La pasión tiene fecha de caducidad: si la pareja se estanca, se termina a los dos años

El periodo de enamoramiento y pasión en una pareja tiene una fecha límite si esta no se alimenta en el día a día. La vivencia de una sexualidad sana, placentera y responsable requiere de información, ganas y mucho diálogo, asegura el doctor Alejandro Aguirre, sexólogo. El apagón del fuego de la pasión es uno de los tantos motivos de consulta tanto en parejas jóvenes como en adultas.

La pasión como el fuego necesita leña y esta se apaga al cabo de unos dos años si en la pareja no se aportan ideas ni se usa la imaginación. El tiempo de encantamiento, enamoramiento y novedad responde a sustancias químicas que libera el cuerpo entre dos personas que se atraen: las feromonas y cuando estas se desactivan, por lo general empiezan los conflictos en la pareja, se tratan como desconocidos y no saben qué hacer juntos.

El doctor Alejandro Aguirre, sexólogo afirma que el fin de la pasión ocurre tanto en parejas de jóvenes como en la de adultos y se da cuando dejan de buscar la manera de pasarla bien, de disfrutar y de mirarse y saber qué quiere y le gusta a la otra parte.

La información es fundamental para vivir una sexualidad sana, placentera y responsable en pareja y que esta perdure en el tiempo.

Aguirre asegura que siempre utiliza en estos casos la metáfora del fuego ardiendo que al principio se admiran las llamas, se mira su viveza, sus colores pero si solo la persona se detiene a mirarla esta se apaga pero si por el contrario, se tiene la actitud de alimentar el fuego se seguirá disfrutando de la llama.

“Con el deseo sexual en la relación pasa exactamente lo mismo, hay que poner a funcionar el lóbulo frontal que es lo que nos diferencia de los otros mamíferos, se usa poco, muchos no lo usan y se convierten en pareja de simios”, afirmó.

Dio como ejemplo que hacelro con la misma persona, en la misma cama, en el mismo lugar, a la misma hora y en la misma posición puede ser divertido máximo un año, luego se terminan la ganas y se mira para otro lado.

Invitó a animarse a buscar ideas, usar la imaginación y por sobre todo hablar, comunicarse y saber qué le gusta a la pareja y hacer duradero el disfrute como pareja.

“Vienen parejas que ni se miran, que no hablan, no se animan a decir lo que quieren, lo que les gusta, estamos en una época en que todo cambió y ya no es solo que la mujer abre las piernas para el disfrute del varón y que este tenga dos o tres mujeres, la realidad es otra”, señaló.

En intimidad hay que animarse a todo y dentro del dialogo sobre la sexualidad de la pareja encontrar qué es del gusto de ambos, porque no siempre se estará de acuerdo en todo con relación a los gustos y fantasías.

“Habrá cosas que no serán del interés de ambos pero en eso hablando se encuentra algo que sí les gusta a los dos y es cuando se pone leña al fuego. Les animo a usar el lóbulo frontal, imaginar cosas, hablar y tener una actitud proactiva hacia el deseo sexual, de lo contrario al pasión muere”, puntualizó.

 

Mujer sufre derrame cerebral cuando le hacían sexo oral y otra una reacción alérgica

Estaba practicando sexo oral a su pareja cuando notó que ésta se quedaba inconsciente. Una ambulancia llevó a la mujer, de 44 años, a urgencias, donde descubrieron que tuvo un derrame cerebral. Otra sufrió una reacción alérgica a la amoxicilina tras practicar una felación sin protección.


Fuente: Abc.es

El primer insólito caso ha sido publicado en « BMJ Case Reports» por el equipo sanitario, dirigido por el doctor Jonathan Holmes, del Hospital Universitario West Middlesex, en Reino Unido.

Cuando la paciente llegó al hospital había recuperado la consciencia y sus signos vitales habían vuelto a la normalidad, pero sufría dolor de cabeza moderado. En principio, sus médicos creían que había experimentado una convulsión, dados sus síntomas y el hecho de que su función cognitiva hubiera vuelto a la normalidad. Se trataba de una persona sana sin problemas médicos importantes antes de su hospitalización.

Tras una nueva inspección, los médicos llegaron a creer que había sufrido un desmayo causado por una repentina falta de suministro de sangre al cerebro relacionado con la actividad sexual.

«La paciente informó que se acercaba al orgasmo mientras recibía sexo oral de su pareja antes de perder la consciencia», escriben los autores en «BMJ Case Reports». El hombre, por su parte, relató que, durante el episodio, el cuerpo de ella se puso rígido y perdió el conocimiento durante 2-3 minutos.

El equipo pensó entonces en una hemorragia intracerebral, debido a su dolor de cabeza continuo, y procedió a hacerle una tomografía computarizada, seguida de una angiografía, que acabó revelando que tenía un aneurisma de la arteria comunicante anterior del lado derecho de 7 milímetros (un bulto en la arteria). Este aneurisma había provocado una hemorragia subaracnoidea, que es un tipo de ictus.

Esto no es raro ya que, como recuerda el equipo médico en su artículo, los cambios en la presión arterial durante las relaciones sexuales pueden ser un factor en la aparición de un derrame cerebral. Sin embargo, señalan que este caso es ligeramente diferente, ya que se ha producido durante el sexo oral en lugar de con el coito.

«Las actividades que implican aumentos repentinos de la presión arterial y la actividad sexual están bien descritas como un precipitante», escriben en el informe del caso. «Los estudios con monitoreo intraarterial durante el coito demuestran que durante la actividad sexual, la presión arterial, así como la frecuencia cardíaca, es muy lábil, con aumentos particulares durante el orgasmo», apuntan.

La paciente recibió tratamiento y fue dada de alta sin secuelas neurológicas. Cuatro meses después, sigue bien.

ALERGIA A LA AMOXICILINA TRAS FELACIÓN

Cuando se presentó en la sala de emergencias del Hospital General Universitario de Alicante, la paciente, de 31 años, presentaba un cuadro con muchos vómitos, dificultad para respirar y ronchas por todo el cuerpo. Los médicos le diagnosticaron una reacción anafiláctica moderada y trataron de averiguar qué la había causado. Su única pista era que la reacción de la paciente había comenzado después de tener sexo oral sin protección con un hombre y que éste hubiera eyaculado.

Descartaron que fuera alérgica al semen, que hubiera comido algo raro, tomado drogas, medicamentos o hubiera sido picada por algún insecto. Pero el que sí estaba medicado era su pareja. En los cinco días previos al incidente, el hombre de 32 años había estado tomando ibuprofeno y Augmentine, un antibiótico recetado para tratar su infección del oído medio. Había tomado su última dosis cuatro horas antes de que la pareja tuviera relaciones sexuales.

Augmentine contiene un tipo de penicilina llamada amoxicilina, un antibiótico muy común. Habiendo descartado todo lo demás, los médicos apuntaron a esta sustancia como la causa más probable de la reacción alérgica. Las alergias a medicamentos, especialmente a ciertos antibióticos, son en realidad la causa más común de anafilaxia en adultos.

A esta paciente se le diagnosticó alergia cuando era niña, aunque los médicos explican que nunca habían visto un caso de anafilaxia como este. «Por lo que sabemos, este es el primer caso informado de una posible anafilaxia inducida por amoxicilina en una mujer después de un contacto sexual oral con un hombre que estaba tomando el medicamento», escribe el equipo en el estudio del caso, que ha sido publicado en « BMJ Case Reports» por los investigadores Nazaret Gómez, Susana Almenara, Antonia Tévar y José Francisco Horga de la Parte.

 

Falta educación sexual y jóvenes recurren al porno: sexólogo alerta consecuencias

Sin una educación formal sobre la sexualidad se apunta directamente a buscar información en internet y así los jóvenes llegan a un sinfín de sitios pornográficos que no educan para una sexualidad sana, placentera ni responsable. El sexólogo Alejandro Aguirre afirma que es imperioso hablar sobre sexualidad y dejar atrás el silencio cómplice de generaciones y que los hijos e hijas reciban toda la información necesaria para evitar abusos, embarazos no deseados y el riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual.

La sexualidad tiene que ver con las funciones sexuales de las personas y no solo con fines reproductivos sino también placenteros y para que una persona pueda vivir una sexualidad sana, placentera y responsable necesita información, afirmó el doctor Alejandro Aguirre, especialista en Sexología.

Explicó que lo que se propugna desde la Sexología es que se acceda a información veraz y útil y la falta de esta es la que subsiste y es un gran problema en Paraguay donde se sigue debatiendo sobre si hablar o no.

“En Paraguay no hay una educación sexual formal y de esa manera está casi indirectamente las personas en busca de información recurren a las páginas de internet donde no todo lo que se publica es válido y esto deriva en páginas que nada tienen que ver con la educación sexual, sino todo lo contrario, mezclan las cosas y acceden a infinidad de material pornográfico que carecen de información apropiada y es cuando aparecen los abusos, embarazos no deseados y el riesgo latente de contraer enfermedades”, alertó el profesional.

Cuestionó que exista un silencio cómplice en las distintas generaciones y el resultado es una desinformación total que en la mayoría de los casos trae consecuencia y puede causar problemas en la iniciación sexual porque ese joven que no fue informado debidamente llega a su primera relación sexual sin información y es cuando se producen los abusos, embarazos no deseados y el riesgo latente de contraer enfermedades.

“Resulta hasta sorprendente que no se tenga en cuenta que para poder exigir responsabilidad primero se tiene que tener información porque la sexualidad acompaña durante toda la vida y se vive de muchas maneras y por eso tratamos de invitar a las autoridades a que definitivamente se instaure en el sistema la educación sexual respetando siempre los valores de cada persona. La sexualidad se vive de acuerdo a los valores de cada persona ya sea atados a una forma, un dogma o más liberal pero cada uno debe vivirla de manera que lo crea conveniente pero con información veraz”, afirmó.

Aguirre señaló que es necesario dejarse de tanto dogma porque es imperioso hablar sobre sexualidad y que los hijos reciban la información suficiente. “Es como que las madres creen que sus hijos no toma alcohol y sí, sus hijos toman alcohol, muchos antes de los 15 años y es como ponerse antiparras y no ver lo que está pasando y lo mismo pasa con la sexualidad”, agregó.

Los problemas de la sexualidad humana se solucionan con información adecuada y citó el ejemplo de intentos desaconsejables como lo hecho por una oenegé que antes de información llevó desconocimiento en las instituciones educativas diciendo, entre otras cosas, que los preservativos no brindan protección contra las enfermedades sexuales.

“No podemos exigirles responsabilidad a los jóvenes si no les damos primero información y con esto ya se tendría que haber empezado 20 años atrás pero acá sigue la discusión de cómo hacerlo”, lamentó.

 

Exceso de peso y obesidad: límites entre aceptarse, dejarse estar y los riesgos de la salud

A pesar de las apariencias, el exceso de peso que incluye sobrepeso y obesidad no se trata de un problema solamente estético, y esa es la principal razón por la cual a nivel mundial se trabaja incansablemente para encontrar estrategias que los reduzcan. Debería naturalizarse la diversidad de cuerpos y figuras dentro de un rango considerado como saludable, tomando en cuenta la edad, etnia, sexo, ya que no debería existir un solo patrón físico o estético, explica la nutricionista Natalia González.

La romantización del quererse tal cual uno se ve, sin un prototipo de belleza, implica algo más que solo estética en cuanto a lo visual debido a que lo realmente importante es saber qué tan saludable se encuentra una persona. “La obesidad no es un problema estético, sino de salud”, indica la Natalia González, Máster en Nutrición Humana.

El peso del cuerpo que admiramos no necesariamente tiene el peso adecuado o saludable para todas las personas, ni la figura corporal admirada socialmente en la actualidad tiene que ver necesariamente con hábitos saludables.

“El ser humano, en su afán de buscar una mejor calidad de vida, y movilizado precisamente por el amor a su persona, su salud y su vida, antes que simplemente bajar de peso, debería buscar mejorar sus hábitos de salud que consiste en: alimentarse equilibradamente y sin excesos, realizar suficiente actividad física programada, no fumar, buscar estrategias para manejar el estrés, entre otras”, afirma.

Mejorar los hábitos de salud y la situación clínica de una persona debería siempre priorizarse por sobre cualquier razón estética, independientemente del peso que se tenga, aclara la profesional. Es por esa razón, que junto con un profesional de la salud, se debe evaluar la composición corporal, y mejorar lo más que se pueda varios de los hábitos de salud.

“La aceptación personal y el amor a uno mismo siempre debe ser incondicional. Sin embargo, es importante tener una visión objetiva acerca de las graves repercusiones que podría presentar una persona que se encuentra con Obesidad que se entiende como el aumento anormal de los depósitos grasos corporales, por consecuencia de hábitos poco saludables, que se repiten por muchos años”, explica González.

A pesar de las apariencias, el exceso de peso (que incluye sobrepeso y obesidad) no se trata de un problema solamente estético, y esa es la principal razón por la cual a nivel mundial se trabaja incansablemente para encontrar estrategias que la reduzcan.

Debería naturalizarse la diversidad de cuerpos y figuras dentro de un rango considerado como saludable, tomando en cuenta la edad, etnia, sexo, ya que no debería existir un solo patrón físico o estético.

Sin embargo, existen rangos de peso saludable, y cada persona debería tratar de alcanzar un peso saludable e ideal para su realidad. El peso ideal de cada persona varía. El equilibrio se encuentra cuando se asegura un buen estado clínico, metabólico, de hábitos de salud, con un peso que resulte cómodo para la persona, y que pueda mantenerse a largo plazo.

La diferencia entres las distintas constituciones corporales y el exceso de peso responde a la composición corporal, es decir, cuánta masa ósea, grasa, músculo, agua, etc.

“La composición de mi cuerpo condiciona no sólo el peso, sino también mi salud futura. Muchas veces, una persona puede tener “exceso de peso”, pero este exceso puede darse por la aumentada masa muscular que presenta. En otros casos, puede darse por el exceso de grasa que tiene. Por ese motivo, una evaluación de la composición corporal y de las características clínicas generales realizadas por un profesional es imprescindible para determinar el estado real de una persona”, agrega.

Para definir si una persona se encuentra saludable, deben tomarse en consideración muchas característica en conjunto, y no sólo el peso que tenga, que puede estar adecuado, excesivo o deficiente. Una persona con exceso de peso (o no) debería priorizar el mejoramiento de sus hábitos de salud, y como consecuencia de esto se produciría un descenso de peso saludable, y no al revés. Los malos hábitos son un problema tanto para personas con exceso como sin exceso de peso, advierte González.

Las consecuencias de una obesidad sostenida

González afirma que antes que nada debe descartarse la obesidad secundaria a enfermedades que puedan haber generado la obesidad, en ese sentido, explicó que el 5 % de todas las obesidades son consecuencia de enfermedades endocrinas o daños a los centros reguladores de hambre.

En estos casos, al corregir la enfermedad de base desaparece la obesidad secundaria. Sin embargo, en el 95% de los casos, la obesidad es primaria, resultado de la interacción entre un ambiente predisponente entre ellos, sobre-alimentación, baja actividad física y factores genéticos, conductuales y socioculturales.

“Pueden darse situaciones en las cuales una persona cumple con hábitos saludables de manera sostenida en el tiempo, y aun así mantiene un ligero exceso de peso. Esto puede responder a diferencias en el metabolismo, alteraciones en la lipólisis, microbiota intestinal, a la composición corporal, y a otras características que la ciencia va aportando a lo largo de los años. No debería ser, sin embargo, justificación para que las personas abandonen sus buenos hábitos”, explica.

A veces, las personas con exceso de peso aluden a su genética su imposibilidad para bajar de peso o mantener un peso saludable. Si bien es cierto que según la evidencia, padres obesos tienen mayor probabilidad de tener hijos obesos, también es frecuente la mantención de muy malos hábitos de salud.

“Para que exista obesidad deben existir no sólo genes que predispongan, sino también un ambiente que favorezca la expresión de estos genes”, agrega.

Una persona con peso normal, sobrepeso u obesidad debe saber que no existen soluciones mágicas, sino un conjunto de pasos que se deben seguir y mantener por toda la vida para tener un peso saludable. “No es un cambio que ocurra de la noche a la mañana, y debe tenerse constancia y paciencia con el proceso”, señala González.

González recordó que ya en 1997, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró a la obesidad como una epidemia global ya que es la antesala para múltiples enfermedades y se presenta como un riesgo altamente incrementado de: diabetes tipo 2, enfermedad vesicular, dislipidemia, insulinoresistencia, disnea, apnea de sueño, y un riesgo moderadamente incrementado de cardiopatía coronaria, hipertensión, osteoartris y aumenta el riesgo de muerte en todas las edades, sexo y etnias.