VIDEO – El “terrorismo del sushi” genera indignación en Japón

Una serie de bromas antihigiénicas en restaurantes japoneses con cintas transportadoras de sushi han provocado escándalo en Japón y una conmoción que incluyó una caída bursátil, la inspección de locales e incluso acciones legales.


Fuente: AFP

Los videos titulados como “terrorismo del sushi” emergieron en varias redes sociales como Twitter y TikTok, algunos de ellos grabados en las últimas semanas y otros que datan de hace años.

En uno de los vídeos, un joven lame una botella de salsa de soja y el borde de una taza, para luego volver a colocarla en la cinta giratoria de un restaurante de sushi. También se graba lamiéndose los dedos y tocando la comida para luego volver a colocarla en la plataforma.

Este clip, filmado en un restaurante de la cadena Sushiro en Gifu, en el centro de Japón, hundió las acciones de la casa matriz del restaurante, que cayeron un 5% el martes.

En otros videos se ve a clientes en otras cadenas colocando wasabi en las piezas de comida que giran o lamiendo las cucharas de un recipiente con té.

Estos incidentes generaron conmoción en Japón, un país conocido por sus estrictas normas de higiene y de limpieza.

“Es repugnante”, escribió un internauta japonés en Twitter. Otro usuario dijo que ya no podía ir a los restaurantes con cintas giratorias de sushi.

En un comunicado, la cadena Sushiro declaró que el adolescente del video que se hizo viral se disculpó, pero que interpusieron una querella en su contra.

La empresa afirmó que reemplazó todas sus botellas de salsa de soja y que limpió las tasas del restaurante y reforzó las medidas de higiene.

En Tokio, Luna Watanabe, una música de 20 años se declaró indignada por los videos.

En Japón, el arte de la hospitalidad “es importante, creo que esto es imperdonable”, afirmó a la AFP.

Insólito | Un fisicoculturista se comió 39 monedas: “Pensé que el zinc ayudaba”

Un fisicoculturista se comió 39 monedas porque pensó que “el zinc lo iba a ayudar”, pero no resultó como lo imaginaba y lo internaron de urgencia.

El hecho ocurrió en Nueva Delhi, en India, cuando un joven de 26 años se presentó en la guardia del hospital con dolores abdominales y vómitos. A través de una radiografía, los médicos constataron que las piezas metálicas habían llegado a los intestinos.

Pensé que el zinc ayudaba en el culturismo”, admitió un paciente de 26 años al llegar al Hospital Sir Ganga Ram, ubicado en Nueva Delhi (India), ya que desde hacía 20 días sufría de intensos dolores abdominales y vómitos. La razón resultó insólita: se había comido 39 monedas y 37 imanes.

Según informó la agencia Ani News, del cual recoge el portal TN de Argentina, los médicos que lo atendieron tuvieron que operarlo de urgencia para extirparle las piezas metálicas ya que estaban obstruyendo en sus intestinos.

El chico, cuya identidad no fue revelada, llegó al hospital junto a sus padres y revelaron que venía comiendo monedas e imanes desde hace semanas. Allí, constataron que el paciente padecía una enfermedad psiquiátrica y se encontraba bajo tratamiento.

Tras la consulta, se le realizó una radiografía de abdomen y una tomografía, cuyos resultaron demostraron varias sombras que daban cuenta de la presencia de varias piezas de metal que se encontraban alojadas en los intestinos.

Inmediatamente, el joven fue operado de urgencia y se le extrajeron un total de 39 monedas y 37 imanes que tenían forma de corazón, de estrella y de triángulo. Los cirujanos descubrieron que se habían agrupado en dos bucles separados en el intestino delgado, y la fuerza magnética los llevó a bloquearse y causar una erosión a lo largo de la pared intestinal.


Quién era Iván Cantú, el latino ejecutado en Texas que defendió su inocencia hasta la muerte

“Soy inocente”. Esa es la frase que Iván Cantú repitió una y otra vez durante los 22 años que permaneció en el corredor de la muerte en Texas, Estados Unidos.

La ejecución de este hombre de origen mexicano mediante inyección letal se produjo este miércoles a las 18:47 hora local (00:47 GMT del jueves) en la penitenciaría estatal de Huntsville.

En un caso que generó un intenso debate sobre la justicia y la pena de muerte en Estados Unidos, Cantú fue condenado por el asesinato de su primo James Mosqueda, de 27 años, y de la novia de éste, Amy Kitchen, de 22 años, ocurridos en Dallas en el año 2000.

Cantú usó su declaración final antes de ser ejecutado para decir que no mató a Amy y James, y agregó que no creía que su ejecución fuera a traer paz o cierre a las familias.

Cantú se dirigió a las familias Mosqueda y Kitchen, dijo Amanda Hernández, portavoz del Departamento de Justicia Penal de Texas.

“Quiero que sepan que nunca maté a James y Amy”, dijo Cantú. “Quiero que todos sepan que no creo que esta situación aquí les traiga un cierre”, añadió.

“Si hubiera sabido quién lo hizo, habrían sido los primeros en saber cualquier información que hubiera tenido”.

Organizaciones de derechos humanos denunciaron irregularidades en el proceso legal y reclamaron que se anulara la condena para poder realizar una revisión completa de su situación procesal.

“La evidencia fue manipulada”, dijo Sylvia Cantú, la madre del recluso, quien lideró una campaña pública en defensa de su hijo.

“Detengan la ejecución de mi hijo”, suplicó, luego de que la Corte de Apelaciones Penales de Texas rechazara esta semana el último recurso legal que intentaba frenar su ejecución.

“Esto no está bien, ustedes saben que no está bien”, declaró la madre antes de la ejecución.

La apelación ofrecía supuestas nuevas evidencias que probarían que se presentaron declaraciones falsas de testigos en el juicio y que los abogados designados por el tribunal fueron ineficaces a la hora de defenderlo.

La testigo clave

Iván Cantú, hijo del mexicano Abner Cantú, nació en Dallas, Texas, en 1973, según el Departamento de Justicia Penal de Texas.

Tenía 27 años cuando fue acusado del doble homicidio y fue encarcelado a los 28.

Su novia en aquel entonces, Amy Boettcher, testificó en su contra.

Vivían juntos en un apartamento cercano a la casa de su primo James Mosqueda.

Boettcher fue la principal testigo de la fiscalía. La exnovia, quien murió en 2021, testificó que Cantú le dijo que iba a cometer el crimen y luego la llevó al lugar.

Mosqueda y Kitchen fueron asesinados en el dormitorio de su casa el 4 de noviembre de 2000 y sus cuerpos fueron hallados con múltiples heridas de bala.

La organización Amnistía Internacional señaló en un comunicado que persisten dudas sobre “la idoneidad de su representación legal en el juicio” y sobre el testimonio de la testigo clave del estado y las pruebas físicas que parecían corroborar su testimonio.

Según el Centro de Información sobre la Pena de Muerte, una organización no gubernamental estadounidense, durante el juicio “la fiscalía se basó en gran medida en el testimonio de Amy Boettcher”.

La abogada de Cantú, Gena Bunn, y el investigador privado, Matt Duff, sostienen que hubo errores por parte de un abogado defensor que representó a Cantú previamente, dado que no solicitó pruebas de ADN ni de balística, ni tampoco llamó a ningún testigo.

En el argumento final del juicio, uno de los abogados que representaba a Cantú admitió la culpabilidad de su cliente.

Supuestamente Cantú le reconoció que había matado a Mosqueda por haberlo “estafado” en un negocio de drogas y que Kitchen fue asesinada porque se encontraba en el lugar del crimen.

Cantú negó haber realizado esta confesión, pidió interrumpir el juicio y solicitó representarse a sí mismo, pero su petición fue denegada.

“Intentaba robar drogas”

Los fiscales señalaron en su día que Cantú mató a James Mosqueda -quien traficaba drogas ilegales- y a su novia cuando intentaba robar cocaína, marihuana y dinero en efectivo de la casa de su primo.

Condenado a la pena de muerte en 2001, Cantú insistió desde un princiipio en que un narcotraficante rival mató a su primo por una disputa sobre dinero.

Los esfuerzos para retrasar la ejecución de Cantú recibieron el apoyo de líderes religiosos y políticos, además de celebridades como Kim Kardashian y el actor Martin Sheen.

Tres miembros del jurado del juicio de Cantú también pidieron un retraso en la ejecución, diciendo que ahora tienen dudas sobre el caso.

Una petición en MoveOn.org instando al gobernador de Texas, Greg Abbott, a conceder una suspensión de la ejecución atrajo unas 150.000 firmas.

Sin embargo, todos estos ruegos fueron infructuosos.

El fiscal de distrito del condado de Collin, Greg Willis, cuya oficina acusó a Cantú, dijo que las pruebas presentadas en el juicio demostraron la culpabilidad del reo.

“Sigo plenamente convencido de que Iván Cantú asesinó brutalmente a dos víctimas inocentes en el año 2000″, dijo Willis en un comunicado.

Esta semana, la Junta de Indultos y Libertad Condicional de Texas votó 7-0 en contra de conmutar la sentencia de muerte de Cantú por una pena menor.

Los miembros también rechazaron conceder un aplazamiento de cuatro meses de la ejecución, que ya fue aplazada en 2012 y en 2023.

La pena capital ha sido abolida en 23 estados de Estados Unidos, mientras que los gobernadores de otros seis (Arizona, California, Ohio, Oregón, Pensilvania y Tennessee) han suspendido su uso.

Juez rechaza fianza de Trump que apeló multa por fraude

Un juez rechazó este miércoles la oferta del expresidente estadounidense Donald Trump de pagar una fianza de 100 millones de dólares para cubrir parcialmente la multa de más de 355 millones que un tribunal de Nueva York le impuso por fraude civil.

Fuente: AFP

Trump, que se ganó un perfil público como promotor inmobiliario y hombre de negocios en Nueva York antes de entrar en política, podría tener que vender algunas de sus propiedades emblemáticas para cubrir la multa si fracasa su apelación en curso.

A Trump se le pidió que fijara una fianza para hacer frente al fallo dictado el 16 de febrero, según el cual manipuló el valor de sus propiedades para obtener intereses más favorables en préstamos y seguros.

La fianza es una garantía de que pagará cualquier sanción que se le imponga en caso de que fracase su recurso, y normalmente estaría suscrita por una aseguradora o una compañía de fianzas especializada.

A Trump, quien probablemente será el candidato presidencial republicano en las presidenciales de noviembre, también se le prohibió dirigir negocios en el estado de Nueva York durante tres años y solicitar préstamos a instituciones con sede allí.

En lugar de presentar una garantía por el total de 355 millones de dólares, más unos intereses considerables, los abogados de Trump solicitaron a la División de Apelaciones de la Corte Suprema de Nueva York “una fianza por valor de 100 millones de dólares”.

El escrito decía que las “vastas” propiedades inmobiliarias de Trump “bastarían por sí solas para garantizar adecuadamente cualquier sentencia que se confirme”.

“(La) fianza simplemente serviría como garantía adicional”, según la defensa del expresidente.

Los abogados de Trump pasaron a tachar la decisión original del juez Arthur Engoron como “exorbitante y punitiva”.

La “ilegal e inconstitucional prohibición total de Engoron sobre las transacciones de préstamos haría imposible asegurar y pagar una fianza completa”, dijeron.

Trump, que se enfrenta a 91 cargos penales en otros casos, ha aprovechado sus problemas legales para animar a sus partidarios y denunciar a su probable rival, el presidente Joe Biden, al afirmar que los procesos son “solo una forma” de hacerle “daño en las elecciones”.

Trump atacó repetidamente al juez Engoron durante el desarrollo de este proceso, acusándolo de estar “fuera de control”.