Messi y Neymar regresan al plantel del PSG para el debut en la Liga de Campeones

Lionel Messi y Neymar han sido incluidos en la lista de convocados del París Saint Germain para medir al Club Brujas el miércoles, después de que ambos se perdieran el encuentro del fin de semana en la liga francesa tras su regreso de los compromisos internacionales.

El argentino Messi y el brasileño Neymar disputaron partidos de clasificación para el Mundial el pasado jueves y regresaron a París a última hora del viernes.

Al día siguiente, se perdieron la victoria del PSG sobre el Clermont (4-0).

Ángel Di María no forma parte de la lista de 22 jugadores después de que el extremo argentino fuera sancionado por la UEFA con tres partidos de suspensión por un pisotón a Fernandinho en la semifinal de la Liga de Campeones de la temporada pasada contra el Manchester City.

El debut del central Sergio Ramos se ha vuelto a retrasar, ya que el español no se ha recuperado del todo de una lesión en el muslo, mientras que el centrocampista Marco Verratti también se ha quedado fuera de la convocatoria por una lesión en la rodilla que se produjo con la selección italiana.

 

Djokovic dijo sentirse "desilusionado" y "vacío", pero comprometido

El mejor tenista del mundo, el serbio Novak Djokovic, reconoció tras perder el partido más importante de su brillante carrera profesional, el de completar el ciclo de Grand Slam y el vigésimo primero de los mayores, que se sentía "desilusionado" y "vacío".

Lo reconoció después de haber llorado tras la derrota por 6-4, 6-4 y 6-4 que sufrió ante el ruso Daniil Medvedev, número dos del mundo, que ganó su primer Abierto de Estados Unidos y título de Grand Slam.

Pero al duro revés, el serbio dijo estar “comprometido” en la búsqueda de nuevas metas y todo parece apuntar que intentará ser “el mejor de la historia” en Australia.

Es que Roger Federer, Rafa Nadal y Novak Djokovic se encuentran igualados con 20 títulos de Grand Slam cada uno. Si las rodillas del suizo lo permiten y el pie de Nadal no le impide comenzar la temporada, tendremos en Australia la batalla que se nos prometió en este US Open. Los tres mejores de siempre peleando por el Grand Slam número 21 que le colocara en la cima del tenis mundial.

La realidad es que a esta lucha se han unido nuevos talentos jóvenes de la Next Gen, como Medvedev, Zverev, Tsitsipas, Rublev o Dominic Thiem, el primero de todos ellos en conseguir un grande.

En cualquier caso, la edad no perdona y la carrera de Roger Federer está en su recta final. Con 40 años, disputó su último partido en los cuartos de final de Wimbledon, en el mes de julio. Lo mismo para Rafa Nadal, que a sus 35 años sólo ha podido disputar dos partidos en los últimos tres meses.

El único de los tres que resiste el paso del tiempo parece ser Novak Djokovic, que con 34 años parece el claro favorito a culminar una trayectoria impecable que le colocaría por méritos propios por encima de Federer y Nadal.

Todo parece escrito para que sea él quien consiga deshacer el empate, ya que la próxima cita será en Australia, donde el serbio acumula nueve títulos en nueve finales disputadas, incluidas las últimas tres. Pese a ello, no hay que descartar a los otros dos componentes del trío mágico, que también saben lo que es reinar en Melbourne. Sólo el tiempo dirá cuál de los tres se corona y consigue escribir su nombre con letras de oro en la historia.

 

Japón confirma que no acogerá el Mundial de Clubes de la FIFA en diciembre

La Asociación de Fútbol de Japón (JFA) confirmó este martes que el país no acogerá el Mundial de Clubes de la FIFA como estaba previsto el próximo mes de diciembre, debido a la situación de la pandemia.

La JFA ha comunicado a la FIFA su decisión de no ser la sede de la competición en esta edición, y ahora corresponde al máximo organismo del fútbol mundial determinar dónde se jugaría el torneo, según explicó un portavoz de la federación nipona a Efe.

Acoger el Mundial de Clubes de este 2021 formaba parte del programa para conmemorar el centenario de la JFA, según este organismo, que ha renunciado a ese plan debido a las dificultades de prever la evolución de la pandemia.

La FIFA anunció en diciembre de 2020 que el Mundial de Clubes inicialmente previsto para ese año se iba a celebrar a finales de 2021 en Japón y manteniendo el formato tradicional de siete equipos, en el marco de la reprogramación de las competiciones internacionales debido a la pandemia.

En el torneo cuya sede está por decidirse competirán el Chelsea como campeón vigente de la Liga de Campeones, el Al Alhy egipcio tras imponerse en la Liga de Campeones asiática, el Auckland City neozelandés y equipos por determinar del continente americano y de África, además de un club del país anfitrión.

Japón acogió el “mundialito” en los años 2015 y 2016 por última vez, torneos que ganaron respectivamente el FC Barcelona y el Real Madrid.

El país asiático también fue la sede entre los pasados meses de julio y agosto de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos, que tuvieron lugar bajo restricciones sin precedentes debido a la pandemia, entre ellas la ausencia de público en las gradas.

 

Temor en China por una posible quiebra del gigante inmobiliario Evergrande

El gigante inmobiliario chino Evergrande, cuya deuda asciende a 305.000 millones de dólares, alertó hoy del riesgo de entrar en un proceso de insolvencia por culpa de dos de sus filiales, lo que provocó un nuevo desplome de sus acciones e incrementó los temores a que su caída pueda tener consecuencias para el sistema bancario.

Las acciones de la empresa en la bolsa de Hong Kong cayeron hoy más de un 11 %, acentuando una tendencia habitual de aproximadamente el último año, período en el que Evergrande ha perdido más del 80 % de su valor bursátil.

Un grupo de inversores protestó el lunes en el vestíbulo de la sede de la multinacional inmobiliaria, en la ciudad de Shenzhen (sur), con la esperanza de proteger sus intereses ante la posible quiebra de la empresa.

LOS PROBLEMAS VIENEN DE ATRÁS

El grupo Evergrande, fundado en 1996, se benefició de la ola migratoria a las ciudades y de las extensiones de los derechos de propiedad inmobiliaria en el país asiático y en 2009 empezó a cotizar en la bolsa de Hong Kong, donde tuvo un buen desempeño durante los siguientes diez años.

A raíz del crecimiento de la empresa, su fundador, Xu Jiayin, se convirtió en el hombre más rico de China con una fortuna valorada en 42.500 millones de dólares según Forbes a finales de 2017, año en el que el valor en bolsa de las acciones de Evergrande también alcanzó su pico.

Sin embargo, el éxito del grupo escondía una enorme deuda con la que había sufragado su expansión a otros sectores como los de servicios sanitarios, vehículos eléctricos o incluso el deportivo (en 2010 se hizo con el control del Guangzhou F.C., uno de los principales equipos de fútbol de China).

La China en la que Evergrande había florecido había cambiado: cuando se fundó la empresa en 1996 la población urbana de China representaba el 29 % del total y en 2017 ya era el 57 %, todavía con margen de crecimiento pero no al ritmo frenético de las dos décadas anteriores.

En agosto del año pasado y para controlar el creciente precio de la vivienda y limitar el capital atraído por el sector inmobiliario, el Gobierno chino anunció la política de "tres líneas rojas": si una promotora no cumplía ciertos requisitos en su coeficiente entre deudas y activos y en su apalacancamiento, las autoridades limitarían su acceso al crédito.

Evergrande, una de las empresas más endeudadas del sector, propuso entonces una estrategia de "reducción y control de la deuda" que incluyó grandes descuentos en la venta de apartamentos para tratar de cumplir con los parámetros marcados por las autoridades.

Sin embargo, sería insuficiente para hacer frente a los problemas que le esperaban en 2021.

UN AÑO NEGRO

En 2021, Evergrande tuvo que hacer frente a una caída del valor de las ventas de nuevas viviendas y a nuevas regulaciones del sector inmobiliario por parte de Pekín con el objetivo declarado de combatir la especulación.

Tanto los ingresos como los beneficios del grupo cayeron entre enero y junio de este año y algunos proyectos han quedado en suspenso mientras se sacaron activos a la venta para generar liquidez e intentar solucionar sus problemas en el flujo de caja, que se redujo en la primera mitad del año un 45 % interanual hasta los 86.800 millones de yuanes (13.431 millones de dólares, 11.345 millones de euros)

Pese a que el sector inmobiliario ha sido uno de los pilares del crecimiento chino y representa según la Oficina Nacional de Estadística el 7,5 % del PIB del país, el viceprimer ministro chino, Han Zheng, pidió en julio un todavía mayor escrutinio del sector y esfuerzos para "acelerar el desarrollo de la vivienda pública de alquiler" y evitar el uso del sector inmobiliario para "estimular la economía a corto plazo".

La semana pasada, los rumores de quiebra se volvieron a disparar cuando Evergrande sufrió dos recortes en la calificación de su deuda por parte de las agencias Moody's y Fitch, la cual alertaba de un "alto riesgo de impago".

LA QUIEBRA DE UN GIGANTE

El lunes la empresa publicó un comunicado para acallar los crecientes rumores de bancarrota en el que aseguraba que las noticias sobre su quiebra "son completamente falsas", pese a que reconocía que el grupo "se enfrentaba a dificultades sin precedentes".

Michael Pettis, profesor de Finanzas de la Universidad del Pueblo en Pekín, explicaba en su cuenta de Twitter: "siempre es un mal síntoma que una empresa tenga que negar oficialmente rumores de quiebra" y añadía que "es demasiado tarde para resolver este problema de forma interna".

Por el momento, Evergrande se encuentra en negociaciones con los inversores en sus productos de gestión patrimonial, a quienes, según Caixin, les habría propuesto tres métodos diferentes de pago que posibilitarían a la empresa cumplir con sus obligaciones y mantener su liquidez.

El efecto de la posible quiebra de Evergrande, que da empleo a más de 120.000 personas, se sentiría no sólo en el país asiático sino también en los mercados globales dado el gran tamaño del grupo, cuyo pasivo es de casi 1,97 billones de yuanes (304.821 millones de dólares, 257.487 millones de euros).