El payaso triste que hizo reír a la familia de Stroessner

Son pocas personas las que conocen a Darío José Díaz pero muchas van a reaccionar con el popular “ahhh” cuando se les hable del payaso Triky Traka. El artista supo hacer reír a un país pero también a policías y ministros e incluso a los mismos allegados al expresidente Alfredo Stroessner. Detrás del maquillaje hay una dura y triste historia de superación.


Fuente: Óscar López (@oscarlode)

Las experiencias que vivió Darío José (63) -de nacionalidad argentina pero prácticamente un paraguayo más- son dignas de un documental. Es la persona que está detrás del personaje Triky Traka, uno de los payasos más conocidos por los niños de las décadas de los 80 y 90, no solo por sus actuaciones sino por sus participaciones en programas en tv abierta.

Parte de su historia fue una tragedia. En una extensa conversación con HOY Digital -que prácticamente fue un monólogo del artista- habló de que fue uno de los sobrevivientes del accidente ferroviario de Benavídez de 1970, en Argentina. En ese entonces habían fallecido 236 personas y resultaron heridas unas 400, entre ellas un adolescente de 12 años de nombre Darío José Díaz.

Haber sido víctima del accidente, le cambió la vida porque después le llevó a conseguir un buen empleo en la empresa Ferrocarriles Argentinos. A partir de allí pudo empezar su carrera de Derecho en la Universidad de Buenos Aires. En ese entonces conoció a la hija de un hombre de apellido Cubilla y este le ofreció venir a Paraguay con un empleo digno y con la posibilidad de continuar con sus estudios.

“Vine a Paraguay engañado por la familia. Dejé todo. A los tres meses ya estaba en la calle”, recordó Díaz. El mito del “paraguayo solidario” apareció allí y le extendió una mano al hombre engañado. Vivía gracias a la caridad de la gente que lo alimentaba y le daba un espacio para poder descansar.

La necesidad de conseguir un trabajo llevó a Díaz a trabajar de fisioterapeuta. Pese a todo lo que vivió, el hombre siempre fue jovial, alegre y de buen trato, aptitudes que le llevaron a obtener una clientela exclusiva. Una de las personas que acudía a él por sus servicios era Rita Zarza Ayala, madre de María Estela Legal Zarza, quien fue conocida por haber sido una de las parejas sentimentales del mismísimo dictador Alfredo Stroessner Matiauda.

Las risas que Díaz despertó en doña Rita lo catapultaron a ser el animador de la fiesta de su nieta Teresita, quien es fruto de la unión sentimental entre el dictador Stroessner y Ñata Legal. Lejos de la responsabilidad de animar la fiesta de la hija del líder del régimen respondió con un: “no se preocupe, doña Rita. Deme un traje de payaso que yo le voy a animar la fiesta”. Ahí nació Triky Traka.

EL DESAFÍO DE HACER REIR A LA HIJA DEL DICTADOR

Llegó el día de la actuación y Triky Traka no tenía parámetros de lo que era animación, ni de teatro, ni de cine pero sí tenia el desafío de hacer reír a la hija del dictador y a sus amigos. Entre los invitados estaban Sabino Augusto Montanaro, el general Andrés Rodríguez e incluso el secretario privado del presidente Mario Abdo Benitez, cuyo hijo en algunos días asumirá como jefe de Estado.

Para Díaz fue una “bendición” haber caído al núcleo stronista porque las familias con mayor poder adquisitivo del país empezaron a contratarlo. Entre los tantos paréntesis que hizo Triky Traka contando su historia recordó que los comisarios que alguna vez lo detuvieron durante una semana en el Departamento de Investigaciones de la Policía por andar con traje de payaso, también empezaron a contratarlo.

La bonanza económica que le supuso haber hecho reír a los más poderosos del país le posibilitaron abrir la zapatería Don José y a formar una familia. Al abrirse canal 13, recibió en su zapatería la visita de directivos del canal que ya lo conocían por sus actuaciones. “Tenia el personaje en mi corazón y me fui. Tuve 16 años de TV y 25 años de actuación. Dos o tres actuaciones por día”, expresó.

Nuevamente hizo un paréntesis el payaso. Entre los chicos que estaban como público en canal 13 estaba la nieta de una persona muy allegada a Stroessner don Nicolás Bo, la niña Silvana López Moreira Bo, que hoy en día es nada menos que la esposa del presidente electo “Marito”.

“En actuaciones que hice estaba el secretario privado de Stroessner, Mario Abdo Benítez (padre). Lo conocí al presidente (Marito) desde chiquito. Iba con un smoking blanco. Hace poco fui a visitarlo cuando fui candidato a concejal con el diputado Óscar Tuma. Le conté que era el payaso Triky Traka pero él no me atendió. Hubiera querido que me atienda y me diga: ‘¡ey, Triky Traka!’. Por poco no me dijo: ¿y vos quién sos? Conozco a gente que ni te imaginás en toda su privacidad. Grandes personajes que hoy en día son diputados y senadores”, recordó el payaso quien allí supo cuál es su lugar en el mundo.

ABOGADO INCLUSIVO

El jueves, Triky Traka juró como abogado luego de terminar su carrera en la Universidad Privada del Guairá. Allí fue Darío José el que se recibió de letrado pero su “estigma” de payaso le persiguió durante los años de estudio. Dijo que fue víctima de bullying porque pensaban que por ser payaso no iba a convertirse en una persona capacitada.

“No tuve infancia. En una situación difícil de mi vida decidí representar al personaje. Me hizo revivir el niño que no fui. Pero no porque represente a un payaso iba a ser un neófito, un ignorante. Conocí a mucha gente maravillosa. Todo estaba en contra mío pero tuve el placer de jurar”, expresó el novel abogado.

Como profesional del derecho, aseguró que se encargará de las causas de los discriminados, de los pobres y de los niños porque acceder a una representación legal a través de la Defensoría del Pueblo es un trámite protocolar complicado y engorroso para cualquiera.

Pidió no discriminar y abogó por una sociedad más inclusiva. “No importa que seas gordo, flaco, gay, lesbiana… todos los discursos de igualdad son de boca para afuera. Tengo una convicción. Trabajo con niños y jóvenes y quiero que se pueda lograr una reinserción en los casos de infracción”, espetó.

Darío José Díaz ahora es abogado, tuvo una infancia y una juventud difíciles pero nunca dejará de ser Triky Traka. Hace humor con lo que tiene y supo llegar a todo tipo de público. Detrás el maquillaje y de la sonrisa se esconde un hombre común y corriente que tuvo vaivenes novelescos, dignos de ser contados.

Si usted quiere conversar con Triky Traka puede hacerlo al teléfono (0981) 433-195.

 

Una buena y otra 'mala': aseguran que cerveza hidrata más que agua pero hay que 'bajarla' sin asado

Una especialista en nutrición afirmó que la cerveza hidrata más que el agua, luego de practicar un deporte, pero no se recomienda combinarla con algún alimento, como el tradicional asado del "tercer tiempo".

La doctora Silvia González, especialista en nutrición, habló para la Unión 800 AM, donde aseguró que la cerveza es un buen antioxidante y que incluso hidrata más que el agua luego de hacer algún deporte.

Dijo que esto no es aplicable al tradicional “tercer tiempo”, consistente en la consumición de asado y cerveza luego del fútbol entre los amigos, ya que la combinación hace que se fermente la carne.

En ese sentido, la especialista señaló que para los asados es recomendable acompañar con vino, preferentemente orgánico, ya que que tiene resveratrol y que protege al corazón.

“La cerveza hidrata y el vino es antioxidante. Pero tampoco vamos a tomar una botella de vino, sino una copa”, subrayó.

En otra parte de la entrevista también afirmó que el champán puede ayudar a evitar el alzheimer, pero sin exagerar en su consumo.

 

Se superó a sí mismo para derrotar a Informconf y hoy disfruta de un empleo digno

Desde Choré, San Pedro, llegó a Asuncion Genaro González de 52 años. En su chacra la situación ya era difícil y más aún por una deuda que lo llevó a inscribirse en la conocida lista negra de deudores de Informconf. Gracias a una feria de empleo, el hombre pudo salir adelante y saldar sus compromisos.

De porte bien campestre y con esa sonrisa característica de la gente del Paraguay de adentro, Genaro llegó a la redacción de HOY Digital para contarnos parte de su lucha.

A sus 52 años pensaba que el resto de su vida ya lo iba a pasar en su querida Choré, departamento de San Pedro. La chacra era su vida y los rubros que comercializaba les servían para sostener a su familia.

Pasó el tiempo y la rentabilidad de su cultivo cayó. Lo peor vino después cuando Genaro dejo de honrar sus deudas, entre ellas, la que contrajo por haber comprado una antena parabólica. Como cualquier trabajador, el hombre deseaba tener mayor acceso a través de su televisión pero luego se vio en una situación complicada al pasar a la lista de deudores de Informconf.

Genaro empezó a buscar trabajo y, como tenía deudas encima, todas las puertas se le cerraron. Se enteró de que en Asunción se llevó a cabo una feria de empleo para personas que estaban en la “lista negra” por no haber pagado sus deudas y decido presentarse.

Satisfactoriamente, consiguió empleo. Lo llamaron de la empresa Rolesa, ubicada en el barrio San Vicente de Asunción, donde empezó como auxiliar de depósito. A los cinco meses le ascendieron y, al cumplir ocho meses de antigüedad, logró saldar la deuda que tenía para salir de Informconf.

“Primera vez que estoy en una empresa seria. El cambio es difícil. Me costó un poquitito. Las primeras dos semanas estaba un poco perdido, pero gracias al apoyo de los compañeros y de los jefes, ahora esta muy contento”, expresó el hombre quien también agradeció al sus patrones y al director de Empleo, Enrique López Arce.

Vive en Lambaré con su hija, quien trabaja como doméstica en una casa de familia. Además de ganar par vivir, tiene un excedente que le envía a sus familiares a Choré.

Instó a todas las personas que tienen dificultades a no quedarse en el molde. “Realmente me siento mejor acá. Es difícil el tema de la chacra, acá vos trabajando salís adelante. Yo no sabía hacer nada pero todo se puede en esta vida”, consideró.

 

Subía ‘ka’iro’ hasta su aula y hoy diseña brazos biónicos: Antonio, el genio que se esfuerza el doble

Es ingeniero electromecánico y también coordinador del Centro de Innovación en Tecnología Asistiva (CITA) del Parque Tecnológico Itaipú (PTI). Su trabajo consiste en desarrollar prototipos para personas con cualquier tipo de discapacidad, un trabajo que lo hace desde sus propias vivencias y conocimiento. Se trata de Antonio Resquín y esta es parte de su historia.


Fuente: Óscar López (@oscarlode)

Hay mentes brillantes en Paraguay. Algunas andan escondidas, otras son más visibles y algunas son las que emplean sus conocimientos para ayudar al país entero a superar una adversidad, desde la propia experiencia. Ese es el caso de Antonio Resquín, quien sin piernas y sin el brazo derecho logró superarse a sí mismo y hoy en día es coordinador de uno de los centros más importantes del PTI, de Hernandarias, Alto Paraná.

Resquín lidera un equipo que trabaja en crear todo tipo de tecnologías que puedan asistir a personas con algún tipo de discapacidad ya sea física, mental o motriz. El grupo tiene tres líneas en el que se destaca el desarrollo de prototipos donde se diseñan brazos y piernas biónicos con material que pueda reducir los costos superlativos que hoy en día alcanzan los implantes.

“Lo que hacemos es investigar para que estos costos se reduzcan”, expresó Resquín quien habló de convenios con instituciones que se dedican a la rehabilitación de personas con discapacidad.

Además de trabajar con el prototipado de prótesis, también se estableció una segunda línea que es la de software. En el PTI se desarrollan aplicaciones de telefonía móvil para personas con discapacidad e incluso trabajan con acciones que permiten a una persona -por ejemplo- controlar el click del mouse con el movimiento de los ojos.

La tercera línea de trabajo se basa en el desarrollo de políticas públicas en base a la tecnología asistida. Para ello trabajan con el Instituto Nacional de Tecnología, Normalización y Metrología (INTN) para obtener las certificaciones de las prótesis que crean mientras que a las municipalidades de Ciudad del Este y Hernandarias apoyan para la creación de ordenanzas que puedan servir de ayuda a las personas con discapacidad.

Las tres líneas de acción son un ideal para cualquier sociedad que pretende ser inclusiva. Sobre el porqué de su tan escasa aplicación a nivel país, Resquín expresó a título personal que la falta de conocimiento y de experiencia en la necesidad de las personas con discapacidad o por la falta de interacción con los que sufren algún tipo de dificultad, hacen que no se conozcan realmente cuáles son las necesidades.

Mencionó que el proceso para que la sociedad tenga conciencia de la necesidad de estructuras y políticas inclusivas debe empezar desde la escuela e incluso desde la familia.

En el PTI, dijo que están trabajando con pasantes de último año de universidades y de colegios para que lleven sus proyectos de final de carrera y de tesis que estén relacionados con personas con discapacidad. Desde la entidad se los apoya con tecnología para que trabajen en las soluciones. “Un estudiante del interior o de un colegio público no tiene acceso a una impresora 3D y con ella el alumno puede automatizar sus proyectos. Acá le damos esas cercanías”, sostuvo.

Resquín habló de que cuando se entiende el concepto y lo que implica ser una persona con discapacidad la mentalidad cambia y empiezan a sugerirse soluciones para adaptar los mobiliarios a las necesidades específicas. “Si nosotros hacemos reglamentaciones técnicas de construcciones accesibles y al final no hay un sentimiento, solo se cumple por cumplir”, sostuvo.

Puso un ejemplo claro en la que se queda en evidencia la falta de accesibilidad de las ciudades. Una rampa solo le sirve a una persona que se desplaza en sillas de ruedas y no así para las personas que tienen paralizada una o más extremidades que requieren ya una barra de apoyo. En caso de que haya barra y no rampa tampoco sirve y, según dijo, se necesita experiencia y empatía para poder implementar este tipo de mejoras.

Antonio no se quedó en su discapacidad. Beneficiado con su interés en salir adelante, estudió una carrera compleja como Ingeniería Electromecánica. Dijo que el hecho de conocer sus derechos le ayudó a facilitar su condición.

“Me iba a estudiar a la Universidad Católica acá de Ciudad del Este y mi aula estaba en el tercer piso. La gente me alzaba ka’iro. Inicialmente fue grande la dificultad. Mis hermanos me tenían que ayudar a subir después subir para bajarme. Es difícil moverse si no es en vehículo propio porque el transporte público no ofrece un servicio acorde. Varias veces tuve que pagar taxi”, recordó.

Vio de forma positiva el trabajo de entidades como la Secretaria Nacional por los Derechos Humanos de las Personas con Discapacidad (Senadis) y las rampas en los buses diferenciales que si bien no se activan aún por la falta de estructura, son incluidos en las unidades cero kilómetro.

Como Antonio hay miles de jóvenes a los que les cuesta el doble o el triple salir adelante, por algún tipo de discapacidad. Pudo haberse quedado a esperar pero el joven decidió superarse a sí mismo y hoy en día es uno de los que lidera la creatividad e implementación de un organismo que pretende una vida mejor para los que no tienen las mismas posibilidades.