FundéuRAE: las mayúsculas sí se tildan
Madrid. La Fundación del Español Urgente (FundéuRAE), promovida por la Agencia EFE y la RAE, recuerda que las letras mayúsculas también llevan tilde si así lo requiere la palabra de acuerdo con las normas de acentuación.
Fuente: Efe
Sin embargo, no es raro encontrar frases como “El actor fue fotografiado en Los Angeles”, “Epico triunfo del equipo local” o “CAPITULO 1: Erase que se era”.
Pese a la idea extendida de que las mayúsculas no se tildan, la FundéuRAE aclara que, tal como señala la “Ortografía de la lengua española”, las mayúsculas se acentúan obligatoriamente cuando la palabra lo requiera, se trate de una mayúscula inicial o de una palabra entera escrita en mayúsculas.
La práctica de no tildar las mayúsculas empezó a hacerse común en la época de la composición manual en las imprentas, por los problemas de tipo técnico que generaba, y también cuando se utilizaban las máquinas de escribir, por razones de tipo estético.
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Así, en los ejemplos anteriores, lo adecuado habría sido escribir “El actor fue fotografiado en Los Ángeles”, “Épico triunfo del equipo local” y “CAPÍTULO 1: Érase que se era”.
Por otro lado, se recuerda que las siglas escritas siempre enteramente con mayúsculas no llevan nunca tilde: “CIA” (a pesar de que contiene un hiato que exigiría acentuar gráficamente la “i”) o “IMC” (aunque la inicial de la palabra que forma la sigla lleve tilde: “índice”).
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La FundéuRAE (www.fundeu.es), promovida por la Agencia EFE y la Real Academia Española (RAE), tiene como principal objetivo el buen uso del español en los medios de comunicación.
¿Por qué se dice la final de la Copa y no el final?
Con la reciente disputa del último partido del Mundial en el que se consagró campeón el seleccionado de España, una interrogante gramatical que surge es el artículo que acompaña a la palabra final.
Ayer fue el final del Mundial 2026, pero no decimos que se jugó el final, sino la final. ¿Por qué cambia el artículo que acompaña?
Recurrimos al Diccionario de la lengua española y constatamos que el término final tiene seis acepciones. La que nos compete para el ámbito futbolístico es la sexta:
. f. (femenino) Competición última y decisiva de un campeonato o de un concurso. Por ejemplo, la fase, ronda o prueba final de un torneo o competencia. Con el tiempo, las palabras precedentes comenzaron a omitirse y se optó directamente por decir la final.
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En síntesis, es correcto decir la final del Mundial, la final de la Copa Libertadores, la final del concurso, la final de la NBA.
En cambio, el final con artículo masculino alude a todas las demás acepciones y puede significar una serie de cosas. El final del juego, el final del tiempo, el final de la novela, etc.
En conclusión, España ganó la final a la selección argentina y, con ello, es el final del periodo de buen fútbol.
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El curioso origen de las palabras hincha e hinchapelotas
Los aficionados de los equipos de fútbol son llamados hinchas. A su vez, la palabra hinchapelotas se utiliza para referirse a alguien que causa molestias. Ambos términos están estrechamente relacionados y tienen una historia. Conózcala hoy.
En el fútbol antiguo, los balones de cuero duro se inflaban a mano antes y durante los partidos. En lugar de cámaras, tenían una vejiga. Por estas características era necesaria la presencia permanente de un encargado de inflarlas y no solo de pasarlas.
Una de esas personas fue el uruguayo Prudencio Reyes, utilero del club Nacional de Montevideo, de profesión talabartero. La talabartería es el arte y oficio de trabajar el cuero pesado para crear artículos.
Don Prudencio, nacido en 1882, no solo trabajaba en el club, sino que lo amaba y lo alentaba con el corazón. Como su trabajo estaba a un costado del campo de juego y no podía subir a las tribunas con los demás aficionados, decidía expresar su apoyo desde su lugar, pero corriendo de un lado a otro.
Como el público de aquel entonces asistía a los estadios con traje y corbata y mantenía una actitud moderada, el contraste lo hacía don Prudencio con sus gritos y paseos al borde de la línea de cal.
Los extraños se preguntaban quién era y hasta les resultaba molesto el comportamiento de Prudencio. Los que ya lo conocían contestaban: “Ese es el hincha”.... “El hincha pelotas que tiene Nacional”, rememora en un artículo la propia web oficial del club Nacional de Uruguay.
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“Poco tiempo hizo falta para que los gritos de Reyes no fueran en solitario y para que a él y a sus compañeros en la grada se les conociera como hinchada. Con el tiempo, la palabra hincha se fue aplicando a absolutamente todos los partidarios del resto de los clubes, los cuales hoy se autodenominan orgullosos como hinchas de sus equipos”, relatan con orgullo desde la institución que, de hecho, tiene en sus instalaciones un monumento de Prudencio Reyes.
El Diccionario de la lengua española define la palabra hincha como: m. y f. Partidario entusiasta de alguien o algo, especialmente de un equipo deportivo.
También aparece la definición de hinchapelotas (en una sola palabra). Dicho de una persona: Que molesta y fastidia. Sus sinónimos son rompehuevos y rompepelotas.
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Por qué, por que, porque y porqué: cómo dominar las diferencias
Los porqués son varios y vienen en diferentes presentaciones y contextos. Hoy nos ocupamos de cada uno con un lenguaje sencillo y con ejemplos cotidianos.
Este nuevo capítulo de palabras y expresiones parecidas, pero distintas, responde a otro pedido de nuestros lectores.Las diferencias y los significados de los porqués.
Porque: escrito en una sola palabra y sin tilde es una conjunción que contesta a la pregunta y da una razón, Equivale a dado que, puesto que, entre otros. Ejemplo. No me fui porque estoy enferma.
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Este mismo porque también puede transformarse en una finalidad cuando acompaña a un verbo subjuntivo. Hizo todo porque su equipo llegara a la final.
Porqué: en una sola palabra y con tilde en la última sílaba es un sustantivo que equivale a causa, motivo o razón. Ejemplo. Cuando en la tarea de literatura nos pedían analizar el porqué del título. En plural se dice los porqués.
Por qué: la preposición por y el interrogativo qué. Como la misma descripción lo indica, se utiliza para preguntas. ¿Por qué no fuiste al colegio hoy? ¿Por qué no me trajiste nada?
Por que: la preposición por y el pronombre relativo que (sin tilde). Esta construcción permite un artículo entre medio, pero también puede utilizarse tal cual. Ejemplos.
El camino por que fuimos es horrible
Ese es el motivo por (el) que decidió quedarse. Esta forma es muy poco utilizada en nuestro país, pero existe.
Entonces, ¿por qué permanecer en la duda y quedarse con las diferencias de los porqués? Los invitamos a compartir este artículo para que otros puedan ver el camino por (el) que fueron para aprender tips de ortografía, porque el saber no ocupa lugar.
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