Caso Huawei: ¿Los chinos usan Google? No, ni siquiera lo necesitan

Los chinos no usan Google, ni tampoco lo necesitan. Mientras millones de usuarios tiemblan por cómo cambiarían sus vidas si no pudieran acceder con sus móviles Huawei a las herramientas del gigante estadounidense, los chinos viven en su propio 'ciberecosistema' y ni se acuerdan de que existe.


Fuente: EFE

Por Paula Escalada Medrano

Tras meses de polémica por la cada vez mayor censura ejercida por las autoridades chinas, en 2010 Google cesaba la mayoría de sus operaciones en China continental a raíz de los ataques cibernéticos contra usuarios de Gmail y de los desacuerdos con el Gobierno sobre el control a los resultados de búsqueda.

Nueve años después ya casi nadie en China recuerda lo que era Google y para buscar información (censurada) en Internet utilizan Baidu, el segundo buscador más usado del mundo.

Hay que recordar que, con más de 772 millones de usuarios de internet (datos de 2017), China es el país del mundo con más internautas (casi el triple que en EEUU, que cuenta con 287 millones), un quinto del total mundial.

¿Cómo afectaría así a los usuarios chinos el hecho de que Google suspendiera los negocios con Huawei? En (casi) nada, cuentan los expertos, pues podrían seguir utilizando todas las aplicaciones con las que sobreviven y disfrutan de la vida.

“No veo que la decisión vaya a afectar a la navegación de los internautas chinos, ya que todas las herramientas que provee Google en China son provistas por empresas como Tencent, Baidú, Huawei… Absolutamente todo, los mapas, la música, los vídeos, los buscadores… siempre hay una compañía que hace lo mismo en China, si no son varias”, explica a Efe Ervis Micukaj, ingeniero informático que trabaja en la ciudad de Shanghái (este del país).

Y, por encima de todas las aplicaciones posibles, recuerda, está WeChat, que en China “importa más que cualquier sistema operativo”. Aunque es conocido popularmente como el equivalente de Whatsapp, la aplicación de Tencent cuenta con cada vez más funciones necesarias para la vida diaria de los chinos: red social, herramienta de pago, intermediaria de servicios…

“A los chinos les das a elegir entre un móvil muy evolucionado, con muchas aplicaciones pero sin WeChat y uno más sencillo con WeChat, eligen el segundo porque cada vez está más presente en sus vidas”, asegura.

Tal y como insiste otro ingeniero que trabaja en China, el español José Luis Sánchez Jiménez, “para ellos Google no es nada” pues toda su vida gira en torno a aplicaciones chinas y cada marca de teléfono tiene su tienda propia donde se descargan las actualizaciones de las mismas.

Ni Gmail, ni Youtube, hijos de Google. Para el correo utilizan Tencent QQ (la más popular) y para los vídeos entran en Youku.

Así, ni siquiera en el caso más extremo de que Huawei se decidiera por abandonar por completo a Android y lanzar su propio sistema operativo, los usuarios chinos se verían afectados.

“A un chino le da igual qué sistema operativo utilice, es más, si les dices que es uno chino y propio de Huawei, estarán más orgullosos y nunca perderían ninguna de sus aplicaciones”, añade Sánchez Jiménez.

Así, en los hipotéticos nuevos Huawei sin Android, habría versión de la aplicación de taxis DiDi con la que se desplazan, de la del gigante del comercio electrónico Taobao con la que hacen sus compras y del Ele.me que les lleva la comida a sus casas.

 

Huawei resta importancia al posible efecto de las restricciones de EEUU

Huawei restó hoy importancia a que las restricciones estadounidenses vayan a afectar a sus productos o al despliegue de la tecnología 5G, en la que la empresa china dice aventajar en "dos o tres años" a sus competidores.

La decisión de Washington de incluir a Huawei en una lista de compañías a las que se impide el acceso a la tecnología y el mercado estadounidense "no significa demasiado", indicó el fundador y director ejecutivo del gigante tecnológico chino, Ren Zhengfei.

La compañía, afirmó Ren, ya estaba preparada para lidiar con la restricción: "Podemos hacer chips tan buenos como los que hacen las empresas estadounidenses, aunque eso no significa que no vayamos a comprar los suyos", aseguró el ejecutivo, para añadir que "no se debe vincular los productos de Huawei con la política".

El también fundador de la empresa reconoció que el choque con EEUU era "inevitable", debido al interés de la compañía asiática en erigirse como uno de los líderes mundiales de la tecnología 5G, en lo que parece una lucha por la supremacía tecnológica que se suma a las fricciones comerciales ya existentes entre las dos potencias.

También dijo que su compañía "no excluirá" a los suministros procedentes de Estados Unidos y que Huawei está "muy agradecida a las empresas estadounidenses", entre ellas la tecnológica IBM.

"Deberíamos crecer juntos, pero en caso de haber una escasez de suministro ya tenemos una 'copia de seguridad'. En 'periodo de paz', la mitad de nuestros chips provienen de compañías estadounidenses y la otra mitad de Huawei. No podemos estar aislados del resto del mundo", indicó Ren.

Preguntado por cuánto tiempo durará la crisis en torno a Huawei, el ejecutivo señaló que la cuestión debería plantearse directamente al presidente estadounidense, Donald Trump.

Estas declaraciones se producen después de que este lunes el Departamento de Comercio estadounidense expidiera una licencia de 90 días que levanta durante ese periodo el veto a Huawei y a sus empresas filiales para preparar una transición sin presencia del gigante tecnológico chino.

Un veto que, según el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino Lu Kang "al final no servirá al interés de nadie".

De seguido, instó a EEUU a seguir los principios de "igualdad, respeto y beneficio mutuo" para buscar el "equilibrio" en los mercados.

Como consecuencia de la restricción, Alphabet, la empresa matriz de Google, ha retirado las licencias a los productos de Huawei, que no incorporarán la plataforma de descarga de aplicaciones Google Play, lo que significa de facto la imposibilidad de acceder a todas las 'apps' diseñadas para el sistema operativo Android (que usa Huawei en sus teléfonos) que no estén en código abierto.

En respuesta, la tecnológica china prometió este lunes que continuará facilitando actualizaciones y servicios posventa a todos sus equipos, tanto "a los que ya se han vendido como a los que están aún almacenados", y que seguirá construyendo un "ecosistema de software seguro y sostenible" para todos sus usuarios.

Asimismo, Ren agradeció hoy a Google el hecho de "ofrecer soluciones potenciales" para afrontar la crisis, y destacó también el "apoyo" de un "gran número" de empresas estadounidenses que estarían presionando para conseguir rebajar las restricciones de Trump.

Sin embargo, medios locales como el hongkonés South China Morning Post avisan hoy de que la restricción "podría destruir" el mercado externo de Huawei, habituado a usar Android y las aplicaciones que provee Google, "dejando el paso libre a empresas como Samsung" y otras tecnológicas chinas como Oppo y Xiaomi.

"Los teléfonos de Huawei no van a ser muy útiles sin las aplicaciones de Google en ellos, al tiempo otras aplicaciones dejarán de funcionar sin los servicios de Google", comenta a ese periódico el investigador Bryan Ma, de la firma IDC Asia-Pacific.

Pese a que el veto de Alphabet es el más inmediatamente perceptible para el usuario y el que ha causado más revuelo mediático, seis fabricantes de componentes electrónicos estadounidenses y uno alemán también han anunciado que rompen relaciones comerciales con Huawei.

Las compañías de procesadores de EEUU Intel, Qualcomm, Xilinx y Broadcom, la alemana Infineon Technologies y los fabricantes de chips de memoria estadounidenses Micron Technology y Western Digital dejarán de suministrar a Huawei también en cumplimiento de la orden de Trump, lo que podría demorar los planes de adopción de la red 5G a nivel mundial.

La medida de Trump se suma a la agria guerra comercial que el mandatario ha entablado con China, que ha llevado a la imposición de aranceles a la importación de numerosos productos y que ha sido respondida con medidas similares por las autoridades de Pekín, al tiempo agudiza la batalla por dominar esta tecnología clave.

 

Guerra tecnológica de EE.UU con China: 90 días para que apliquen sanción a Huawei

El Departamento de Comercio de Estados Unidos expidió este lunes una licencia de 90 días que levanta durante ese periodo el veto a Huawei y a sus empresas filiales para preparar una transición sin presencia del gigante tecnológico chino.


Fuente: EFE

El secretario estadounidense de Comercio, Wilbur Ross, dijo en un comunicado que la licencia expedida por su departamento “otorga a los operadores tiempo para tomar medidas”.

También “espacio al departamento para determinar las medidas a largo plazo apropiadas para los estadounidenses y los proveedores de telecomunicaciones extranjeros que actualmente dependen del equipo Huawei para servicios fundamentales”.

El secretario detalló que “a corto plazo”, la licencia permitirá que las operaciones sigan para los usuarios de teléfonos móvil Huawei y para las redes rurales de banda ancha.

El Departamento de Comercio explicó que la licencia permite que ciertas actividades necesarias continúen para respaldar los servicios móviles y redes existentes, “incluida la investigación de ciberseguridad crítica para mantener la integridad y fiabilidad de las redes y equipos existentes y totalmente operativos”.

Sin embargo, “cualquier exportación, reexportación o transferencia dentro del país de artículos sujetos” al veto “seguirá requiriendo de una licencia especial” que el Departamento de Comercio debe otorgar “bajo presunción de denegación”.

El Gobierno de EE.UU. incluyó la semana pasada a Huawei en una lista de compañías y personas a las que se veta el acceso a tecnología estadounidense.

Como consecuencia de este veto, Alphabet, la empresa matriz de Google, retiró las licencias a los productos Huawei, que no vendrán con Google Play, lo que significa de facto la imposibilidad de acceder a todas las aplicaciones diseñadas para Android que no estén en código abierto.

Pese a que el veto de Alphabet es el más inmediatamente perceptible para el usuario y el que causó más revuelo mediático, seis fabricantes de componentes electrónicos estadounidenses y uno alemán también anunciaron que rompen relaciones comerciales con Huawei.

Las compañías de procesadores de EE.UU. Intel, Qualcomm, Xilinx y Broadcom, la alemana Infineon Technologies y los fabricantes de chips de memoria estadounidenses Micron Technology y Western Digital dejarán de suministrar a Huawei también en cumplimiento de la orden de Trump, lo que podría demorar los planes de adopción de la red 5G a nivel mundial.

 

No te deshagas (aún) de tu Huawei: Google adelanta lo que sí permitirá

Google permitirá a los usuarios de Huawei acceder a los servicios de Google Play así como a las protecciones Google Play Protect en los dispositivos ya existentes de la marca, pero no actualizar sus sistemas operativos Android, han informado a EFE fuentes de la compañía estadounidense.


Fuente: EFE

La única forma que tendrán los usuarios de Huawei de acceder a las actualizaciones de Android será a través de las que estén disponibles mediante un código abierto, lo que habitualmente tarda meses, según las fuentes.

El sistema operativo Android incorpora en sus actualizaciones mejoras de seguridad, de almacenamiento o de optimización de batería.

Android ha asegurado, a través de Twitter, a los usuarios que le preguntaban por la red social que los servicios Google Play y Gloogle Play Protect se mantendrían en funcionamiento para los dispositivos de Huawei y que esta medida estaba encaminada a cumplir con las medidas puestas en marcha del Gobierno de EEUU, sin ofrecer más detalles.

Por su parte, Huawei ofrecerá actualizaciones de seguridad a todos sus equipos, según ha anunciado la compañía después de saberse que Google dejará de venderle componentes y software.

"Huawei ha hecho contribuciones sustanciales al desarrollo y crecimiento de Android. Como uno de sus socios clave mundiales, hemos trabajado estrechamente con su plataforma de código abierto para desarrollar un ecosistema que ha beneficiado tanto a los usuarios como al sector", contestó la compañía tras la decisión estadounidense de limitar su aprovisionamiento y viabilidad.

La tecnológica china prometió que continuará facilitando actualizaciones y servicios posventa a todos sus equipos, tanto "a los que ya se han vendido como a los que están aún en almacenamiento" y que seguirá construyendo un "ecosistema de software seguro y sostenible" para todos sus usuarios.