Ansiedad o depresión: cinco señales alertan que algo no anda bien

Según un estudio de la OPS el 5,2 por ciento de la población nacional sufre depresión o tiene signos de depresión. Pero si hablamos de ansiedad, la cifra escala al 7,6 por ciento de la población. Esto ubica a Paraguay en el segundo puesto en materia de ansiedad en América Latina, por detrás de Brasil, y en el cuarto puesto en materia de depresión, después de Argentina, Colombia y Perú.

El 5,2% de la población del país sufre depresión o tiene signos de depresión, y el 7,6% ansiedad, ambas pueden tener graves consecuencias por lo que es importante conocer las señales y detectarlas a tiempo.

Andrea Duarte Villaverde, Psicóloga Clínica especializada en Psicoterapia e integrante del Programa de Salud Mental de Fundación Visión explica que los problemas de salud mental están creciendo en todo el mundo, afectando por igual a personas de diferentes sexos, edad, nivel sociocultural y económico, sin distinción.

“Esto es el resultado de numerosos factores muy complejos, pero muchos de ellos relacionados con las características propias de la sociedad actual en la que nos toca vivir. Dos de las patologías más importantes, por sus índices de crecimiento, son la ansiedad y la depresión, las cuales tienen raíces similares y consecuencias que puede llegar a ser fatales si no se recibe la contención y tratamiento adecuados”, advirtió la profesional.

Así como estas situaciones se multiplican, también es notable el gran estigma alrededor de la salud mental, en el sentido de que todavía la población piensa que acudir a un psicólogo o psiquiatra es sinónimo de locura, y quien lo hace prefiere ocultarlo por vergüenza o por el “qué dirán” y es un tema que se prefiere evitar u ocultar.

“No conversamos sobre este tema, y cada vez hay más personas que sufren en silencio ante dificultades en sus áreas afectiva o comportamental, por mera vergüenza de abrirse y pedir ayuda profesional y existen señales clave para detectar si estamos sufriendo algún tipo de problema o si lo sufre alguna persona en nuestro entorno”, señala Duarte.

Cinco señales de alerta

Cambios en el comportamiento habitual. “Una de las principales señales de que algo anda mal es cuando alguien cambia su forma habitual de desenvolverse y se desenvuelve de una manera que no se ajusta a su comportamiento habitual. Esto puede manifestarse ya sea en forma gradual o repentina”, indica.

Por ejemplo, si la persona solía practicar mucho deporte y deja de hacerlo sin ninguna razón, algo no está bien; igual que cuando alguien deja de participar de las reuniones sociales con sus compañeros de trabajo. Estos son cambios que se notan. Dicen que ya no le gusta el deporte, que es de balde practicarlo, por ejemplo. Además, empiezan a ver todo como de manera muy negativa. A partir de este cambio de conducta es en donde empieza todo el proceso, y es en la instancia en la que idealmente deberíamos intervenir para que el problema no avance”.

Aislamiento. Personas que solían ser muy sociables empiezan a pasar cada vez más tiempo solas. No solo se alejan de sus reuniones sociales con compañeros de trabajo y amigos, sino que también lo hacen en su propio círculo íntimo y muchas veces, incluso, se distancian de manera total de su propia familia.

Duarte aclara que esto no debe confundirse con el comportamiento normal de una persona introvertida. De hecho, hay personas tímidas que no disfrutan de actividades con otras personas; lo que debemos ver es si hay un cambio en el comportamiento en el cual se va reemplazando lo social por la soledad.

Mal humor, nerviosismo o irritabilidad. “Cuando la persona está cursando una alteración en su salud mental, su humor cambia drásticamente y comienza a mostrarse inusualmente de mal humor, nervioso o irritable. La persona detona un nerviosismo o mal humor por algo mínimo, que antes nunca le hubiera siquiera molestado. Esto es muy común verlo en el tránsito, cuando alguien ¨detona¨ y se descarga con su bocina, o maneja agresivamente, o insulta al pasar. Estas son señales de que algo no está bien. Lo más peligroso es que esto desencadena violencia, malas palabras y daña no solo a la persona que lo sufre sino también a su entorno familiar, laboral y otros”, añade.

Descuido personal. La persona comienza a mostrar una desmejora en su cuidado personal. Este descuido va desde abandonarse desde el punto de vista orgánico (empezar a comer mal, subir de peso, etc), hasta su aspecto físico, que puede plasmarse en falta de higiene.

En esta etapa puede surgir o resurgir vicios como beber o fumar, o hasta incluso consumir otros tipos de drogas. En definitiva, la persona empieza a dejarse estar en sus hábitos, alimentación, estética y demás. “Esto tiene que ser una importante señal de alerta”, señala la psicóloga.

Desesperanza. La persona deja de ser optimista para empezar a ver todo de manera muy negativa. Surgen comentarios pesimistas y de inutilidad tales como ¨para que voy a cambiar de trabajo si no sirvo para nada¨, “para que voy a estudiar” ¨nadie me quiere¨, ¨todo me sale mal¨.

La profesional afirma que los pensamientos suicidas nunca deben ser tomados en broma, por más que suenen a chiste. La persona piensa que ya no vale la pena vivir, que no tiene sentido estar en este mundo, y es aquí cuando estamos en una situación límite que requiere urgente valoración médica.

Ansiedad y Depresión

“Nuestro país muestra, lamentablemente, son altos índices de ansiedad y depresión. Un estudio realizado en el 2017 por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) concluyó que el 5,2 por ciento de la población nacional sufre depresión o tiene signos de depresión. Pero si hablamos de ansiedad, la cifra escala al 7,6 por ciento de la población. Esto ubica a Paraguay en el segundo puesto en materia de ansiedad en América Latina, por detrás de Brasil, y en el cuarto puesto en materia de depresión, después de Argentina, Colombia y Perú”.

Tanto la ansiedad como la depresión son patologías con sintomatología similares. En el caso de la depresión mostramos un cambio de comportamiento, insomnio, cambios en el apetito, y experimentamos una profunda tristeza, baja autoestima, pérdida de interés por todo y decaimiento anímico en general. Esto repercute en una disminución en la función psíquica”.

En el caso de la ansiedad, aparecen también el insomnio, los cambios de comportamiento, y también aparecen síntomas que se caracterizan por una gran inquietud, una intensa excitación y una extrema inseguridad.

Se presentan pensamientos negativos automáticos que están de manera latente. “Es querer tener el control de muchas cosas que simplemente se nos escapan de las manos, y eso nos bloquea y nos impide realizar otras cosas. En otras palabras, nos bloqueamos, y tenemos pensamientos muy catastróficos. También podemos experimentar, a nivel físico, taquicardia, palpitaciones, falta de aire, opresión en el pecho y tensión muscular, entre otros”, detalló Duarte.

La importancia de recibir tratamiento

“Debemos saber que todos tenemos una dosis de ansiedad, pero el problema aparece cuando ésta es exacerbada y comienza a interferir en nuestra vida normal. Por ejemplo, ante un examen estudiamos muchas horas y realmente sabemos el contenido, pero al recibir la hoja nos quedamos en blanco, nos bloqueamos. Esto mismo nos puede pasar en el trabajo, en las relaciones y demás”, ejemplifica.

Aclara que todas las personas pueden pasar por problemas en determinado momento pero esto no tiene porqué llevar a un cuadro depresivo sino sobreponerse a ellos. Y es cuando si estas afecciones no son tratadas a tiempo, pueden traer aparejadas las siguientes consecuencias:

Problemas de pareja

Problemas de relacionamiento interpersonal

Problemas de trabajo (pérdida de la capacidad, no poder rendir al máximo)

Pérdida de empleo, que luego desencadena conductas aún peores.

Pueden disparar problemas de adicción y/o comportamientos compulsivos

Pueden contribuir a la aparición de cuadros depresivos, desencadenando tendencias suicidas

Pueden amentar el riesgo de padecer alguna enfermedad cardiovascular

“Cuando notamos que estas dificultades verdaderamente afectan nuestra vida cotidiana, ya sea nuestros trabajos, estudios o relacionamiento familiar, es importante considerar la ayuda de un profesional que nos pueda orientar a saber qué podemos hacer. Eso termina en evaluaciones para luego derivar a otros profesionales si es necesario”, puntualizó.

 

EE.UU: sacan 3 kilos de piel a 'hombre elefante' paraguayo: 'Siento que tengo nueva vida'

El paraguayo Enrique Galván, que sufre la llamada enfermedad del "hombre elefante", siente que tiene "una nueva vida" tras la exitosa operación a la que se sometió en California (EEUU) y en la que le extirparon más de 3 kilos de piel excesiva.


Fuente: EFE

“Siento que me han quitado una carga muy grande, una mochila pesada (..) que no me permitía avanzar. Y ya ahora que no tengo esa mochila pesada estoy liviano como para volar adonde sea”, declaró Galván este lunes en el hospital universitario “Health Douglas” del Centro Médico de la Universidad de California en Irvine (UC Irvine), en Los Ángeles.

El paraguayo, que sufre de neurofibromatosis, fue intervenido en este centro el pasado 2 de junio por un equipo de 20 profesionales de la salud, liderados por los cirujanos Cristóbal Barrios y Mark Kobayashi, gracias a la iniciativa de la ONG IMAHelps.

“Me gusta el fútbol, me gusta correr, me gusta hacer ejercicios físicos. Siento que ahora tengo una nueva vida”, concluyó

“La cirugía fue un éxito, pudimos retirar todos los tejidos que teníamos en mente, especialmente los que más le molestaban que eran los tejidos del hombro, el pecho y la espalda, que eran como 3 kilos de peso”, dijo Barrios, cirujano general de UC Irvine.

“Se formaron tumores debajo de la piel y tejidos excesivos”, indicó el galeno, quien agregó que “ahora se le ve bien el hombro, pecho y espalda. Estéticamente también fue un éxito”.

La enfermedad del “hombre elefante”, que es como en Inglaterra conocían a Joseph Carey Merrick (1862-1890), que sufría un padecimiento similar a del paraguayo y su caso dio pie a una obra de teatro y una película, empezó a manifestarse con más visibilidad en Luis Galván cuando tenía cinco años.

A raíz de esta enfermedad, para la que no existe medicamentos y la única forma de combatirla es a través de cirugías, en la adolescencia sufrió “acoso juvenil” y desarrolló “complejos” que lo llevaron a consumir drogas.

Barrios adelantó que el exceso de piel retirado “con el tiempo crecerá un poco”, pero adelantó que su equipo estará listo a operar de nuevo “si es necesario”.

En Paraguay, Galván recibió 5 cirugías sin mayores resultados hasta que en 2018 un equipo de médicos voluntarios de la International Medical Alliance (IMAHelps) conocieron su caso y se comprometieron a que sea tratado en Estados Unidos y sin costo alguno.

“Me siento con mucha fuerza, muchísima alegría, ganas de seguir luchando hacia adelante”, dijo a Efe Galván.

El Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares de EEUU, define la neurofibromatosis “como un desorden genético del sistema nervioso” cuyo origen es hereditario o a causa de una mutación en sus genes.

Galván será operado de nuevo en julio próximo, pero en Paraguay, cuando los voluntarios de IMAHelps haga su visita anual a nuestro país para proveer tratamientos de salud a personas de bajos recursos.

 

Gratitud de hija: "Soy médica gracias a vos mamá, que vendías chipa para ayudarme"

El medio Radio Canal de Córdoba, Argentina, se hizo eco de la historia de Liliana Villalba (24) la joven paraguaya que se recibió de médica, gracias al esfuerzo de su madre, una humilde vendedora de chipa.

La historia de Liliana Villalba, de 24 años, oriunda de Paraguay. Compartió su vida, sus deseos, sus estudios y su egreso a través de Facebook, hoy recorre los portales de todo el mundo llegando a San Francisco (Córdoba)

“Hoy…me pueden llamar Dra. Liliana Francisca Villalba; Gracias a esta Señora que es mi mamá: La Lili o la tortera como muchos la conocen, o….la señora Maiz

Eres La definición más perfecta de lucha, garra y valentía que puedo encontrar en mi vida….

Mamá, nunca podré agradecerte todo lo que das y haces por mí..

Porque fuiste la que me acompaño desde el primer momento con aquella idea loca de querer estudiar Medicina, la que me dio alas para volar, la que me daba fuerza para seguir día a día, la que cuando no podía mas me levantaba de la mano y me decía “dale mi Hija, decir Yo sí Puedo y andate”,

La que en días de desespero me tranquilizaba, la que estuvo allí cuando nadie mas creia en mi iba a poder; la que todas las mañanas del día se levantaba con una sonrisa en la cara para mostrarme que todo estaría bien..

La que con cada torta vendida y cada kilo de maíz pago mis estudios…

Si señores…. hoy soy doctora gracias a esta mujer que vendía pedazos de torta por la calle (a 1000gs) y maiz molido todos los dias (haya lluvia o haya sol) para poder pagar mis estudios!!!

Y Siiii…. cuando todos nos decían que no íbamos a conseguir…. las dos juntas nos demostrábamos que si lo íbamos a lograr….

Y aquí llegamos mamá...llegamos a la meta…. tu hija ya es doctora.

Te prometo que trabajaré para devolverte por lo menos una parte de todo lo que tú has hecho por mí.... Porque te mereces el cielo… o que te haga una casita de oro y te mantenga allí como un Trofeo…. Porque eso eres Para miii… el trofeo mas precioso, que Dios me pudo dar como mamá mi mayor tesoro.

Eres y siempre serás mi ejemplo a seguir!!!! Mi puerto Seguro!!! Mi pilar cuando ya No Pueda Más….

Y tenlo por seguro que yo nunca te voy a dejar de agradecer mamá!!!!

Somos el vivo el vivo ejemplo de que si se quiere se puede!!!! No importa las barreras, no importa las dificultades económicas….

Juntas contra el mundo y con Dios en frente siempre!!! Te amooo”, expresó Liliana.

Luchar para cumplir un sueño, una historia que se volvió viral.

 

"Hombre elefante" paraguayo será intervenido por cirujanos de EEUU

El compatriota Enrique Galván, que sufre la llamada enfermedad del "hombre elefante", la cual le provoca un crecimiento excesivo de la piel en parte de su rostro y cuello, será sometido en Estados Unidos a una cirugía gratuita impulsada por la ONG IMAHelps.


Fuente: EFE

A Galván, de 27 años, le fue diagnosticado neurofibromatosis a la edad de tres años, una enfermedad genética para la que no hay medicamentos que valga y se combate con una cirugía, como a la que se someterá el domingo en el hospital universitario “Health Douglas” del Centro Médico de la Universidad de California en Irvine (UC Irvine), en Los Ángeles.

“Si vuelve a crecer operamos de nuevo, porque queremos que Enrique luzca y se sienta normal”, dijo Cristóbal Barrios, cirujano general de UC Irvine.

Galván, nacido en Asunción, y que desde pequeño fue objeto de burlas, buscó ayuda en un equipo de voluntarios de la International Medical Alliance (IMAHelps), que en julio de 2018 atendían pacientes en un hospital de su país y quienes, tras conocer su caso, se comprometieron a que sea tratado en Estados Unidos.

La enfermedad del “hombre elefante”, que es como en Inglaterra conocían a Joseph Carey Merrick (1862-1890), que sufría un padecimiento similar y su caso dio pie a una obra de teatro y una película, empezó a manifestarse con más visibilidad en Luis Galván cuando tenía cinco años.

“Me sentía un poco raro y extraño, porque no era igual a los demás niños”, declaró Galván, quien indicó que con los años desarrolló “complejos”.

“Trataba siempre de salir y no pensar tanto en lo que tenía, distraerme jugando, haciendo actividades”, agregó el compatriota, quien es cristiano y carga siempre, a modo de escudo, una biblia.

“A los 13 o 14 años es la edad en que más se manifestó la enfermedad, en donde más me empezó a afectar”, recordó.

“Empecé a refugiarme en las drogas, por las burlas, el famoso bullying (...), al consumir (estupefacientes) como que me olvidaba de lo que tenía”, reconoció.

En Paraguay, Galván recibió 5 cirugías sin mayores resultados y ahora sus esperanzas están cifradas en la tecnología del hospital californiano que permitirá a los cirujanos realizar “la mayor remoción posible de piel excesiva”, de manera estable porque “ocurre mucho sangrado”, indicó Barrios.

“Es genético, el paciente nace con esa condición. Algunos de los tejidos son unos nódulos pequeños en la piel, pero algunos son crecimientos excesivos”, describió el especialista sobre una enfermedad que registra de media un caso entre 40.000 personas.

Barrios, junto al cirujano plástico Mark Kobayashi, dirigirá un equipo de 20 profesionales especializados en complicadas cirugías durante una intervención que se extenderá por doce horas, y durante la que le removerán exceso de tejidos en el rostro, cuello y espalda.

Tras la operación, Galván volverá al quirófano en julio próximo, pero en esta ocasión la intervención se hará en nuestro país, cuando un centenar de voluntarios médicos de IMAHelps viajen al país latinoamericano.

“El costo es de cientos de miles de dólares, pero con la colaboración de todos será gratuito para Enrique”, indicó Barrios, quien colabora en Latinoamérica con los llamados “misioneros de la salud” de IMAHelps.

Galván instó a pacientes como él a “no desfallecer y buscar ayuda”.

Pedido semejante hizo su madre, Francis Diezpérez de Galván, de 47 años, quien tuvo 3 niños y una nena, y salvo Enrique nadie más en tuvo esa enfermedad.

“Me causa mucha emoción que se hayan juntado todos los especialistas para colaborar en proveer salud a Enrique”, declaró la progenitora.

Barrios recomendó a pacientes con enfermedades de difícil tratamiento en Latinoamérica que “toquen la puerta de sus ministros de salud”, porque ellos están informados de los “equipos de médicos voluntarios que podrían ayudar”.