Caracas, la capital sumida en calamidades tras tres días de apagón

Caracas, 10 mar (EFE).- La falla eléctrica que apagó los servicios en casi toda Venezuela desde la tarde del jueves ha trastocado aún más la vida de los caraqueños que este domingo, por tercer día, se las ingenian para cumplir tareas tan sencillas como comer, hidratarse, asearse o comunicarse.


Fuente: Héctor Pereira / EFE

El afán por mantenerse comunicado o al menos intentarlo ha hecho que cada vez más personas se agrupen en puntos específicos de autopistas o avenidas donde parece haber mejor suerte a la hora de cazar conexión a internet o concretar una llamada telefónica, aunque sea por unos pocos segundos.

En el este de la capital venezolana cientos se han instalado hoy a las afueras de las oficinas de las compañías telefónicas y, unos con más éxito que otros, han podido enterarse de algunas informaciones a través de las redes sociales o han dado cuenta de su estado a familiares y amigos en el extranjero.

Estos puntos mantienen concurrencia a toda hora desde que comenzó el corte eléctrico, que el Gobierno de Nicolás Maduro achaca a Estados Unidos, incluso en la noche, cuando la ciudad, una de las más peligrosas del mundo, se sume en completa oscuridad.

Cuando la urgencia es alimentarse, las opciones aunque limitadas son variadas y escoger entre una y otra dependerá del dinero del que se disponga y hasta de la zona en la que se encuentre.

Al menos una decena de restaurantes en Caracas han mantenido sus puertas abiertas, pues cuentan con plantas eléctricas, y han recibido a cientos de comensales que, en medio de la severa crisis económica, son la excepción que puede costearse estos lugares, la mayoría de los cuales solo acepta pagos en monedas extranjeras.

También algunos supermercados siguen operativos, aunque a media máquina, por lo que las filas de personas a sus afueras que son habituales debido a la escasez de alimentos que registra el país, ahora son más largas y sedientas de productos como hielo, carbón, veladoras y agua potable.

Precisamente este último ítem es uno de los más buscados en la apagada Caracas, y aunque el suministro está regulado desde hace años en comunidades que reciben agua corriente solo uno o dos días por semana, luego del apagón prácticamente todas las tuberías están secas por lo que la necesidad es mayor.

Ante ese panorama, cientos se han lanzado, a pie o a bordo de vehículos, a los chorros que caen desde sitios como el cerro el Ávila, que bordea todo el norte de la ciudad, para cargar bidones o los recipientes que cada uno es capaz de llevar a cuestas.

Entretanto, la tarea de moverse de un lado a otro va volviéndose más difícil conforme pasan las horas y persiste el apagón pues las gasolineras han ido cerrando y los conductores cazan cualquier punto de venta para recargar sus vehículos, aunque para ello necesiten permanecer horas en cola.

El transporte público, que según los transportistas está paralizado en casi 80 % por falta de repuestos en toda Venezuela, prácticamente desapareció en las últimas 72 horas lo que ha hecho que este fin de semana más que cualquier otro las vías de Caracas luzcan desérticas.

Como en islas individuales o grupales, los caraqueños resisten todas estas calamidades sin certezas sobre una eventual reconexión del servicio ni sobre las causas del apagón, ni sobre los daños que este ha causado en sus comunidades y en el país.

Los rumores y las versiones catastróficas que circulan boca a boca se multiplican cada hora y solo exacerban la angustia de los millones de caraqueños que, en su mayoría, no tienen forma de confirmar esas informaciones.

Para el resto del país, el del jueves es solo un episodio más en el historial de apagones que comenzó en 2009 y que solo ha ido recrudeciéndose hasta llegar al actual, el más prolongado y de mayor alcance.

 

Confirman la muerte de las 157 personas que iban a bordo del avión etíope

Las 157 personas que iban a bordo de un avión de la compañía Ethiopian Airlines que viajaba de Adís Abeba a Nairobi murieron hoy al estrellarse el aparato pocos minutos después de despegar, informó un portavoz de la aerolínea.

Un portavoz de Ethiopian Airlines confirmó que no hay supervivientes entre las víctimas, de 33 nacionalidades, según declaró a la televisión estatal etíope EBC.

La aeronave, un Boeing 737 MAX con poco más de cuatro meses de antigüedad, viajaba con 149 pasajeros y 8 tripulantes -según la aerolínea- cuando se estrelló a la altura de la localidad de Bishoftu, al sureste de Adís Abeba.

El accidente ocurrió menos de cinco meses después de que, en octubre de 2018, otro avión Boeing 737 MAX 8 de la compañía Lion Air se estrellara en Indonesia a los 12 minutos de despegar, según una de las cajas negras por fallos en el sistema automático, causando la muerte de 189 personas.

Ethiopian Airlines es la mayor aerolínea de África, con numerosos vuelos no solo a destinos internacionales sino también dentro del propio continente, y con una muy buena reputación de seguridad aérea.

El último accidente registrado de esta compañía sucedió el 25 de enero de 2010, cuando un Boeing 737-800 cayó en el mar Mediterráneo, poco después de haber iniciado su viaje desde Beirut a Adís Abeba, y provocó la muerte de 90 personas.

 

EEUU dice que apagón en Venezuela es recordatorio de saqueo a infraestructura

Washington.- El enviado especial de EE.UU. para Venezuela, Elliot Abrams, dijo que el apagón que ha afectado al territorio venezolano es un "recordatorio" de que su infraestructura ha sido saqueada y descartó que los problemas en ese país estén relacionados con las recientes sanciones impuestas por Washington.

“El apagón nacional en Venezuela es un recordatorio de que la infraestructura, una vez sofisticada del país, ha sido saqueada y se ha deteriorado bajo la mala administración de (Nicolás) Maduro”, sentenció Abrams en un encuentro con periodistas.

El funcionario advirtió que para los venezolanos “esto es mucho más que un inconveniente” y observó que afecta la seguridad “en un país ya peligroso”, así como la atención para salvar vidas en los hospitales.

Y apuntó, citando un tuit publicado el jueves por el secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, que “las políticas de Maduro solo traen oscuridad”.

Abrams desvirtuó igualmente el argumento de que las sanciones impuestas por Estados Unidos sean la causa de los problemas en Venezuela.

De igual forma, manifestó el apoyo de Washington al embajador de Alemania en Caracas, Daniel Kriener Martín, declarado “persona non grata” por el Gobierno de Maduro, y confirmó que EE.UU. sigue enviando a la ciudad colombiana de Cúcuta asistencia humanitaria para los venezolanos.

Desde la tarde del jueves, al menos 14 de los 23 estados de Venezuela y el Distrito Capital quedaron sin electricidad debido a una falla en la central hidroeléctrica de Guri, que abastece de energía a cerca del 70 % del país.

El apagón, que afectó además a las redes telefónicas y de internet, obligó al Gobierno de Maduro a suspender este viernes las actividades escolares y laborales.

La tensión en Venezuela se incrementó desde que el pasado 23 de enero el jefe del Parlamento venezolano, Juan Guaidó, se adjudicara las competencias del Ejecutivo como presidente encargado del país por considerar ilegítimo a Nicolás Maduro tras ser reelegido en unos comicios que la oposición tacha de “fraudulentos”.

Esta acción aceleró la crisis política en Venezuela, debido a que, además, buena parte de la comunidad internacional, como Estados Unidos y varios países europeos y latinoamericanos, han dado su respaldo a Guaidó y presiona para que se convoque a elecciones.

Guaidó recorrió este viernes distintas zonas de Caracas y reiteró su llamado a nuevas movilizaciones este sábado.

“Se están excusando como siempre en sabotaje (pero) no existe sabotaje, es sencillamente la corrupción, la falta de mantenimiento, la falta de técnicos especializados”, declaró Guaidó a periodistas tras liderar un acto en el este de Caracas en conmemoración del Día Internacional de la Mujer.

 

Venezuela sufre más de 20 horas sin electricidad y paraliza las actividades en todo el país

Venezuela se encuentra prácticamente paralizada tras más de 20 horas sin servicio eléctrico, un apagón que el Gobierno de Nicolás Maduro atribuye a un sabotaje orquestado por Estados Unidos.


Fuente: EFE

Las calles del país se encuentran casi vacías mientras comercios, escuelas y universidades permanecen cerrados.

Las poquísimas estaciones de gasolina que siguen abiertas están colapsadas por la cantidad de personas que quieren abastecer sus tanques y por ello están siendo resguardadas por la policía.

Los servicios de salud, que ya funcionaban de forma precaria, operan hoy viernes sólo en las estrictas emergencias.

El ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez, dijo en la noche de ayer jueves, a sólo tres horas del apagón, que el servicio eléctrico sería restablecido rápidamente y aseguró que se trató de un sabotaje.

Rodríguez dijo que en el oriente del país ya cuenta con servicio eléctrico.

La falta de luz deja al país sin agua y sin Internet, además de llevar a muchos a temer por el buen estado de los alimentos que conservan refrigerados.

Cabe recordar que esto sucede en medio de la peor crisis económica por la que ha atravesado Venezuela.

El corte eléctrico en Venezuela ocurrió sobre las 17.00 hora local y fue informado al instante por usuarios de las redes sociales de las regiones de Carabobo, Miranda, Barquisimeto, Táchira, Cojedes, Mérida, Barinas, Vargas, Nueva Esparta, Aragua y Zulia.

El Gobierno de Nicolás Maduro ordenó este viernes la suspensión de la jornada laboral tanto en el sector público como privado y de las clases escolares.

La vicepresidenta Delcy Rodríguez informó de esta medida, que es consecuencia, a su juicio, de un “sabotaje eléctrico” organizado por “la oposición extremista” venezolana “en complicidad con poderes imperiales” que no especificó.