Síntomas del COVID-19 en embarazadas pueden durar hasta dos meses

Las mujeres embarazadas con COVID-19 pueden tener síntomas de la enfermedad durante dos meses o más, según un estudio, que indica que el tiempo medio para que los síntomas desaparecieran fue, en el grupo estudiado, de 37 días.


Fuente: EFE

El estudio, realizado por un equipo estadounidense y publicado en Obstetrics & Gynecology, siguió a un grupo de 594 mujeres embarazadas y diagnosticadas de COVID-19, pero no hospitalizadas y señaló que los síntomas "generalmente se alivian después de un mes, pero pueden persistir más tiempo para el 25%" de ellas.

El 60 % de las mujeres no presentaba ningún síntoma después de cuatro semanas enfermedad, pero para el 25 %, estos persistían durante ocho o más semanas y la duración media fue de 37 días.

Los síntomas en las embarazadas pueden ser prolongados, de hasta "dos meses o más" para una cuarta parte de las mujeres que participaron en un estudio nacional en Estados Unidos.

Los síntomas tempranos más comunes en las mujeres embarazadas fueron tos, dolor de garganta, dolores corporales y fiebre, señala la investigación de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA)y la Universidad de California de San Francisco (UCSF).

La mitad de las participantes todavía tenía síntomas después de tres semanas y el 25 % seguía con ellos ocho semanas después del diagnóstico.

"Las personas embarazadas con COVID-19 pueden esperar tener síntomas durante un tiempo más prolongado" y estos "pueden tener un impacto significativo en la salud y el bienestar", señaló la autora principal Vanessa Jacoby, de la UCSF.

La investigación forma parte del estudio estadounidense PRIORITY, para mujeres que están embarazadas o hasta 6 semanas después del embarazo y tienen un caso confirmado o sospechoso de coronavirus.

La mayor parte de las investigaciones anteriores se centraban en mujeres embarazadas hospitalizadas por la enfermedad, pero esta puso su foco en pacientes ambulatorios, que representan "la abrumadora mayoría de los adultos con el virus".

Las participantes tenían una edad media de 32 años, casi un tercio de ellas trabajaban en servicios de salud y la edad gestacional media era de unas 24 semanas.

Los investigadores encontraron varios síntomas comunes de covid-19, pero también vieron que los síntomas relacionados con el virus se complicaban por la superposición de síntomas de un embarazo normal, como náuseas, fatiga y congestión.

Los primeros síntomas primarios fueron tos (20 %); dolor de garganta (16 %); dolores corporales (12 %) y fiebre (12 %), mientas la pérdida del gusto o del olfato fue el primer síntoma en el 6 %.

Otros síntomas incluían falta de aliento, goteo nasal, estornudos, náuseas, dolor de garganta, vómitos, diarrea o mareos, agrega el estudio.

"La mayoría de los participantes de nuestra población de estudio sufrieron la enfermedad de manera leve y no fueron hospitalizadas", precisa Yalda Afshar, de la UCLA y otra de las autoras del estudio, aunque "tomó una media de 37 días para que los síntomas se aliviaran".

"A pesar de los riesgos potenciales de covid-19 para las personas embarazadas y sus recién nacidos, hay grandes lagunas en nuestro conocimiento sobre el curso de la enfermedad y el pronóstico general", dijo Afsahr, quien consideró que estos resultados pueden ayudar a las embarazadas y a sus médicos a entender mejor qué esperar de la infección".

 

Indican que retomar la actividad sexual meses después de un infarto sería positivo

Retomar los niveles habituales de actividad sexual, dentro de los seis primeros meses, tras un ataque cardíaco puede asociarse positivamente con la supervivencia a largo plazo, señala un estudio que publica European Journal of Preventive Cardiology.


Fuente: efe

La sexualidad y la actividad sexual "son marcadores de bienestar" y retomarlas "poco después de un ataque cardiaco puede formar parte de la autopercepción de una persona sana, funcional, joven y con energía, lo que puede conducir a un estilo de vida más saludable en general", según el autor del estudio, Yariv Gerber, de la Universidad de Tel Aviv.

Sin embargo, señaló que se trata de un estudio de observación, por lo que "no se puede suponer la causalidad" y agregó que la baja proporción de mujeres y la edad relativamente joven de los participantes pueden limitar la generalización de los resultados.

Los datos se obtuvieron del Estudio de Israel sobre el primer infarto agudo de miocardio, que incluyó a 495 pacientes sexualmente activos de 65 años o menos, que fueron hospitalizados por un primer ataque cardíaco en 1992 a 1993. La edad media era de 53 años y el 90 % eran hombres.

La información sobre la frecuencia de la actividad sexual se recogió mediante dos entrevistas, una durante la hospitalización inicial, cuando se informó de la actividad sexual en el año anterior, y la otra de 3 a 6 meses después.

Teniendo en cuenta esas dos informaciones se clasificó a los participantes en dos grupos: los que se abstuvieron de la actividad sexual o disminuyeron su frecuencia después del ataque cardíaco (47%) frente a los que la mantuvieron o aumentaron (53%).

El estudio hizo un seguimiento medio de 22 años, durante los que que 211 (43%) pacientes murieron.

Al comparar el riesgo de muerte entre los dos grupos, se tuvieron en cuenta las diferencias en otras características que también podían predecir la mortalidad, como la situación socioeconómica, la depresión, la actividad física, la obesidad, la salud autoevaluada y la gravedad del ataque cardíaco.

El análisis indicó que mantener o aumentar la frecuencia de la actividad sexual dentro de los primeros seis meses después de un ataque cardíaco se asoció con un riesgo 35 % menor de muerte en comparación con la abstención o reducción.

El beneficio de supervivencia relacionado con el mantenimiento o aumento de la frecuencia de la actividad sexual se atribuyó principalmente a la reducción de la mortalidad no cardiovascular, como el cáncer.

Gerber dijo que volver a ser sexualmente activo poco después de un ataque cardíaco puede ser un indicador de una mejor rehabilitación clínica y psicosocial, es decir, una mejor recuperación.

"La mejora de la aptitud física, el fortalecimiento de las relaciones con el cónyuge y la capacidad mental para 'recuperarse' de la conmoción inicial del suceso (el infarto) en unos pocos meses son -consideró- algunas de las posibles explicaciones del beneficio de supervivencia".

 

ONG pide nutrición para niños con perspectiva de género

La ONG Plan International pidió este jueves que en medio de la crisis por la pandemia del coronavirus, que disparó la inseguridad alimentaria en Latinoamérica y el Caribe, se aborde la nutrición de los menores con perspectiva de género para garantizar el desarrollo equitativo de los niños, niñas y adolescentes.


Fuente: EFE

“Muchas personas consideran que las niñas deben consumir menos alimentos que los niños porque las consideran ‘menos activas’”, alertó la directora regional de la Oficina de Plan International para las Américas, Debora Cobar.

Cobar agregó que se impuso “que el cuerpo ideal de las mujeres debe ser delgado, mientras que el de los hombres debe ser fornido, bien alimentado. Estas diferencias tienen un impacto devastador en el crecimiento y desarrollo de las personas a lo largo de sus vidas”.

Plan International recordó que, según cálculos del Programa Mundial de Alimentos (PMA), el número de personas bajo inseguridad alimentaria severa tendrá un aumento del 269 % debido a la pandemia de la COVID-19 en Latinoamérica y el Caribe.

“Entre los más afectados por la COVID-19 están los más de 154 millones de niñas, niños y adolescentes se han quedado fuera de las aulas y los 85 millones de estudiantes que han dejado de recibir la comida que se garantizaba en la escuela”, señaló la ONG global en un comunicado.

En este escenario se hacen necesarios mecanismos innovadores que garanticen el acompañamiento de las personas más vulnerables, y es por ello que Plan lanzó junto con el PMA el material educativo “Mi cartilla sobre Alimentación Escolar y Nutrición”, para niñas, niños y adolescentes entre 6 y 15 años de edad que están fuera de las aulas a raíz de la crisis sanitaria.

“El material aborda la importancia de una alimentación sana y refuerza mensajes sobre prevención de la COVID-19, roles de género, igualdad de derechos, corresponsabilidad familiar y protección. La cartilla también ofrece referencia sobre los Programas de Alimentación Escolar, así como recetas alternativas para las personas adultas que cuidan”, indicó la ONG.

 

La dulce espera en modo "Covid": cuidados en casa y al consultar con especialistas

La Dra. Liz Navarro, especialista en Gineco-Obstetricia y médica de guardia en el Hospital de Clínicas, detalló los cuidados, signos de alarma y medidas sanitarias que las embarazadas deben tener en cuenta en tiempos de pandemia por Covid-19. Informó el horario de atención para los controles prenatales en el citado centro asistencial con previo agendamiento.


Fuente: Carol Salinas

La Dra. Liz Navarro, en conversación con HOY Digital, expresó que el embarazo es una etapa hermosa e importante para la mujer que requiere ciertos cuidados por la trascendencia que implica.

“Para nosotros los Gineco-obstetras, representa más que una responsabilidad, un reto, más aun en un período como este, que para la historia de la humanidad es algo sin igual”, señaló, haciendo mención a la pandemia de Covid-19.

Consultada sobre si una mujer embarazada, que padece el virus, puede afectar al bebé en desarrollo, la especialista explicó que se siguen investigando las consecuencias de la infección del coronavirus en las futuras madres.

Indicó que si bien se disponen de datos limitados aún, no hay pruebas de que corran mayor riesgo de enfermedad grave que la población en general.

En tal sentido, explicó que se manejan con la guía del Ministerio de Salud. Las mismas enfatizan los cuidados generales que deben tener toda embarazada y su pareja, y son:

• Evitar en lo posible salir de su casa o recibir visitas.

• Asistir a controles prenatales y ecográficos de preferencia solas.

• Usar siempre durante la consulta o la ecografía mascarilla.

• No acudir con niños ni personas mayores de 60 años.

• Evitar el uso del transporte público, o si lo usase que sea con todas las precauciones (mascarilla, distanciamiento físico, no tocarse la cara, lavado de manos frecuente con agua y jabón y uso de alcohol gel).

• Hacerse autocontrol de síntomas y contactos de riesgo, llamar al 154 si es necesario.

• Donde se dispone con cobertura para atención domiciliaria lo harán con USF.

• Solo si se está con fiebre o cuadro respiratorio grave acudir a los hospitales o centros de referencia.

Asimismo, puso énfasis en los signos de alarma y síntomas por coronavirus a tener en cuenta:

• Fiebre (temperatura mayor o igual a 38 grados).

• Tos persistente.

• Cansancio.

• Odinofagia (dolor de garganta al tragar fluidos).

• Hiposmia / anosmia (disminución del olfato o ausencia del mismo).

• Expectoración.

• Cefalea (dolor de cabeza).

• Disgeusia / Ageusia (disminución de la gusto o ausencia).

• Dificultad respiratoria.

• Mialgias (dolores musculares).

• Síntomas gastrointestinales.

• Congestión nasal.

Controles prenatales

Sobre los controles prenatales, la médica dijo que estos deben adaptarse a cada paciente.


En embarazadas sin patología de base, se sugiere espaciar las consultas prenatales en lo posible a 4 consultas (aproximadamente a las 12 semanas, entre 22 y 26 semanas, entre 27 y 32 semanas; y entre 36 y 38 semanas).

En caso de pacientes con patologías de base, se debe evaluar en cada caso de acuerdo de qué patología se trate, y la evolución del embarazo, manteniendo los controles necesarios ya sea presencial o por telemedicina.

En cuanto al tratamiento médico de las pacientes, cada caso se evaluará de acuerdo al contexto en sí de la paciente y su gravedad. No se recomienda la automedicación en ninguno de los casos.

Si la paciente presenta síntomas de trabajo de parto, deberá acudir a urgencias del centro u hospital más cercano para ser evaluada y se decidirá la conducta por el médico de guardia.

Horarios de control en el Hospital de Clínicas

En el Hospital de clínicas (FCM-UNA), en la Cátedra de Ginecología y Obstetricia, cuyo jefe es el Dr. Ramón Battaglia, actualmente realizan consultorios de atención prenatal los médicos del Staff con los médicos residentes.

Los días lunes, miércoles y viernes: en el horario de 08:00 a 11:00, con previo agendamiento al (0986) 268-155, con un máximo de 15 personas por día los controles rutinarios y primera vez.

Asimismo, informan que también funciona de la misma manera el consultorio “Ñangareko”, donde se diferencian a las pacientes menores de edad, espacio para la adolescente, atendiendo hasta a 10 adolescentes por día con previo agendamiento al número (0986) 576-402.

Los días martes y jueves se cuenta con consultorio de Planificación familiar, también de 08:00 a 11:00, en número de 10 pacientes por día, para pacientes no respiratorias y con las medidas de bioseguridad antes mencionada. Igualmente, un médico ecografista designado por día realiza ecografías para pacientes ambulatorias agendadas, máximo de 5 pacientes y también las de sala de internados.

Por último, la Dra. Liz Navarro subrayó que siempre está en funcionamiento el área de urgencia de Ginecología y Obstetricia para evaluar a pacientes graves y en trabajo de parto, cumpliendo todos los requisitos sanitarios.

“Además se encuentran un equipo de médicos para contingencia del área respiratoria”, finalizó.