La nueva moda de los Rollers: El deporte que “revivió” en pandemia

La práctica de los rollers vuelve a ser una moda en Paraguay. El encierro a raíz de la pandemia “despertó” la masividad del deporte que durante muchos años fue abrazado únicamente por algunos. Guille Salomón, instructor y proveedor de los mismos comenta acerca de los beneficios para la salud y de la necesidad de contar más espacios para aprovecharlo.


Fuente: Aizar Arar (@AizarArar)

En solitario o en grupo, por la mañana o por la tarde, incluso de noche, cada vez es más frecuente ver a personas andando en rollers en la Costanera de Asunción. Dicha práctica ha venido creciendo de un tiempo a esta parte, principalmente desde fines del 2020 a inicios del 2021.

¿Cuál es el factor que dio pie al resurgimiento de esta iniciativa recreativa y deportiva?

“Se debe mucho al tiempo de encierro que tuvimos. La gente se dio cuenta que vale la pena salir a prestarse un tiempo a sí mismo, al cuidado personal, a disfrutar del aire libre y los rollers ayudan mucho a eso”, dice Guille Salomón, en conversación con HOY.

Salomón empezó a patinar a los 19 años, hoy tiene 40 pero recién hace dos años que se dedica a dar clases. Comenta que la curiosidad de la gente por los rollers lo llevó a comprender sobre la necesidad de instruir.

“Me preguntaban mucho y empezó como una cosa informal hasta me formalicé para la técnica de enseñar, es algo que tuve que aprender para mostrar los movimientos básicos para que uno pueda empezar a patinar fácilmente”.

Asevera que este deporte es muy beneficioso para la salud física y mental, aspecto que se vio afectado en muchas personas en cuarentena.

“Es un deporte genial, te libera mucho del estrés. Uno mientras está patinando se olvida de todo porque se tiene que concentrar en el movimiento, en el suelo y en lo que está haciendo. Ayuda a despejar mucho la mente, a liberarnos un poco al aire libre y a tener un momento de relax”.

El instructor asegura que es un deporte para todo público que no tiene límite de edad ni de inicio. “La cuestión es animarse y probar”.

Además es uno de los mejores ejercicios cardiovasculares, por lo que es complementario para la gente que realiza algún deporte o va al gimnasio.

“Uno va moviendo todo el cuerpo, los brazos y piernas se conectan de una forma balanceada y armónica”.

Asevera que es muy fácil aprender a patinar y con ejercicios correspondientes es posible dominar las técnicas en cuestión de días.

“Lo básico se aprende en un día, depende de cada uno y del empeño que le pongan. En una o dos horas ya uno puede estar dando sus primeros pasos y para ir desarrollando le llevaría un mes. En tres meses uno ya puede estar entrenando sobre un roller”.

Además de las rollers es recomendable contar con un equipamiento de protección (coderas, rodilleras, muñequeras y casco).

Un punto a tener en cuenta y que es fundamental para la práctica en roller es el espacio físico y Guille lamenta el mal estado de la mayoría de los parques, pues se necesita de un buen piso y por ahora solo el Parque Ñu Guasu y la Costanera de Asunción, son los lugares mejor habilitados para patinar.

“Hay una demanda de espacios públicos no solo para andar en rollers sino para andar en bicicleta y correr, y necesitamos concientizar a las autoridades de la falta de espacios verdes en Asunción”.

Cuenta que hay una comunidad de adeptos a los rollers en Paraguay denominada Rollea Py a través de l cual se mantienen en contacto y organizan encuentros, escuelas para iniciantes, paseos, entre otras actividades. “Siempre estamos tratando de llevar el deporte a más gente, y así concientizar y crecer entre todos”.

Las clases de roller con Guille se llevan a cabo de lunes a viernes en dos turnos: de 18 a 19:30 y de 19:30 a 21:00. Además de instruir se encarga de la provisión de los equipos. Los interesados ueden contactar con él a través de su cuenta en Instagram @guille_salomon_oficial, la tienda virtual @ikkiroller y (@rollea.py).

 

Cuando el duelo se siente en el cuerpo: cómo identificar los síntomas

¿Cómo expresa el cuerpo por lo que están pasando el corazón y la mente? Existen síntomas con los que se puede identificar la reactividad corporal relacionada con el dolor.

El dolor no es puramente emocional; también ocurre en el cuerpo. Sin embargo, los síntomas físicos que surgen en el proceso de duelo no siempre se tratan tan directamente como deberían. Estos síntomas son tan comunes como los mentales y emocionales y requieren tanta atención para ayudar a sus clientes a comprender que, si bien el dolor altera profundamente el funcionamiento normal, no es una enfermedad y, por lo tanto, no necesita curación.

La psicoterapia es útil, pero con demasiada frecuencia los efectos del duelo centrados en el cuerpo quedan relegados a los problemas emocionales que se están tratando, publica el portal Psyciencia.

Entonces, ¿Cómo expresa el cuerpo por lo que están pasando el corazón y la mente? A continuación se muestra una lista que se puede utilizar para identificar la reactividad corporal relacionada con el dolor:

Síntomas físicos del duelo: dolor, sensación de opresión en la garganta, sensación de opresión en el pecho, alteraciones de los patrones respiratorios (dificultad para respirar, suspiros frecuentes), fatiga, agotamiento, poca energía, alteraciones del patrón de sueño (insomnio o sueño excesivo), interrupciones del patrón de alimentación (comer en exceso o anorexia), alteraciones de los ritmos cardíacos (bradicardia, taquicardia, arritmia).

También puede presentar un trastorno del sistema digestivo, tensión generalizada, inquietud, irritabilidad, mayor sensibilidad a los estímulos, boca seca.

Si la persona reconoce alguna en esta lista en terapia puede recibir ayuda para normalizar la reactividad física, recibir educación sobre el proceso de duelo y reducir los niveles de ansiedad lo que ya es común en estos días debido a las restricciones relacionadas con COVID-19.

 

Cómo afrontar con tus hijos la pérdida de una mascota: 6 consejos prácticos

Las mascotas son como un integrante más de la familia y cuando llega la pérdida, su ausencia puede resultar muy dolorosa sobre todo para los más pequeños de la casa.

Las mascotas son algo más que animales, especialmente para los más pequeños de la casa. Tanto niños como adultos ven a las mascotas como un integrante más de su familia que puede darles consuelo y comprensión sin necesidad de decir palabra alguna.

Pero al igual que con el resto de la familia, las mascotas no duran para siempre y su muerte suele ser de las primeras a las que los niños tienen que enfrentarse en sus vidas. Esto es doloroso para todos los miembros de la familia, pero son los niños, sobre todo los más pequeños, quienes lo pueden vivir de forma especialmente confusa y trágica.

A continuación veremos cómo afrontar con tus hijos la pérdida de una mascota, teniendo en cuenta aspectos como la edad de los pequeños, cómo la mascota ha fallecido y si era algo que ya se veía venir desde hacía tiempo, publica el portal Psicología y Mente.
Una mascota no es un simple animal de compañía, sino un miembro de la familia. Tanto niños como adultos disfrutan de la compañía de su perro, gato, canario, tortuga o cualquier otro animal, al cual quieren como lo que es, un ser querido. Las mascotas de compañía son especialmente importantes en la infancia y los niños que tienen la suerte de tenerlas en la familia recurren a ellas cuando se están tristes, enfermos o nadie les comprende. Aunque no hablen, las mascotas escuchan, ofrecen su amor incondicional y nunca critican.

Cómo afrontar con tus hijos la pérdida de una mascota, dándoles apoyo

Pero lamentablemente ningún ser querido vive para siempre y esta realidad es igual también para las mascotas. En algún momento nuestros hijos tendrán que enfrentarse a la triste pérdida de su mascota y, de no gestionarse debidamente, la muerte del animal puede convertirse en un evento traumático y confuso. Ya sea porque el animal estaba enfermo, era viejo o, tristemente, ha muerto en un accidente, es necesario que los adultos ayudemos a los niños a afrontar su pérdida.

Los siguientes puntos son consejos que nos servirán para aprender a cómo afrontar con tus hijos la pérdida de una mascota. En todas estas recomendaciones es clave entender que, para que se supere la muerte de la mascota de la mejor manera posible, tanto padres como otros adultos de referencia del niño debemos hacer un ejercicio de empatía y comprensión, además de tratar la situación como parte inevitable de la vida pero no por ello menos triste.
Antes de nada, es muy importante tener en cuenta la edad de nuestro hijo puesto que cuanto más pequeños son los niños menos entenderán lo que ha sucedido. Entre los 3 y 5 años no entienden qué es la muerte, siendo algo totalmente enigmático para ellos. Creen que es una situación reversible, que el animal se ha ido para luego volver.

1. Tener en cuenta la edad del niño

En los mejores casos pueden entender que está muerto pero lo entienden como una fase temporal y que, tarde o temprano, su mascota volverá a aparecer por la puerta. Esto no quiere decir que no les duela y, de hecho, echan de menos al animal, pero no suelen plantearse nada más allá aparte de la ausencia física de su mascota.

La situación es un poco distinta entre los 6 y 8 años. En esta franja de edad son más conscientes de lo que significa la muerte y de sus consecuencias. Un poco más tarde, cerca de los 10 años, los niños ya comprender perfectamente que la muerte es un hecho totalmente irreversible.

Teniendo en cuenta estas franjas de edad será conveniente adecuar nuestro discurso cuando hablemos con nuestros hijos, sin mentirles y tratar de dejarle claro a nuestros pequeños que la mascota no va a volver.
Abordar la muerte de una mascota no es fácil. Para ello primero debemos buscar el momento más adecuado y pensar muy bien cómo se lo vamos a decir. Debemos suavizar nuestro discurso, pero diciéndoles la verdad. Hay que ser claros y sinceros, decirles cómo son las cosas por muy triste que la realidad pueda ser.

2. Decirles la verdad

Los niños aceptan mejor la muerte cuando se les da explicaciones sinceras, adaptadas a su nivel de comprensión y, también, cuando se les da la opción de poder expresar su dolor de la forma más cómoda y desahogante que quieran. Es por esto que no debemos darles respuestas vagas a sus preguntas ni decirles mentiras piadosas como que su mascota está durmiendo. Tampoco debemos no contestar a lo que nos pregunten, puesto que eso lo único que les hará es provocarles confusión.

También es muy importante no abordar la muerte de la mascota con creencias o tradiciones que no compartimos. Por ejemplo, si no creemos en el cielo cristiano o en algún mundo ideal después de la muerte, no le debemos decir a nuestros hijos que su mascota se ha ido al cielo. Hacer esto implica inculcarle una creencia que no compartimos y que, cuando crezca, verá que no creemos y se sentirá engañado y triste.
Puede ser que la mascota todavía esté viva, pero sabemos que ya tiene una edad o está padeciendo una enfermedad que va a acabar con su vida tarde o temprano. Esta situación puede ayudarnos a preparar a nuestros hijos para la muerte de su mascota. Debemos hacerles ser conscientes de que el animal un día partirá, y que es algo inevitable.

3. Prepararlos para la muerte de su mascota

Esta explicación será una noticia dura de oír, pero será también muy beneficiosa a la hora de enfrentar el triste acontecimiento una vez llegue. Siendo conscientes de que su mascota no va a vivir para siempre hará que los niños pasen más tiempo con ella, puedan disfrutar de sus últimos momentos y, una vez haya fallecido, sientan que pudieron despedirse como es debido, mostrándole mucho amor antes de su partida.
Si bien la sociedad ha ido concienciando cada vez más de la importancia de expresar nuestras emociones negativas, seguimos teniendo muy interiorizada la creencia de que mostrar tristeza o enfado es sinónimo de debilidad, incluso en momentos tristes como puede ser la muerte de un ser querido. Este tipo de creencias no son beneficiosas para nadie, ni niños ni adultos.

4. Dejar salir el dolor

Nuestros hijos deben sentirse cómodos expresando y compartiendo su tristeza, y nosotros como sus padres o adultos de referencia también debemos hacerlo. Si nos apetece llorar, ¡hagámoslo! El llanto es la forma natural del cuerpo de expresar la tristeza, una emoción cuyas tensiones es mejor liberarlas en vez de tenerlas guardadas.

No debemos reprimir a nuestro hijo si quiere llorar y, mucho menos, debemos hacerle comentarios del tipo “venga va, que no se ha muerto tu padre”. La mejor manera de afrontar esta situación es dejando salir el dolor y no hacerlo puede ser muy dañino tanto para nuestro cuerpo como para nuestra salud mental. No hay nada peor para un niño que sentirse penalizado por expresar algo que necesita sacar.
La partida de la mascota es dolorosa, pero no debemos convertirla en tema tabú o un asunto demasiado delicado que puede reabrir heridas. La mascota formó parte de nuestra vida diaria durante mucho tiempo, siendo su compañía algo tan normal como cualquiera de los hábitos que conforman nuestra rutina diaria.

4. Hablar de la mascota pasados unos días

No podemos ni debemos tratar de olvidar su existencia ni mucho menos borrar su recuerdo. Cuando hayan pasado ya unos días y todo el mundo esté más calmado se puede hablar del animal. No se debe tratar de sacar la conversación intencionadamente sino hablar con naturalidad, como una parte bonita de nuestro pasado que ya no está.
En la misma línea con el punto anterior, además de hablar de la mascota pasados unos días debemos reunirnos en familia y tratar de recordar anécdotas con ella. Recordaremos sus cosas buenas y cosas malas, sus travesuras, cómo se comportaba cuando la llevábamos al parque o cómo jugaba con los muebles.

5. Recordar anécdotas con nuestra mascota

Esta actividad es ideal para hacerla en familia, ayudar a afrontar la muerte de la mascota con nuestros hijos por medio de pasar tiempo juntos y crear otro bonito recuerdo en torno a la vida de nuestro animal de compañía que ha partido. La idea es dejar claro que, si no olvidamos a nuestra mascota, de alguna forma, siempre nos acompañará.
Cuando muere una persona sus seres queridos celebran un funeral en su honor y le hacen homenajes posteriores. Puede que el difunto sea enterrado y se coloque una lápida con su nombre, o también puede que sea incinerado y se esparzan sus cenizas en un lugar al que estaba emocionalmente vinculado. Sea cual sea la forma en cómo homenajeamos a alguien, lo cierto es que las personas lo hacemos con nuestros seres queridos humanos, ¿por qué no hacerlo con nuestra mascota?

5. Homenajear a la mascota

Los funerales y homenajes póstumos son rituales son algunas de las formas más importantes que tenemos los seres humanos para reconocer la vida de alguien, y es perfectamente aplicable a las mascotas. Las mascotas también merecen este tipo de rituales, además de que también sirve para nuestros hijos y para nosotros mismos como una forma con la que nos despedimos de un integrante de la familia.

Lo ideal es celebrar una pequeña reunión familiar que servirá de ceremonia y en la que todos los miembros se sentirán arropados y apoyados. Así nuestros niños no se sentirán solos y verán que su familia quiere ayudarlos, ayuda la cual es fundamental para afrontar este tipo de situaciones difíciles.

El homenaje se puede hacer de múltiples maneras y lo ideal es hacerlo con alguna manualidad artística hecha en familia. Ya sea un dibujo, una figura de arcilla, un álbum de fotos o cualquier otra forma artística que se nos ocurra, todas ellas son formas perfectas para recordar a la mascota que ha partido, rindiéndole homenaje con algún tipo de monumento.
Por último, no es nada aconsejable reemplazar al animal nada más morirse con una nueva mascota. Nuestros hijos (y nosotros también) tendrán que pasar por la fase de duelo, la cual puede durar unos días o incluso un mes. Esto es algo perfectamente normal, sano y necesario tras haber vivido una muerte y solo deberemos preocuparnos en caso de que el niño sufra mucha ansiedad y pesadillas.

6. No sustituir a la mascota de inmediato

No debemos olvidar que tener una mascota implica establecer una relación de amistad muy profunda, en muchas ocasiones equiparable a la que se siente con un familiar. Es por esto que no podemos introducir un nuevo animal cuando todavía se está manejando el dolor de la pérdida del anterior, puesto que el niño puede tener miedo a establecer un vínculo afectivo intenso con el nuevo perrito o gatito. De ser así, pueden haber tensiones entre el niño y la mascota.

 

Centro cultural feminista denuncia persecución: "Repudiamos actitudes cobardes de pyragues"

El espacio cultural feminista “Casa Fem” denuncia persecución por parte de civiles y oficiales de policía. Remarcan su desconfianza hacia el Estado.

A través de un comunicado, la organización que reivindica los derechos de las mujeres, puso a conocimiento público los constantes hechos de persecución que vienen sufriendo.

De acuerdo a lo manifestado, policías y civiles fueron vistos en reiteradas ocasiones, fuera de su casa con actitud sospechosa. Aseguran que fueron intimadas por camionetas polarizadas y sin número de chapa estacionadas con gente adentro, frente a la casa por varias horas.

“No nos sentimos seguras en nuestra propia casa, y responsabilizamos al Estado ante cualquier situación que pueda atentar contra nuestra integridad”.

Sostienen que las persecuciones han sido constantes y sistemáticas desde el 5 de setiembre de este 2020, día después de la acción llevada a cabo frente al Panteón de los Héroes donde la bandera paraguaya fue quemada y las paredes manchadas.

El día 13 de noviembre, un día antes de la realización del tribunal ético a la justicia patriarcal, se instaló un fotógrafo en actitud sospechosa de 12 a 17 hs, frente al sitio, se percataron de que tomaba fotos a las personas que llegaban a la casa y cuando fueron a identificarlo, el mismo salió huyendo.

El 24 de noviembre a las 21 hs, se instalaron tres autos particulares frente a la casa, en uno no se podía distinguir quién estaba porque era polarizado, en otro estaban dos policías uniformados con sus celulares y en el último una persona de civil que conversaba con los policías y que cuando se percató que empezaron a filmar, se puso de espaldas, escondiendo su rostro. “Todos los vehículos fueron identificados y permanecieron frente a nuestra casa hasta alrededor de las 00:00”.

Ante esta situación, piden a las organizaciones feministas y todas las organizaciones en general que estén alerta ante cualquier situación “ya que no podemos confiar en el Estado y en sus aparatos”.

“También repudiamos actitudes cobardes de pyragues, de la vigilancia digital, de la vigilancia de los celulares. Eso también viola uno de los derechos fundamentales, que es la intimidad”.