El salario mínimo y sus reajustes de los últimos años, ¿compensan?
Con la modificación de la ley en el 2016, la revisión del salario mínimo se realiza anualmente. Desde entonces, una sola vez se mantuvo el mismo monto. Este 1 de julio se aplicará el aumento más significativo, (11.4 %) comparado con incrementos anteriores. ¿Bastarán los G. 2.550.307 para compensar la suba generalizada de precios de los últimos meses?
El cambio introducido en el artículo 255 y derogación del 256 del Código de Trabajo, permitieron que el salario mínimo legal se revise en junio de cada año y se reajuste en julio. Antes de esta legislación, los aumentos eran autorizados, recién cuando la inflación alcanzaba el 10 %.
La consideración del reajuste del Salario Mínimo será efectuada por el Poder Ejecutivo a propuesta del Consejo Nacional de Salarios Mínimos (CONASAM), en base a la variación interanual del Índice de Precios al Consumidor (IPC) y su impacto en la economía nacional, al mes de junio de cada año, expresa el 255.
Añade que, la Autoridad Administrativa del Trabajo, cuando las conclusiones así lo indicaran, elevará al Poder Ejecutivo para su consideración y resolución, antes del 30 de junio de cada año, la propuesta de reajuste de Salario Mínimo, acompañada de las memorias correspondientes.
El mismo artículo abre una ventana a una revisión fuera de las fechas establecidas, sin embargo, hasta hoy no se hizo uso de esta prerrogativa.
En los casos de profunda alteración de las condiciones macroeconómicas y financieras o de elevadas tasas de inflación, el Consejo Nacional de Salarios Mínimos podrá reunirse en un período distinto al indicado anteriormente, y considerará para la fijación del porcentaje del reajuste, los informes sobre la inflación y la situación económica y financiera del Banco Central del Paraguay y del Ministerio de Hacienda, como así también, las perspectivas o proyecciones inflacionarias y económicas respectivas.
En el año 2016, el porcentaje de inflación reportado por el BCP, fue de 7,7 %, lo que equivalió a un aumento de G. 140.452, con lo que el salario quedó en G. 1.964.507. En aquel entonces, el último incremento se había dado en el 2014, todavía sin la modificación de la ley.
En el 2017, el Índice de Precio del Consumidor llegó a sólo el 3,9 %, correspondiente a G. 76.616. El salario pasó a G. 2.041.123.
En el 2018, el Banco Central del Paraguay informó de un 3,5% de inflación interanual, con lo cual, la diferencia fue de G. 71,439 y el sueldo llegó a G. 2.112.562. En el 2019, el último antes de la revolución que trajo el Coronavirus, el IPC fue del 3,8 %, correspondiente a G. 80.277, con lo que el salario quedó en G. 2.192.839.
En el 2020 se produjo la primera excepción desde la vigencia de la nueva ley. Debido a que la inflación reportada era de apenas el 0, 7 %, equivalente a G. 15.000, se resolvió mantener el salario mínimo legal, al considerar que, con una diferencia tan pequeña, serían más las desventajas que los beneficios, en cuanto a la repercusión en los precios.
Finalmente, en el 2021, en medio de una difícil situación económica provocada por la paralización de actividades de los distintos sectores productivos, la inflación interanual reportada fue del 4,4 %, equivalente en guaraníes a 96.485, con lo que el salario desde entonces y hasta hoy, es de G.2.289.324.
De junio del 2021 a mayo del 2022, la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) fue de 11,4%, un porcentaje histórico, que responde a una suba generalizada de precios de diferentes rubros, entre ellos, el combustible. La diferencia anunciada es de G. 260.983, con lo que, desde el 1 de julio, el salario mínimo para actividades no especificadas pasará a G. 2.550.307
Con esto, el jornal mínimo quedará en G. 98.089 y el salario por hora en G. 12.261. No existe antecedente en el que el Ejecutivo haya rechazado o modificado la recomendación de la Conasam, de hecho, el decreto ya fue firmado esta semana-
La diferencia en esta ocasión fue que las grandes multitiendas y ciertos sectores comerciales solicitaron, sin éxito, la postergación del reajuste al menos hasta agosto y declararon que no están en condiciones de pagar esos montos desde julio.
ANTES DE LA LEY DE REVISIÓN ANUAL
Entre el 2011 y el 2015 hubo solamente dos incrementos salariales, en ambos casos, porque la inflación alcanzó el 10 %. El primero fue precisamente en el 2011, con un aumento de G. 150.748, con lo que el salario quedó en G. 1.658.232. El siguiente fue en el 2014, cuando la suba fue de G. 165.832 y el sueldo llegó a G. 1.824.055, según el Observatorio Laboral con datos de registros administrativos del Ministerio del Trabajo Empleo y Seguridad Social.
¿JUSTICIA O INJUSTICIA?
Antes de la modificación de la ley, la revisión del salario mínimo se daba cuando la inflación alcanzaba el 10 %, algo considerado injusto para muchos, ya que se esperaban años para un aumento. Sin embargo, desde el 2016, los reajustes son anuales, en función al porcentaje de inflación, con lo que, para otros, se hizo justicia.
Sin embargo, el pedido de las centrales trabajadoras siempre queda muy lejos del monto que finalmente se aplica, como en este 2022, que solicitaban un incremento de 600.000 guaraníes, basándose en cálculos de lo que gasta una familia promedio con los últimos aumentos de los productos de la canasta básica.
Techaga’u Guive, el Paraguay que se lleva adentro cuando se vive lejos de casa
Desde Madrid, la productora paraguaya Vicky Ramírez Jou convirtió una pregunta personal en un largometraje documental: ¿qué significa ser paraguayo lejos de Paraguay? “Techaga’u Guive” reúne historias de migrantes y extranjeros vinculados al país para explorar la identidad, la memoria, las costumbres y esa forma particular de extrañar que también nace del amor.
Hay palabras que necesitan una explicación. Hay otras que necesitan una historia. Techaga’u es una de ellas.
Traducirla simplemente como añoranza queda corto. Para la productora paraguaya Vicky Ramírez Jou, residente en España desde hace tres años, la palabra contiene algo más profundo. Es esa nostalgia por aquello que importa, la memoria de las raíces, el vínculo con un lugar que permanece aun cuando uno está lejos.
De esa sensación nació “Techaga’u Guive”, un proyecto de largometraje documental que Vicky lleva cerca de dos años imaginando, investigando, entrevistando y construyendo. Una película que busca mirar al Paraguay desde afuera para intentar responder una pregunta enorme: ¿cuál es esa manera paraguaya de ser en el mundo?
“Paraguay, una forma de ser en el mundo” es la gran pregunta que atraviesa el proyecto. Y para intentar responderla, Vicky decidió escuchar.
Cuando Paraguay necesita ser explicado
Vicky llegó a Madrid con una trayectoria importante dentro del audiovisual paraguayo. Fue productora de “7 Cajas”, una de las películas que logró una fuerte repercusión nacional e internacional, y formó parte de otros proyectos cinematográficos y televisivos a través de su recorrido profesional.
También estuvo vinculada a producciones como Leal, Pedro Undercover y Gaucho, además de trabajos realizados durante su etapa en Hey Films.
En España, la distancia comenzó a abrirle preguntas nuevas. “¿Paraguay, Uruguay, Panamá?”, escuchaba con frecuencia cuando decía de dónde era oriunda.
Para muchos españoles, Paraguay aparecía dentro de una categoría más amplia y siempre se encasillaba como Latinoamérica. La identidad paraguaya no siempre era reconocible a primera vista. El acento tampoco funcionaba como una marca inmediata, como ocurre con otros países de la región, el argentino, por ejemplo.
Ese desconocimiento comenzó a dolerle. “No me dolía que no me reconocieran a mí. Me dolía que a mi país no se le recuerde”, relata. La frase terminó convirtiéndose en una de las claves del documental.
Vicky empezó a preguntarse cómo contar Paraguay sin pretender representarlo por completo. Una tarea que pronto entendió como imposible para una sola persona.
Fue entonces cuando volvió a una imagen de Augusto Roa Bastos. El escritor había definido al Paraguay como un gran espejo fragmentado y a sus obras como pequeñas partes de ese espejo. Juntas, esas piezas permiten mirar el país desde distintos ángulos.
Esa idea se convirtió en una guía para Techaga’u Guive. “No puedo decir yo sola qué es Paraguay”, plantea Vicky. Por eso decidió reunir las piezas de otros.
Un país construido con recuerdos
Eligió las historias que forman parte del documental, que nacen de conversaciones con paraguayos que viven en España y también con personas extranjeras que desarrollaron un vínculo profundo con Paraguay.
La intención era escuchar solamente a paraguayos, pero durante la investigación aparecieron españoles enamorados del país, personas que conocían nuestras costumbres, cultura y símbolos con una profundidad que incluso sorprendió a la propia realizadora.
Así, la película empezó a convertirse en una colección de miradas.
La connacional se hizo varias preguntas: ¿Qué recuerdan los paraguayos cuando están lejos? ¿Qué llevan consigo? ¿Qué costumbres permanecen? ¿Cómo hablan? ¿Cómo aman? ¿Cómo cuidan? ¿Cómo trabajan? Estas preguntas
La película aborda temas como el idioma, la música, la comida, las mujeres, la historia y la guerra. Cada historia personal aporta una mirada distinta sobre un país que también se construye desde la memoria.
Las pequeñas heridas de la distancia
Durante su primer año en Madrid, Vicky acumuló escenas que terminaron funcionando como pequeñas señales de esa distancia cultural.
Una de ellas ocurrió durante una comida en la casa de unos españoles. “Compramos las paraguayas”, le dijeron.
Vicky pensó que se referían a algo relacionado con Paraguay. En realidad, hablaban de una fruta conocida en España como paraguaya, una variedad de durazno de forma achatada.
La anécdota resultó curiosa. También mostró hasta qué punto una palabra puede llevar una identidad consigo.
En otra ocasión, alguien dijo “guay del Paraguay”. Vicky creyó que se trataba de una referencia al país y al “guay” que en España es algo muy positivo. Sin embargo, el español le aclaró que solo estaba haciendo una rima, no así alabando al país como creyó ella.
Son situaciones pequeñas. En la experiencia migrante pueden adquirir otro peso. Porque vivir lejos también significa explicar. Explicar de dónde uno viene. Explicar dónde queda. Explicar cómo se habla. Explicar qué se come. Explicar cómo es la gente. En síntesis, explicar Paraguay, tal como resalta la entrevistada.
Entrar en la casa, entrar en el alma
Una de las dimensiones más íntimas del proyecto apareció cuando Vicky comenzó a entrar en las casas de sus entrevistados.
Allí encontró objetos, costumbres y recuerdos que funcionaban como pequeñas embajadas personales de Paraguay.
Una pareja paraguayo-española tenía una hamaca paraguaya. Otra entrevistada había convertido su vivienda en un espacio lleno de referencias al país. Cada objeto contaba algo.
Las entrevistas también fueron concebidas como un espacio especial.
Vicky encontró en Casa América, en Madrid, una biblioteca que lleva el nombre de Augusto Roa Bastos. Ese lugar se transformó en una especie de “templito” para el proyecto, un espacio dedicado a la palabra.
Contó que todos los protagonistas de su futura película se sientan en la misma silla. Desde allí, sus historias van formando una especie de recorrido colectivo.
“Entrar al alma de la gente” es como Vicky define parte de ese proceso.
Una de las entrevistadas llegó incluso a hacerle notar el valor de ese gesto. “Vos sos privilegiada porque a mi casa no entra cualquiera”, le dijo. Para la realizadora, ese acceso representa una de las mayores riquezas del documental.
De productora a directora
Techaga’u Guive representa un desafío personal para Vicky. Durante años estuvo detrás de distintos proyectos como productora, acompañando y empujando las ideas de otros directores. Esta vez decidió ocupar también el lugar de la dirección.
La experiencia le permitió descubrir conocimientos que había adquirido a lo largo de su carrera sin haber reparado plenamente en ellos.
“Pude canalizar todo lo que me di cuenta que sabía, que no sabía que sabía”, resume.
La producción audiovisual paraguaya que acumuló durante años terminó convirtiéndose en una herramienta para contar una historia mucho más personal.
Una historia que comenzó con su propia experiencia migrante y que terminó ampliándose hacia las vidas de muchas otras personas.
El cine también necesita apoyo
El rodaje del documental ya está completo. Actualmente, Vicky trabaja en la edición del teaser y avanza hacia la etapa de montaje.
El proyecto cuenta con el respaldo de dos empresas y con el acompañamiento de la Embajada de Paraguay en España, que hizo posible la apertura de las puertas de Casa América.
También participan profesionales paraguayos, entre ellos el músico Sergio Cuquejo, quien aporta la música al proyecto.
La realizadora continúa buscando fondos y patrocinadores para completar las distintas etapas de la película.
El objetivo es terminar el proceso durante noviembre y comenzar a postular el documental a festivales. La expectativa es llegar al estreno en Paraguay durante la primera parte de 2027.
El recorrido de una película documental requiere recursos, tiempo y una estructura de producción que permita sostener cada etapa.
En este caso, también existe una motivación que trasciende lo cinematográfico. Vicky entiende que hay familias paraguayas que van a reconocerse en esas historias.
Una película para quienes están lejos
Hay una razón por la que techaga’u resulta una palabra tan poderosa para hablar de migración. Se extraña una forma de hablar, una comida, una canción, una calle, una costumbre, una manera de recibir a alguien, una palabra que solamente adquiere determinado significado cuando se comparte un mismo origen. Se extraña aquello que ayudó a construir quiénes somos.
Por eso el documental no está pensado solamente para paraguayos, según la directora. Las experiencias migrantes atraviesan a personas de diferentes nacionalidades. Quien alguna vez tuvo que dejar su tierra puede reconocer algo propio en esas historias.
“Techaga’u Guive” nace de la necesidad de escuchar las historias que cada persona lleva consigo para intentar reconstruir, entre todas, ese gran espejo fragmentado que es Paraguay.
Fenómeno Tradwife: el peligroso retorno a la sumisión femenina y la sombra de “El cuento de la criada”
En los últimos años, las redes sociales, especialmente TikTok, se convirtieron en el escenario de un fenómeno que esconde una profunda carga ideológica. Se trata del movimiento de las tradwifes. Flavia Borja, comunicadora y especialista en género, analiza esta tendencia que promueve el retorno a los roles de género más severos del pasado y advierte sobre las verdaderas intenciones políticas detrás de esta aparente “elección de vida”.
La especialista apuntó a las creadoras de contenidos, también llamadas influencers, como principales vectores del fenómeno tradwife, que cobra cada vez más fuerza sin que nos estemos dando cuenta.
¿QUÉ ES UNA TRADWIFE?
Según explica Borja en Unicanal, el estilo de vida que difunden estas influencers se rige por mandatos estrictos que antiguamente se asignaban a las mujeres.
“Bajo esta tendencia, la mujer sí o sí debe casarse, sí o sí debe tener hijos y quedarse en la casa para cuidar del hogar, de los niños y del marido”, señala la especialista.
Con esta ideología, la autonomía económica de la mujer desaparece, dejándola en una situación de completa dependencia financiera de su esposo.
De acuerdo con sus declaraciones, el fenómeno no solo se inclina hacia lo doméstico, sino también hacia lo intelectual y político, donde la mujer no tiene opiniones políticas y, si las tiene, debe reservarse. “Por sobre todo, debe ser obediente y sumisa a su marido”, detalla Borja.
EL CASO DE ERIKA KIRK Y LA ELIMINACIÓN DEL VOTO FEMENINO
Lejos de ser una simple tendencia de internet, este discurso forma parte de una estrategia política, especialmente en Estados Unidos.
Borja advierte que estas ideas provienen de sectores políticos conservadores y religiosos cuyo objetivo real es suprimir los derechos que durante muchos años fueron conquistados por las mujeres.
“Muchas de estas mujeres que promueven el estilo de vida de esposas tradicionales son las mismas que hoy están saliendo a declarar que las mujeres no deberían tener derecho a votar”, alerta la comunicadora.
Este preocupante retroceso cobra fuerza real en figuras de la ultraderecha estadounidense como Erika Kirk, esposa del conocido activista conservador Charlie Kirk. Ella impulsa activamente una campaña que propone eliminar el voto femenino con la idea de establecer “un solo voto por hogar”, el cual, por supuesto, quedaría en manos del esposo como jefe de familia.
Esta iniciativa materializa de forma extrema el discurso de las tradwifes, demostrando que la sumisión doméstica que se vende en redes sociales busca convertirse en una posible pérdida real de derechos.
EL PARALELISMO CON “EL CUENTO DE LA CRIADA”: DE LA DISTOPÍA A LA REALIDAD
Es imposible analizar el auge de las tradwives y discursos como el de Erika Kirk sin hacer la comparación con la distopía literaria y televisiva de “El cuento de la criada”, escrita por Margaret Atwood.
En la obra, la República de Gilead se establece en EE.UU. luego de un golpe de Estado teocrático y ultraconservador. Antes de que las mujeres fueran convertidas en criadas u obligadas a la servidumbre, el régimen comenzó precisamente despojándolas de sus derechos económicos, bloqueando sus cuentas bancarias, y de sus derechos políticos, bajo el argumento de que su verdadero y único rol era el hogar, la sumisión al varón y la procreación.
Al igual que las “esposas” de Gilead en la ficción, quienes apoyaron activamente la creación de un sistema que las terminó privando de toda libertad, las influencers del movimiento tradwife y activistas como Erika Kirk promueven hoy, de manera voluntaria, la eliminación de su propia autonomía.
El perfil que permitió el ingreso de un paraguayo a la NASA
Los ingenieros de la NASA. Esta es una descripción a veces utilizada para referirse al altísimo grado de importancia de un cargo o a veces para usarlo en sentido figurado. Sin embargo, para el compatriota Hernando Gauto, esta no es una utopía, sino su realidad. Conocemos un poco de su historia y cuál fue el perfil único que lo diferenció de los demás y facilitó su ingreso.
Hernando Gauto Toledo nació en el barrio Jara de Asunción, Paraguay, donde vivió hasta los 12 años, edad en la que emigró con su familia a los Estados Unidos. Su interés por la aeronáutica y el espacio comenzó desde muy pequeño, influenciado por su padre, quien era un miembro retirado de la Fuerza Aérea Paraguaya.
Al terminar sus estudios escolares en Estados Unidos, se graduó en Ingeniería Aeroespacial y Mecánica. Posteriormente, cursó una maestría en ingeniería civil con concentración en el área ambiental enfocada en el espacio.
Hernando pensó que le tomaría unos 10 años de carrera ingresar a la NASA; sin embargo, grande fue su sorpresa cuando lo contrataron al transcurrir apenas un año y medio después de su graduación.
Aparentemente, la rapidez de su llegada al Marshall Space Center tuvo una explicación, pues además de sus títulos de ingeniería, el paraguayo se desempeñó como bombero voluntario en Mineola (Long Island, Nueva York).
En una entrevista con el programa Residentas por el canal Gen, Hernando contó que la NASA le dio un alto valor a la experiencia en ciencias del fuego y protección contra incendios, algo fundamental para asegurar los sistemas de propulsión y las pruebas de motores de cohetes.
“Me agarraron en la NASA para ser el ingeniero de protección de fuegos para los exámenes de experimentos de los cohetes de la NASA”, comentó Gauto.
No obstante, con el paso de los años, exploró el área de soporte de vida de los astronautas. Un rol muy importante fue el que cumplió entre el 2012 y el 2020, cuando se ocupó de desarrollar sistemas de agua, oxígeno y tecnologías fundamentales para mantener vivos a los astronautas en el espacio durante un largo tiempo. Este tipo de sistemas de supervivencia es esencial para misiones como la de Artemis 2.
El Programa Artemis (nombrado así por la hermana de Apolo), comentó, representa la fase para regresar a la Luna. El viaje a la Luna toma de 4 a 5 días, mientras que llegar a Marte requiere entre 6 y 9 meses, dependiendo de la alineación de los planetas.
LOS COHETES Y LA VIDA DE UN ASTRONAUTA EN EL ESPACIO
Los astronautas duermen sujetos dentro de bolsas de dormir (sleeping bags). En tanto, los inodoros espaciales operan con sistemas de succión en el vacío.
Ante la consulta sobre los cohetes, explicó que no viajan en línea recta sino en curva debido a la gravedad, el viento y la rotación de la Tierra, por lo tanto, deben ser lanzados a favor del giro terrestre.
LO MÍNIMO PUEDE HACER LA DIFERENCIA
Hernando destacó que el servicio comunitario o las actividades aparentemente pequeñas pueden ser la clave para abrir grandes puertas en el futuro, como ocurrió en su caso con el voluntariado de bombero en Mineola.
Asimismo, celebró el avance de Paraguay en el sector espacial, mencionando el trabajo de la Agencia Espacial Paraguaya y el próximo lanzamiento de las carreras de Ingeniería Espacial, Ingeniería Aeronáutica y Derecho Espacial en la universidad politécnica local, lo que permitirá a los jóvenes prepararse en su propio país.