Fusión de sabores: pastelera conecta culturas a través de emprendimiento gastronómico

Un proyecto gastronómico nace en Asunción, mediante la fusión de la cocina clásica italiana, americana y francesa con lo autóctono de Paraguay. Se trata de Silnari & Parisi, que desembarca de la mano de la pastelera argentina Silvina Nari, hija de un paraguayo.

En una entrevista con HOY / Nación Media, la pastelera argentina Silvina Riveros (48) da a conocer detalles de su nuevo proyecto gastronómico que abrirá en breve sus puertas en Asunción, y brinda un testimonio de experiencia como emprendedora en Paraguay desde una mirada extranjera.

Pastelera formada en el Colegio de Cocineros Gato Dumas en Buenos Aires, se dedica al arte de los postres hace cinco años. “Nunca soñé con dedicarme a esto, la pandemia me despertó este oficio dormido que me llevó desde mi cocina en Buenos Aires hasta mi local en Asunción”, sostiene la profesional.

Eligió como sitio para su desembarco, el barrio Villa Morra de la capital, donde, con el apoyo del experto chef Hernán De Luca, alista los últimos detalles de la novedosa carta que ofrecerá al paladar local. La conjunción de esta dupla culinaria da como resultado una exquisita propuesta: ella se encarga de la pastelería artesanal, mientras que él se dedica a desarrollar rellenos y pastas con tradición italiana, pero con sabores e identidad guaraní.

Silvina está a la altura del desafío: el de captar al comensal paraguayo con su propuesta. Además de los años que se dedica a la pastelería, la misma fue embajadora de marcas reconocidas en Argentina, como la empresa láctea Tregar; trabajó para marcas como Knorr y Maizena, y sus recetas están disponibles en las redes de El Gourmet, un canal de televisión por suscripción latinoamericano de origen argentino dedicado a la gastronomía.

A pocos días de la habilitación de su local, prevista para el 1 de marzo de este año, la pastelera va compartiendo a través de sus redes sociales, con sus seguidores, el día a día de su emprendimiento, relatando vivencias cotidianas, como la sorpresa al encontrar precios tan accesibles en el supermercado, al compararlos con los del vecino país, y la búsqueda de los sabores que incluirá a su menú.

- ¿En qué consiste el emprendimiento y cómo surgió la posibilidad de instalarlo en Asunción?

-Estamos prontos a la inauguración de un local de venta de Pastelería Artesanal y Fabricación de Pastas de Diseño en Villa Morra. El proyecto surgió de una conversación familiar y fue medio en broma. Mi papá es paraguayo y vivió en Argentina toda su vida laboral, ya jubilado en Buenos Aires un día me propuso la idea de traer mi pastelería para este lado de la frontera. En ese momento me pareció un lindo proyecto, pero ambicioso y quedó solo en una charla familiar. Yo en Argentina tengo mi emprendimiento y trabajo para algunas marcas y canales de gastronomía y a través de las redes pude conectar con mis seguidores con recetas de pastelería, pero la idea de tener un local en otro país empezó a sonar cada vez más fuerte.

- ¿Qué la motivó a venir a Asunción para instalar su proyecto gastronómico? ¿Ya conocía el ambiente de antemano o se aventuró a venir?

-Paraguay siempre fue parte de mi vida, mi abuela paterna era cocinera y nació aquí. Así que crecí en medio de chipa, sopa paraguaya, chipa guazú y la mandioca no podía faltar en la mesa. Así que, cuando surgió la posibilidad concreta de hacer crecer mi emprendimiento, la idea de estar lejos de mi casa en Buenos Aires en Asunción, no me iba a parecer tan extraña, ya que era como seguir en mi casa.

Riveros resalta que, emprender en Paraguay siendo extranjero, es bastante más simple que hacerlo en Argentina. “Si bien no escapamos en ninguno de los dos lados de la burocracia y los tiempos que se necesitan para cada gestión, aquí son un poco más simples. Paraguay está en un momento de mucho crecimiento gastronómico, las ofertas son cada vez más buenas y eso nos obliga a desarrollar productos de alta calidad para competir en este mercado y creemos estar a la altura”, señala.

Para abrirse paso en la gastronomía paraguaya, la propuesta del dúo de “Silnari & Parisi” conjuga las recetas clásicas con aportes de sabores típicos de nuestro país.

- ¿Cuáles son las diferencias más notables que encontró entre la escena gastronómica en Argentina y en Paraguay, y cómo adaptó su propuesta a la cultura local para satisfacer los gustos de los paraguayos?

-Realmente en el primer viaje que hicimos a Asunción lo primero que me sorprendió es la gran oferta gastronómica. Creo que han crecido mucho estos años, mantienen sus sabores de siempre, pero abiertos a la gastronomía internacional y valoran muchísimo el trabajo cuando está bien hecho y eso nos pone muy contentos, después de haber hecho aquí las primeras pruebas de productos. Los productos lácteos nacionales son de muy alta calidad y muy competitivos para el mundo.

Asunción está en un absoluto boom gastronómico, aquí ya están trabajando muchos proyectos argentinos con excelentes resultados, creo firmemente que es un lugar con condiciones inmejorables para trabajar.

- ¿Qué elementos de la gastronomía argentina incorporó en su proyecto en Paraguay, y cómo integró ingredientes o técnicas locales?

-Nosotros vamos a realizar productos de pastelería italiana, americana y francesa, pero queremos, en cada una de las versiones, incorporar sabores autóctonos: guayabas para las masas quebradas, mango para los cheesecake, y el infalible queso Paraguay para los rellenos de pastas no va a faltar. Creemos en fusionar culturas a través de la cocina.

- ¿Qué consejos o recomendaciones daría a otros emprendedores que deseen establecer proyectos gastronómicos en un país extranjero?

-No creo ser capaz de dar consejos a otros emprendedores, pero desde mi poca experiencia en Paraguay hasta ahora, ha sido un día a día muy gratificante, la gente aquí es voluntariosa, trabajadora, reciben al extranjero tan cordialmente que, nunca me sentí lejos de casa. Las materias primas son de excelente calidad y la gran variedad que podés encontrar facilita mucho tu trabajo.

Con todo el empeño puesto en este emprendimiento, la pastelera Silvina Riveros avizora que la propuesta culinaria deleitará al paladar paraguayo. Desde el 1 de marzo, sus puertas estarán abiertas en Campos Cervera 5004 esquina San Roque Gonzalez de Santacruz Local 3, Villa Mora, donde aguardará con ansias la visita de los comensales locales.

Más allá de la biología: la historia emocional que esconde la lactancia materna

Mientras la atención suele centrarse de manera exclusiva en el recién nacido, la psicóloga perinatal Camila Codas reflexiona sobre la profunda metamorfosis psicológica, la revolución hormonal y la exigencia silenciosa que atraviesan las madres durante el posparto.

La lactancia existe desde el origen de la humanidad. Aun así, la atención mediática y científica suele enfocarse en los indiscutibles beneficios biológicos para el bebé, dejando en un segundo plano la vivencia de la mujer. En el marco de la Semana Nacional de la Lactancia Materna, la psicóloga perinatal Camila Codas propone desviar la mirada hacia el estado emocional de la madre y la red de contención que la rodea.

“En el consultorio escucho con frecuencia una frase que transmite siempre lo mismo: ‘Todo el mundo estaba pendiente de mi bebé, pero muy pocos me preguntaban cómo estaba yo’”, revela Codas.

Para la psicóloga, la sociedad mantiene una deuda histórica con la salud mental en esta etapa, considerando que la lactancia no es solo una forma de alimentación, sino una experiencia de alta disponibilidad física y emocional en un momento de plena vulnerabilidad.

Psicóloga Perinatal, Camila CodasPsicóloga Perinatal, Camila Codas

LA REVOLUCIÓN HORMONAL Y EL APRENDIZAJE DEL ENTORNO

El posparto implica una reorganización biológica drástica. Luego del nacimiento, la brusca caída de la progesterona da paso al protagonismo de la prolactina. Conocida popularmente como “la hormona de la leche”, la prolactina no solo estimula la producción de alimento, sino que acompaña el proceso psicológico de adaptación a la maternidad.

No obstante, la especialista aclara que el bienestar de la mujer no depende en exclusiva de las hormonas. El cansancio acumulado, las noches en vela, el dolor físico y la redefinición de la propia identidad convierten a este período en un aprendizaje mutuo. Mientras el bebé aprende a succionar, la madre aprende a interpretar los llantos, a confiar en su cuerpo y a pedir ayuda cuando la situación la sobrepasa.

EL VALOR DE LOS PEQUEÑOS GESTOS

Frente a la sobrecarga y la presión de los ideales irreales, la contención no siempre requiere intervenciones complejas. La presencia activa de la pareja, la familia y el círculo cercano mediante acciones cotidianas resulta determinante para sostener la salud mental materna.

Entre las acciones prácticas más significativas que se destacan desde la clínica diaria se encuentran:

Sostén físico inmediato: acciones simples como acercar un vaso de agua mientras la madre amamanta, acomodar almohadones o preparar la comida de la casa.

Garantizar pausas de autocuidado: sostener al recién nacido unos minutos para permitir que la mujer pueda ducharse con tranquilidad o descansar.

Poner el foco en la mujer: preguntar directamente a la madre cómo se siente de manera integral, validando sus emociones más allá del estado del bebé.

“Una lactancia no se sostiene solamente con leche. Se sostiene con información, con profesionales que acompañen, con una red de apoyo presente y con una mamá que se siente escuchada, respetada y cuidada”, concluye Codas, recordando que cuidar el bienestar de la mujer es indispensable para garantizar el desarrollo del niño.

Salas de lactancia y guarderías en empresas y entes públicos, ¿se cumple la ley?

La legislación paraguaya contempla la obligatoriedad para instituciones públicas y empresas del sector privado de instalar guarderías y salas de lactancia, conforme a una determinada cantidad de trabajadoras en su plantel. Ante este escenario, surge la interrogante, ¿se cumple la ley o es letra muerta?

Por Robert Bourgoing (@robertb_py)

En la semana que acaba de concluir se conmemoró la “Semana Mundial de la Lactancia Materna”, iniciativa impulsada por la OMS con el propósito de resaltar la importancia y los beneficios de esta práctica que se constituye en un derecho fundamental para la nutrición y el desarrollo infantil.

Esta celebración indefectiblemente nos lleva a debatir sobre la situación de las madres trabajadoras y los derechos de los que gozan, varios de los cuales hoy día se encuentran estipulados en la legislación paraguaya.

Podemos citar la Ley N° 5508/15, el Decreto 7550/2017 ampliado por la Ley N° 6453/19 de Promoción, Protección a la Maternidad y Apoyo a la Lactancia Materna, que otorga a las madres trabajadoras en el periodo de gestación, nacimiento y lactancia una serie de garantías en consecuencia con las recomendaciones internacionales.

Uno de los aspectos cruciales de esta normativa es la obligatoriedad de instalar salas de lactancia, tanto en instituciones del sector público como en empresas privadas donde exista un número mayor a 10 mujeres en el plantel.

Cabe mencionar que este límite se evalúa por establecimiento o sucursal física, no por el total corporativo a nivel nacional, por lo que una empresa que cuente con distintas oficinas o dependencias deberá, indefectiblemente, tener una sala de lactancia en cada una de ellas, siempre y cuando exista el número exigido de trabajadoras.

En lo concerniente al espacio físico, cada sala debe contar con un tamaño mínimo (aprox. 4 metros cuadrados), un refrigerador para conservar la leche, sillones cómodos, condiciones óptimas de higiene, ventilación y privacidad.

Las trabajadoras que se encuentren en etapa de lactancia tienen un permiso de 90 minutos diarios (pagados) para el amamantamiento o extracción de leche hasta los 7 meses de edad del bebé, prorrogable hasta los 24 meses bajo indicación médica (con 60 minutos diarios).

En esa misma línea, también se encuentra en vigencia la disposición de habilitar guarderías o Espacios de Desarrollo Infantil (EDI), prevista en el Artículo 134 del Código Laboral. Este apartado contempla que aquellos establecimientos comerciales o industriales que empleen a más de 50 trabajadores de cualquier sexo cuenten con este tipo de lugares.

El servicio cubre a los hijos de los trabajadores desde los 45 días hasta los 2 años de edad. En este caso, las empresas disponen de tres opciones legales para acatar la norma: habilitar una guardería propia dentro del mismo predio, subcontratar un servicio tercerizado externo o pagar directamente al trabajador una compensación económica destinada a solventar el costo de una guardería de su elección.

El Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTESS) es el ente encargado de fiscalizar activamente estos espacios y el cumplimiento de las normativas vigentes en favor de las madres trabajadoras.

Las empresas que incumplan la instalación de espacios de atención infantil o salas de lactancia se exponen a sanciones económicas que van de 10 a 30 jornales mínimos por cada trabajador afectado. Los montos de cada multa automáticamente se duplican en caso de reincidencia.

Es muy probable que la mayoría de las empresas e instituciones públicas en la actualidad incumplan estas disposiciones legales, salvo algunos casos puntuales, sin que tampoco exista una presión por parte de las autoridades competentes para certificar y controlar su efectivo cumplimiento.

Independientemente a los argumentos que pudieran esgrimirse para intentar justificar la carencia de estos espacios, el cumplimiento de las leyes es inherente a cualquier circunstancia, por lo que la obligación en el ámbito tanto público como privado es ineludible para salvaguardar los derechos de las madres trabajadoras.

Cuando olvidar ya no es solo un descuido: cómo cuidar el cerebro antes de que sea tarde

La discapacidad intelectual y el deterioro cognitivo suelen asociarse con la infancia o con enfermedades avanzadas. La psicóloga educacional Lorena Balbuena Castillo advierte que la prevención comienza décadas antes y que pequeños hábitos cotidianos pueden marcar la diferencia para conservar la memoria, la atención y la autonomía en la vejez.

La discapacidad intelectual suele asociarse a una condición vinculada exclusivamente a la niñez. La mayor parte de las campañas, tratamientos y programas apuntan a la intervención temprana, un enfoque fundamental para mejorar el desarrollo de los niños. Aunque esa realidad es incuestionable, existe una pregunta que muchas familias comienzan a hacerse cuando esos niños llegan a la adultez: ¿qué pasa después de los 18 años?

Para la licenciada Lorena Balbuena Castillo, psicóloga educacional del Centro Comunitario de la Facultad de Filosofía de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), el desafío consiste en acompañar a las personas durante todo su ciclo de vida y trabajar para preservar una capacidad que suele pasar desapercibida hasta que comienza a fallar, que es la funcionalidad cognitiva.

“Lo que tratamos de mantener en la vida de toda persona, especialmente en los adultos mayores, es la funcionalidad cognitiva. Buscamos cuidar la reserva cognitiva, que es la que favorece la salud del cerebro”, explicó.

La memoria también necesita entrenamiento

Balbuena señala que muchas personas creen que los olvidos cotidianos forman parte natural del envejecimiento. Salir del supermercado y no recordar dónde quedó estacionado el vehículo, olvidar dónde quedaron las llaves o preguntarse varias veces si se apagó la hornalla parecen situaciones inofensivas.

Aunque esos episodios pueden parecer simples distracciones, también representan señales de que la atención sostenida y la memoria empiezan a resentirse.

“Muchas veces decimos ‘soy luego olvidadiza’ o ‘siempre fui despistada’, como si fueran excusas normales. En realidad, esos pequeños olvidos afectan nuestra atención y pueden ser el inicio de un deterioro mayor”, advirtió.

La especialista explicó que la reserva cognitiva comienza a construirse incluso antes del nacimiento y se fortalece durante toda la vida mediante hábitos saludables, estimulación intelectual y una buena salud física.

Dormir poco, vivir estresado y depender del celular

Uno de los principales enemigos del cerebro es la falta de descanso. “Dormir menos de seis horas durante años pasa factura. Las fases profundas del sueño son fundamentales para proteger el hipocampo, que es el centro de la memoria y la atención”, afirmó.

El estrés crónico también representa otro factor de riesgo importante. La psicóloga explicó que el cortisol, hormona que inicialmente ayuda al organismo a responder ante situaciones de tensión, termina dañando las neuronas cuando permanece elevado durante largos períodos.

“El estrés prolongado enferma al cuerpo y al cerebro. Ese exceso de cortisol termina afectando justamente la zona encargada de la memoria”, sostuvo.

A esta realidad se suma otro protagonista de la vida moderna, que sin dudas es el teléfono celular. Según Balbuena, el uso constante de pantallas disminuye la capacidad de mantener la atención durante períodos prolongados.

“Los chicos ya no quieren escuchar un cuento largo porque están acostumbrados al cambio permanente de imágenes y al desplazamiento infinito en las redes sociales. Eso afecta directamente la atención sostenida”, explicó.

Nunca es tarde para cuidar el cerebro

Uno de los mensajes que más enfatiza la especialista es que el cerebro conserva capacidad de regeneración incluso en edades más avanzadas.

Recordó que desde la década de 1990 la ciencia comprobó que el hipocampo puede seguir generando nuevas neuronas durante toda la vida.

“Incluso una persona de 80 años puede generar nuevas neuronas. Eso nos demuestra que siempre vale la pena cuidar el cerebro”, afirmó.

Para fortalecer esa reserva cognitiva recomienda medidas sencillas que no implican grandes inversiones económicas:

Dormir entre siete y ocho horas por noche.

Reducir el consumo de azúcar y alimentos ultraprocesados.

Comer más frutas y verduras.

Beber suficiente agua.

Evitar el uso del teléfono celular al menos dos horas antes de dormir.

Mantener el Wi-Fi y el teléfono fuera de la habitación durante el descanso.

“Lo que vos comés también lo come tu cerebro. Lo que vos te decís, tu cerebro lo escucha”, resumió.

Un ejercicio simple para reducir el estrés

Durante la entrevista, Balbuena compartió un ejercicio que recomienda para activar el sistema nervioso parasimpático, encargado de favorecer la relajación.

Consiste en mantener una postura erguida y masajear suavemente durante aproximadamente un minuto la zona ubicada sobre el entrecejo utilizando los dedos índice y medio.

Según explicó, esta estimulación activa el nervio trigémino y ayuda a disminuir la respuesta del organismo frente al estrés, favoreciendo indirectamente la memoria y la concentración.

La soledad también enferma

Desde el Centro Comunitario de la Facultad de Filosofía de la Universidad Nacional de Asunción impulsan programas de atención y acompañamiento para niños, adolescentes y adultos, con énfasis en la salud cognitiva. Dentro de los programas del centro que lidera, otro aspecto que preocupa es la llamada “soledad no elegida”.

La psicóloga señaló que muchos adultos mayores expresan sentirse solos, una situación que también repercute sobre la salud mental y cognitiva.

Por ello considera fundamental fortalecer los vínculos familiares e incentivar actividades intergeneracionales.

“Es buenísimo visitar a los adultos mayores, compartir tiempo con ellos y generar espacios donde puedan sentirse acompañados”, indicó.

Atención psicológica accesible

El Centro Comunitario de la Facultad de Filosofía de la UNA funciona en el barrio Itá Pytã Punta, junto al sector de posgrado de la facultad.

Creado en 2003 para brindar asistencia psicológica a poblaciones vulnerables, actualmente desarrolla once programas de extensión universitaria que incluyen atención clínica, charlas educativas y trabajos comunitarios en escuelas y municipios.

Las consultas tienen un costo de G. 20.000 para el público general y G. 15.000 para estudiantes universitarios. También existen mecanismos de exoneración para personas con dificultades económicas.

Las citas pueden solicitarse de lunes a viernes, de 7:00 a 19:00, llamando al (021) 424 243.