Exceso de peso y obesidad: límites entre aceptarse, dejarse estar y los riesgos de la salud

A pesar de las apariencias, el exceso de peso que incluye sobrepeso y obesidad no se trata de un problema solamente estético, y esa es la principal razón por la cual a nivel mundial se trabaja incansablemente para encontrar estrategias que los reduzcan. Debería naturalizarse la diversidad de cuerpos y figuras dentro de un rango considerado como saludable, tomando en cuenta la edad, etnia, sexo, ya que no debería existir un solo patrón físico o estético, explica la nutricionista Natalia González.

La romantización del quererse tal cual uno se ve, sin un prototipo de belleza, implica algo más que solo estética en cuanto a lo visual debido a que lo realmente importante es saber qué tan saludable se encuentra una persona. “La obesidad no es un problema estético, sino de salud”, indica la Natalia González, Máster en Nutrición Humana.

El peso del cuerpo que admiramos no necesariamente tiene el peso adecuado o saludable para todas las personas, ni la figura corporal admirada socialmente en la actualidad tiene que ver necesariamente con hábitos saludables.

“El ser humano, en su afán de buscar una mejor calidad de vida, y movilizado precisamente por el amor a su persona, su salud y su vida, antes que simplemente bajar de peso, debería buscar mejorar sus hábitos de salud que consiste en: alimentarse equilibradamente y sin excesos, realizar suficiente actividad física programada, no fumar, buscar estrategias para manejar el estrés, entre otras”, afirma.

Mejorar los hábitos de salud y la situación clínica de una persona debería siempre priorizarse por sobre cualquier razón estética, independientemente del peso que se tenga, aclara la profesional. Es por esa razón, que junto con un profesional de la salud, se debe evaluar la composición corporal, y mejorar lo más que se pueda varios de los hábitos de salud.

“La aceptación personal y el amor a uno mismo siempre debe ser incondicional. Sin embargo, es importante tener una visión objetiva acerca de las graves repercusiones que podría presentar una persona que se encuentra con Obesidad que se entiende como el aumento anormal de los depósitos grasos corporales, por consecuencia de hábitos poco saludables, que se repiten por muchos años”, explica González.

A pesar de las apariencias, el exceso de peso (que incluye sobrepeso y obesidad) no se trata de un problema solamente estético, y esa es la principal razón por la cual a nivel mundial se trabaja incansablemente para encontrar estrategias que la reduzcan.

Debería naturalizarse la diversidad de cuerpos y figuras dentro de un rango considerado como saludable, tomando en cuenta la edad, etnia, sexo, ya que no debería existir un solo patrón físico o estético.

Sin embargo, existen rangos de peso saludable, y cada persona debería tratar de alcanzar un peso saludable e ideal para su realidad. El peso ideal de cada persona varía. El equilibrio se encuentra cuando se asegura un buen estado clínico, metabólico, de hábitos de salud, con un peso que resulte cómodo para la persona, y que pueda mantenerse a largo plazo.

La diferencia entres las distintas constituciones corporales y el exceso de peso responde a la composición corporal, es decir, cuánta masa ósea, grasa, músculo, agua, etc.

“La composición de mi cuerpo condiciona no sólo el peso, sino también mi salud futura. Muchas veces, una persona puede tener “exceso de peso”, pero este exceso puede darse por la aumentada masa muscular que presenta. En otros casos, puede darse por el exceso de grasa que tiene. Por ese motivo, una evaluación de la composición corporal y de las características clínicas generales realizadas por un profesional es imprescindible para determinar el estado real de una persona”, agrega.

Para definir si una persona se encuentra saludable, deben tomarse en consideración muchas característica en conjunto, y no sólo el peso que tenga, que puede estar adecuado, excesivo o deficiente. Una persona con exceso de peso (o no) debería priorizar el mejoramiento de sus hábitos de salud, y como consecuencia de esto se produciría un descenso de peso saludable, y no al revés. Los malos hábitos son un problema tanto para personas con exceso como sin exceso de peso, advierte González.

Las consecuencias de una obesidad sostenida

González afirma que antes que nada debe descartarse la obesidad secundaria a enfermedades que puedan haber generado la obesidad, en ese sentido, explicó que el 5 % de todas las obesidades son consecuencia de enfermedades endocrinas o daños a los centros reguladores de hambre.

En estos casos, al corregir la enfermedad de base desaparece la obesidad secundaria. Sin embargo, en el 95% de los casos, la obesidad es primaria, resultado de la interacción entre un ambiente predisponente entre ellos, sobre-alimentación, baja actividad física y factores genéticos, conductuales y socioculturales.

“Pueden darse situaciones en las cuales una persona cumple con hábitos saludables de manera sostenida en el tiempo, y aun así mantiene un ligero exceso de peso. Esto puede responder a diferencias en el metabolismo, alteraciones en la lipólisis, microbiota intestinal, a la composición corporal, y a otras características que la ciencia va aportando a lo largo de los años. No debería ser, sin embargo, justificación para que las personas abandonen sus buenos hábitos”, explica.

A veces, las personas con exceso de peso aluden a su genética su imposibilidad para bajar de peso o mantener un peso saludable. Si bien es cierto que según la evidencia, padres obesos tienen mayor probabilidad de tener hijos obesos, también es frecuente la mantención de muy malos hábitos de salud.

“Para que exista obesidad deben existir no sólo genes que predispongan, sino también un ambiente que favorezca la expresión de estos genes”, agrega.

Una persona con peso normal, sobrepeso u obesidad debe saber que no existen soluciones mágicas, sino un conjunto de pasos que se deben seguir y mantener por toda la vida para tener un peso saludable. “No es un cambio que ocurra de la noche a la mañana, y debe tenerse constancia y paciencia con el proceso”, señala González.

González recordó que ya en 1997, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró a la obesidad como una epidemia global ya que es la antesala para múltiples enfermedades y se presenta como un riesgo altamente incrementado de: diabetes tipo 2, enfermedad vesicular, dislipidemia, insulinoresistencia, disnea, apnea de sueño, y un riesgo moderadamente incrementado de cardiopatía coronaria, hipertensión, osteoartris y aumenta el riesgo de muerte en todas las edades, sexo y etnias.

El truco en el hogar y oficina para evitar contagios de virus respiratorios este invierno

Renovar el aire en espacios cerrados reduce drásticamente la concentración de partículas virales, por lo que esta medida es más que recomendada para los hogares, oficinas y espacios sin circulación de aire.

Con la llegada de los días frescos y la temporada de afecciones respiratorias, existe una medida de prevención tan sencilla como eficaz y que muchas veces se pasa por alto: la ventilación de los ambientes cerrados. Esta acción es fundamental para disminuir las probabilidades de contraer virus que se transmiten por el aire a través de gotitas y aerosoles, tales como la influenza, el COVID-19 y el virus sincitial respiratorio (VSR).

La ventilación consiste simplemente en introducir aire fresco del exterior para expulsar el aire viciado que se acumula en las habitaciones. Al lograr un flujo constante, se reduce al mínimo la concentración de partículas virales suspendidas en el ambiente, haciendo que las posibilidades de inhalar el virus disminuyan drásticamente.

¿Cómo lograr una ventilación efectiva?

La forma más recomendada por los especialistas es la ventilación cruzada, la cual se genera mediante la apertura simultánea de puertas y ventanas en lados opuestos de un mismo espacio.

En días de frío extremo: No es necesario dejar todo abierto de par en par durante horas. Se aconseja abrir las ventanas unos minutos cada hora para renovar el aire. Incluso una ventana apenas entornada de forma continua genera un impacto positivo incorporando oxígeno del exterior.

En vehículos y transporte público: Se insta a mantener las ventanillas abiertas siempre que las condiciones lo permitan. En el caso de utilizar el aire acondicionado del automóvil, se debe seleccionar obligatoriamente la opción de “entrada de aire fresco del exterior” y desactivar el modo de recirculación.

El Ministerio de Salud insiste en que una ventilación adecuada es sumamente efectiva, pero debe funcionar como parte de un “combo” de cuidados.

Para pasar un invierno seguro, esta práctica se debe complementar con el lavado frecuente de manos con agua y jabón, la costumbre de cubrirse la boca y la nariz al toser o estornudar con el pliegue interno del codo (o un pañuelo desechable), y fundamentalmente, la vacunación oportuna contra las enfermedades estacionales antes de que inicien las semanas de mayor circulación comunitaria.

Felipe Mendoza: Diplomático y pastelero paraguayo al rescate de sabores ancestrales

Felipe Mendoza Olavarrieta diplomático paraguayo radicado en Estados Unidos, debutó como chef pastelero en la fiesta del consulado de Paraguay en Miami. El compatriota se destacó con una torta de 1 metro de diámetro. Asegura que apunta a rescatar y experimentar con sabores ancestrales y nostálgicos.

Por Aizar Arar (@AizarArar)

En el marco del mes de la Patria en Paraguay, el consulado paraguayo encabezó una fiesta conmemorativa, resaltando el 215 Aniversario de la Independencia del Paraguay. La ocasión fue propicia para que Felipe Mendoza Olavarrieta, diplomático paraguayo radicado en Estados Unidos, se luzca en otra faceta, la de pastelero.

El mismo preparó en pleno festejo, una torta de hojaldre de un metro de diámetro, rellena de dulce de leche paraguayo, crema diplomática, frutos rojos, frutilla y frambuesa, terminada en el tope con frutos rojos, azúcar impalpable y flores naturales comestibles. “Toda la torta fue preparada en vivo desde cero y frente a todos los invitados que asistieron a la fiesta”, dice Felipe en conversación con HOY.

Felipe Mendoza, agregando las últimas frutillas a su torta. Foto: GentilezaFelipe Mendoza, agregando las últimas frutillas a su torta. Foto: Gentileza

Comenta que la torta fue un homenaje también a las madres compatriotas residentes en Estados Unidos y a la nostalgia de Paraguay, especialmente a los momentos vividos en Areguá y sus tradicionales ferias de frutilla.

“El lugar se invadió de frutilla y más de una persona me dijo ‘Dios mío, cómo me recuerda a Areguá’, y eso es lo que yo busco, resaltar nuestra cultura y vivir la experiencia de Paraguay en ese pedacito de torta. Asevera que el momento fue doblemente especial porque hizo la presentación de su postre en guaraní y la ocasión propició al diálogo con las y los presentes en dicho idioma.

“Acá hay muchos paraguayos que viven hace mucho tiempo fuera de Paraguay, entonces esa oportunidad de reconectarse a través de nuestro idioma fue maravillosa”, expresa.

Felipe Mendoza posa con su gran torta. Foto: GentilezaFelipe Mendoza posa con su gran torta. Foto: Gentileza

El compatriota menciona que estudió pastelería durante los últimos tres años en una prestigiosa escuela de pastelería en Miami, Mariano Moreno Culinary Institute y ahora encara la etapa profesional. “Hoy estoy empezando a caminar en este apasionante viaje que representa un plan postergado por muchísimos años”.

“Este es mi plan de retiro, mi plan B que voy a convertir en plan A, Dios mediante. Todavía necesito cerrar una partecita de mi jubilación para dedicarme 100% a esto”, acota.

Comenta que apunta a rescatar los sabores ancestrales de Paraguay. “Nosotros tenemos una cultura gastronómica riquísima y en los dulces y en la pastelería, estoy seguro que podemos hacer un rescate fabuloso, no solamente de los ancestrales, también de los sabores de nostalgia, que nos recuerdan a la infancia”.

Asegura que se dedicará a la investigación y prueba de esos sabores para luego compartir con el público. “Creo que es también mi responsabilidad cultural. Soy un apasionado como paraguayo, de nuestra cultura”. Cuenta que entre sus planes también se encuentra la docencia e incluso ya está viendo la posibilidad de ejercerla en una escuela de Miami.

Felipe alterna sus dos facetas con las de padre de familia. Tiene dos hijas, Estefanía y Romina Mendoza, con quienes se encuentra en constante comunicación, a pesar de la distancia, pues ellas viven en Paraguay.

Quienes deseen seguir de cerca el trabajo de Felipe, pueden hacerlo a través de sus perfiles en Instagram: @felipemendozao y @lipi_Cakes.

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El boom de las inyecciones para adelgazar genera un raro fenómeno

El uso masivo de fármacos para bajar de peso está generando un fenómeno inédito a nivel mundial porque las personas que los utilizan tienen menos apetito y por lo tanto consumen menos alimentos, lo cual genera un reacomodo forzado en la industria alimentaria.

El avance de medicamentos basados en GLP-1, como la semaglutida (popularizada por el Ozempic), está marcando un antes y un después en el vínculo entre salud y alimentación.

La caída de patentes en algunos países ya permite la producción de versiones genéricas, y esto reduce los costos y amplía el acceso. En mercados como Estados Unidos, cerca del 18% de la población ya utilizó este tipo de medicamentos.

El efecto es que los pacientes comen menos. Estudios indican que quienes siguen estos tratamientos reducen su ingesta calórica en más de 20% y gastan hasta 5% menos en alimentos en pocos meses.

Esto golpea a la industria alimentaria. Snacks, bebidas azucaradas, panificados y productos de consumo impulsivo registran una caída sostenida en sus ventas.

En un artículo publicado por el Toronto Sun, Charlebois señaló que “la adopción de GLP-1 ya está restando entre 2.300 y 3.400 millones de dólares anuales a la economía agroalimentaria de Canadá”. Detalló que “los aperitivos, los dulces, los productos de panadería y los refrescos se encuentran entre los más afectados.

Advirtió que el sector del alcohol también está bajo presión en el mismo sentido, tanto en los supermercados como en los restaurantes. “Incluso categorías tradicionalmente resistentes como la carne y los embutidos están experimentando una menor demanda, no porque los consumidores eviten las proteínas, sino simplemente porque comen menos en general”, afirmó el experto.

Desde la firma Hershey informaron que existe un giro en la demanda, con el crecimiento en productos como chicles y caramelos de menta, utilizados tanto para “matar la ansiedad” como para contrarrestar efectos secundarios de los fármacos.

El fenómeno también está modificando el comportamiento del consumidor. Muchos usuarios incluso piden porciones más pequeñas en restaurantes para evitar desperdicios.

Al mismo tiempo, surge una nueva tendencia de productos etiquetados como “GLP-1 Friendly”, enfocados en alto contenido proteico, baja carga calórica y mayor fibra. Aunque no es una certificación oficial.

Se registra además una demanda de proteína, especialmente de suero de leche, impulsando subas de precios de hasta 90% en este insumo.

Pese al impacto actual, existen dudas sobre la sostenibilidad del fenómeno. Los estudios muestran que hasta el 50% de los pacientes abandona el tratamiento antes del primer año, ya sea por costos o efectos adversos. Además, el efecto de estos medicamentos tiende a diluirse con el tiempo si no se mantiene el uso.

Con información de Clarín y Reuters