Petta, una piedra en el zapato del Gobierno

Definitivamente algo sucede, algo no está bien, porque la reiteración de los conflictos o de las imprevisiones dejan de ser situaciones casuales, para convertirse en ineficiencia. La resistencia de varios sectores gremiales, políticos y sociales a la figura de Eduardo Petta no cesan desde que se conoció que él sería el nuevo ministro de Educación y Cultura (MEC), a partir de ahí se suscitaron una serie de incidentes desde el fugo cruzado con su ex viceministra Ovelar, pasando por los reclamos de kits escolares incompletos, las escuelas en pésimas condiciones, la falta de maestros para enseñar, hasta el nuevo enfrentamiento con adherentes de su propio movimiento partidario. A esta altura Petta es una incómoda piedra en el zapato del Gobierno de Mario Abdo.

La incapacidad para realizar o cumplir adecuadamente la función de ministro de Educación, por parte de Eduardo Petta San Martín, fue el reiterado argumento lanzado en la última sesión de la Cámara de Senadores por parte de legisladores de varios colores partidarios, incluidos sus propios compañeros del movimiento oficialista Añetete, que incluso pidieron la destitución de su cargo.

El abdista Enrique Bacchetta, calificó a Petta de ser un “improvisado” en “nuestro gobierno”. Agregó, que fue un error que Abdo Benítez haya ubicado a su ex colega en el más alto cargo del MEC. “Siempre dije y voy a sostener que el ministro Petta es un improvisado en educación. Podría haber sido un gran fiscal o parlamentario. Pero estamos improvisando en educación”, remató el legislador oficialista.

En las ultimas semanas muchos conflictos y reclamos sociales se concentraron en el titular del MEC, por diferentes causas, como que alrededor de 3.000 docentes se jubilaron, y el ministro Petta no previno los reemplazos respectivos por lo que cientos de alumnos dejaron de recibir su enseñanza diaria.

Asimismo, en las últimas horas el Gobierno debió desactivar una huelga de ceramistas, que prácticamente se tomaron la ciudad de Asunción exigiendo que el MEC deje de utilizar productos prefabricados importados en la construcción de aulas (licitadas y fiscalizadas en forma poco clara) y a cambio utilice productos nacionales.

Se suma el desembolso de ₲ 5.720 millones, para la capacitación de docentes, sin especificar contenidos concretos, carga horaria, etc. Un gasto dudoso por la forma en que fue licitada esa consultoría, entre otros casos.

Además, está el hecho que el MEC impone la doble escolaridad, pero no coordina con las gobernaciones e intendencias para prever la capacidad presupuestaria de estas instituciones para cubrir el almuerzo de todos los alumnos.

En fin, hay muchos más conflictos suscitados en seis meses de gestión caótica. La serie de traspiés dados, en los últimos seis meses, por la titularidad del MEC suman descontento entre padres de familia, estudiantes, autoridades departamentales, entre otros, que consideran que llegó el momento para que el presidente Mario Abdo realice con prontitud cambios en la cúpula del Ministerio de Educación, antes que ese huésped contamine la administración del mismo Mario Abdo Benítez.

 

Ferreiro, una decepción

La marca de gestión del intendente de Asunción, Mario Ferreiro, es la improvisación y los pobres resultados, a juzgar por la permanente situación de caos que vive la ciudad, por lo proyectos costosos, con pocas luces y de mínima o ninguna utilidad. Tras la desastrosa administración de Arnaldo Samaniego al frente de la comuna asuncena, Ferreiro fue la gran alternativa para Asunción en las elecciones del 2015, como un amateur de la política generó muchas expectativas, se esperaba que él fuera el punto de inflexión en la seguidilla de administraciones municipales nefastas. A poco de concluir su mandato, su administración se revela como una gran decepción.

La semana pasada la capital de la República del Paraguay fue declarada en emergencia sanitaria, por 90 días, a causa de la gran cantidad de residuos en calles, arroyos y lugares públicos. La medida no es más que el resultado de la incapacidad de la administración Ferreiro para gestionar, con la previsión necesaria, los residuos ciudadanos.

A la emergencia sanitaria ahora se suma la declaración de emergencia vial por 60 días, debido a la impresionante cantidad de baches, que a más de volver intransitable a la ciudad se constituyen en un verdadero peligro para los ciudadanos. En el 2015, 2016 y 2018 también se declaró estado de emergencia, por la causa citada, es decir a lo largo de toda la gestión de Mario Ferreiro no hubo soluciones de fondo al problema del asfaltado, sino salidas parche.

A toda esta improvisación, se suman proyectos inútiles, como la bicisenda, por la cual los contribuyentes capitalinos pagaron con sus impuestos más de mil millones de guaraníes. Una obra excesivamente costosa, sin análisis, ni planificación, es un monumento a la improvisación, un fiasco donde únicamente ganó la empresa que ejecutó ese atroz desperdicio de dinero.

La “reformas” de Avenida Quinta, son otro vestigio a la ineptitud, afearon la zona, volvieron más caótico el tránsito vehicular, otra obra excesivamente encarecida. Además, de confirmarse las denuncias sobre un supuesto negociado en la construcción y adjudicación de las casillas de esta avenida, estaremos ante la evidencia de que la corrupción también se hizo presente en esta administración.

En diciembre del año que viene termina la gestión del advenedizo político, Mario Ferreiro, que en estos cuatro años de gestión al frente de la Intendencia de Asunción mostró su hilacha, la de la falta de liderazgo e incapacidad para gestionar. Al menos sabemos para el futuro, que él no es la mejor decisión para confiarle un nuevo cargo de representación.

 

Ídolo con pies de barro

Los reclamos y agravios públicos entre el presidente del Senado, el ministro de Educación y el titular de la ANDE, referentes del movimiento oficialista Añetete, a poco más de seis meses de haber llegado al poder dejan entrever el inicio de un cisma fruto de la inconformidad de las bases de esa agrupación que pasan factura al Gobierno por el apoyo que le brindaron en las pasadas elecciones presidenciales. Pero también refleja los intereses que los reunió, los del provecho personal, sin ningún hilo conductor de ideas y principios que guíen a sus miembros para trabajar por el bien común de todos los paraguayos, entonces la supuesta fortaleza de ese movimiento partidario parece tener pies de barro, que de a poco empieza a de disolverse.

Los reclamos públicos entre los miembros del Movimiento Colorado Añetete, ya tiene varios capítulos, recuerden la destitución de la viceministra de Educación, Nancy Ovelar, fue una crisis de poder que empezó en el mismo minuto en que se designó a Eduardo Petta como ministro de Educación, por que la experta en Educación era Ovelar. Pero una decisión política optó por un ex fiscal devenido en político errante para dirigir la reforma educativa.

Cuatro meses después de iniciado el Gobierno, la entonces viceministra de Educación -hermana de la ex candidata presidencial Blanca Ovelar, y senadora colorada del grupo oficialista- fue destituida por el presidente de la República. La remoción fue precedida por una serie de paños sucios expuestos al sol entre los protagonistas.

Días atrás el ministro de Obras Públicas, Arnoldo Wiens, emitió públicamente una opinión en contramano con las declaraciones del presidente de la República, respecto a la importancia de una inversión de US$ 180 millones para la producción de cemento, la cual indiscutiblemente dinamizará la economía nacional.

Ahora, el senador Silvio Ovelar, revela que el Congreso Nacional se convirtió en el muro de los lamentos de las bases del Movimiento Añetete, que acuden a las instituciones del Gobierno en busca de ser “escuchados en sus necesidades”, pero no son recibidos y son maltratados, incluso son relegados, pese a haber trabajado en la campaña presidencial de Mario Abdo.

Existen “emperadores” y “emperatrices” que no brindan “mimos” a los verdaderos artífices del triunfo electoral del Gobierno reveló Ovelar. Acusó directamente a Eduardo Petta, ministro de Educación y al presidente de la Ande, Pedro Ferreira de refugiarse en su bunker y no escuchar a las bases de Añetete.

A pesar de una apariencia fuerte y sólida de Añetete, los reclamos públicos reflejan la falta de liderazgo a lo interno de la agrupación, su vulnerabilidad y fragilidad. Si solo fuesen situaciones internas de un movimiento, vaya y pase, sin embargo, esos conflictos internos tienen efecto sobre el país, porque son señales claras de la falta de estabilidad política en el país -uno de los indicadores clave que consideran los inversionistas-, demoran los procesos de avance del Paraguay por causa de esas “internitas”, y reanudan prácticas del pasado donde lo Gobiernos son para el servicio de su gente y no de todos los paraguayos. Estamos a tiempo de parar la pelota, mirar la cancha, planificar, organizar y avanzar. Paraguay lo reclama.

 

Suba del precio del combustible complicaría la economía

Es un hecho que la economía nacional está afectada por la desaceleración económica de la región. Unos sectores más que otros sienten su efecto, el descenso de las ventas es el indicativo que la gente está dejando de consumir bienes y servicios, lo que se traduce en una caída de las ventas. En medio de este panorama los distribuidores de combustible afirmaron que en dos semanas el precio del gasoil subirá ₲ 500 por litro, el efecto será una catarata de incrementos en los precios de los productos de la canasta familiar, encareciendo aún más la vida de los paraguayos y complicando la dinámica económica del país.

El gasoil es el carburante base para el transporte de mercaderías y personas, de ahí que el incremento de su precio disparará en cadena de suba de precios de bienes y servicios.

Los distribuidores de combustible aducen al incremento de los costos internacionales, se entiende el argumento, pero también resulta chocante la rapidez de su accionar, porque hace pocos meses tras los precios internacionales cayeron históricamente, y mientras en otros países descendía el precio de los combustibles los empresarios nacionales miraban para otro lado y mantenían elevado el importe del carburante. Tras una campaña de la población y de los medios de comunicación el Gobierno se vio obligado a descender el precio del combustible distribuido por Petropar, esto forzó a las distribuidoras privadas a seguir el camino de la empresa estatal.

Miembros del Centro de Empresarios del Transporte del Área Metropolitana (Cetrapam) expresaron que de darse la suba del precio del gasoil en ₲ 500 por litro, significará un aumento aproximado de ₲ 250 guaraníes en el costo del pasaje, tanto en el servicio convencional como en el diferencial.

Asimismo, las supermercadistas prevén que el precio de los productos que comercializan tendrá incrementos. La fórmula se aplicará a otros sectores de la economía. La especulación estará a la orden del día.

El Gobierno a través de Petropar debe regular el precio del gasoil, como empresa del Estado, cuyo fin principal no es el lucro, tiene la brillante oportunidad de mantener bajo el importe del carburante y por su capacidad de tener un significativo almacenamiento de combustible con precio más barato, ayudará a dilatar una suba generalizada del precio del gasoil que puede dañar aún más la situación económica.