimiento de la cría de cerdos y aves, ganado lechero, piscicultura y otros.
Entre los planes de Cappro está la consolidación de la industria aceitera dentro del territorio como eslabón fundamental para el desarrollo del resto de la cadena. Sobre este último punto, las industrias asociadas a Cappro, con las políticas públicas adecuadas, pueden colaborar con los planes del Gobierno de convertir al Paraguay en capital del biocombustible, ya que son las proveedoras naturales del aceite crudo necesario para la producción de este.
Agregó que el desafío para este segundo semestre del año, y para los próximos años, es encontrar mecanismos que permitan a la industria local aprovechar su capacidad instalada y recuperar rentabilidad que se ha ido erosionando sistemáticamente en estos últimos años.
“Las previsiones de industrialización para el cierre de este año no superan los 2,5 millones de toneladas, representando una capacidad ociosa de más de 1,8 millones de toneladas, lo que pone en evidencia cómo van profundizando aún más las condiciones de competitividad negativas para la subsistencia de las industrias aceiteras nacionales que apostaron por el país”, comentó.
Explicó que para enfrentar un nivel más competitivo es crucial robustecer la agroindustria con políticas públicas enfocadas en lograr una mayor industrialización de la materia prima agrícola dentro del territorio nacional. “Se requiere de una política industrial clara que nos ayude a concretar el potencial del sector”, sostuvo.

SATISFACCIÓN
Como gremio, la mayor satisfacción es haber adquirido un desempeño destacado en la cooperación integral en las actividades de las industrias aceiteras, en ocupar un espacio cada vez mayor en la instalación del diálogo abierto con las autoridades del Gobierno y con los otros actores de la economía nacional, entre otros aspectos.
“Otro punto que enorgullece a Cappro es el haberse convertido en un ente de referencia a nivel local e internacional en la generación de estadísticas del sector agroindustrial”, comentó.
Asimismo, dijo que se debe reforzar el diálogo entre el Gobierno y los sectores que invirtieron o desean invertir en el país, con miras a transformar las ventajas comparativas del Paraguay en verdaderas ventajas competitivas.
“La Cámara tiene por misión impulsar la industrialización de oleaginosas y cereales en coordinación con el sector público, fomentando el crecimiento de la producción agrícola e industrial, generando mayores ingresos de divisas y puestos de trabajo, con responsabilidad social y medioambiental”, aseguró.
Urgen controles eficientes para prevenir incendios
Fernando Ayala, presidente de la Cámara Paraguaya de Seguridad Industrial (Capasi), señaló que nuestro país necesita invertir en una mayor cultura de prevención y que esto debe comenzar en las instituciones educativas, para luego sumarse a los esfuerzos de los sectores público y privado.
Las industrias deben replantear sus normas de seguridad para garantizar el buen funcionamiento de sus instalaciones y velar por el bienestar de sus colaboradores. Esto con el acompañamiento de las autoridades pertinentes.
El grado de inversión otorgado a Paraguay encierra aspectos que hasta ahora el sector empresarial no ha tenido en cuenta o desconoce y que es necesario conocer para asegurar las inversiones y la satisfacción de los capitalistas.
Un componente fundamental al que se le debe dar importancia es la seguridad industrial. Hoy día, un incendio puede representar un riesgo significativo para la continuidad de las operaciones, así como también pérdidas considerables e incluso poner en peligro la vida de los colaboradores y clientes.
Fernando Ayala, presidente de la Cámara Paraguaya de Seguridad Industrial (Capasi), señaló que nuestro país necesita invertir en una mayor cultura de prevención. Y esto debe iniciar desde lo más básico, en las instituciones educativas, para luego sumarse a los esfuerzos realizados por los sectores público y privado.
Instalaciones hidráulicas para rociadores que respetan las normas nacionales de seguridad. Foto: Gentileza
“A través de la Cámara proveemos información sobre, por ejemplo, el uso de los extintores, que es la primera barrera preventiva contra el fuego e informamos acerca de las empresas que están habilitadas para ofrecer este servicio. Además, acercamos a nuestros socios las innovaciones y oportunidades que se presentan en este ámbito”, refirió el titular del gremio.
La tragedia del Ycuá Bolaños, ocurrida hace 20 años, debe recordarnos la imperiosa necesidad de contar con normativas obligatorias contra incendios, sostuvo Fernando e instó a las autoridades a ejercer un mayor control en el mercado ante la aparición de empresas que operan de manera informal.
“El incendio es la principal causa de muerte en accidentes en el mundo, ni siquiera lo son las catástrofes climáticas”, aseguró. Y en este contexto, reconoció que si bien se avanzó mucho en desarrollo tecnológico, aún queda mucho por hacer e insistió en que es preciso que los municipios ejerzan mayor control.
“Hoy las normas de seguridad no son obligatorias y sin embargo deberían serlo”, acotó. Reflexionó que, con la llegada de las multinacionales atraídas por el grado de inversión logrado recientemente -que de por sí traen sus propios estándares de seguridad- no debe haber lugar a las improvisaciones, sino más bien ajustar todo lo que haga falta para estar a la altura de los requerimientos.
Recordó que en Asunción, con la promulgación de la ordenanza Nro. 468/14 en el año 2014, se introdujo como requisito la instalación de los rociadores automáticos, conforme al uso, al riesgo y a la envergadura de la edificación. Y también que en el 2023 se dictó la norma paraguaya en la cual se establecieron los criterios técnicos para la instalación de los sistemas de extinción automática, como son estos rociadores.
Para finalizar, dejó entrever que hoy día los edificios antiguos en altura que se construyeron en la década de los 70 y 80 también presentan muchos riesgos a raíz de la falta de prevención y están prácticamente desprotegidos a causa de no contar con normas más modernas en protección de vidas en este tipo de construcciones, por lo que esto representa otra materia pendiente.
Ciclo creciente vuelve a encender la escena en Casa Colombo
La escena emergente no para de moverse. Y si alguien la está empujando con fuerza, es Ciclo Creciente. Este jueves 7 de mayo, el ciclo regresa a Casa Colombo con una nueva fecha que promete intensidad, volumen y conexión real entre artistas y público.
Lejos de ser solo otro show, Ciclo Creciente funciona como un espacio donde la música se prueba, se expande y se siente de cerca. Una plataforma que viene consolidándose dentro del circuito local, apostando por lo nuevo, lo independiente y lo que todavía no explotó… pero está a punto.
La noche tendrá dos propuestas que juegan fuerte:
Apolo el Perro, banda asuncena que mezcla energía cruda con letras que van de lo íntimo a lo existencial.
Funk’chula, uno de los nombres que ya trascendió fronteras, con presencia en grandes festivales.
El resultado: una fecha que cruza lo nuevo con lo consolidado, en un formato cercano, directo y sin filtro.
Porque si algo define a Ciclo Creciente, es eso: hacer que la música pase ahora, en vivo, y sin distancia.
DATOS DEL EVENTO
Lugar: Casa Colombo
Fecha: Jueves 07 de mayo de 2026
Open Doors: 20:00 hs
Entradas:
- Anticipadas: Gs. 50.000
- En puerta: Gs. 80.000
Anticipadas:
wa.me/+595981956444
Alias: 3877668
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Más de 400 dirigentes dicen sí al proyecto Camilo intendente y Axel Mongelós concejal
Con la participación de más de 400 referentes de 45 seccionales de la capital, se desarrolló un encuentro político en la Seccional N° 7 de Asunción, donde se consolidó el respaldo territorial a la candidatura del joven precandidato a concejal Axel Mongelós (Lista 2P – Opción 13).
El acto contó con la participación de autoridades partidarias como Alfredo Mongelos, miembro de la Junta de Gobierno de la ANR; Kike Chávez, presidente de la Seccional N° 27 y precandidato a concejal suplente por la Lista 2P – Opción 1; y Blanca Doncel, presidenta de la Seccional N° 7 y anfitriona de la jornada.
Durante su intervención, Mongelos dejó en claro que la propuesta nace de un esfuerzo colectivo y no de una aspiración individual. En esa línea, puso en valor a la dirigencia como base del espacio, destacando su capacidad de movilizar, organizar y sostener el vínculo con los vecinos.
También llamó a intensificar el trabajo en esta etapa clave, con presencia constante en los barrios, cercanía real con las familias y acompañamiento directo a las necesidades cotidianas.

En ese contexto, remarcó la importancia de fortalecer la estructura en cada seccional y cuidar cada voto, entendiendo que la elección se define en la confianza construida en el territorio.
Finalmente, expresó su respaldo a Camilo Pérez, precandidato a intendente, a quien definió como “un guerrero de trinchera, no un político de escritorio”, resaltando su trayectoria y su conocimiento de la realidad barrial.
El encuentro dejó como conclusión una dirigencia activa, organizada y enfocada en la recta final, con el objetivo de consolidar representación en la Junta Municipal y alcanzar la Intendencia de Asunción.