Julio Iglesias: “Te amaba mucho Diego”

Madrid. Julio Iglesias, cantante español y amigo de Diego Armando Maradona, mostró su pesar por el fallecimiento del crack argentino y dijo a Efe: “Te amaba mucho Diego”.


Fuente: EFE

Julio Iglesias, gran aficionado al fútbol de toda la vida y futbolista en sus inicios cuando comenzó a jugar en el Real Madrid, recordó en las últimas horas la figura de Maradona.

Entre sus momentos favoritos el día que cantó ‘Caminito’ junto a Plácido Domingo en el Camp Nou, “todos ellos recuerdos imborrables”.

“Se que tienes preparado en el cielo un campo de fútbol en el cielo y seguro que estarás firmando un equipo imbatible”, subraya Julio Iglesias en su Instagram.


 

Cher llega a Pakistán para liberar al elefante Kaavan

Islamabad. La cantante estadounidense Cher llegó este viernes a Pakistán para liberar al elefante Kaavan de un zoo de Islamabad donde lleva 35 años encerrado y llevarlo a un santuario en Camboya, tras una intensa campaña que llamó la atención internacional.


Fuente: EFE

“Acabo de llegar de una reunión con el primer ministro Imran Khan para agradecerle que haya hecho posible que me lleve a Kaavan a Camboya”, afirmó en su cuenta de Twitter Cher.

La estrella dijo que Kaavan viajará a Camboya el próximo domingo, donde será liberado en un santuario, tras una intensa campaña internacional liderada por la organización Free the Wild de Cher y Four Paws International.

A sus 37 años, el paquidermo grisáceo ha pasado 35 de ellos en un zoo de la capital paquistaní, muchos de ellos encadenado y en soledad tras la muerte de su compañera Saheli en 2012, lo que le ha provocado depresión y otros problemas mentales.

Khan agradeció a Cher su campaña para liberar al animal.

“Apreciando sus esfuerzos para retirar a Kaavan en un santuario de elefantes, el primer ministro agradeció a Cher su campaña en este asunto”, indicó el comunicado.

El destino de Kaavan lleva años en el aire. En 2016, el Parlamento paquistaní recomendó que el elefante, un regalo oficial del Gobierno de Sri Lanka en 1985, fuese liberado en un santuario dado su mal estado, unas buenas intenciones que quedaron en nada.

Pero activistas por los derechos de los animales lanzaron una campaña en favor de la liberación del paquidermo, que finalmente acabó con éxito.

El traslado del elefante es una difícil misión que comenzó hace meses con la rehabilitación del animal con música de Frank Sinatra para relajarlo y una estricta dieta, debido a su sobrepeso.

Tras ello, las últimas semanas Ingo Schmidinger, miembro de Four Paws, ha entrenado al animal para que se acostumbre al contenedor en el que viajará durante siete horas en un vuelo privado entre Islamabad y Phnom Penh.

Una vez en el santuario en Camboya, Kaavan primero vivirá solo y cuando esté listo se le permitirá unirse a otros elefantes en libertad.

 
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Euclides Acevedo 'puso en su lugar' a Vargas Peña: "Sos un pelotudo, te voy a coser la boca"

El ministro del Interior, Euclides Acevedo, sermoneó al periodista Enrique Vargas Peña, por haberlo tratado de mercenario e hijo de pu**. Ironizó con coserle la boca si no cambia su manera de tratar a las personas.

En comunicación con la 730 AM, el secretario de Estado, arremetió contra Vargas Peña, quien al momento de iniciar el contacto telefónico se adelantó: “Euclides buenos días, escucho tu puteada”.

El titular de la cartera del Interior ni un segundo de su espacio tiempo para hablar. “De entrada te voy a decir que sos un pelotudo, grado 33”, arrancó.

Negó ser mercenario y le dijo que para volver a contestarle el teléfono, debe replantear su actitud hacia los demás.

“Yo te voy a aceptar enano de mierda… pero yo no soy ningún hijo de puta ni ningún mercenario de ninguna mafia en la reputa recontra vida, entonces mi querido Enrique Vargas Peña si vos querés que yo te siga atendiendo porque la verdad que no merecés que se te atienda, tenés que cambiar”.

“Me voy a una ferretería a comprar un hilo 16 y una aguja para coser pelota y te voy a coser la boca, porque (con) esa manera en que le tratás a las personas, vos no contribuís para la convivencia democrática, no se compadece de la profundidad conceptual con la que te manejás cuando debatís en forma, entonces mi querido amigo, corregite viejo ¿o sino quien carajo te va a atender?”, disparó.

 

Miley Cyrus, como una locomotora con su "rock nostalgia"

Madrid. Con la fantasía del rock de los años 80 por bandera, el ánimo retrospectivo del último trabajo de Dua Lipa ("Future Nostalgia") baña también el retorno a la música de Miley Cyrus, quien, tras un período de reconstrucción discográfica y personal, abraza el relato de otras mujeres fuertes de la música pese a las grietas.


Fuente: EFE/Javier Herrero

De la mano de sus grandes iconos (Stevie Nicks, Joan Jett y Debbie Harry… también Billy Idol), la estadounidense publica este viernes "Plastic Hearts" (Sony Music), su séptimo álbum de estudio, que quizás no añade mucho al mundo del pop, por su condición de tributo a una época pasada, ni alcanza el tono prometedor del primer sencillo, "Midnight Sky", pero que se bebe sin esfuerzo y devuelve a la artista como una locomotora.

Empecemos por lo bueno: Miley Cyrus, con 28 años recién cumplidos, está de vuelta por fin y de manera consistente. Desde el lanzamiento del bombazo de "Bangerz" (2013), su actividad musical parecía más cosa de escarceos y medianías sin apenas foco mediático como "Miley Cyrus & Her Dead Petz" (2015) o "Younger Now" (2017), en los que mostraba interés por salirse del discurso marcado para las jóvenes divas pop, pero sin pegada.

Desvinculada del personaje revoltoso y procaz de "We Can't Stop", la estadounidense había dado muestras de talento con versiones como la de "Jolene" y seguía atrayendo la atención en estos años por alianzas como "Nothing Breaks Like A Heart" con Mark Ronson, que es ya una de las grandes canciones de su repertorio.

También había aciertos personales, como la sencilla desnudez de "Malibu" o "Slide Away", que conquistaban con el tiempo, o la extrañeza de "Mother's Daughter", incluido en el EP que precede a este disco, "She Is Coming" (2019). Pero entre los atisbos de luz, el otro gran disco de Miley nunca llegaba.

"Cuando pensaba que el trabajo estaba terminado, todo se borró. Incluso la relevancia de las músicas. La naturaleza me hizo un favor, tal y como lo veo ahora, al destruir lo que yo no podía dejar marchar. Mi casa se incendió, pero me encontré a mí misma en sus cenizas", explica ella en la primera página del libreto de este disco.

El proceso de reconstrucción sería más largo de lo que pudiera parecer. Tras el fuego que en 2018 asoló su hogar y el material grabado, llegó su divorcio del actor Liam Hemsworth y hubo de replantear también las letras. Para más inri, tuvo que posponer toda grabación por una operación en las cuerdas vocales y reconoció una relación poco equilibrada con el alcohol.

Recobrada, con la voz arañando la carretera en prácticamente cada corte, Cyrus se aferra con fuerza al espíritu de las musas de este álbum, mujeres fuertes y autosuficientes que no ocultan sus heridas ni sus deseos, como Debbie Harris, Stevie Nicks y Joan Jett, la primera de manera testimonial (en una versión de "Heart of Glass"), las otras dos con una presencia activa.

Eso sí, "Plastic Hearts" no es un disco de rock. En todo caso, es un álbum de pop con la vibración del rock y algunos de sus ropajes más fantasiosos: la velocidad, los riffs eléctricos y voladores, coloridos sintetizadores, el inconfundible timbre rasgado de su intérprete que todo lo llena y personaliza…

En la producción orquestada por profesionales como Louis Bell y Andrew Watt (colaboradores previos de artistas pop como Halsey, Camila Cabello o Jonas Brothers), todo suena limpio, bailable, con más acento en la melodía que en la potencia, aunque esta no falte desde el inicio con "WTF Do I Know".

Las noches en vela se convierten en un motivo recurrente de las letras como metáfora de la libertad. "I just wanna feel something" (quiero sentir algo), reclama en el corte titular del álbum, mientras que en "Midnight Sky" proclama: "Nací para correr, no pertenezco a nadie, oh no / No necesito que me ames (me ames) / Fuego en mis pulmones, no puedo morder al demonio en mi lengua, oh no / No necesito ser amada por ti (Por ti)".

Hasta su escucha en pleno ecuador del álbum está lo mejor del disco: "Prisoner", el tema con Dua Lipa que viene a ser el remedo guitarrero de su "Physical"; el postpunk a lo Depeche Mode de "Gimme What I Want" y, sobre todo, "Night Crawling" con la leyenda Billy Idol, un divertimento que conjuga todos los recursos del glam metal con el italodisco y sus sintetizadores vivos.

La segunda parte, sin embargo, aparece lastrada por la abundancia de la balada filocountry en la onda de "The climb" (como "High") y cortes que parecen rellenos desvinculados del discurso del álbum ("Hate Me").

Con todo, de ese bloque es posible rascar rarezas como "Bad Karma" con Joan Jett (un poco a lo "These Boots Are For Walking" de Nancy Sinatra, con toque "noir") y la balada "Never Be Me", que reúne con Mark Ronson para armar la típica balada de finales de los años 80 que encajaría en el clímax romántico de una película de Tom Cruise.

Y aún quedan sorpresas entre los temas extras de las ediciones ampliadas, como sus versiones de "Heart of Glass" y "Zombie" de The Cranberries o la remezcla junto a Stevie Nicks de "Midnight Sky" que dio en llamar "Edge of Midnight". Un lujo.