Jueves 16 de Febrero de 2017 | 11:11

Acusan a excuras por abuso a menores: se exponen a 10 años de cárcel
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Los religiosos Gustavo Ovelar y Francisco Javier Bareiro. Los religiosos Gustavo Ovelar y Francisco Javier Bareiro.

Dos exsacerdotes fueron acusados por coacción sexual cometido en contra de varios menores que estaban bajo sus tutelas espirituales en la ciudad de Paso Yobai, departamento de Guairá. Los sospechosos se exponen a 10 años de cárcel.

El fiscal Bernardo Elizaur confirmó a la 970 AM que presentó acusación contra Gustavo Ovelar y Francisco Bareiro, por supuesta coacción sexual y tentativa de coacción sexual a niños, ocurridos entre el 2011 y 2013. Ahora se aguarda la audiencia preliminar y que la causa sea elevada a juicio oral y público.

El representante estatal explicó que las víctimas confirmaron la versión inicial en cuanto a la forma supuestamente ocurrieron los hechos. Agregó que es el juez Bienvenido González quien debe decidir si elevará o no la causa.

Los acusados eran religiosos de los Oblatos de María y ejercieron sus respectivos ministerios en Paso Yobái. Una vez denunciados fueron separados de sus cargos, suspendidos en su calidad de miembros de la mencionada congregación y perdieron sus investiduras sacerdotales de la Iglesia Católica.

En cuanto al tipo penal que se los acusa, cada hombre se expone a una pena privativa de libertad que va hasta los 10 años.

ESCALOFRIANTE RELATO

La mamá de uno de los abusados, que actualmente tiene 19 años, contó que el hecho ocurrió cuando su hijo tenía 15 y estaba por recibir el sacramento de la confirmación.

Comentó que el menor junto a sus primos asistía a varios retiros de la capilla Cristo Rey de Villarrica y en una de esas ocasionales el padre Francisco Javier Bareiro supuestamente comenzó a prestarle más atención.

El martirio del muchacho empezó luego de un viaje a Caacupé, donde quedaron a dormir tras la celebración de una misa. Según la señora, en esa ocasión el padre manoseó al adolescente mientras dormía.

“Le llamaba a toda hora, le decía que quería hacerle el amor, que estaba enamorado de él. Después se calmó, le pidió disculpas y le dijo que todo se trató de una broma”, declaró.

Posteriormente, siempre según el relato, el sacerdote Bareiro volvió a citar al joven para que lo acompañe a una misa. Sin embargo, el denunciado desvió el camino y lo llevó a un balneario de Coronel Oviedo, donde se produjo el abuso sexual, según el relato.

Totalmente afectado el chico viajó a la Argentina para tratar de olvidar lo sucedido, contó la madre, quien contactó con otras víctimas y decidieron encarar al superior de los sacerdotes, de nombre Francisco Carillo.

Supuestamente este les pidió que lleguen a un “acuerdo amistoso” con Ovelar y Bareiro. Otro de los presuntamente abusados añadió que Carrillo solicitó que paren con las denuncias o podrían terminar mal.

 
 
 
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