El peligroso boom de "lucir más viejos": FaceApp, la aplicación que podría poner en riesgo la privacidad

Definitivamente el “boom” del momento en los smartphones es FaceApp, la aplicación que permite “hacer más viejos” a los usuarios utilizando Inteligencia Artificial. Pese a tratarse de una forma de entretenimiento, detrás de esta app existen varios peligros de los que no todo el mundo es consciente, sobre todo en lo que respecta a la privacidad.

En materia de aplicaciones móviles, la que está acaparando la atención en todo el mundo desde hace varias semanas es FaceApp.

Esta app -desarrollada por la compañía rusa Wireless Lab- fue ganando notoriedad luego de que miles de usuarios hayan empezado a compartir sus fotografías modificadas para lucir más viejos.

Para lograr dicho cometido, FaceApp se vale de la Inteligencia Artificial (IA) y redes neuronales para hacer un reconocimiento facial y un análisis completo de la estructura del rostro, teniendo como resultado una imagen “más adulta” del usuario.

Pese a que muchos la consideran como una “inocente” forma de entretenimiento, detrás de esta aplicación existen varios peligros y riesgos de los que no todo el mundo es consciente, sobre todo en lo relacionado al tema de la privacidad y la seguridad.

Según señala el portal CNET, en su política de privacidad FaceApp afirma recolectar “diversos tipos de información del usuario” con varias finalidades. Por ejemplo, al utilizar la aplicación desde un navegador, puede obtener el historial y los complementos instalados en él, permitiendo que anunciantes y otros socios de la firma tengan acceso a cookies instalados en dicho navegador y así poder mostrar anuncios de publicidad.

De igual manera, la aplicación también puede hacer un "registro automático" del navegador cada vez que se visita la página. Este registro contiene la dirección IP del dispositivo, tipo de navegador, páginas URL, número de clics y cómo se interactúa con la página, entre otros, siendo información sensible que está en peligro de ser sustraída.

Toda la información recolectada a través de la app tanto por la empresa como por terceros puede ser utilizada para ofrecer publicidad, específicamente para promocionar campañas dirigidas a cierto tipo de personas de acuerdo a sus gustos, preferencias, visitas frecuentes, etc.

Un dato muy importante a tener en cuenta es que la propia firma que desarrolló FaceApp reconoce que almacena información privada de los usuarios, aunque promete no comercializar con ella ni vendérsela a terceros. En muchos casos, este tipo de información puede ser usada con fines de los que nadie está enterado y que pueden ser más que solo publicitarios.

De acuerdo a una publicación de ABC de España, las cláusulas establecen de una manera bastante estándar y superficial que los usuarios le otorgan a FaceApp una “licencia perpetua, irrevocable, no exclusiva, sin royalties, totalmente pagada y con licencia transferible” para “usar, reproducir, modificar, adaptar, publicar, traducir, crear trabajos derivados, distribuir, realizar públicamente y mostrar” los resultados obtenidos.

Otro aspecto preocupante en todo esto es que, al instalar la aplicación en el teléfono, uno otorga ciertos “permisos de usuario” que incluyen acceso a la cámara y la galería del dispositivo, lo cual implica a que eventualmente se pueda acceder a las fotografías y videos almacenadas.

El reconocimiento facial que utiliza FaceApp crear una imagen simulada del rostro envejecido también representa un peligro en materia de seguridad y privacidad. Son varias las compañías y hasta autoridades que a lo largo de los últimos años han utilizado este método para “entrenar” sus programas de reconocimiento facial, ya sea a través de imágenes subidas en internet, aplicaciones móviles o directamente en tiempo real.

Uno de los casos más sonados es el de IBM que tomó casi un millón de fotos de Flickr y las utilizó para descubrir cómo entrenar programas de reconocimiento facial, todo esto sin el consentimiento de las personas que aparecen en dichas imágenes.

 

Twitter restablece el servicio tras una "caída" a nivel mundial

La red social Twitter volvió a estar operativa hoy jueves después de una "caída" del servicio a nivel mundial que duró aproximadamente una hora y media, un tiempo durante el cual usuarios de todo el planeta no pudieron acceder al portal a causa de un fallo técnico.


Fuente: EFE

"La interrupción del servicio se debió a un cambio de la configuración interna, que estamos solucionando. Algunas personas ya pueden volver a usar Twitter y estamos trabajando para garantizar que Twitter esté disponible para todo el mundo lo antes posible", indicó la red social en un comunicado.

Según se pudo comprobar, usuarios que no habían podido acceder durante el rato que duró la interrupción del servicio en distintos puntos de Latinoamérica, Estados Unidos, Europa y Asia, ya volvían a tener la conexión disponible.

El portal especializado DownDetector situó los focos de la "caída" del servicio en los cinco continentes, aunque el mayor número de usuarios afectados se detectaron en Europa Occidental y Norteamérica (donde también se concentran la mayor parte de tuiteros), con focos secundarios en Japón, Brasil, India, Argentina, Colombia, Paraguay y Perú, entre otros países.

Los internautas empezaron a alertar de problemas para acceder a la red social tanto en teléfonos y otros dispositivos móviles como en ordenadores alrededor de las 18:45 GMT del jueves y en DownDetector indicaron no poder abrir la plataforma usuarios de lugares tan dispares como los Países Bajos, Turquía, Sudáfrica, Canadá e Indonesia.

La semana pasada, las aplicaciones propiedad de Facebook WhatsApp, Instagram y Messenger, además de la propia red social, sufrieron también una "caída" del servicio a nivel mundial que impidió a los usuarios publicar y descargar fotografías en estas aplicaciones.

En esa ocasión, los problemas con Facebook e Instagram se concentraron en Europa Occidental, EE.UU., México y Filipinas, mientras que los de WhatsApp afectaron a la misma región europea y a Sudamérica, especialmente Venezuela, Brasil, Perú, Chile, Paraguay y Argentina.

Aunque las fallas del servicio a nivel global en las redes sociales son algo relativamente habitual, no es tan común que el servicio se interrumpa en todo el mundo, y siempre causa revuelo entre los internautas, que normalmente acuden a las plataformas no afectadas para expresar su insatisfacción.

 

Por qué autoridades no pueden bloquear en redes a críticos: ¿Efecto Trump en Paraguay?

El caso del presidente estadounidense Donald Trump, quien fue "vetado" para bloquear a otros usuarios en Twitter, sentó una jurisprudencia en el ámbito de las redes sociales. A criterio de José "Pepe" Costa, el bloqueo en redes sociales por parte de autoridades o funcionarios públicos -que también se da en nuestro país- podría considerarse como una violación a la libertad de expresión y el acceso a información pública.

Una Corte de Apelaciones de Estados Unidos dictó un fallo mediante el cual confirma que el presidente Donald Trump no tiene derecho a bloquear usuarios desde su cuenta de Twitter por considerarla como “una violación a la Primera Enmienda” de la constitución norteamericana.

En su sentencia, el juez Barrington Parker señaló que “la Primera Enmienda no permite a un funcionario público que utiliza redes sociales con fines oficiales excluir a personas de un diálogo abierto en internet por el hecho de que hayan expresado opiniones con las que el funcionario no esté de acuerdo”.

La noticia tuvo amplia repercusión en diversas partes del mundo, sobre todo por el hecho de que este caso sentó una jurisprudencia en materia de uso de redes sociales por parte de autoridades, más aún tratándose de uno de los líderes más importantes del mundo.

José “Pepe” Costa, docente y experto en Acceso a la Información Pública, conversó con HOY sobre este tema y manifestó que en nuestro país no existen ni reglamentación ni antecedentes judiciales que guarden relación con este ámbito.

Pese a ello, aseguró que existen varios casos de políticos, autoridades nacionales e incluso instituciones públicas que han procedido a bloquear cuentas de ciudadanos en redes sociales -sobre todo en Twitter- por el hecho de considerar que los mismos violan “códigos de buena costumbre”.

En la mayoría de los casos, esto ocurre cuando los usuarios empiezan a expresarse de forma airada o agresiva -indicó-, llegando inclusive al punto de proferir insultos en sus comentarios, siendo ello motivo para que decidan bloquearlos.

Costa recordó que existen otros casos similares al de Estados Unidos como lo es el de México, donde la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) sentenció que los funcionarios públicos de ese país no puedan bloquear a nadie de sus redes sociales debido a que esto viola el derecho a la libertad de expresión y el acceso a la información.

“Cuando la cuenta en redes sociales de la persona pública -sea una autoridad o un funcionario- es usada para dar a conocer información pública e interactuar con la gente, es poco pertinente que se bloquee a cualquier ciudadano, por más fuerte que puedan ser las expresiones o las opiniones vertidas por el mismo. Esto también puede ser aplicado a cuentas oficiales de instituciones públicas pues se supone que tienen una cuenta en redes sociales para tener un canal abierto con el público en general y que no discrimine a las personas por su opinión, condición, raza, sexo, ideología política, etc”, expresó.

El docente señala que la crítica, por más áspera que sea, es una condición que debe ser aceptada y respetada por las autoridades y los funcionarios públicos, en beneficio del debate sobre las cuestiones de interés general.

Al igual que en la sentencia del juez federal sobre el caso de Donald Trump, en nuestro país una persona también podría ampararse en el Art. 26 de la Constitución Nacional que habla sobre la libertad de expresión en el caso eventual de impulsar una acción judicial luego de ser bloqueado en redes sociales, sostiene Costa.

Si bien aún no existe jurisprudencia a nivel local, el mismo asegura que ya es el momento de ir debatiendo sobre estos temas y mirando cómo se van delineando los estándares en el ámbito internacional. Asimismo, considera que -de ser necesario- un ciudadano debería llevar un caso como éste a instancias judiciales, a fin de marcar un precedente al respecto y también para instalar un debate público en general.

 

Una más de Zuckerberg: registran inconvenientes en WhatsApp, Facebook e Instagram

Las tres "aplicaciones estrella" en la mayoría de los smartphones -WhatsApp, Facebook e Instagram- vuelven a presentar inconvenientes esta mañana, en este caso impidiendo compartir contenido y descargar archivos multimedia.

Desde hace algunas horas, miles de usuarios han empezado a registrar inconvenientes con el uso de las redes sociales Facebook e Instagram, además de la aplicación de mensajería Whatsapp.

En este caso, el inconveniente que se da actualmente con WhatsApp tiene que ver con la descarga de archivos multimedia (audios, videos o imágenes), tanto en su aplicación móvil como en la versión web.

En lo que respecta a Facebook, los reportes dan cuenta de que existen dificultades para compartir contenido en la red social, además de cierta lentitud a la hora de cargar la página en su versión de escritorio.

Instagram presenta una situación similar a la anterior, registrándose problemas para subir fotografías y videos o, en su defecto, visualizarlos correctamente en la plataforma. Así también, la visualización de historias no se da con normalidad.


El sitio de monitoreo Down Detector confirma que actualmente se registra un fallo en las tres plataformas pertenecientes a Mark Zuckerberg, aunque -de acuerdo a los muestres y gráficas- aún no se puede hablar de una caída a nivel mundial.

Cabe recordar que en los últimos meses se han venido registrando episodios similares a este, afectando siempre a miles de usuarios en todo el mundo y, casi siempre, sin un comunicado oficial por parte de las respectivas compañías para explicar lo ocurrido.

Por ahora, resta aguardar a que los servicios vuelvan a la normalidad, tal y como ya ha ocurrido en ocasiones anteriores.