Nietzsche contra el cristianismo

Nietzsche consideraba a la moral cristiana como una “moral de esclavos”. Desde su punto de vista el cristianismo promueve valores y actitudes que son “propias de los débiles y los oprimidos”. Su crítica era parte de un proyecto para “reevaluar y redefinir” los valores fundamentales de la cultura occidental.

Por Gonzalo Cáceres

Las ideas de Nietzsche encierran un intenso debate desde hace más de un siglo.

La influencia de este polémico pensador se extiende desde la filosofía y la literatura hasta la psicología y la sociología. Su estilo literario y aquel inconfundible enfoque provocativo le dieron relevancia en los distintos círculos de la sociedad del siglo XIX.

Nacido en 1844 y fallecido en 1900, Friedrich Nietzsche fue un filósofo alemán cuyo pensamiento se centró en el nihilismo, la voluntad de poder y una ácida crítica a la moral tradicional.

Conocido por pregonar en una época de inobjetable predominancia religiosa, decía que la sociedad occidental atravesaba por una “crisis de valores” debido al declive de la religión y la creencia en “verdades absolutas”.

NIHILISMO

Nietzsche sostuvo que el nihilismo (que surge como una reacción ante la percepción de la ausencia de significado en la vida) era una “consecuencia inevitable” de la decepción frente a las instituciones tradicionales, la filosofía de la religión o la experiencia de la existencia humana.

Sin embargo, el nihilismo no necesariamente implica un estado de desesperanza o desesperación, porque algunos filósofos y pensadores han explorado este horizonte como una oportunidad para la libertad individual y la creación de significado propio.

Nietzsche, a menudo malinterpretado como un nihilista, en realidad iba en contra del nihilismo pasivo y abogó por la “creación de valores y significados nuevos” en un mundo que lo resumía en “dios ha muerto”, es decir, desprovisto de una base trascendental o divina (para la moral y el significado).

MORAL CRISTIANA

Nietzsche subió el tono y fue más allá al apuntar directamente contra la moral cristiana -especialmente en su forma institucionalizada en la Iglesia-, por considerarla como una “moral de esclavos” al promover “la virtud de la humildad y la sumisión a la autoridad divina” propias “de los débiles y los oprimidos”, y una actitud de resignación “ante las dificultades de la vida en lugar de un espíritu de afirmación y superación”.

En esta misma línea, se entiende que el cristianismo enseña que las “recompensas” se encuentran en “el más allá, en el Reino de Dios” y Nietzsche interpreta esta visión como “un desprecio por el mundo terrenal y sus placeres”.

Según él, la sumisión era “una forma de negar la vida y sus potenciales”, en una “actitud propia de aquellos que no podían o no querían enfrentarse a los desafíos y las alegrías de la existencia terrenal”.

Nietzsche veía debilidad en la moral cristiana al basarse en la compasión hacia los desfavorecidos, en contraposición con una valoración de la fuerza y la vitalidad; una suerte de “ética de la compasión” que redujo a “una expresión de resentimiento” por parte de aquellos que no tienen el poder para afirmarse por sí mismos.

En consecuencia, los supuestos del cristianismo exaltan “la fragilidad y la sujeción” y representan “una negación del potencial humano”, una “restricción de la voluntad de poder”, al instar a los individuos a conformarse con “normas y valores preestablecidos”.

REDEFINIR LOS VALORES

Nietzsche decía que la vida era intrínsecamente valiosa y que los seres humanos debían afirmarla en toda su complejidad, belleza y crueldad, es por ello que tenía la intención de redefinir los valores fundamentales de la cultura occidental promoviendo una perspectiva más afirmativa de la vida y del individuo.

Su proyecto de “reevaluación de valores” estaba orientado hacia la superación del nihilismo y la creación de una nueva moral que refleje la plenitud y la vitalidad de la existencia humana.

Bajo esta premisa, propuso la idea de la “voluntad de poder” como un concepto central. La “voluntad de poder” no se refiere -simplemente- al deseo de dominar a los demás, sino a la fuerza vital que impulsa a los individuos a buscar su propia realización y expresión (creía que esta era la fuerza motriz detrás del desarrollo humano y que los individuos debían aprender a canalizarla de manera productiva).

“SUPERHOMBRE”

En lugar de adherirse a los valores tradicionales de la moral cristiana, Nietzsche promovía la idea del “Übermensch” o “Superhombre”. Este concepto representa un ideal de humanidad que trasciende las limitaciones impuestas por la moral tradicional y crea sus propios valores en función de sus necesidades y deseos.

El “Superhombre” es aquel que vive sin estar atado a normas y convenciones externas, que enfatiza la importancia de la autonomía y la autenticidad en la vida individual.

Convencido de que la moral cristiana representa el ejemplo perfecto de “retroceso” de la humanidad, Nietzsche instó a sus seguidores a vivir plenamente, con pasión y autenticidad, y esperaba que la humanidad pueda ser capaz de pensar por sí misma y de vivir de acuerdo con sus propios principios y convicciones, que buscara la realización de sus potenciales más elevados, en lugar de seguir ciegamente las normas y tradiciones impuestas por la sociedad.

La autenticidad, para Nietzsche, consistía en vivir de manera fiel a uno mismo y en buscar constantemente la expresión de la propia individualidad.

Mujeres en tecnología: capacidad, ingenio y determinación para romper barreras

Hasta hace poco, el ámbito de la tecnología era dominado en su mayoría por hombres, quienes contaban con mayor protagonismo y espacio. Hoy día, esta situación cambió de forma drástica, permitiendo a las mujeres ganarse un lugar a costa de trabajo, sacrificio e ingenio.

Por Robert Bourgoing (@robertb_py)

Hablar de empoderamiento femenino necesariamente va relacionado con la capacidad de las mujeres de ocupar espacios de decisión y hacerse lugar en el mundo laboral, a través de la demostración de sus aptitudes y cualidades.

El ámbito de la tecnología no queda ajeno a esta realidad, puesto que, también allí las mujeres han sido capaces de ganar protagonismo, pero, sobre todo, reconocimiento por los logros que van obteniendo.

KUÑATECH, APOYO A MUJERES EN TECNOLOGÍA

Iniciativas que resaltan estos logros son dignas de destacar. Una de ellas es “Kuñatech”, una comunidad paraguaya de mujeres en tecnología que aglutina a referentes del sector que se desempeñan en rubros como computación e informática, desarrollo de software, programación, ingeniería, análisis de sistemas, entre otros. Más de 400 mujeres integran actualmente este grupo.

Una de las principales premisas de Kuñatech es proporcionar una red de apoyo y espacios de desarrollo que fomenten la inclusión de más mujeres apasionadas por la tecnología, a fin de que las mismas tengan la posibilidad de avanzar y crecer en sus especialidades.

Así también, trata de visibilizar el trabajo que llevan adelante en diversos campos, dando difusión a través de medios de comunicación, seminarios, redes sociales o foros de debate, de modo a que la ciudadanía pueda conocer la labor que desempeñan y la importancia de su trabajo.

Kuñatech ofrece capacitaciones, ofertas laborales, recursos educativos y espacios de debate, así como propuestas de proyectos y asesoramiento para quienes tengan interés en meterse de lleno en el mundo de la tecnología. Así también, organiza y apoya diferentes eventos donde se visibiliza el trabajo de las integrantes de la comunidad.

LA VOZ DE UNA DE SUS FUNDADORAS

Una de las fundadoras de Kuñatech es Gisselle Gauto, quien se desempeña como Arquitecta de TI y trabaja en la promoción del STEM en la Educación Superior. Actualmente es representante de Graduados de la Facultad Politécnica de la Universidad Nacional de Asunción (FP-UNA) y también es parte de la Asamblea Universitaria de la UNA.

Dentro de su currículum se destaca su experiencia como embajadora del programa de Google WTM en Paraguay y el hecho de haber sido parte del Consejo Directivo de la FP-UNA. Junto con otras estudiantes y colegas, decidió abocarse de lleno a la visualización, difusión y apoyo de otras mujeres que deciden ingresar al mundo tech.

A través de su testimonio, Gauto destaca la importancia de involucrarse en diversos espacios para continuar promoviendo el trabajo de las mujeres en tecnología, por lo que espera que su ejemplo y el de otras ayude a inspirar y alentar a otras congéneres a avanzar en este camino.

Insto a otras mujeres que no dejen que los estereotipos de género las limiten. La tecnología es para todos sin importar el género. Todos tenemos el potencial y la capacidad para innovar y crear en este campo”, afirmó, al tiempo de hacer un llamado a todas las mujeres a seguir construyendo juntas un futuro más equitativo y diverso.

KUÑA MBARETE STEAM, JÓVENES EN TECNOLOGÍA

Otra iniciativa que promueve a las mujeres y la tecnología es “Kuña Mbarete STEAM”. Nacida como proyecto estudiantil en el año 2022, surgió como resultado de la participación de alumnos del Bachillerato Técnico en Informática (BTI) del Colegio Pablo Patricio Bogarín de Ñemby en el concurso “Wisibilizalas”.

La profesora Ángeles Núñez, responsable del grupo, comenta que este concurso internacional, dirigido a centros educativos de España y de Latinoamérica, tenía como propósito empoderar a niñas y jóvenes para que cursen carreras en el ámbito del STEM.

Para ello, decidieron crear una página web donde compilaban entrevistas a ingenieras, matemáticas y científicas de nuestro país, a fin de demostrar que existen mujeres referentes en estas áreas en suelo paraguayo. Ello les hizo acreedores del primer puesto de la competencia, aunque la iniciativa trascendió hasta convertirse en algo más grande.

El premio económico obtenido por el concurso fue invertido para adquirir kits de robótica educativa que contribuyeron a formar el primer equipo de robótica femenino de la ciudad de Ñemby, el cual funciona en el Colegio Pablo Pablo Bogarín.

Posteriormente, la institución obtuvo una subvención de Lego Paraguay y recibió kits de robótica, los cuales permitieron que puedan enseñar robótica educativa tanto dentro como fuera de la institución, no solo a niñas sino también a todos aquellos alumnos que estaban interesados en los talleres, explica.

En la actualidad, son 10 estudiantes los que forman el equipo de “Kuña Mbarete STEAM”, contando con una entrenadora, un co-entrenador y tres mentores. “El objetivo de este proyecto es involucrar a las niñas y darle visibilidad en el ámbito STEAM para que se sientan identificadas y puedan ser referentes de otras niñas en el futuro”, afirma Núñez.

El amor es loco y ciego: ¿Es prácticamente una enfermedad mental?

El enamoramiento y diferentes trastornos psicológicos comparten importantes síntomas y se encuentran mucho más cerca de lo que pensamos, por lo que, puede ser considerado un trastorno mental, según una de las interpretaciones.

El amor romántico es un sentimiento al que, desde el inicio de los tiempos, grandes poetas, cantantes y artistas buscaron la mejor manera de definirlo e interpretarlo. Así también lo hizo la ciencia, pero desde una óptica más objetiva.

“El amor es una gota de agua en un cristal, es un paseo largo sin hablar, es una fruta para dos”, lo cantó en su momento José Luis Perales, compositor e intérprete español de grandes éxitos como esta canción, que continúa diciendo que, “el amor es un espacio donde no hay lugar para otra cosa que no sea amar, es algo entre tú y yo”.

Y es que solo dos locos enamorados experimentan y viven “el amor” de una forma única, a su manera, pero a ¿Qué viene todo eso?

La “droga del amor” provoca en los hombres y mujeres una respuesta fisiológica debido a los procesos que se producen en el organismo cuando nos enamoramos, pues, los químicos asociados al “circuito de recompensa” de nuestro cerebro lo inundan, lo que produce una variedad de respuestas físicas y emocionales.

Pero ¿Qué dice la Ciencia al respecto?

En primer lugar, cuando estamos enamorados, el corazón palpita rápido, las palmas de las manos sudan, las mejillas se sonrojan y se producen sentimientos de pasión y ansiedad.

Así también, los niveles de cortisol aumentan durante la fase inicial del amor romántico, por lo que se pueden experimentar situaciones de estrés.

Y como toda montaña rusa de emociones, a medida que aumentan los niveles de cortisol, los niveles del neurotransmisor (sustancia química que transmite información) serotonina se agotan, lo cual precipita sentimientos o pensamientos de preocupación, esperanza o los típicos terrores del amor temprano.

En el proceso de enamoramiento se liberan altos niveles de dopamina, un químico que activa el circuito de recompensa, lo cual ayuda a hacer del amor una experiencia placentera similar a la euforia asociada con el consumo de algunas drogas. En este punto, la mayoría ya somos ‘adictos’.

Por supuesto, la oxitocina, conocida como la hormona del amor, aumenta, lo que provoca sentimientos de satisfacción, calma y seguridad que, a menudo, se asocian con la unión de pareja.

La vasopresina, otra hormona que se produce, está vinculada al comportamiento que genera relaciones monógamas a largo plazo.

Y, por si fuera poco, para bien o para mal, el amor desactiva la vía neuronal responsable de las emociones negativas, como el miedo y el juicio social.

Paola Zapata, psicóloga.Paola Zapata, psicóloga.

Por este motivo, cuando nos dedicamos al amor romántico, la maquinaria neuronal responsable de realizar evaluaciones críticas de otras personas, incluidas aquellas con las que estamos involucrados sentimentalmente, se cierra. Esa es la base neuronal para la sabiduría antigua: “El amor es ciego”.

Ahora bien, teniendo en cuenta los procesos químicos que el amor produce en el cuerpo, salta la otra pregunta: ¿Es un trastorno mental?

“En la realidad clínica, si consultamos los manuales de referencia de psiquiatría y psicología, no encontraremos el enamoramiento como trastorno en sí, pero sí que sus síntomas aparecen como condiciones clínicas”, explicó la psicóloga, Paola Zapata, Magíster en Salud Pública e investigadora, en comunicación con HOY/Nación Media.

Y es que, si nos ponemos a analizar, seguro que más de uno realizó alguna locura por “amor” o le dijeron “estás loco/a” por amar intensamente a alguien.

En ese sentido, la profesional indicó que, uno de los requisitos claves para determinar si una afectación desemboca en un trastorno mental es la presencia de un malestar clínicamente significativo y una inadaptación en el ámbito social, laboral, personal o familiar.

“Estar ‘loco o loca’ por alguien puede gastar mucha de nuestra energía hasta el punto de incapacitarnos en determinadas situaciones. O expresar un amor no correspondido da lugar a un sufrimiento muy intenso. Por lo tanto, ¿Dónde está el límite del que se considera normal a lo que es significativo? Indudablemente, estar enamorado comporta una serie de síntomas que, si se dieran en otras situaciones, sugerirían un problema psicológico”, apuntó.

En esa línea, una investigación sugiere que, bioquímicamente, el amor romántico y el trastorno obsesivo compulsivo grave no presentan ninguna diferencia. Este fue un descubrimiento de la profesora de psiquiatría y directora del Laboratorio de Psicofarmacología de la Universidad de Pisa, Italia, Donatella Marazziti, quién recibió un precio Nobel en Química al 2000.

“Si solo un 3% de la población sufriera enamoramiento, se consideraría un trastorno mental”.

El amor romántico y el Trastorno Obsesivo Compulsivo: similitudes

La psicóloga Zapata mencionó que la principal característica del Trastorno Obsesivo Compulsivo es la presencia de pensamientos y acciones repetidas e indeseables, muy difíciles de controlar.

“¿No nos pasa lo mismo cuando estamos enamorados? Pues sí. De hecho, los estudios demostraron que una persona enamorada pasa más del 85% de sus horas totales pensando en el ser amado”, afirmó.

En cuanto a la inestabilidad emocional, indicó que es otro rasgo distintivo del amor. Al estar enamorados, pasamos de estar ilusionados y llenos de energía a tener ansiedad y estar preocupados con una facilidad excepcional. “El miedo a perder a la persona amada puede ser desencadenado por cualquier disgusto”.

Asimismo, dijo que, a nivel fisiológico, se observaron que los procesos de dopamina producen el mismo efecto que consumir cocaína. Si vamos más allá, esta desesperanza que sentimos cuando pasamos por un ataque de celos o una ruptura amorosa es totalmente comparable al “síndrome de abstinencia”.

Finalmente, citó que la dependencia emocional tiene también un papel clave en el desarrollo del amor. “Desde el punto de vista de la psicopatología, los sentimientos de posesión, el miedo al rechazo o esta necesidad de ser el centro de atención en los ojos de alguien, se considera un trastorno mental. Pero con el enamoramiento se hace una excepción. En el terreno romántico, estas características se consideran normales”, puntualizó.

El enamoramiento es catalogado como el primer paso por el contacto sexual y mantiene el ciclo vital gracias a la ilusión y el bienestar que nos genera. Por ello, se trata una condición aceptada en nuestro entorno e incluso deseable, concluyen los científicos.

De lo que no hay duda es de que, el amor romántico mueve el mundo y nos genera inevitablemente una gran diversidad de cambios, tanto en nuestro comportamiento como en nuestros pensamientos y emociones, con el fin de buscar una faceta de la felicidad. Por tanto, no tengamos dudas.

“¡Seamos locos y amemos con locura y pasión!”.

‘Skin care’ para niñas: riesgos de la creciente tendencia impulsada por “influencers”

Las redes sociales desataron una fiebre por la cosmética y el 'skin care' (cuidado de la piel) entre niñas y adolescentes, una tendencia que pone en riesgo la salud de la piel al exponerla a productos a muy temprana edad, sin que exista la necesidad de ello.

Es habitual observar en redes sociales a hombres y mujeres mostrar su rutina de ‘skin care’ o de maquillaje que emplean día a día. Lo preocupante es que, cada vez vemos más niñas que se están sumando a esta moda, que, lejos de hacerles bien, dañan no solo su piel, sino también su autoestima.

Así lo advierte la doctora Lorena Pefaur, especialista en Dermatología clínica, quirúrgica y estética. La experta comenta que estas rutinas conocidas como ‘skin care’ se intensificaron durante la pandemia de Covid-19, fomentada por “influencers”, así como también por los filtros utilizados en las aplicaciones creando una falsa imagen de la piel perfecta.

“En la consulta solemos ver sobre todo niñas menores de 10 años que nos piden una rutina de skin care teniendo la piel prácticamente perfecta, como la tienen normalmente a esa edad. Es importante recalcar que la piel de un niño sano no necesita prácticamente nada. En todo caso, protector solar y algún hidratante si tiene la piel seca, pero hasta ahí”, señala en entrevista con Hoy Digital.

Pefraur agrega: “Nos suelen pedir, o peor, sus padres por sí solos les compran productos, pero la piel no está preparada para usar, como cremas antiage con retinol, exfoliantes, máscaras, contorno de ojos, etc., que lo único que consiguen es generar una piel seca, algún tipo de alergia, dermatitis de contacto u otro tipo de reacciones, las cuales pueden llegar a generar una piel muy sensible incluso para toda su vida”.

Además de estas posibles reacciones alérgicas en la piel, esta tendencia fomentada por “influencers del skincare” genera en los niños una necesidad (innecesaria) de productos de alto costo y también de mirarse mucho al espejo, exigirse una piel perfecta, “sin poros”, la cual no existe y puede generar frustración, ansiedad y angustia.

“Mi mejor consejo sería que acudan a consulta con médicos especialistas en piel que somos los dermatólogos para poder evaluar y dar las mejores recomendaciones de cuidados, según el tipo de piel y afecciones que presenten”, indica la profesional.

La doctora Lorena Pefaur, especialista en Dermatología clínica, quirúrgica y estética.La doctora Lorena Pefaur, especialista en Dermatología clínica, quirúrgica y estética.

Las niñas y adolescentes se convirtieron en sujeto de consumo, dice la psicóloga Noemí Conde, especializada en trastornos de la conducta alimentaria y autoestima corporal. “Pueden comprar accediendo a una pantalla y de manera más independiente. El problema es que, tener acceso a toda esa información en etapas evolutivas en las que, no hay desarrollo cognitivo suficiente hace que sea más peligroso porque no hay capacidad crítica para saber si lo que ven es beneficioso para ellas”, dice en entrevista con El Diario de España.

La psicóloga Agnés Brossa, especialista en infancia, adolescencia y psicología de familia, considera que, en las últimas décadas, especialmente con la irrupción de la tecnología, se están modificando las etapas de desarrollo de los menores. El resultado es un acortamiento de la niñez y una adolescencia cada vez más temprana.

El problema es que la edad biológica de la piel es la que es. Las pieles adolescentes e infantiles no están preparadas para algunos productos porque “son más finas, menos curtidas, por lo tanto, se pueden irritar fácilmente”, explica de igual modo la dermatóloga Paloma Borreguero, de la Academia Española de Dermatología y Venereología, que considera una “locura que una niña de 11 o 12 años nos hable de una rutina de belleza” y lo relaciona también directamente con “lo que ven en las influencers a las que se quieren parecer”.

Existen pocos estudios científicos sobre el aumento del uso de cosméticos en niños, niñas y adolescentes. Uno de ellos acaba de ser publicado por un equipo del Center for Children’s Environmental Health de la Universidad de Columbia (Nueva York) que analiza al público más infantil (menor de 12 años). “De los niños que usan productos cosméticos, el 36% utiliza principalmente productos infantiles. Esto implica que la mayoría de los niños que los usan también están expuestos a productos corporales y de maquillaje creados para adultos”, afirma la investigación, recogida en International Journal of Environmental Research and Public Health.