Estudios en gente de 19 a 93 años: optimistas tienen menos problemas cardiacos y viven más

Si una persona es optimista tendrá un menor riesgo de sufrir de enfermedades coronarias y posiblemente vivirá más años que un pesimista, sugiere un nuevo estudio publicado este viernes en JAMA Network Open.


Fuente: EFE

Contradiciendo el adagio de que “un optimista es un pesimista mal informado”, los investigadores del Hospital Monte Sinaí San Lucas de Nueva York analizaron 15 estudios que recogían datos de más de 239.000 pacientes.

El comentario de los científicos luego de analizar los datos obtenidos durante un período de 14 años fue claramente a favor de los que ven el vaso medio lleno en lugar de medio vacío.

“El optimismo se relacionó con un menor riesgo de complicaciones cardiovasculares y el pesimismo se relacionó con un mayor riesgo de estas complicaciones”, afirmaron los expertos del Monte Sinaí.

Además del “menor riesgo cardiovascular”, el estudio lanzó otro mensaje en favor de la mentalidad positiva.

“La promoción del optimismo y la reducción del pesimismo pueden ser importantes para la prevención de enfermedades” en general, indicó el equipo de analistas dirigidos por Alan Rozanski.

Para reforzar sus argumentos, los positivos podrán decir que ocho de los quince estudios se realizaron en los Estados Unidos, cinco en Europa, uno en Israel y uno en Australia, por lo que se puede decir que los resultados tienen un carácter global.

De los diez estudios que evaluaron la relación entre optimismo y pesimismo y resultados cardiovasculares adversos, nueve de ellos encontraron “un riesgo significativamente más bajo de eventos cardiovasculares entre personas con altos índices de optimismo”.

Igualmente, de nueve estudios que analizaron la visión positiva con diferentes causas de mortalidad apuntan, ocho de ellos relacionaron a los optimistas con una “vida más larga”.

Los estudios evaluaron resultados cosechados entre noviembre 2001 y enero de 2017 con personas de edades entre 19 y 93 años.

Para Rozanski, los estudios ofrecen un nuevo e interesante campo de investigación.

“Los beneficios cardiovasculares y psicológicos del optimismo hacen de ello una nueva atractiva arena de estudio dentro del campo de cardiología del comportamiento”, dijo el investigador.

Los estudios futuros deberían tratar de definir mejor los mecanismos de comportamiento biológico subyacentes a esta asociación y evaluar el beneficio potencial de las intervenciones diseñadas para promover el optimismo o reducir el pesimismo, indican los autores del análisis.

 

Shopping Mariscal invita a 'romper etiquetas' pero echa a pareja gay: "Degenerados de mier..."

Un nuevo caso discriminación y homofobia en Asunción vuelve a causar indignación. Una pareja homosexual fue echada del Shopping Mariscal López, tras darse un beso en uno de los sanitarios. Llamativamente, horas después lanzaron una campaña de inclusión en el marco de su aniversario.

“Hace 23 años que acompañamos a los clientes, por eso decidimos renovarnos con vos para festejar lo nuevo, lo diferente. Este año celebramos #RompiendoLasEtiquetas y queremos que seas parte de esta gran fiesta. Todo lo nuevo se celebra”, reza el mensaje en el primero de una serie de posteos por el mes aniversario del shopping Mariscal López en sus cuentas en redes sociales.

Sin embargo, la realidad dista mucho de lo vendido en sus redes, pues en las últimas horas un polémico hecho de intolerancia, discriminación y homofobia tomó repercusión debido al repudio de gran cantidad de internautas, muchos de ellos clientes del lugar.

“¡Degenerados de mierda! No pueden estar así acá. ¡Enfermos! No pueden venir a coger acá”, el vocifero que se escuchó en una de los sanitarios masculinos.

Una pareja gay masculina acudió al centro comercial a cenar. Al terminar fueron al sanitario y antes de salir se dieron un beso, en solo segundos unos guardias aparecieron en el lugar y los forzaron abandonar las instalaciones.

“Es la primera vez sufro discriminación en mi vida. Me quedé anonadado. En ese momento no actué porque no sabía como actuar”, dice Adison Montiel, uno de los afectados, en conversación con HOY.

Nuestro entrevistado comenta que fue su novio el que encaró a los guardias y no dudó en filmar el momento, a pesar de la prepotencia de los encargados de seguridad.

“Ni siquiera fue profesional el trato de los guardias. Nos llamaron locos, enfermos, degenerados. Uno de los guardias dijo que estaba todo bien con nuestras preferencias pero que no podíamos hacer eso en público. Le dijo a mi novio no iba a llegar a su edad con la condición que tiene”.

Comenta que trabaja en el mundo de la moda, haciendo oficina por alrededores del centro comercial, razón por la cual acostumbra a frecuentar el lugar prácticamente todos los días y en compañía de su novio. Sin embargo desde lo ocurrido hace casi una semana, no ha regresado.

Asevera que no quería generar polémica, pero no pudo evitar contenerse con la campaña de aniversario que el Mariscal lanzó solo dos días después de lo acontecido, la cual se basa en el cambio y la inclusión.

Adison respondió a los posteos en la cuenta en la red social Instagram del shopping pero no recibió respuesta.

Tras la polémica, el gerente de seguridad del local contactó con Montiel.

“La persona que me escribió me dijo que tenía que entender la situación y su problemática, me pidió disculpas por el shopping, no por los guardias. No me sirve que me pidan disculpas solo a mí y no a mi novio. Me ofrecieron una reunión y nunca se concretó tampoco”.

Sinfín de escraches digitales se dieron luego de lo sucedido en defensa de la de la pareja y condenando a los guardias y al shopping.

 

Estudio a gran escala no encuentra el "gen gay", pero no lo descarta

Al igual que ser alto o bajo, que te gusten los hombres o las mujeres no está definido por un solo gen, sino por múltiples regiones del genoma y, como cualquier característica humana compleja, por múltiples factores no genéticos.


Fuente: EFE

Un amplio estudio científico descartó que se pueda pronosticar a través de la genética el comportamiento sexual de un individuo y su posible atracción por las personas de su mismo sexo, aunque no desechó definitivamente la existencia de un "gen gay" que lo determine.

"(Debemos) resistirnos a las conclusiones simplistas, porque los fenotipos de conducta son complejos, porque nuestro conocimiento genético es rudimentario y porque tenemos un largo historial de mal uso de los resultados genéticos con propósitos sociales", afirmó en conferencia de prensa Andrea Ganna, investigador del Hospital Genético de Massachusetts (EEUU).

Ganna encabezó el equipo científico del Laboratorio Europeo de Biología Molecular, en el Instituto de Medicina Molecular de Finlandia que llevó a cabo el estudio, realizado entre casi medio millón de personas y que encontró que las variaciones genéticas de un individuo no tienen por qué pronosticar de manera significativa su comportamiento homosexual o heterosexual.

"Nuestras conclusiones amplían el conocimiento de los elementos en el comportamiento homosexual", declaró el investigador, que también da clases en la Escuela de Medicina de Harvard, al tiempo que insistió en rechazar las "conclusiones simplistas".

Durante la conferencia de prensa, Ganna evitó responder en uno u otro sentido si la homosexualidad es una característica genética o una opción de comportamiento.

El equipo internacional encabezado por Ganna examinó la información genética de más de 470.000 personas que dijeron haber tenido un comportamiento homosexual.

Los autores analizaron las respuestas de la encuesta y llevaron a cabo estudios de asociación de genomas en el UK Biobank y la firma 23andMe, que ofrece análisis genéticos al público en general.

Pero los investigadores no hallaron patrón alguno entre las variantes genéticas que pudieran usarse para pronosticar o identificar de manera significativa el comportamiento sexual de una persona, en lo que hipotéticamente se ha dado por llamar el "gen gay".

En un artículo relacionado, Melinda Mills, del Departamento de Sociología en la Universidad de Oxford (Reino Unido), apuntó que "la evidencia de que la orientación sexual tiene un componente biológico podría moldear la aceptación y la protección legal" de esa conducta.

Del 4 al 10 % de los individuos en Estados Unidos dan cuenta de algún comportamiento homosexual, por lo cual esa evidencia, si la hubiese, podría afectar a "una proporción considerable de la población", agregó Mills.

Muchos genes con efectos pequeños en las personas podrían contribuir en conjunto "a las diferencias individuales en la predisposición al comportamiento homosexual", según los investigadores que describieron patrones genéticos que son similares con muchos rasgos de personalidad, conducta y características físicas.

En el estudio, solo cinco variantes genéticas resultaron vinculadas "significativamente" con el comportamiento homosexual, y otras miles de variantes aparecieron como involucradas, pero en conjunto esas variantes tuvieron efectos pequeños y quedaron lejos de componer un pronóstico, según los investigadores.

Esas cinco variantes incluyen una relación con la regulación de las hormonas testosterona y estrógeno, así como diferencias específicas de cada género.

"Cuando los investigadores combinaron los efectos de esas variantes, el impacto combinado fue tan pequeño -menos del 1 %- que este 'puntaje genético' no podría usarse de manera confiable para predecir el comportamiento homosexual de un individuo", aseguró Mills.

"El uso de estos resultados para el pronóstico, la intervención o una supuesta 'cura' (de la homosexualidad) es totalmente imposible", añadió la socióloga, especializada en la relación entre genética y comportamiento.

En el estudio participaron, además, científicos de Suecia, Holanda, Dinamarca, Australia, y varias universidades de Estados Unidos y el Reino Unido.

 

Cuando excrementos y basuras no iban al río y arroyos... y en Asunción el verano era una fiesta

La forma de pasar el verano cambió a través del tiempo y muchos añoran aquella época en la que se podía salir a ‘veranear’ sin tener que viajar lejos. Desde la redacción del Diario Hoy conversamos con el historiador y promotor cultural, Fabián Chamorro.

A través de su cuenta de Twitter, Chamorro, compartió con sus seguidores una fotografía en la que se ve a un grupo de personas en el verano de 1959. “Cuando se podía “veranear” en Asunción. En la foto, vecinos de la capital a orillas del arroyo Mburicao”, escribió.

“Hace muchos años atrás se podía ir a los arroyos de la capital para paliar el calor. Había por ejemplo uno que era muy popular, se llamaba Salamanca, cruzaba lo que hoy es la cancha del Club Cerro Porteño. Eso era antes de la guerra del Chaco”, inició el historiador a nuestra redacción.

Según relató, la capital del país era pequeña y tenía una vista hermosa que se conectaba con varios arroyos que iban al río Paraguay. “La gente pasaba las tardes en los arroyos de Asunción, porque los horarios de trabajo eran de 06:00 a 12:30 aproximadamente, entonces daba el tiempo para buscar un lugar donde refrescarse”, explicó.

En cuanto al cambio radical que actualmente se presenta en los veranos paraguayos, Chamorro indicó que eso se debe a que la ciudad creció y se quedó sin esos chorros de agua. “No se supo cuidar”, aseguró.

Como ejemplo puso al emblemático arroyo ‘Mburicaó’, en donde hasta a lavar la ropa acudía la gente. Sin embargo, la realidad de hoy es otra comentó el promotor cultural, quien responsabilizó a la contaminación como causa de la falta de arroyos. “La poca conciencia que tiene el paraguayo respecto a ese tipo de recurso hizo quede contaminado”, concluyó.